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Escrito te lo dejo
Disquisiciones variopintas sobre
la personalidad múltiple de un haragán
Acerca de
Soy yonki de la escritura y no entiendo nada. Y ya no quiero entenderlo. Vivo a gusto en la absoluta incomprensión. Escribo sobre ella, para pasar el mono y para entender menos.
Sindicación
 
Vincent & Mia
Pantalón pesquero negro. Camisa blanca larga y con el cuello en pico. Labios rojos como el mar y pelo de Cleopatra, alineado por encima de la nuca y con el flequillo enmarcando tus ojos. Y, como detalle final, los pies desnudos. Mia Wallace. En la fiesta de disfraces de ayer, tú eras la mujer de Marcellus, tú bailaste swing con Vincent Vega, tú eras la heroína que confunde la heroína con cocaína y te da una sobredosis. Además, has vuelto a fumar (mea culpa, supongo), por lo que no tendrías problema en pedirle a algún vaquero que te líe uno.

Yo ayer no salí. No fui tu Vincent de coleta, ojos entornados, tabaco de liar y buena puntería. No me quiero mezclar todavía con tus amigos. Poco a poco. Tenemos todo el tiempo del mundo. A más de una amiga tuya me va a costar mirarle a los ojos de primeras. Es una tontería, ya lo sé, tú nunca hablaste mal de mí y tu gente nunca me odió. Pero me siento culpable e inmaduro. Igual que Vincent Vega cuando sale del baño y se encuentra a Mia tirada sobre la alfombra, babeando, sangrando por la nariz, con los ojos idos y la respiración lenta. Yo me siento igual, no porque mi droga provocase tu fallo cardíaco, sino porque mis palabras y mis actos te destrozaron el corazón, no el órgano, de forma de puño ensangrentado (eso es de Closer, otro peliculón), sino el romántico, el que es objetivo de Cupido. Y ahora, vestido de prohombre, de cirujano entusiasta, lucho por restaurarlo para que el angelote de arco y flechas tenga el objetivo claro. Tú te dejas, buscas lo mismo que yo, que nos salga bien, pero no me lo pones fácil. Me lo tengo que trabajar muy mucho, demostrarme y demostrarte que no voy a dejarte tirada otra vez. Estoy en ello. Yo solito, sin Jules Winnfield ni Señores Lobo que me echen un cable. Esto es cosa mía, cosa tuya, de nadie más. Fin de las fútiles explicaciones. Quien quiera entender, que entienda, y quien no, que se calle.

Tú eres Mia. Y yo quiero ser tu Vincent. Otra vez. Y estoy convencido de que lo conseguiremos. Soy tu vaquero, tú mi actriz frustrada. Soy el que estuvo en Ámsterdam tres años. Tú la que cuentas un chiste sobre el ketchup. Yo bebo Vainilla con Coca, y tú un batido de cinco dólares que resulta que los vale.
En la peli no se lían, pero quieren, aguantan la tentación, que al fin y al cabo tú eres la mujer del gran jefe y yo conozco la historia de Tony Rocky Horror, al que se rumorea que Marcellus tiró por la ventana sólo por darte un masaje en los píes. Yo quiero más. Yo quiero tus pies, tus ojos, tus manos, tus tetas, tu sonrisa, tus mofletes, tu coño, tu olor, tu pelo, tu culo, tu sabor…Y si Marcellus me tiene que tirar por la ventana por ello, que lo intente. El que juega con cerillas se quema, pero el que echa agua sobre un encendedor se queda sumido en la oscuridad. Yo quiero luz, contigo al lado. ¿Quieres ganar un concurso de baile? Hecho. Soy tu chico. Bailemos.

Y sonando: Son of a preacher man (B.S.O. Pulp Fiction)
Son of a Preacher ...

 
Comentario:
Me encanta Pulp Fiction, buen post...
pasaré más a menudo por aquí...
Besos
 
Comentario:
Cómo van esos bailes? Estupendosxxx no? Pues me alegro. Desde luego pago oro por seguir viéndote esa paz y esa alegría en los ojos.

Kissxxx.
 
Comentario:
Pues ¡a bailar!
Tus posts siguen siendo, como diría mi amiga la single B, un orgasmo metafísico. ¡Cuanta fuerza!, la misma que se necesita para darse una segunda oportunidad, para volver a apostar por lo que uno cree que merece la pena...Cosas que hacen que la vida valga la pena(otra película con la que me reí un montón). Deja de sentirte cobarde y culpable, ¿ok?.

Buen fin de semana para ti también.
Un abrazo.
No