Ahora que tengo que decidir a cual de esos nuevos números llamo. Ahora que tengo que establecer casi un orden secuencial entre posibles conquistas, que con todas a la vez no puedo. Ahora que mi ego, ya se nota, está crecido y que mis oídos han recibido varios regalos de cumpleaños en forma de piropos subidos de tono... ahora sueño contigo, te pongo en situaciones imposibles y provocas, provoco, un mar de celos en mi perturbada cabeza. Ahora… ¿por qué? Joder, si ahora estoy bien. Joder, si ahora, cuando estoy despierto, te pienso pero sonrío. ¿Por qué durmiendo me invade la nostalgia disfrazada de celos motivados por situaciones inexistentes más allá de mis sueños?
Es horrible pensarlo y difícil dejarlo por escrito, pero lo cierto es que soy tan primitivo que antes, cuando no estaba en racha, sí te añoraba teniendo los ojos abiertos. Pero desde hace una semana, desde que mi autoestima se ha visto reforzada por flirteos inesperados, he olvidado recordarte. Te pienso, pero me sonrío. Sólo por la noche te recuerdo y lloro.
No lo entiendo.
Hacía mucho que no escribía aquí dos días seguidos. Pero es que esto no me había pasado nunca. He tenido, como todo el mundo, todo tipo de sueños. Graciosos, sexuales, aventureros, oscuros, luminosos, pesadillas,…, pero es la primera vez que me enfrento a sueños capaces de hundir mi ánimo. Sueños tan cabrones que no se quedan en el terreno de la fantasía, sino que se adentran en mi mañana y me dejan con cara de pasa unas cuantas horas, estando ya despierto y comprendiendo que todo ha sido un sueño. Pero qué más da que haya sido o no un sueño. Lo único que me importa es que me afecta. Ayer no recordaba porqué había yo amanecido lagrimeando. Hoy lo recuerdo. Y la diferencia es nula. No es el motivo lo que me perturba. Sólo me descoloca que ocurra. El que sueñe triste y me levante humillado. El porqué no importa, el caso es que pasa, que me pasa, que me lleva pasando dos lunas seguidas. Y me cago en la puta, coño.
Vivo con dos amigos, tengo un curro por el que soy envidiado aunque en realidad no sea para tanto, de repente las mujeres vuelven a percatarse de mi presencia, contigo estoy recuperando una relación de amistad o de lo que sea que casi llegué a dar por perdida, acaba de ser mi cumpleaños, mi familia me quiere y me apoya y me empuja, a mi alrededor no han ocurrido desgracias,… y aun así sueño que lloro y despierto con los ojos rojos. No entiendo nada. Otra vez. Como siempre. Soy un niño. 26 años y soy un niño. Lo quiero todo y eso no se puede, y lo que pierdo lo echo en falta cuando estoy inconsciente, porque consciente me empeño en pensar que todo va estupendo. Ya no sé que tiene más importancia, si lo que me pasa cuando fantaseo en el imperio de la luna, o si lo que vivo y pienso y hablo y hago cuando el sol domina. Joder, y cuando haya un eclipse, fliparé. Vaya estupidez. Bueno, una más, y van…
Disfruta, aprende... y si caes, vuevlve a levantarte...
Ya veras como te haras mas fuerte, y la nostalgía queda como un grato recuerdo del que aprender.
Vive y disfruta.
Nuevos tiempos mejores vendran.
Un Beso Cuidate!
Enhorabuena!
Besitos
Es completamente lógico lo que te pasa y un poco de lo que hablas también, sigues siendo un niño, lo quieres todo :-)
Disfruta el momento rey, yo te veo estupendo. De veras.
Ánimo, pequeño, los bajones sufren lo mismo que las úlceraa: en primavera y otoño se reagudizan. Pero todo pasa.
Vaya dominguito... un abrazo.





