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Escrito te lo dejo
Disquisiciones variopintas sobre
la personalidad múltiple de un haragán
Acerca de
Soy yonki de la escritura y no entiendo nada. Y ya no quiero entenderlo. Vivo a gusto en la absoluta incomprensión. Escribo sobre ella, para pasar el mono y para entender menos.
Sindicación
 
Un cuento chino
Volviendo para casa, en el metro, una ejecutiva de veintitantos que aparentaba treintaypocos se ha sentado frente a mi adormilado compañero y este que escribe, embutida en un abrigo crema largo, ocultando un traje oscuro a rayas con pantalón, y con la mirada de lunes y la boca regalando suspiros.

Guapa, bueno, pero unos ojos bonitos y cansados y unos zapatos de tacón imposible frenaron en seco mi devaneo de lunes tarde y lo dejaron clavado en su hueco en el metro. Esa iba a ser la diosa de mi vagón hasta que se bajara o yo lo hiciera antes. Lo hizo ella, y no me di cuenta cuando.

Terminó de captar mi atención cuando sacó de su inevitable cartera negra un libro de texto. De chino. La ejecutiva cansada, maquillada, teñida, que llegará a casa con dolor de pies y se me antoja (ole mis cojones) que saludando a nadie o a sus padres, resulta que está aprendiendo chino. Pienso que es por motivo laboral. Serias aspiraciones las suyas si es así. Pienso que es por mero afán. Mira la tiburón, no para un segundo, y cuando llegue a casa, directa al gimnasio.

Sabrá chino.

Será atractiva.

Tendrá una gran proyección laboral.

Es segura sobre unos zapatos horteras y embellecida con un traje de lo más gris.

Triunfará aplastando cráneos y levantando líneas en gráficos económicos.

Y sigue teniendo la mirada cansada, y sigo sin saber dónde se bajó, y ahora escribo sobre una cara que no recuerdo, unos zapatos que taladran mi gusto y un libro de texto de chino.

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Comentario:
Solo puedo decirte que qué suerte tienes con esos encontronazos en el metro que te hacen volar tanto esa imaginación que tienes..., aunque a veces es desagradable (el metro digo) otras muchas me encanta, observar y adivinar las vidas de la gente que me acompañan todas las mñns, sí sí Maktub como a tí, jeje
Bueno pesado ahí te dejo mi blog aunque lo hago muy tímidamente... me da un poco de vergüen!!!
Un besazooo
Por cierto sabes que te odio verdad? jajajaja
 
Comentario:
Para mi que ella no es una ejecutiva, ni siquiera agresiva. Seguro que resulta ser una aprendiz de geisha (japonesa o china, nos da igual, como son todos iguales...)a la que si no sabe el idioma para hablarle a sus clientes mientras trabaja, no le dan el laburo.
Yo, querido julius, cuando entro el metro, solo veo aprendices de geishas. Por eso no bajo mucho, para no torturarme.
Por cierto, te he hecho caso y he vuelto por mis fueros en la red...
 
Comentario:
Puestos a imaginar, a mí se me antoja que llegará a casa y se bajará de esos tacones que le devoran los pies y alguien le dará un masaje en ellos que la libere de sus tensiones y que haga que sonrían sus ojos cansados, que le preguntará cómo le ha ido el día y qué tal va con sus clases de chino... puestos a imaginar, imaginemos felicidad, a pesar de los ojos cansados, a pesar de los pesares.
Un abrazo.
 
Comentario:
Se agradece que vuelvas aunque no sea para contar nada de tu vida... Espero que al menos me lo cuentes luego, que me tienes un poco perdida.

¿Qué pensaría esta gente si alguna vez leyera lo que escribimos sobre ellos? ¿Qué sentirián al saber que aunque sea por unos minutos han sido el centro de nuestra atención, los protagonistas de nuestras fantasías? ¿Habrán fantaseado otros extraños con nosotros...? Quién sabe? Apuesto a que si.

Besazo!
No