En la "liana"
Subí como cada noche al primer autobús que me acercase a mi destino. Mis auriculares, mi música, mi libro... de vez en cuando una miradita para saber por donde vamos, no sea que me pase de parada. Iba tan enfrascada que de repente sentí como el autobús giraba a la derecha... -¿a la derecha?, no recuerdo que tenga que girar a la derecha-, levanto la vista y... ¡Joder! ¿Dónde estoy?. ¡Mi destino!, ¡mi parada!, quedaba atrás, y lo peor es que enfrente no hay ninguna. Resignada, y cabreada ¿por qué no decirlo?, pulsé el botoncito de "parada solicitada", y esperé a que diese un gran rodeo para dejarme donde Cristo perdió el pañuelo, que tengo entendido cae bastante lejos.
Bien, me bajo del bus, espero semáforos...


Madrid en ¿obras?,¡no puede ser!, la capital de España ¿sin pasos de peatones en activo?¡Imposible!, ¿en pleno corazón de Atocha?, debo de estar soñando, ¡pero no!, no soñaba, aunque eso empezaba a convertirse en toooda una pesadilla. Cruzo la calle, y camino por el único sitio que puedo caminar, o eso, o me la juego paseando junto a un montón de vehículos por un atajo.

De repente... ¡OH cielos! ¿Y Trazan? ¿Y las lianas? ¿Seré yo Jane? O tal vez ¿chita?...¡ah no! ¡Coño!, si es la estación de Atocha que parece la selva Amazónica, y ¡cuantos animalitos!, de dos y mas patas, que bonitas las tortugas pensaba mientras avanzaba a grandes zancadas en una carrera contrarreloj; hubiese agradecido ver algún canguro y subirme en él; sorteando, niños, maletas, gente variopinta que no tenían prisa ninguna... cintas, ¡que cómodas esas cintas!, pero que lentas y ¡que largas son!, parecen interminables, estaba sudando, pero no podia perder el tiempo en quitarme la cazadora, tenía que salir de allí cuanto antes o me iba a dar el siroco...

¡Por fin! salgo a la superficie, ley de Murphy, no importa lo rápido que camines, cuando llegues a un paso de peatones, el semáforo siempre estará en rojo para ti ¡efectiviwonder!, Murphy nunca se equivoca, dos grandes pasos de peatones, muñequito en verde en ambos, sonidos de pajaritos encabronados: ¡pipipipipipi!" ¿Preparados? ¿Listos?...¡pum!...ya puedes correr porque el muñequito verde del siguiente paso es bastante impaciente y rápido empieza a volverse intermitente, debe de ser amiguito del muñequito rojo y no le gusta hacerle esperar, y ahí te ves tu, mirando coches, sorteando a la gente que viene de frente que parecen no verte, y pendiente del puñetero muñequito verde. , y ese sonido de pajaritos robotizados: pi... pipi...pipi...¡ay amigo!, esos están apunto de despegar y te están avisando..¡Danger! el muñequito rojo va a aparecer no tardando...¡No me ganarás cabrón!, llegaré a la acera antes de que tu aparezcas...¡misión cumplida!,llegué, agotada, eso sí, pero llegué, el sonido de pajaritos es suplantado por el de los acelerones y motores de los vehículos que tienen tanta prisa como yo ¡o más!....
Respira tranqui amiga mia, ya has llegado, unos pasos más y ¡e voila!, has llegado a tu cafetería preferida; entre otras cosas porque no hay otra mas cerca; tu compañera se haya sentada en una mesa, con cara de circunstancias, y te pregunta: ¿Que tal?, y tu , aún recobrando el aliento y sin haberte quitado los auriculares la contestas,: hasta los eggs. A lo que ella responde: Pues ya somos dos...
En fin, me pido mi cafetito, la cuento mi odisea, me cuenta su problema, debido a que iba a cien me ha dado por reflexionar y pegarle la charla, (una es así de rarita), y al final, ¡todos tan contentos!, a ella la he solucionado un problema, y yo me estoy tomando mi cafetito tranquilamente, me ha dado tiempo. ¡Prueba superada!...¡ay señor! ¡que estrés!.
¿De Madrid al cielo?, pero ¿ a mano derecha? ¿Siguiendo alguna flecha? ¿existe algún manual o guía en este tipo de situaciones? O es... ¡libre albedrío!. Necesito unas vacaciones, y cambios de aires, lo dice mi horóscopo y lleva razón, sí señor.
Bien, me bajo del bus, espero semáforos...


Madrid en ¿obras?,¡no puede ser!, la capital de España ¿sin pasos de peatones en activo?¡Imposible!, ¿en pleno corazón de Atocha?, debo de estar soñando, ¡pero no!, no soñaba, aunque eso empezaba a convertirse en toooda una pesadilla. Cruzo la calle, y camino por el único sitio que puedo caminar, o eso, o me la juego paseando junto a un montón de vehículos por un atajo.

De repente... ¡OH cielos! ¿Y Trazan? ¿Y las lianas? ¿Seré yo Jane? O tal vez ¿chita?...¡ah no! ¡Coño!, si es la estación de Atocha que parece la selva Amazónica, y ¡cuantos animalitos!, de dos y mas patas, que bonitas las tortugas pensaba mientras avanzaba a grandes zancadas en una carrera contrarreloj; hubiese agradecido ver algún canguro y subirme en él; sorteando, niños, maletas, gente variopinta que no tenían prisa ninguna... cintas, ¡que cómodas esas cintas!, pero que lentas y ¡que largas son!, parecen interminables, estaba sudando, pero no podia perder el tiempo en quitarme la cazadora, tenía que salir de allí cuanto antes o me iba a dar el siroco...

¡Por fin! salgo a la superficie, ley de Murphy, no importa lo rápido que camines, cuando llegues a un paso de peatones, el semáforo siempre estará en rojo para ti ¡efectiviwonder!, Murphy nunca se equivoca, dos grandes pasos de peatones, muñequito en verde en ambos, sonidos de pajaritos encabronados: ¡pipipipipipi!" ¿Preparados? ¿Listos?...¡pum!...ya puedes correr porque el muñequito verde del siguiente paso es bastante impaciente y rápido empieza a volverse intermitente, debe de ser amiguito del muñequito rojo y no le gusta hacerle esperar, y ahí te ves tu, mirando coches, sorteando a la gente que viene de frente que parecen no verte, y pendiente del puñetero muñequito verde. , y ese sonido de pajaritos robotizados: pi... pipi...pipi...¡ay amigo!, esos están apunto de despegar y te están avisando..¡Danger! el muñequito rojo va a aparecer no tardando...¡No me ganarás cabrón!, llegaré a la acera antes de que tu aparezcas...¡misión cumplida!,llegué, agotada, eso sí, pero llegué, el sonido de pajaritos es suplantado por el de los acelerones y motores de los vehículos que tienen tanta prisa como yo ¡o más!....
Respira tranqui amiga mia, ya has llegado, unos pasos más y ¡e voila!, has llegado a tu cafetería preferida; entre otras cosas porque no hay otra mas cerca; tu compañera se haya sentada en una mesa, con cara de circunstancias, y te pregunta: ¿Que tal?, y tu , aún recobrando el aliento y sin haberte quitado los auriculares la contestas,: hasta los eggs. A lo que ella responde: Pues ya somos dos...
En fin, me pido mi cafetito, la cuento mi odisea, me cuenta su problema, debido a que iba a cien me ha dado por reflexionar y pegarle la charla, (una es así de rarita), y al final, ¡todos tan contentos!, a ella la he solucionado un problema, y yo me estoy tomando mi cafetito tranquilamente, me ha dado tiempo. ¡Prueba superada!...¡ay señor! ¡que estrés!.
¿De Madrid al cielo?, pero ¿ a mano derecha? ¿Siguiendo alguna flecha? ¿existe algún manual o guía en este tipo de situaciones? O es... ¡libre albedrío!. Necesito unas vacaciones, y cambios de aires, lo dice mi horóscopo y lleva razón, sí señor.





