Annie...
En la penumbra de la noche , mi cuarto parecía una extraña cápsula de silencio absoluto, salvo por el delicado trazo del humo de mi cigarrillo, que al elevarse , parecía emitir un apenas perceptible sonido perezoso y envolvente en viaje a ese lugar remoto donde la visión pierde toda influencia.
Y era Junto a mi, dentro de ese pozo profundo, donde la forma de Annie parecía reñir contra las leyes de esa quietud sempiterna , con súbitos pero delicados movimientos de su cuerpo semi escondido dentro de las sábanas cálidas de la cama.
La silueta de una mujer bella, siempre interrumpe el pensamiento de un hombre, o al menos , le desvía la mirada cada tanto a manera de consuelo , como si su sola existencia tonificara esa débil creencia que la vida es algo que vale la pena ser vivida...en ese sentido, Annie, su sola presencia, su encanto inexplicable, me mantenían interconectado con las fibras de un tejido prodigioso y mágico, ese músculo impredecible que llamamos realidad.
Aquellos primeros encuentros en el parque central de la ciudad eran una mixtura de vívidos colores y de aromas a tilo , tabaco y cuero embebido en un exótico perfume femenino y presente todas las tardes de todos los días de noviembre poco tiempo antes del ocaso del sol.
Así la ví por primera vez y así me recuerdo. Espiándola, construyéndole paisajes inusitados, adornándola de virtudes y divinidades.
Finalmente...anhelando el encuentro desde la altura que soporta la ventana de mi departamento húmedo.
PAZ
Hay un extraño sentimiento de pertenencia hacia nuestra familia, al conjunto de estas, a la sociedad en general. Nos decimos república y compartimos de alguna manera un mismo destino. Juntos elegimos a quienes nos gobiernan o desgobiernan según el caso.
Ese sentimiento esta presente en mí, suelo llamarlo patriotismo, a veces nacionalismo. Pese a esto un impulso me lleva a pensar que todo es una ilusión, que nuestra mirada debería estar puesta en la integración de las naciones, más allá de las fronteras y de los idiomas.
Si hubiera sido así desde el principio, probablemente, estaríamos hoy edificando en alguna remota galaxia…

Esta bandera simboliza la integración de los pueblos, la ciencia y las artes y el mensaje es claro cuando descubrimos que muy pocas la conocen…
Ese sentimiento esta presente en mí, suelo llamarlo patriotismo, a veces nacionalismo. Pese a esto un impulso me lleva a pensar que todo es una ilusión, que nuestra mirada debería estar puesta en la integración de las naciones, más allá de las fronteras y de los idiomas.
Si hubiera sido así desde el principio, probablemente, estaríamos hoy edificando en alguna remota galaxia…

Esta bandera simboliza la integración de los pueblos, la ciencia y las artes y el mensaje es claro cuando descubrimos que muy pocas la conocen…
Primer día...
es curioso como una palabra, una frase de alguien conocido o desconocido, presente o apenas adivinado puede aliviarnos el tránsito cada tanto, como esas cosas que están ahí esperando a que sean colapsadas por la conciencia, sin tiempo, sin espacio...
"Libre de la memoria y de la esperanza,
ilimitado, abstracto, casi futuro,
el muerto no es un muerto: es la muerte.
Como el Dios de los místicos,
de Quien deben negarse todos los predicados,
el muerto ubicuamente ajeno
no es sino la perdición y ausencia del mundo.
Todo se lo robamos,
no le dejamos ni un color ni una sílaba:
aquí está el patio que ya no comparten sus ojos,
allí la acera donde acechó sus esperanzas.
Hasta lo que pensamos podría estarlo pensando él también;
nos hemos repartido como ladrones
el caudal de las noches y de los días."
Jorge Luis Borges
"Libre de la memoria y de la esperanza,
ilimitado, abstracto, casi futuro,
el muerto no es un muerto: es la muerte.
Como el Dios de los místicos,
de Quien deben negarse todos los predicados,
el muerto ubicuamente ajeno
no es sino la perdición y ausencia del mundo.
Todo se lo robamos,
no le dejamos ni un color ni una sílaba:
aquí está el patio que ya no comparten sus ojos,
allí la acera donde acechó sus esperanzas.
Hasta lo que pensamos podría estarlo pensando él también;
nos hemos repartido como ladrones
el caudal de las noches y de los días."
Jorge Luis Borges





