50 años de valor, talento y... fotografía
Hace exactamente 50 años, la Unión Holandesa de Fotoperiodistas (NVF) decidió convertir su pequeño y modesto concurso nacional de fotografía en un certamen internacional. Aquello, se ha convertido al cabo de medio siglo en el premio de fotoperiodismo más importante del mundo: el World Press Photo

La NVF ya no se encarga del concurso pero, este fin de semana convoca en Amsterdam un encuentro en el que profesionales de la fotografía de todo el mundo discutirán sobre el pasado, el presente y el futuro de su profesión.
Además, el Foam_Fotografiemuseum de la capital holandesa acoge, hasta el próximo 7 de diciembre, una exposición de los trabajos galardonados a lo largo de estos años.
El sábado por la noche se estrenará el documental 'Buscando un icono', una cinta que, a partir de cuatro fotografías premiadas, reflexiona sobre cómo una imagen llega a convertirse en un símbolo. La película, que se verá en la televisión holandesa el próximo 7 de diciembre, será distribuida después por todo el mundo.

Y es que buena parte de las fotografías que integran la galería de premiados del World Press Photo son mucho más que una imagen: una niña desnuda corriendo tras un ataque de napalm en Vietnam, un policía apuntando en la sien a un supuesto agente del Viet Cong, un manifestante chino frente a los tanques en la Plaza de Tiananmen, Tejero en el estrado del Congreso, la pequeña Omayra Sánchez atrapada por los escombros tras la erupción del Nevado Ruiz en Colombia, el presidente Allende defendiendo el Palacio de la Moneda y así hasta un total de 47 imágenes -el concurso no se convocó en tres ocasiones-, símbolo de 50 años de historia.
La organización del premio pondrá a la venta el libro 'Las cosas como son' una "historia del fotoperiodismo" del último medio siglo a través de 120 'hitos' editados tal y como se vieron en las páginas de los periódicos y las revistas.

El libro incluye 800 imágenes de, entre otros, Richard Avedon, Henri Cartier-Bresson, Helmut Newton, Larry Burrows, Walker Evans, Robert Frank, Nan Goldin, Sebastião Salgado, W. Eugene Smith y Bruce Weber.

EL CONCURSO Y SUS BASES
El concurso se organiza de la siguiente manera. Los formularios para las presentaciones de las obras están listos a partir de octubre de cada año. Son invitados a participar todos los fotógrafos, agencias, revistas y diarios del mundo que así lo deseen.
La inscripción es gratuita y las fotografías comienzan a analizarse a comienzos de febrero por un jurado formado por trece editores de fotografía representativos de distintas agencias de diversas partes del mundo y de distintas tendencias tanto ideológicas como estéticas.

Esta amplitud parece garantizar la variedad de los distintos puntos de vista a la hora de otorgar los premios, cosa que sucede puntualmente cada año durante el mes de abril.
El jurado actúa independientemente del World Press Photo.
El ganador del año 2004 fue el fotógrafo indio Arko Datta de la agencia Reuters con la fotografía de una mujer llorando a un familiar muerto durante el tsunami.

Tomada en Cuddalore, India, en la ciudad de Tamil Nadu, el 28 de diciembre pasado, la fotografía recuerda el masivo y trágico maremoto del 26 de diciembre de 2004 que arrasó la costa de Sumatra, Indonesia, y que impulsó una serie de olas mortales que viajaron alrededor del océano índico produciendo desastres y muertes en nueve países de Asia con repercusiones graves en Somalia y Tanzania.
A causa de él murieron alrededor de 300 mil personas y fue el peor desastre natural del que se tenga memoria.
En Tamil Nadu, el escenario de la fotografía premiada, se produjeron las mayores consecuencias de este desbastador maremoto. Este primer premio es el único de la categoría que da cuenta del evento anual más destacado.

Sin embargo existen otras categorías: gente en las noticias, deportes, arte y espectáculos, sucesos contemporáneos, retratos y naturaleza, con sus respectivos premios.

(TOMADO DE PERIODISTA DIGITAL)

La NVF ya no se encarga del concurso pero, este fin de semana convoca en Amsterdam un encuentro en el que profesionales de la fotografía de todo el mundo discutirán sobre el pasado, el presente y el futuro de su profesión.
Además, el Foam_Fotografiemuseum de la capital holandesa acoge, hasta el próximo 7 de diciembre, una exposición de los trabajos galardonados a lo largo de estos años.
El sábado por la noche se estrenará el documental 'Buscando un icono', una cinta que, a partir de cuatro fotografías premiadas, reflexiona sobre cómo una imagen llega a convertirse en un símbolo. La película, que se verá en la televisión holandesa el próximo 7 de diciembre, será distribuida después por todo el mundo.

Y es que buena parte de las fotografías que integran la galería de premiados del World Press Photo son mucho más que una imagen: una niña desnuda corriendo tras un ataque de napalm en Vietnam, un policía apuntando en la sien a un supuesto agente del Viet Cong, un manifestante chino frente a los tanques en la Plaza de Tiananmen, Tejero en el estrado del Congreso, la pequeña Omayra Sánchez atrapada por los escombros tras la erupción del Nevado Ruiz en Colombia, el presidente Allende defendiendo el Palacio de la Moneda y así hasta un total de 47 imágenes -el concurso no se convocó en tres ocasiones-, símbolo de 50 años de historia.
La organización del premio pondrá a la venta el libro 'Las cosas como son' una "historia del fotoperiodismo" del último medio siglo a través de 120 'hitos' editados tal y como se vieron en las páginas de los periódicos y las revistas.

El libro incluye 800 imágenes de, entre otros, Richard Avedon, Henri Cartier-Bresson, Helmut Newton, Larry Burrows, Walker Evans, Robert Frank, Nan Goldin, Sebastião Salgado, W. Eugene Smith y Bruce Weber.

EL CONCURSO Y SUS BASES
El concurso se organiza de la siguiente manera. Los formularios para las presentaciones de las obras están listos a partir de octubre de cada año. Son invitados a participar todos los fotógrafos, agencias, revistas y diarios del mundo que así lo deseen.
La inscripción es gratuita y las fotografías comienzan a analizarse a comienzos de febrero por un jurado formado por trece editores de fotografía representativos de distintas agencias de diversas partes del mundo y de distintas tendencias tanto ideológicas como estéticas.

Esta amplitud parece garantizar la variedad de los distintos puntos de vista a la hora de otorgar los premios, cosa que sucede puntualmente cada año durante el mes de abril.
El jurado actúa independientemente del World Press Photo.
El ganador del año 2004 fue el fotógrafo indio Arko Datta de la agencia Reuters con la fotografía de una mujer llorando a un familiar muerto durante el tsunami.

Tomada en Cuddalore, India, en la ciudad de Tamil Nadu, el 28 de diciembre pasado, la fotografía recuerda el masivo y trágico maremoto del 26 de diciembre de 2004 que arrasó la costa de Sumatra, Indonesia, y que impulsó una serie de olas mortales que viajaron alrededor del océano índico produciendo desastres y muertes en nueve países de Asia con repercusiones graves en Somalia y Tanzania.
A causa de él murieron alrededor de 300 mil personas y fue el peor desastre natural del que se tenga memoria.
En Tamil Nadu, el escenario de la fotografía premiada, se produjeron las mayores consecuencias de este desbastador maremoto. Este primer premio es el único de la categoría que da cuenta del evento anual más destacado.

Sin embargo existen otras categorías: gente en las noticias, deportes, arte y espectáculos, sucesos contemporáneos, retratos y naturaleza, con sus respectivos premios.

(TOMADO DE PERIODISTA DIGITAL)
A TRAVES DEL LENTE

El Periódico Granma cumple 40 años. Son unos 14 600 días o 350 400 horas. No importa como se mida. Para cada uno de quienes hemos tenido el privilegio de testimoniar el quehacer de este pueblo al que pertenecemos y esta gran obra que es la Revolución, nos place haber contribuido con nuestro esfuerzo a dejar para la historia, en páginas del diario, ese acontecer.
Hombres y mujeres, cámara en mano, en estos años no escatimaron talento y creación para reflejar momentos decisivos del acontecer nacional e internacional. Muchos fotoperiodistas han pasado en distintas épocas. Unos venían desde la época de las cámaras de cuerda inventadas rudimentariamente para buscar más inmediatez, otros se dedicaron a forjar un ensayo fotográfico de la labor azucarera, hubo quien se especializó en el tema de la salud y era cotidiano verlo compartir un espacio en el quirófano de cualquier hospital. Mucho arte respiraban las imágenes del ballet que fueron inmortalizadas. Sería interminable la lista de recuerdos, es una profesión que se lleva muy adentro, sino pregúntele a nuestro colega Pedro Beruvides, quien desde un sillón y ya sin luz en sus ojos, en la sala de su casa no deja de pensar en imágenes y compartirlas con quienes ahora asumimos el reto que ellos nos legaron. Los que ya no están son hombres que nos inspiran con su ejemplo.





