La frontera
Si se nos va la cabeza, que se nos vaya. Me apetece destrozarme los nudillos en las paredes. Desaparecer de aquí, de todo, de todos. No más rabia, no más sin razón, la esencia de la vida se me escapa... Solo ruido y mierda a mi al rededor.
No me di cuenta y perdí la cordura en el agujero de aquel pantalón, se escurrió tan despacio que no lo noté. Y estoy subida en escaleras mecánicas. Nadie me enseñó nunca a andar a contracorriente.
Presión........................Desesperación.......................Muerte
Estoy cayendo por un acantilado. Intento estirar la mano para agarrarme a cualquier piedra que me impida caer.
No me di cuenta y perdí la cordura en el agujero de aquel pantalón, se escurrió tan despacio que no lo noté. Y estoy subida en escaleras mecánicas. Nadie me enseñó nunca a andar a contracorriente.
Presión........................Desesperación.......................Muerte
Estoy cayendo por un acantilado. Intento estirar la mano para agarrarme a cualquier piedra que me impida caer.
Grito
Hoy no quiero que el mundo me hable, ni que me preste atención. No quiero que se preocupe ni que me apoye. No quiero colgar de su cuello.
Cada día me miro al espejo y noto mis ojos más caidos, más viejos, más usados, más cansados, más sufridos. Creo que me quiero demasiado para dejar que eso ocurra. No puedo esperar a que alguien me los levante con palabras bonitas. Estoy al límite.
Reconozco que soy débil y frágil, no víctima. Que me afectan las cosas más de lo que aparentan. Que me derrumbo cuando no me quieren o no me lo demuestran. Sé que soy egoísta y malpensada. Que me encierro en mi cabeza de metal y es difícil sacarme.
La gente que me quiere lo sabe. Por eso me rabia cuando no soy más que la celosa y posesiva, o cuando todo se puede hacer porque a mi nada me llega dentro. Dos extremos, dos realidades que no son ciertas pero a la vez lo son, no sé si porque me empeño en que así parezca.
Cada persona tiene su realidad personal, sus achaques emocionales, sus palabras llenas de razón, sus excusas, su cariño. Y nada debe dejarse por otras del mismo estilo que ya no están o no pertenecen. Pero éstas, yo, estamos encerradas en nuestros barcos de papel y también nos mojamos, o nos calamos que es aun peor.
Hoy no quiero tener nada que sea mio tan cerca como para que me angustie. Hoy quiero que el mundo de ahí fuera baile hasta que cante el gallo. Hoy quiero que los mios se junten y celebren la noche que se presenta. Hoy quiero que se cuenten y se escuchen unos a otros. Hoy quiero que se amen delante de todos.
Hoy he cerrado los ojos para no verlo, me he tapado los oídos para no dejarme el sentido en el intento de ser feliz sabiéndolo todo.
P.D:Me siento como una puta fregona cuando la están escurriendo.
Cada día me miro al espejo y noto mis ojos más caidos, más viejos, más usados, más cansados, más sufridos. Creo que me quiero demasiado para dejar que eso ocurra. No puedo esperar a que alguien me los levante con palabras bonitas. Estoy al límite.
Reconozco que soy débil y frágil, no víctima. Que me afectan las cosas más de lo que aparentan. Que me derrumbo cuando no me quieren o no me lo demuestran. Sé que soy egoísta y malpensada. Que me encierro en mi cabeza de metal y es difícil sacarme.
La gente que me quiere lo sabe. Por eso me rabia cuando no soy más que la celosa y posesiva, o cuando todo se puede hacer porque a mi nada me llega dentro. Dos extremos, dos realidades que no son ciertas pero a la vez lo son, no sé si porque me empeño en que así parezca.
Cada persona tiene su realidad personal, sus achaques emocionales, sus palabras llenas de razón, sus excusas, su cariño. Y nada debe dejarse por otras del mismo estilo que ya no están o no pertenecen. Pero éstas, yo, estamos encerradas en nuestros barcos de papel y también nos mojamos, o nos calamos que es aun peor.
Hoy no quiero tener nada que sea mio tan cerca como para que me angustie. Hoy quiero que el mundo de ahí fuera baile hasta que cante el gallo. Hoy quiero que los mios se junten y celebren la noche que se presenta. Hoy quiero que se cuenten y se escuchen unos a otros. Hoy quiero que se amen delante de todos.
Hoy he cerrado los ojos para no verlo, me he tapado los oídos para no dejarme el sentido en el intento de ser feliz sabiéndolo todo.
P.D:Me siento como una puta fregona cuando la están escurriendo.
Venta de recuerdos
Hoy no se siente tan miserable, oyó los rugidos de la noche en otra boca, suaves y lentos, al compás, le mostraron que no solo hay una que es mala, no solo es ella la que grita, la que azota.
En el cuerpo que tantas veces ha pecado no hay rastro de otra vida, ni siquiera de otra más cruel que la suya. No hay pajaritos ya cantando a la mañana, pero si hay luna y estrellas de esas grandes que resultan aviones. Es un cuerpo toxicómano que sufre pero que sabe que hay que superar. Metadona.
Quizá su sonrisa no es la misma de antes, quizá es más grande y con los dientes rotos, o quizá es más chica y más llena. Aun está aprendiendo a mostrarla sin ladrar, que le cuesta más que ladrar sin mostrarla. Después aprenderá a dar los primeros pasos sola, y a correr que la vida sigue y no espera a quien se queda atrás. Correr mientras siente que el aire frío de este invierno le pegará en la cara tan fuerte que dolerá. Preparada.
La gota que colma el vaso se ha extinguido, ya no hay agua para ella. Ya rompieron el vaso, quizá demasiado temprano, quizá un arrebato, una ventolera. Metieron sus recuerdos en una bolsa no se sabe si para abrirlos cuando ya no sean nada o ya estarán esperando en la calle al camión de la basura. Ella decidió dejarlos en su lugar, para tenerlos presentes, para dar buenos días a la mañana y saludar a la noche.
Los recuerdos son pequeñas porciones de nuestra vida, jamás deberíamos cerrarlos en un saco sin dejarlos respirar. Se terminan secando.
En el cuerpo que tantas veces ha pecado no hay rastro de otra vida, ni siquiera de otra más cruel que la suya. No hay pajaritos ya cantando a la mañana, pero si hay luna y estrellas de esas grandes que resultan aviones. Es un cuerpo toxicómano que sufre pero que sabe que hay que superar. Metadona.
Quizá su sonrisa no es la misma de antes, quizá es más grande y con los dientes rotos, o quizá es más chica y más llena. Aun está aprendiendo a mostrarla sin ladrar, que le cuesta más que ladrar sin mostrarla. Después aprenderá a dar los primeros pasos sola, y a correr que la vida sigue y no espera a quien se queda atrás. Correr mientras siente que el aire frío de este invierno le pegará en la cara tan fuerte que dolerá. Preparada.
La gota que colma el vaso se ha extinguido, ya no hay agua para ella. Ya rompieron el vaso, quizá demasiado temprano, quizá un arrebato, una ventolera. Metieron sus recuerdos en una bolsa no se sabe si para abrirlos cuando ya no sean nada o ya estarán esperando en la calle al camión de la basura. Ella decidió dejarlos en su lugar, para tenerlos presentes, para dar buenos días a la mañana y saludar a la noche.
Los recuerdos son pequeñas porciones de nuestra vida, jamás deberíamos cerrarlos en un saco sin dejarlos respirar. Se terminan secando.
Mi vida sin M
Ayer fue la primera vez que iba al cine sola. Sin ella. Y vi una película tan típica de nuestros viernes...
Han pasado años desde nuestra primera película, y creo que siempre se sentó a mi izquierda y yo a su derecha. Ayer su hueco estaba libre, la senté ahí en algún momento.
Qué raro se me hizo el cine sin ella, sin sus manos, o sin su sshh mirando la película.
Hoy es de esos días nostálgicos que me pregunto si estamos curando el amor o haciéndolo más chico, porque yo tengo mis dudas y tengo las suyas, que prefiero no saberlas, cómo prefiero no saber qué hace, cómo, con quién, cuándo y dónde... Eso implica dolor, y no quiero.
Lo que ocurre que a veces me vienen a la retina imágenes tan nuestras, recorridos, que intento situarla ahora en un lugar y no puedo, porque tengo un recelo a imaginarla no se sabe con quién... Me da miedo. Todo me da vueltas.
No sé como describir mi vida sin ella, es como si antes tuviera un borrador en el que iba escribiendo cosas para acordarme después, para que me ayudaran a saber seguir y ahora me lo hayan arrancado de las manos y en su lugar me hayan dado un lapiz y un papel en blanco. Ahora tengo el pulso vago y no me apetece escribir, ni hacer garabatos.
Sea lo que sea lo que venga, bah, ya no se ni que decir...
Han pasado años desde nuestra primera película, y creo que siempre se sentó a mi izquierda y yo a su derecha. Ayer su hueco estaba libre, la senté ahí en algún momento.
Qué raro se me hizo el cine sin ella, sin sus manos, o sin su sshh mirando la película.
Hoy es de esos días nostálgicos que me pregunto si estamos curando el amor o haciéndolo más chico, porque yo tengo mis dudas y tengo las suyas, que prefiero no saberlas, cómo prefiero no saber qué hace, cómo, con quién, cuándo y dónde... Eso implica dolor, y no quiero.
Lo que ocurre que a veces me vienen a la retina imágenes tan nuestras, recorridos, que intento situarla ahora en un lugar y no puedo, porque tengo un recelo a imaginarla no se sabe con quién... Me da miedo. Todo me da vueltas.
No sé como describir mi vida sin ella, es como si antes tuviera un borrador en el que iba escribiendo cosas para acordarme después, para que me ayudaran a saber seguir y ahora me lo hayan arrancado de las manos y en su lugar me hayan dado un lapiz y un papel en blanco. Ahora tengo el pulso vago y no me apetece escribir, ni hacer garabatos.
Sea lo que sea lo que venga, bah, ya no se ni que decir...
J de...Jirones
El impacto, boom!, salvese quién pueda. Ya no se acerca, ya está aquí, y cayó. El cuerpo ya no es de uno, ya es de todos, con sustancias venenosas para hacerlo más cruel. Nada es lo que parece. Los cristales se han roto, las ruedas están pinchadas, la chapa manoseada, AAAHHHHHHHHH!!!!!!!!!!! Siniestro total.
Cómo se recuperan los pedazos para hacer de nuevo el jarrón.
Cómo se recuperan los pedazos para hacer de nuevo el jarrón.
M de... Monstruo
Sin saber lo que vendrá... Soy un monstruo. Aquí no hay tregua, elijo enterrarme con pulso, y luchar con la tierra por lo que me pueda quitar. Ya sé lo que es eso que di, ya lo estoy notando, ya me está calando, ya cambiaron los papeles, ya basta...
Aun queda para que se cumpla el nudo de mis lineas, aun está desliado. Aquí estoy, preparada para lo que venga, haciendo fuerza con las mandíbulas.
He gritado y se me ha desgarrado la voz. Pero ya no pido nada a nadie.
He llorado y se me han ahogado los ojos. Pero ya no salpico.
He luchado y me he dejado marcas en las manos. Pero eso ya no hace daño.
He pedido ayuda al mundo y he compredido quién me tuvo presente alguna vez.
Me he prometido recuperarme.
Aun queda para que se cumpla el nudo de mis lineas, aun está desliado. Aquí estoy, preparada para lo que venga, haciendo fuerza con las mandíbulas.
He gritado y se me ha desgarrado la voz. Pero ya no pido nada a nadie.
He llorado y se me han ahogado los ojos. Pero ya no salpico.
He luchado y me he dejado marcas en las manos. Pero eso ya no hace daño.
He pedido ayuda al mundo y he compredido quién me tuvo presente alguna vez.
Me he prometido recuperarme.





