Un pie dentro de la locura
Querida Manuela…
Hace tiempo que tengo ganas de contarte una cosa, mejor, de recordarte algo que creo que olvidaste. No me diste atención o es que a ti se te resbala todo?
Me enamoraste sabes, me dejaste esclava de algo que no consigo aceptar. Y lo peor de todo, no sé como lo haces.
Una mañana te despiertas con ganas de querer al mundo y (suerte la mía) me quieres a mi. Ese día todo es mágico, me das la luna, me besas, me haces el amor, me usas, me transformas, me cantas, me envuelves… Todo en unas horas, record guines para tí.
Unas noches te emborrachas y me dices lo que hago por el mundo, lo que compartimos, lo que nos une. Me cuentas nuestros recuerdos, me dices como era cuando aun tenía mocos en la nariz.
Sin embargo, Manuela, los días que tu corazón descansa no hay quien duerma. Miro al cielo y no veo estrellas, o me paro en seco y solo se me ocurre que tengo un problema. Esos ratos en que te veo ausente y que tú dices que son descansos me confundes. Parece que me traicionas... Si pudiera ser aunque solo fuera eso... Me hieres. No me encuentro, y bajo al suelo a buscarme y me veo fumando hierba, buscando medicamentos o comiendo mierda. ¿Sabes por qué? Por que no me das nada, nada con lo que otros días me colmas, y niña, esto es como una droga, te picas una vez y ya no puedes seguir contando si no hay una segunda. Lo mismo pasa contigo, si haces todo aquello, en unas horas, no puedes dejar de hacerlo.
Son ya muchos años, y muchos momentos encerrada en un mismo cuento. La pobre niña que encuentra alguien por casualidad, y se vuelve loca porque es algo imposible, se queda en el intento. Y yo no, yo no quiero, no puedo porque te tengo en mi cama todos los días, te imagino, te desenredo.. Es que te veo cuando ni siquiera tu eres consciente de ello. Te tengo en cada libro que me leo, te prometo actos que no puedo consumar, no se pueden cumplir. Te temo ahora, me temo luego.
Sin esos litros de alcohol no eres nadie. No eres ni siquiera la cría que conocí debajo de esa cruz. Aggh, las palabras se me agarrotan, no puedo seguir.
Estás para que te encierren, y a mi me volverás loca
Y por si los sueños no son en vano, porque apareciste hoy en ellos, porque por primera vez en sueños me besaste, por si de algo vale la espera…
Y por supuesto, para ti, Manuela, desde el horizonte en que te encuentres, date una tregua de silencio y escucha esta canción.
Kalayaan (en paréntesis interminable...).
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Precioso
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Y es q hay enganches...enganchados...ganchos anzuelos y mordiscos de droga...
Buenas noches K
Buenas noches K
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Estoy de acuerdo con Grelinno... huye... carpetazo.. días de "mono" y nueva vida tras el cristal. Hay muchos trenes.. muchos metros y muchos buses en el horizonte
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Hay gente veleta que dan vueltas sin rumbo fijo, aleatoriamente y sin sentido... y tú paréntesis encierra un corazón muy grande para estar dando tumbos a su capricho.
Salu2.
Salu2.
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De esa gente hay que huir, huir aunque duela, huir aunque en la huída uno deje parte de sí mismo... porque esa gente no respeta nada, esa gente no se respeta, y al no hacerlo, no respeta nada y ene se nada está TODO.
Besos
Besos





