<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[Las manos de Kalayaan]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/kalayaan/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[...de lo hecho y lo deshecho...]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[Punto y final]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/kalayaan/c_67.htm]]></link><description><![CDATA[Ni siquiera sé como comenzar.<br/>Kalayaan marcó un punto importante de mi vida, rellenó mis huecos vacios con letras, con historias, con pintura en blanco y negro. Y ha llegado el momento de pasar página.<br/>Me quedo con mi blog, que para eso es mío y durante todo este tiempo lo ha sido de tanta gente, los que escribían, los que se ocultaban, los que leían. Y me lo quedo para mí, para mirarlo algún día cuando toda la tormenta haya pasado, y los recuerdos no quemen cuando se toquen.<br/><img src="http://blogs.ya.com/kalayaan/files/IMG03130185205A.jpg" align="left" alt="" border="0" width="200" height="121"/>Dice una canción... "...luego fue la fiebre de los veinte años, romper con todo...me balanceaba sobre los tejados...", quizá yo esté en esa fiebre de los veinte años y he roto sino con todo, con muchas cosas. Kalayaan se merece descansar en paz.<br/>Este blog pegó hostias a muchos, fue políticamente incorrecto, resbaló muchas veces y tocó fondo, desgranó motivos, descubrió verdades, y se inventó deseos que eran agujas para el corazón ajeno. Pero fue mi sitio, mi habitación con paredes pintadas de mis letras o mis dibujos. En la realidad lo guardo en una caja, aquí era como entrar en un cuarto con todo eso achinchetado a mi alrededor, era mi lugar de desarrollo y desahogo, el punto que conectaba la realidad con la ficción, confundiéndose en algunos casos ellas mismas.<br/>Ahora entrar en Kalayaan y sentarme en esta silla me supone un sobreesfuerzo. Leerme ahora no significa saborearme, no capto las esencias que en otros días me hacían sentirme libre. Este lugar, que compartí con mi parte puta se ha quedado viejo y polvoriento. Nos pide a gritos entrar en el otro mundo.<br/>No siempre se puede estar leyendo la misma hoja, no te puedes anclar en la misma canción, ni te puedes forzar a continuar algo que ya ha muerto.<br/><br/>Gracias de corazón. Kalayaan.<br/>]]></description><author><![CDATA[kalayaan]]></author></item><item><title><![CDATA[Rápido, muy rápido]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/kalayaan/c_66.htm]]></link><description><![CDATA[[...]<br/>Alice se movía por el mundo sin rumbo fijo. Trabajaba, salía, dormía, reía, follaba. Pero nada de eso la hacía feliz. Ella creía que necesitaba amor y lo buscaba. Buscaba cariño y atención, pero cuando lo tenía aborrecía a quien se lo daba. Las buscaba defectos, las comparaba con amores o amantes pasados, tenía las mismas reacciones y relaciones con unas que con otras. Terminaba dejándolas y entonces comenzaba de nuevo a seducir, a buscar, a pedir cuidados y todo se convertía en un círculo vicioso.<br/>Había algo que quería de la vida, de todas esas mujeres a las que conseguía llevarse a la cama y no entendía qué era. Pensó que el amor daba igual con quien lo hiciera que siempre acababa siendo el mismo. Comenzaba con pasión y deseo, cometían locuras, hacía de aquel pecado capital su bandera, y unas antes y otras después terminaban por convertirse en unas niñas estúpidas, ñoñas, que sólo la querían para que las abrazara de noche y así cubrir ellas mismas la necesidad de sentirse queridas.<br/>La llamaban por teléfono haciéndose pasar por niñas de diez años, la ponían aquel tono que odiaba, eran irresponsables, inmaduras, calientes, dependientes. Y ahí se acababa la magia, se acababa lo que al principio la había hecho creer que en frente tenía a la mujer de su vida.<br/>Esas situaciones la habían llevado a pensar que era ella la que las hacía así, la que las convertía en bebes con babas que lloraban y la agobiaban cada cinco minutos. Seres manejables que no sabían tomar decisiones ni hacer la O con un canuto si no era ella la que ponía las instrucciones. Mujeres sin personalidad.<br/>O era esto o era que ella siempre buscaba aquel prototipo de muñeco de plastilina para manejar a su antojo. Pero si esto último era lo cierto porqué ansiaba a la otra, a la que demostraba todo lo contrario, a la que la hacía sentir mujer y no madre.<br/>Su mundo se complicaba y desterraba de su vida todo rastro de infantilismo. Daba una imagen más dura, más cabreada, más exigente y, sobre todo, inflexible. Ya no dejaba ni asomar la patita que sacaba el hacha. Mujer fría, con los centímetros contados. Nadie era lo bastante, nadie era suficiente para ella. Se había creído todas las ternuras y palabras bonitas que susurraron sus amantes. No podían con ella, no se apeaba del burro, hicieron de ella un monstruo mientras ella les rompía el corazón.<br/>Culpable y adorable. Ella misma se ponía los adjetivos y se imaginaba su entrada al purgatorio. Pero a lo lejos se veía sorprendida por haber encontrado el sentido a la vida, creía que llegaría, que estaba próximo y que a pesar de haber destrozado momentos de vidas ajenas había conseguido amar, que era lo que ella siempre había considerado la misión en la tierra. Amar... amar... amar.<br/>Llenita de mierda no sabe a donde se aproxima, qué habrá delante de sus pasos. Solo que su vida aun anda rota y se empeña en hacer creer lo contrario. Que ya ni hace el amor ni folla, ni sus armas de seducción funcionan porque dio bastante por el culo. Ahora todo el mundo le parece igual y no se explica muchas cosas. <br/>Le apetece tumbarse en su cama y escuchar sus canciones favoritas. Que no la molesten, que no la riñan, que no la hablen, que no la persigan, y que la gente que la rodea sea capaz de ser ella misma sin ser apendice de nadie.]]></description><author><![CDATA[kalayaan]]></author></item><item><title><![CDATA[Anclada]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/kalayaan/c_65.htm]]></link><description><![CDATA[<object width="425" height="355"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/WTX0gRAfyWw&rel=1"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/WTX0gRAfyWw&rel=1" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="400" height="375"></embed></object>]]></description><author><![CDATA[kalayaan]]></author></item><item><title><![CDATA[Baile de máscaras]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/kalayaan/c_64.htm]]></link><description><![CDATA[Con un dolor extraño se rapa el pelo, y llora como si en los mechones hubiera historia, la historia de los amargos besos que no existieron. <br/>Piensa en los cuerpos de mujeres que nunca tuvo y la angustia que sostuvo mezclada con vodka barato, algo así como sabor a limonada... Bebiéndose sus letras en las cenas programadas y las quedadas que no implican ni más palabras ni más post-it con mensajes desordenados. Tragando con hombres que no están pero que dejaron semilla, con niños que se están formando en un útero virgen de sus dedos, de sus ganas, de su pasion escondida. Siendo a veces tan evidente...<br/>Ella piensa que aunque esa mujer se desnudara delante de sus ojos no podría hacer nada porque su mundo se complicaría aun más, sería la amante de una viuda negra, la crónica de una muerte... Pero qué dulce muerte, qué deseada...<br/>Aun su cuerpo no está preparado para una noche de sexo salvaje con cualquiera, para una follada en toda regla, para ser puta mientras la gente piensa que espera de blanco a su principe azul. Es un error el reflejo, una mala pasada que nos tragamos, una mentira que cuando se abre el telón resulta atractiva. Ser complice de su secreto, habitante de sus mundos de poesía manchados con guiños de realidad. Ambigua, extraña...<br/>]]></description><author><![CDATA[kalayaan]]></author></item><item><title><![CDATA[A solas con mujeres solas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/kalayaan/c_63.htm]]></link><description><![CDATA[Recuerdo a la niña que reptó cuando se rompieron los muelles de mi cama, la niña que me llamaba “azul” por aquella canción que hablaba de amapolas. ¿Querría insinuarme que soy de pueblo? Si ella hubiera querido hubiera sido niña de pueblo, o niña de campo o niña suya. Si ella hubiera querido y si yo no hubiera vuelto a comer de la mano de mi señora.<br/>Creo que sabía la falta que me hacía sonreír y hoy me vuelve con aquellas palabras tan bajitas y mentirosas, diciéndome que sonríe con mis cuatro letras. Que mi vida merece una emoción, y que ella aunque con cambios sigue sin cambiar el gusto por los vaivenes del tiempo. Anda buscando cuartos con las paredes pintadas con teclas, con la banda sonora de niña candela, con el manso y dulce humo de las velas que coloreaba nuestras noches de insomnio. “Ando buscando un castillo en el cielo con un ala este para que me pinten tus manos”. <br/><br/>Recuerdo a mi Reina, tocada con el velo el día de nuestra boda, que eran todos los días. Sin anillo, ni testigos nos prometíamos amarnos cada instante de nuestras vidas. Juramos adorarnos, respetarnos, y no morir nunca lejos de la muerte de la otra. Viejas. Habiendo vivido.<br/>Las rutinas, los malos tiempos, las manzanas podridas, las piedras que Dios se empeña en ponernos en medio, los amantes, los caminos diversos, el misterioso eco que se esconde detrás de las montañas acabaron dejando un mensaje en nuestro corazón que decía “palabras”. <br/>Todas las noches la pienso y la doy vueltas en mi cama, rebozándola con el amor que nunca le supe dar. La quito la ropa y me mojo las manos en yodo, la acaricio y la mimo las heridas. Ella duerme tranquila aunque de vez en cuando parece que se diera cuenta de que es en mi cama donde descansa. Curándola las heridas, amándola en la distancia que es donde mejor se me da.<br/>Hay días que se me da mejor y cuando ella despierta sonríe y se ve con fuerzas para asimilar su soledad. Hay días que duermo fuera y entonces la sangre emana y cuando se da cuenta se agarra del mástil de los barcos que nunca creía que iban a zarpar, se funde con ellos y con el mar, follándose al aire que no la deja respirar. Es entonces cuando me manda un mensaje en una botella que dice “A veces te odio y a veces te amo. No te marches lejos, mi lugar está en la orilla, al lado del tuyo”.<br/><br/>Recuerdo a la amante del pecado. Esa niña pija y consentida que llegó descolocando mi cubo de Rubick y me susurraba que procurara coquetearla más metiendo su mano entre mis piernas. Esa niña que sorprende porque sabe mentir tanto o más que una sin ponerse roja. La que dice que su estado anímico depende de mis amaneceres, y yo que tanto la digo que despierte conmigo…<br/>Sus muñecas tienen la marca de las esposas que le oprimieron durante un tiempo. Ay, me río yo de esos aparatos inservibles, tan solo útiles con el tiempo para la cama o ataques de locura nocturna. Los demás usos engañan a uno mismo y dejan la llave colgada en la puerta para que salgas, te desahogues, y vuelvas al hogar con las manos oliendo a sexo. <br/>Esas mujeres que te llaman cáncer porque ellas lo son o lo fueron. De esas que tienes que mirar cuando bajan la escalera por si las espera su amante escondido… Esas que con cada hostia que te meten te están perdonando la vida. Esas que te ponen a mil, te atan, te pelean, te suavizan, y que son igual que las demás porque te consienten todo, hasta lo que no se ve, para que el día que tu andes muy enamorada regreses a casa y te encuentres una nota que diga “Fui feliz mientras eras imposible, ahora la vida me demuestra que eres como las demás, accesible, sensible, fácil. Se acabó el amor”<br/><br/>Nunca descubres si son putas o se mueren por serlo, algo me dice que son mujeres espejo.]]></description><author><![CDATA[kalayaan]]></author></item><item><title><![CDATA[Cada día un poco]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/kalayaan/c_62.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/kalayaan/files/dead.jpg" alt="" border="0" width="300" height="450"/>]]></description><author><![CDATA[kalayaan]]></author></item><item><title><![CDATA[Salvación]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/kalayaan/c_61.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/kalayaan/files/Salvacion2.jpg" alt="" border="0" width="400" height="397"/><br/>                                                                                     (De <i>"Garabatos"</i>)<br/><br/>Qué como puedes continuar buscando algo que no llega. Si todo esto tuviera un futuro visible, un presente agradable, un pasado aguantable… Si dejáramos de buscar y encontráramos. Si fuera tan fácil como abrir los ojos, o abrirse de piernas. Si la puta se está yendo, y me quedo desnuda.<br/><br/>…Y ella sentada en su odio de madera se golpea la cabeza para que no galope hacia la niña que lo convertía todo en sueño. Aquel dolor tan impertinente.  Al fin se puede respirar, y este aire lleno de soledad asfixia tanto…<br/><br/>Las leyendas solo existen en los cuentos. Aquí abajo, o arriba, solo tendríamos que saber conservar la felicidad.<br/>(12-Nov-2007)]]></description><author><![CDATA[kalayaan]]></author></item><item><title><![CDATA[...babel y laberinto...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/kalayaan/c_60.htm]]></link><description><![CDATA[<object width="425" height="355"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/MSRGMUDB8-c"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/MSRGMUDB8-c" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="355"></embed></object>]]></description><author><![CDATA[kalayaan]]></author></item><item><title><![CDATA[3]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/kalayaan/c_59.htm]]></link><description><![CDATA[Os tapé, os perseguí, os pedí caridad, os rogué parar, le odié, lo dejé pasar... Solo teneis mentiras, secretos que se escapan, sí. Habeis perdido el norte. Seguir follando la vida que buscais, jamás sabreis disfrutar del orgasmo. <br/>]]></description><author><![CDATA[kalayaan]]></author></item><item><title><![CDATA[Secretos que se escapan]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/kalayaan/c_58.htm]]></link><description><![CDATA[Vamos cerrando callejones, vamos prohibiendo escaleras. A penas nos quedan cuatro letras y dos palabras, pero las utilizamos sin pensar.<br/>Esta vez no soy yo la que marcho, son ellos, los que siempre creí que estuvieron y me mataron tantas veces.<br/>Ahora me mantengo con hilos de araña, me soplo y me doy calor. Intento evitar buscar esas formas en las nubes que me lleven al pasado, porque he querido compartir y me han dejado fuera.<br/>Barriendo para casa, haciendo zafarrancho con olor a melocotón, secando los rincones de mi casa que quedaron mojados, así es como se crece una por fuera, como se mata menos por dentro.<br/>Me tiene sin cuidado los polvos de las casas ajenas, cada uno que limpie su mierda. <br/>"Ahora me dice que desvaria la de la puerta de al lado... Y dice que como camino yo no llego a ningún lao.........De rodillas pidiendo perdón"]]></description><author><![CDATA[kalayaan]]></author></item></channel></rss>
