"despedida"
Ya está.
Se han desecho de todo lo que te pertenecía, contigo se ha quedado tu manta favorita, y lo demás ha ido alejándose escaleras abajo.
Ahora de ti, ya solo quedan las fotos y los recuerdos, lo suficiente para que no te olvidemos nunca.
Es mejor así, nos ha dolido ver tu cesta vacía al llegar a casa, después de despedirnos.
Ha sido muy dura la despedida, pero ha sido más duro el vació que has dejado, sentir tu ausencia deslizándose por las habitaciones, saber que ya no vas a estar...
Nunca te olvidaremos.
Se han desecho de todo lo que te pertenecía, contigo se ha quedado tu manta favorita, y lo demás ha ido alejándose escaleras abajo.
Ahora de ti, ya solo quedan las fotos y los recuerdos, lo suficiente para que no te olvidemos nunca.
Es mejor así, nos ha dolido ver tu cesta vacía al llegar a casa, después de despedirnos.
Ha sido muy dura la despedida, pero ha sido más duro el vació que has dejado, sentir tu ausencia deslizándose por las habitaciones, saber que ya no vas a estar...
Nunca te olvidaremos.
"Sami"
Que triste tener que hablar de esto, hablar de que no podemos hacer nada, de que hay que poner una fecha para ti, que no podemos dejar que esto se alargue, que no queremos que sufras, ahora que ya no hay esperanza y tu te has rendido renunciando a comer y beber, que huyes de la compañía, que solo quieres estar acurrucado en un rincón, durante todo el día, solo.
Se me hace muy duro pensar que mañana cuando acabe el día ya no estarás aquí, que no volverán a despertarme de madrugada tus maullidos en mi ventana...
Pero después de verte día tras día, como te ibas apagando, como tu cuerpo se ha ido desvaneciendo quedándose solo en los huesos por el cáncer y porque ya no querías comer, y como de repente te has vuelto débil y dócil (tu que nunca lo fuiste), como has renunciado a moverte. Después de ver que tu maullido a quedado reducido a un leve quejido casi inaudible... tenemos que aceptar que no podemos dejar pasar más tiempo.
Así, porque no se puede hacer otra cosa, porque ya nos han advertido que esperar alargará solo tu sufrimiento, pero queremos hacerlo bien, así que hemos decidido hacerlo nosotros.
Hacerlo de la mejor forma posible, darte lo que te daría cualquier veterinario, pero en casa, en tu canasta, envuelto en tu manta como estas siempre, y estaremos allí, a tu lado, acariciándote hasta que todo se acabe. Siempre es mejor estar en casa que en una triste y fría sala, y te enterraremos en un jardín, donde dé mucho el sol, como a ti te gusta.
No puedo creer que después de 16 años contigo tenga que decidir yo esto, pero me doy cuenta que tu ya sabes que ha llegado la hora, que hace días que te preparas, no es la primera vez que veo que lo haces, pero esa vez pudimos salvarte, creí que siempre estarías aquí...
Pensaba que esta vez también podría arreglarlo, pero no, y eso me hace sentir impotente.
De 22 años, 16 los he vivido contigo, primero nos hacíamos trastadas mutuamente, luego jugábamos, un día me mordiste y yo te mordí, y ya no volviste a morderme más (aunque a los otros si), luego empezaste a ir detrás de mi (tu que siempre habías sido tan independiente), me seguías por casa, inventabas todo tipo de estratagemas para subirte a mi cama a dos metros del suelo, venias a verme cuando llegaba a las 6 de la mañana de la discoteca y luego a la que me sentaba intentabas subirte encima, te llamaba y venias (increíble, y pensar que mi madre siempre había creído que eras un poco sordo porque la ignorabas cuando te llamaba), y luego ya me perseguías todo el día por casa, cuando estaba en casa siempre estaba contigo, nos entendíamos bien.
Siempre he estado contigo, cuando estaba triste, cuando estaba contenta, incluso estudiaba contigo, mientras tu, sentado frente a mi en el escritorio me mirabas...
La verdad es que cada vez que te veo últimamente se me caen las lagrimas, me has dado tanto, hemos compartido tantas cosas, y significas tanto para mi... no puedo creer que vaya a perderte.
Mañana va a ser un día muy duro.
Va a estar muy vacía esta casa sin ti, voy a estar muy triste cuando ya no estés...
te voy a echar mucho de menos...
PD. Hay mucha gente que quizás lea este post y le parezca ridículo, hay gente para la que un gato no es nada, pero se que también habrá gente que me comprenderá...
Cuando vives 16 años con un animal, este pasa a ser un miembro más de la familia, como un hermano, y lo quieres como tal...
Se me hace muy duro pensar que mañana cuando acabe el día ya no estarás aquí, que no volverán a despertarme de madrugada tus maullidos en mi ventana...
Pero después de verte día tras día, como te ibas apagando, como tu cuerpo se ha ido desvaneciendo quedándose solo en los huesos por el cáncer y porque ya no querías comer, y como de repente te has vuelto débil y dócil (tu que nunca lo fuiste), como has renunciado a moverte. Después de ver que tu maullido a quedado reducido a un leve quejido casi inaudible... tenemos que aceptar que no podemos dejar pasar más tiempo.
Así, porque no se puede hacer otra cosa, porque ya nos han advertido que esperar alargará solo tu sufrimiento, pero queremos hacerlo bien, así que hemos decidido hacerlo nosotros.
Hacerlo de la mejor forma posible, darte lo que te daría cualquier veterinario, pero en casa, en tu canasta, envuelto en tu manta como estas siempre, y estaremos allí, a tu lado, acariciándote hasta que todo se acabe. Siempre es mejor estar en casa que en una triste y fría sala, y te enterraremos en un jardín, donde dé mucho el sol, como a ti te gusta.
No puedo creer que después de 16 años contigo tenga que decidir yo esto, pero me doy cuenta que tu ya sabes que ha llegado la hora, que hace días que te preparas, no es la primera vez que veo que lo haces, pero esa vez pudimos salvarte, creí que siempre estarías aquí...
Pensaba que esta vez también podría arreglarlo, pero no, y eso me hace sentir impotente.
De 22 años, 16 los he vivido contigo, primero nos hacíamos trastadas mutuamente, luego jugábamos, un día me mordiste y yo te mordí, y ya no volviste a morderme más (aunque a los otros si), luego empezaste a ir detrás de mi (tu que siempre habías sido tan independiente), me seguías por casa, inventabas todo tipo de estratagemas para subirte a mi cama a dos metros del suelo, venias a verme cuando llegaba a las 6 de la mañana de la discoteca y luego a la que me sentaba intentabas subirte encima, te llamaba y venias (increíble, y pensar que mi madre siempre había creído que eras un poco sordo porque la ignorabas cuando te llamaba), y luego ya me perseguías todo el día por casa, cuando estaba en casa siempre estaba contigo, nos entendíamos bien.
Siempre he estado contigo, cuando estaba triste, cuando estaba contenta, incluso estudiaba contigo, mientras tu, sentado frente a mi en el escritorio me mirabas...
La verdad es que cada vez que te veo últimamente se me caen las lagrimas, me has dado tanto, hemos compartido tantas cosas, y significas tanto para mi... no puedo creer que vaya a perderte.
Mañana va a ser un día muy duro.
Va a estar muy vacía esta casa sin ti, voy a estar muy triste cuando ya no estés...
te voy a echar mucho de menos...
PD. Hay mucha gente que quizás lea este post y le parezca ridículo, hay gente para la que un gato no es nada, pero se que también habrá gente que me comprenderá...
Cuando vives 16 años con un animal, este pasa a ser un miembro más de la familia, como un hermano, y lo quieres como tal...
"NO" (republicado)
*El que avisa no es traidor, así que yo aviso por segunda vez (por si sirve de algo...)*
No me hables si no vas a decir nada interesante, me aburro, me aburres.
No me desafíes en mi territorio, sabes que voy a ser implacable.
No me provoques, no prometas si no vas a estar a la altura.
No me mientas, lo noto.
No te escondas, mírame a los ojos.
No me lo cuentes todo, sin misterio no hay nada.
No me preguntes si te quiero, si sabes que mi respuesta no es la que deseas.
No me pidas lo que no vas a darme.
No me preguntes si quiero ir a tu casa, sedúceme.
No me beses despacio y con sutileza, muérdeme.
No me piropees, demuéstrame que me deseas más que a cualquier otra.
No me hables, susúrrame.
No me hables si no vas a decir nada interesante, me aburro, me aburres.
No me desafíes en mi territorio, sabes que voy a ser implacable.
No me provoques, no prometas si no vas a estar a la altura.
No me mientas, lo noto.
No te escondas, mírame a los ojos.
No me lo cuentes todo, sin misterio no hay nada.
No me preguntes si te quiero, si sabes que mi respuesta no es la que deseas.
No me pidas lo que no vas a darme.
No me preguntes si quiero ir a tu casa, sedúceme.
No me beses despacio y con sutileza, muérdeme.
No me piropees, demuéstrame que me deseas más que a cualquier otra.
No me hables, susúrrame.
" Cosas que nunca te dije... "
A esta hora, tu tren ya debe haber salido, y como siempre, no he podido decirte ni una pequeña parte de todo lo que hubiese querido.
Me llamaste para despedirte, para que nos viésemos, y pensé que por fin podría decirte ciertas cosas, ya que te ibas por mucho tiempo, o quizá para siempre...
Pero tu, siempre en tu línea de esconderte sin decir nada, de insinuar para luego nunca poner las cartas sobre la mesa, ya tenias tu estrategia para mantenerte a salvo.
Sabias que no podías pasar una tarde conmigo, que eso era un riesgo, y más ahora que te marchas...
Así que me concediste solo tres cuartos de hora, el tiempo suficiente para “estar bien sin correr riesgos”, y tenias razón, a la media hora, todo empezó a tomar un cáliz demasiado íntimo, hablamos de tu mejor amiga, no recuerdo porque, y me dijiste que le habías hablado mucho de mi... te pregunté medio en broma ¿porqué?¿qué le has dicho? pero no quisiste decir nada, solo me sonreíste con picardía...
Te sentaste a mi lado, muy cerca, y no parabas de mirarme fijamente a los ojos, mientras hablabas con un tono muy suave y poco a poco, te quedaste en silencio, mirándome, y yo sabía que estabas pensando... así que me aparté un poco mientras sonreía y te sacaba la lengua, para romper un poco “el romanticismo” .
Ayer me sentí excepcionalmente bien contigo, mucho más que cualquier otra vez, porque tu hablabas de ti, de lo que piensas, porque el muro que utilizabas habitualmente se había desecho, seguramente, porque ya no lo necesitabas, ya no había riesgo, porque te marchas...
Cuando tus amigos estaban llegando, nos despedimos, te brillaban los ojos, me abrazaste mientras nos decíamos el uno al otro que esperábamos que todo fuera bien, me diste dos besos y me fui.
Y ahora estoy aquí, y no se porque me siento un poco triste, me hubiera gustado hablar, hablar de que ha pasado estos dos últimos años, preguntarte qué querías, que esperabas, si te importé de verdad, y decirte que sentía yo, y explicarte porque, cuando te decidiste, ya era demasiado tarde.
Pero ya es tarde, quizás si no hubo ocasión es porque no tenía que ser, porque era mejor no decir nada. Quizás, a veces es mejor callar.
Aunque, me hubiese gustado que supieras que me enamoré de ti, que te he querido como no había querido antes, que solo me imaginé pasar toda mi vida contigo, que únicamente a tu lado llegué a sentirme como si tuviera 6 años, me hubiera enamorado por primera vez y nunca antes me hubiesen besado, que solo tu hiciste que me sintiera nueva en todo, aunque no lo fuera.
Y que nunca antes, ni después de ti, me ha hecho temblar nadie.
Te hubiese dicho que ya no estoy enamorada, que hace tiempo que pasó nuestro momento, pero que te tendré siempre un gran cariño.
Se que todo esto se perderá, que nunca sabrás nada, que tampoco llegarás a leerlo, y que probablemente no nos volvamos a ver... pero necesitaba decirlo, decírselo a alguien aunque ya no importe, aunque no seas tu, aunque no sirva de nada.
Me llamaste para despedirte, para que nos viésemos, y pensé que por fin podría decirte ciertas cosas, ya que te ibas por mucho tiempo, o quizá para siempre...
Pero tu, siempre en tu línea de esconderte sin decir nada, de insinuar para luego nunca poner las cartas sobre la mesa, ya tenias tu estrategia para mantenerte a salvo.
Sabias que no podías pasar una tarde conmigo, que eso era un riesgo, y más ahora que te marchas...
Así que me concediste solo tres cuartos de hora, el tiempo suficiente para “estar bien sin correr riesgos”, y tenias razón, a la media hora, todo empezó a tomar un cáliz demasiado íntimo, hablamos de tu mejor amiga, no recuerdo porque, y me dijiste que le habías hablado mucho de mi... te pregunté medio en broma ¿porqué?¿qué le has dicho? pero no quisiste decir nada, solo me sonreíste con picardía...
Te sentaste a mi lado, muy cerca, y no parabas de mirarme fijamente a los ojos, mientras hablabas con un tono muy suave y poco a poco, te quedaste en silencio, mirándome, y yo sabía que estabas pensando... así que me aparté un poco mientras sonreía y te sacaba la lengua, para romper un poco “el romanticismo” .
Ayer me sentí excepcionalmente bien contigo, mucho más que cualquier otra vez, porque tu hablabas de ti, de lo que piensas, porque el muro que utilizabas habitualmente se había desecho, seguramente, porque ya no lo necesitabas, ya no había riesgo, porque te marchas...
Cuando tus amigos estaban llegando, nos despedimos, te brillaban los ojos, me abrazaste mientras nos decíamos el uno al otro que esperábamos que todo fuera bien, me diste dos besos y me fui.
Y ahora estoy aquí, y no se porque me siento un poco triste, me hubiera gustado hablar, hablar de que ha pasado estos dos últimos años, preguntarte qué querías, que esperabas, si te importé de verdad, y decirte que sentía yo, y explicarte porque, cuando te decidiste, ya era demasiado tarde.
Pero ya es tarde, quizás si no hubo ocasión es porque no tenía que ser, porque era mejor no decir nada. Quizás, a veces es mejor callar.
Aunque, me hubiese gustado que supieras que me enamoré de ti, que te he querido como no había querido antes, que solo me imaginé pasar toda mi vida contigo, que únicamente a tu lado llegué a sentirme como si tuviera 6 años, me hubiera enamorado por primera vez y nunca antes me hubiesen besado, que solo tu hiciste que me sintiera nueva en todo, aunque no lo fuera.
Y que nunca antes, ni después de ti, me ha hecho temblar nadie.
Te hubiese dicho que ya no estoy enamorada, que hace tiempo que pasó nuestro momento, pero que te tendré siempre un gran cariño.
Se que todo esto se perderá, que nunca sabrás nada, que tampoco llegarás a leerlo, y que probablemente no nos volvamos a ver... pero necesitaba decirlo, decírselo a alguien aunque ya no importe, aunque no seas tu, aunque no sirva de nada.
"gira il mundo gira..."
Hay que ver como durante años todo sigue igual, y como de repente, llega época de cambios, y parece que todo tu entorno empieza a girar como una gran noria, solo que en esta noria todo lo que estaba en un lugar luego ya no está...
Hay un pasado que manda cartas, un aspirante a bombero-confuso que se va muy lejos, cierra lo que ha sido mi segunda casa estos tres últimos años, hay amigos que ya no lo son, amantes que ya no lo son, hay gente que me importó alguna vez y que ya no me importa, hay personas que quería que ya no están aquí, hay una niña de seis años que ya no cree que pueda volver a temblar, una coraza abandonada en una callejuela cualquiera, hay una mujer más exigente y menos inocente, hay una diosa de la guerra que se agarra sorprendida a la mano de Caperucita, mientras, todo lo demás, cambia.
Hay un pasado que manda cartas, un aspirante a bombero-confuso que se va muy lejos, cierra lo que ha sido mi segunda casa estos tres últimos años, hay amigos que ya no lo son, amantes que ya no lo son, hay gente que me importó alguna vez y que ya no me importa, hay personas que quería que ya no están aquí, hay una niña de seis años que ya no cree que pueda volver a temblar, una coraza abandonada en una callejuela cualquiera, hay una mujer más exigente y menos inocente, hay una diosa de la guerra que se agarra sorprendida a la mano de Caperucita, mientras, todo lo demás, cambia.
" Lo siento..."
Mierda, todo es una mierda...
Odio no poder controlar ciertas cosas, no poder decidir...
Hace una semana, hace dos, hace un mes... no paraba de pensar en ti, me ponía celosa cuando me hablabas de otras chicas, y no podía separarme cuando me abrazabas, quería pegarme a ti con todas mis fuerzas.
Y después, al cabo de unos días, empecé a sentirme diferente, y no quería, yo quería seguir pensando que estaba enamorada, tenía que estarlo, no podía hacerte eso...
Eres mi mejor amigo y una de las personas que más quiero en el mundo, de verdad, ojalá fuera al revés, preferiría pasarlo mal yo con tal de no hacerte daño...
Pensé en callarme y no decir nada, y seguir así, pero es que no podía y pensé que cuanto más tardara peor sería, pero a la vez me repetía: estoy enamorada, solo son manías... , quería que fuera así, pero no, es una mierda, y no lo entiendo, nunca me había pasado, cuando creo estar enamorada, lo estoy, y no dura un día ni una semana, sino que es algo duradero, por eso me aventuré a decírtelo.
Pero no imaginé que estuviera en un error, al contrario, me sentía tan segura y tan feliz...
Esta noche, no sabía como decírtelo, no sabía por donde empezar, ni me veía con fuerzas, y luego cuando me he sincerado, me sentía tan triste, quería hacerte entender que no había estado jugando, que yo nunca juego con esas cosas, que me importas, que te quiero, necesitaba abrazarte, te hubiera abrazado durante mucho rato, para que comprendieras que lo siento, y que pese a todo te quiero... pero tu no querías, eso me ha hecho sentir todavía más triste, pero era de esperar, era lo normal.
Sabes que te quiero, que te quiero muchísimo y de verdad que me duele, no hay nadie que se mereciera tanto que me enamorase de él como tu, eres de las mejores personas que he conocido y eres mi mejor amigo, haría lo que fuera por ti, ya lo sabes... pero no puedo hacer nada, y ahora me siento vacía, triste y culpable, el amor es una mierda.
No quiero perderte.
Odio no poder controlar ciertas cosas, no poder decidir...
Hace una semana, hace dos, hace un mes... no paraba de pensar en ti, me ponía celosa cuando me hablabas de otras chicas, y no podía separarme cuando me abrazabas, quería pegarme a ti con todas mis fuerzas.
Y después, al cabo de unos días, empecé a sentirme diferente, y no quería, yo quería seguir pensando que estaba enamorada, tenía que estarlo, no podía hacerte eso...
Eres mi mejor amigo y una de las personas que más quiero en el mundo, de verdad, ojalá fuera al revés, preferiría pasarlo mal yo con tal de no hacerte daño...
Pensé en callarme y no decir nada, y seguir así, pero es que no podía y pensé que cuanto más tardara peor sería, pero a la vez me repetía: estoy enamorada, solo son manías... , quería que fuera así, pero no, es una mierda, y no lo entiendo, nunca me había pasado, cuando creo estar enamorada, lo estoy, y no dura un día ni una semana, sino que es algo duradero, por eso me aventuré a decírtelo.
Pero no imaginé que estuviera en un error, al contrario, me sentía tan segura y tan feliz...
Esta noche, no sabía como decírtelo, no sabía por donde empezar, ni me veía con fuerzas, y luego cuando me he sincerado, me sentía tan triste, quería hacerte entender que no había estado jugando, que yo nunca juego con esas cosas, que me importas, que te quiero, necesitaba abrazarte, te hubiera abrazado durante mucho rato, para que comprendieras que lo siento, y que pese a todo te quiero... pero tu no querías, eso me ha hecho sentir todavía más triste, pero era de esperar, era lo normal.
Sabes que te quiero, que te quiero muchísimo y de verdad que me duele, no hay nadie que se mereciera tanto que me enamorase de él como tu, eres de las mejores personas que he conocido y eres mi mejor amigo, haría lo que fuera por ti, ya lo sabes... pero no puedo hacer nada, y ahora me siento vacía, triste y culpable, el amor es una mierda.
No quiero perderte.





