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Una de kali y otra de arena...
peripecias, desvarios y pensamientos diversos
Acerca de
Intermitencias de mi: Escorpio, mujer, Noviembre, 1.983, ave nocturna. Rojo, "wicked game" Chris Isaak, "Mi vida sin mi" I. Coixet, "La inmortalidad" Kundera, fotografiar en blanco y negro, morder y que me muerdan, bailar con los ojos cerrados, perderme y encontrarme, divagar, que me sorprendan, la gente con carácter, las conversaciones inteligentes, los felinos y mi independencia.
Sindicación
 
"ya estoy aquí..."
El escaparme de Barcelona, coger un avión sola y irme a Londres durante unos días, ha valido la pena y ha resultado una experiencia muy relajante.
Ahora, a la vuelta, parece que las aguas han vuelto a su cauce, los problemas se han ido deshaciendo poco a poco, y esa sensación de angustia ha desaparecido.
Ahora estoy bien, y me siento llena de fuerza.

Muchas gracias a Xes y Pepe (por estar siempre) y a Nacho (que ha sido un gran guía y "compañero de viaje").



 
"quién pudiese desaparecer..."
No sé que tiene París, cuando estuve me encantó, aunque la Torre Eiffel me decepcionara, y los camareros me parecieran inaguantables.
Pero cada vez que pienso en desaparecer, París viene a mí, volviendo a sonar una y otra vez a mi cabeza.
¿Porqué será que cuando estás mal, no paran de surgir problemas y más problemas?
Hoy parecía que ya estaba más tranquila, que la agitación de estos últimos días me había concedido una tregua.
Y de repente, ha sonado el teléfono, más malas noticias, más problemas que no se como solucionar. Y he acabado enzarzándome en una discusión telefónica que me temo que no habrá servido para nada. Y luego la preocupación, el estrés, el saber que el barco se hunde y no hay manera de reflotarlo.
Estoy tan cansada de que últimamente todo sean problemas...
Daría lo que fuera por irme, desaparecer 6 meses, irme de aquí y desconectar, y que cuando toda esta bomba de relojería explote, yo ya no esté aquí, esté lejos de esto, de las preocupaciones, lejos de todo y de todos.

 
"este fin para mi es un gran principio..."
Hoy ha pasado algo, algo que no voy a contar, pero este “algo” me ha hecho abrir los ojos.
A veces las personas nos aferramos a algo, y creemos firmemente en que eso es así, y pasa el tiempo, y seguimos allí, sin ser conscientes que quizás nos aferramos a un clavo ardiendo, que aquello que creíamos que teníamos, poco a poco se ha desvanecido, como ocurre con tantas otras cosas: la amistad, el amor etc...

Hoy iba paseando y me he encontrado con una puerta, una de esas puertas que aunque formen parte del pasado siempre dejas entreabierta (con la secreta esperanza que un día vuelva a abrirse de par en par, y las cosas mejoren).
Pues bien, me la he encontrado, y nos hemos mirado, frente a frente, como si no fuera la puerta que había atravesado miles de veces, como si todo fuera distinto.

Estaba yo, allí en medio de la playa, con los pies clavados en la arena, inmóvil, y esa puerta allí, erguida frente a mí... y una voz en mi interior me ha dicho: ya has visto lo que había al otro lado, eso no es lo que tu quieres. Ciérrala.
Casi no ha osado mirarme mientras me acercaba, sabía que todo había acabado, que era la última vez que me vería, que no iba a haber otra vez.
Mientras me aferraba al pomo de la puerta e iba empujándola, poco a poco, he recordado con cierta melancolía las veces que esperé noticias, las veces que esperé que el pasado me dijera: ¡eh, estoy aquí, y ya se lo que quiero!
Pero nunca ocurrió, la puerta se abría y se entrecerraba sin ton ni son, trayendo muchas veces tristeza y sin que las alegrías nunca acabasen de ser alegrías de verdad, sin que nunca supiese a donde daba esa puerta, donde acabaría en camino, o si había un final.

Pero hoy he tenido la certeza de saber que hay puertas que no llevan a ningún destino, que esta puerta no es mía, que no importa si lo fue alguna vez, y que ya no me interesa volver abrirla en un futuro.
La puerta está cerrada, y tu te has quedado en el otro lado, y ahora tengo la seguridad, que estás donde siempre debiste estar.
Tu en tu mundo, yo en el mío, sin que la vida de uno entre en la del otro.
Hoy estoy muy contenta, porque este fin para mi es un gran principio.

Buen viaje y que encuentres lo que buscas en tus montañas..


 
" todo lo que baja, sube..."
Bueno, de cuando en cuando toca unos días de estar triste, pero bueno, ya vuelvo a estar de subida, como siempre; con ganas de hacer cosas y de seguir con mis proyectos después del estrés de estos últimos días; ganas de seguir aumentando la cartera de clientes, y de salir a perderme con mi cámara por Barcelona a disfrutar de las pequeñas cosas.
Y porqué no, cada día se acerca más esa escapada a Londres que tanto me apetece. Nunca va mal desaparecer durante unos días.
Respecto a todo lo demás, lo que tenga que ser, ya será.
Mientras, yo, voy a intentar no volver a preocuparme por ello, ni por lo que vendrá, ni por lo que ya no está.


 
"sigo en una mala época..."
He perdido el tacto de las caricias, el fuego de las manos ajenas, que son ya, solo brisa que pasa suave sin apenas rozarme. Se ha extraviado aquello que hacía que me quemara el cuerpo, que hirviese el deseo y solo quisiera fundirme con otro cuerpo.
Ha desaparecido el instinto que se apoderaba de todo, aniquilando a la razón, el deseo ya no me nubla la mirada, ni reacciona mi cuerpo con la cercanía de otro cuerpo.

Soy yo, la misma que se ha perdido al tacto de unos labios sobre la piel, o unas manos cercanas... la misma que antes deseaba sin un motivo concreto, sin necesidad de una caricia.
Pero no estoy aquí, estoy en algún lugar muy lejos de aquí, muy lejos de estas manos, o de ese cuerpo, y aunque me esfuerce, y nadie lo note, no siento lo mismo, no está aquí el instinto que me encendía y me arrastraba y hacía que todo valiera la pena.
Todo es psicológico, lo se, como también se cuál es el motivo de todo esto, pero no la solución.

¿Qué hacer cuando los cuerpos dejan de tener sentido, cuando has navegado demasiado, y todo era solo sexo?, te convences que eso era lo que querías, y lo era en un principio, sin problemas, sin ataduras, sin... amor. (sin dolor, sobretodo sin dolor.)
Y un día observas a la persona que duerme en tu cama, a tu lado, después de... y piensas de repente: ojalá alguien me abrazara... ¿qué hago yo aquí? ¿Porque no puedo pasar la noche con alguien a quien quiera y que me quiera?
Te preguntas como empezó esto: los líos.
Te dices que empezó como todo, primero por necesidades físicas: deseo, atracción... sexo.

Pero, te das cuenta de que no era solo eso, los líos empezaron en el momento en que tiraste la toalla, en el preciso instante en que renunciaste al amor porque estabas harta de golpearte contra tu particular muro infranqueable.
Renunciaste al dolor y al amor, normal, hace 4 años, casi 5 que no has tenido en "el amor" más que lo primero, así, es normal renunciar.

El problema es que nunca estamos satisfechos con lo que decidimos que queremos, y vivir seguro y intentar no tener sentimientos nunca acaba siendo una buena salida.
Así que bueno, supongo que un resorte interno ha dicho: hasta aquí hemos llegado.
Y entonces han vuelto los sentimientos, y de repente el sexo esta vacío, y resulta que ahora eso se me hace insoportable.
Y hecho cuentas atrás, y me pregunto cuanto hace que no hago “el amor”, y no me acuerdo, entre dudas de si lo he hecho alguna vez, llego a la conclusión que si fué, debió ser a los 17 o 18. Creo que ya no recuerdo ni como iba, no se si sabría hacerlo.
Y entonces estos 5 últimos años me parecen muy tristes.


"El viento" - Tahures Zurdos

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