logotipo

img_google
Una de kali y otra de arena...
peripecias, desvarios y pensamientos diversos
Acerca de
Intermitencias de mi: Escorpio, mujer, Noviembre, 1.983, ave nocturna. Rojo, "wicked game" Chris Isaak, "Mi vida sin mi" I. Coixet, "La inmortalidad" Kundera, fotografiar en blanco y negro, morder y que me muerdan, bailar con los ojos cerrados, perderme y encontrarme, divagar, que me sorprendan, la gente con carácter, las conversaciones inteligentes, los felinos y mi independencia.
Sindicación
 
"sobre lo anterior..."
Este es el último post de sirenas que escribo, a partir de aquí se acabaron las sirenas y los recuerdos.
Ahora solo hay sitio para el presente y el futuro.

 
Monolitos (sirenas IIII y último)
Si de algo ha servido este viaje a sido para quitarme las ganas de exilio, y devolverme esa estima por Barcelona que a veces olvido que albergo.
Me ha alejado de las sirenas, y las ha sacado de mi mente, y ahora me paseo entre ellas, y me miran quietas como estatuas de piedra inertes y ya no dicen nada, porque saben que ya nadie las escucha.
Y es verdad que los recuerdos no se matan en un día, pero he enterrado mi saco con las piezas de ese pasado roto en un agujero en la tierra húmeda, y poco a poco, con el tiempo, la naturaleza obrará el milagro, llegará la lluvia, se desharán las piezas, se pudrirá ese saco, y ya no quedará nada.
Y un día no muy lejano, hecharé la vista atrás, y seré incapaz de recordar que alguna vez exististe.
Como esa infancia que compartimos, como todo eso que había olvidado y una día tú reviviste.
Y los sueños rotos estarán olvidados, y entonces, seré capaz de confiar en las palabras, de creer en las promesas.


 
"cerrado por vacaciones"
Después de tanta sirena, arrefice, y silencio, voy a tomarme un descanso.
Durante dos semanas me voy a Austria de vacaciones, a empaparme de las obras de Gustav Klimt, de paisajes bucólicos, museos, montañas, calma, vida sana y relax.
Así que, hasta pronto!! Nos vemos a la vuelta ;)

Muchos besos a todos.

 
"Ya no quedan Sirenas..." (sirenas III)
Como alguien que no tiene que perder, he jugado mis fichas con el pasado, sabía que era una partida complicada, pero tenía la certeza de que, perdiese o ganara, obtendría la verdad, así que seguiría siendo un triunfo.

Sigo sin conocer la respuesta de muchas preguntas, pero ya no importa lo que pregunten o afirmen las sirenas, sé la verdad sobre la pregunta más importante de todas, y con eso, aunque duela, me basta y me sobra.
Por fin 2+2 suman 4, aunque el puzzle siga inacabado en un saco, con mis piezas y sin las tuyas.

Me he estrellado contra los arrecifes, para de repente, descubrir, que estos eran tan solo una alucinación, una quimera, algo tan mágico y ilusorio como el canto de las sirenas.
Y después de tanto tiempo, el pasado, ha decidido quedarse en el olvido, sin decir nada, escondido en el silencio de su ausencia, resguardado en su eterna coraza.
Y el presente, ha ganado la última batalla.


 
"Sirenas II"
Si Ulises hubiese sido como yo, Penélope hubiera hecho y desecho su mantón, hasta el fin de sus días, porque Ulises, se hubiese estrellado contra los arrecifes.

Al fin, me he dejado llevar por el canto de las sirenas, me ha embriagado el son de sus cantos, y he acabado bailando con la locura, la danza de los que no tienen nada que perder.
Y he metido mis verdades en un saco, y se lo he mandado a mi pasado rebelde, a ver si de una vez, con sus piezas y las mías, 2+2 consiguen ser por fin 4.

Ahora, solo queda esperar.


 
"Sirenas..."
Estoy sentada en la oscuridad (como tantas otras veces) pensando, pero, en esta ocasión, pensando en la verdad, en cómo solo 6 letras pueden significar tanto y ser a la vez algo tan relativo.

Cada día nos enfrentamos a “las verdades” que nos cuentan, y de estas, a la que decidimos creernos, con la esperanza de que, algo de lo que nos llega, sea medianamente cercano a la realidad.
La verdad, lo es todo.
Toda nuestra vida se organiza en función de lo que nosotros creemos que es la realidad, de lo que para nosotros es nuestra verdad.
La verdad, es buena, es necesaria, y en algunos casos dolorosa, pero siempre es mejor que el no-saber, que desconocer que es real y que no, que existió o ocurrió y que fue tan solo una alucinación.

Y ahora que todo empieza a ir bien otra vez, han vuelto las sirenas ha iniciar sus cantos de locura, para que el barco se estrelle contra las rocas y no llegue a buen puerto; Y yo, como un “Ulises” particular, intento acallar sus voces, y no escucharlas, aunque no consigo lograrlo.

Y por ellas, mi realidad ha empezado a agrietarse, solo un trocito, un pequeño pedazo que entremezcla el pasado con mi presente, pero ese pedazo, es suficientemente importante como para que me dé cuenta que 2+2 siguen sin sumar 4.
Y entonces la verdad se muestra como una trampa que nos atrapa, que nos persigue y a la vez se esconde, que nos obsesiona y que juega con nosotros de un modo sibilino.

Yo, me había construido un puzzle con la verdad que me convenía, y, haciendo trampas, poco a poco, conseguí terminarlo, poniendo siempre ,en el lugar de las piezas que faltaban, piezas imaginarias que lo hacían todo más fácil.

La verdad es: que el puzzle no encaja porque faltan piezas, y con esas que faltan, hay un pasado, rebelde y guerrero, que no está dispuesto a quedarse en el olvido, como si tal cosa, así que, para complicar las cosas, me envía sirenas en el trayecto, que me cantan solo preguntas cuyas respuestas saben pero esconden.