"a ella y sus sueños tristes"
*A "Caperucita" ,a sus sueños y sus despertares tristes (lo escribo para que veas que te entiendo ,aunque no lo vea así, ni lo comparta).
Dicen que soñar es importante, que nuestros sueños nos ayudan a vivir, nos alimentan.
Sin duda, soñar es maravilloso... ¿pero que sucede cuando despertamos?, cuando sentimos la punzada de ese aguijón que nos atraviesa, que nos recuerda que nada ha sido real, que todo era ficción...
Y miramos a nuestro alrededor buscando el resquicio de algo, un indicio de que no era fantasía, de que fue real.
Pero a nuestro alrededor todo calla, y “quien calla, otorga” ; todo permanece inerte, inalterable, idéntico.
Y la realidad se muestra ante nosotros, cruel e inalterable; como una broma macabra.
Y toda aquella felicidad ilusoria se desvanece en un segundo, y todo vuelve a ser igual, igual que ayer, y que anteayer; igual de rutinario y previsible.
Y cada día al despertar una parte de nosotros muere, cada día un pedacito de nosotros se desvanece, porque los sueños, los maravillosos sueños... ¡matan!, hacen que durante unas horas, unos minutos, unos segundos; tu vida esté completa, y al despertar, la realidad resulta un poco decepcionante.
Y querríamos seguir durmiendo, dormir eternamente en un sueño que nunca acabara; pero hay un punto sin retorno, y una vez cruzado, no puedes escapar; es la llamada de la inescrutable realidad, no hay escapatoria, no sirve de nada intentar huir, ella siempre te alcanza.
PD. Se que eso es lo que piensas, pero, la vida da muchas vueltas, y un día, estar despierta será, mil veces mejor, que soñar.
Dicen que soñar es importante, que nuestros sueños nos ayudan a vivir, nos alimentan.
Sin duda, soñar es maravilloso... ¿pero que sucede cuando despertamos?, cuando sentimos la punzada de ese aguijón que nos atraviesa, que nos recuerda que nada ha sido real, que todo era ficción...
Y miramos a nuestro alrededor buscando el resquicio de algo, un indicio de que no era fantasía, de que fue real.
Pero a nuestro alrededor todo calla, y “quien calla, otorga” ; todo permanece inerte, inalterable, idéntico.
Y la realidad se muestra ante nosotros, cruel e inalterable; como una broma macabra.
Y toda aquella felicidad ilusoria se desvanece en un segundo, y todo vuelve a ser igual, igual que ayer, y que anteayer; igual de rutinario y previsible.
Y cada día al despertar una parte de nosotros muere, cada día un pedacito de nosotros se desvanece, porque los sueños, los maravillosos sueños... ¡matan!, hacen que durante unas horas, unos minutos, unos segundos; tu vida esté completa, y al despertar, la realidad resulta un poco decepcionante.
Y querríamos seguir durmiendo, dormir eternamente en un sueño que nunca acabara; pero hay un punto sin retorno, y una vez cruzado, no puedes escapar; es la llamada de la inescrutable realidad, no hay escapatoria, no sirve de nada intentar huir, ella siempre te alcanza.
PD. Se que eso es lo que piensas, pero, la vida da muchas vueltas, y un día, estar despierta será, mil veces mejor, que soñar.
“A la mujer del pelo de plata”
Ayer murió su marido, ese que nunca la dejó ser libre, ese militar autoritario, intolerante y severo, (imagino que, tampoco demasiado cariñoso) que había llegado a sacar la pistola en alguna reunión de vecinos para imponerse.
Estos últimos años, con la vejez, su autoridad se había visto aparcada por una silla de ruedas, pero, aún así, seguía amargándole la vida, mientras que ella, siempre discreta e infeliz, callaba.
Hoy ha sido la misa, ella vestía de riguroso negro, como hacen las viudas en estos casos...
Por la tarde, ha cogido la camisa más alegre que tenía, se la ha puesto y ha salido a la calle con una amiga, y por primera vez, la hemos visto reír.
Ahora, su vida, por fin, le pertenece.
Ya es libre.
Estos últimos años, con la vejez, su autoridad se había visto aparcada por una silla de ruedas, pero, aún así, seguía amargándole la vida, mientras que ella, siempre discreta e infeliz, callaba.
Hoy ha sido la misa, ella vestía de riguroso negro, como hacen las viudas en estos casos...
Por la tarde, ha cogido la camisa más alegre que tenía, se la ha puesto y ha salido a la calle con una amiga, y por primera vez, la hemos visto reír.
Ahora, su vida, por fin, le pertenece.
Ya es libre.
"Secretos..."
Hoy hablaba con una amiga de los secretos, y eso me ha hecho recordar hasta que punto uno mismo es capaz de hacerse daño.
De ese momento en que ocurre algo que lo cambia todo, algo que te transforma y hace que un día te mires al espejo y te des cuenta que una parte de ti se ha esfumado, y ese algo se convierte en un secreto.
Y ese secreto, se alimenta día tras día, y con el tiempo va creciendo.
Al principio es tan solo una pequeña llama que arde en tu interior, pero, poco a poco, va transformándose y desencadenando un incendio capaz de arrasarlo todo, a ti incluida.
Y te preguntas porque no hablas, pero sientes que no puedes, porque no quieres que la gente que te quiere sufra.
Te aíslas detrás de un muro falso, y pones una sonrisa en tu cara y dices que no pasa nada, que todo va muy bien, y te creen, y te das cuenta que nadie sospecha que todo eso es mentira.
Y te das cuenta que estás sola, porque eres incapaz de decir lo único que realmente necesitarías decir.
Pero, sigues adelante, y la carga va aumentando, y cada día cuesta más arrastrar el lastre que te ahoga, hasta que un día, te detienes, incapaz de seguir.
Y explotas, se abre la caja de Pandora y sale el fuego, dejas de ser tu y te derrumbas, todo se inunda, y entonces descubres que aunque te cueste, necesitas pedir ayuda.
Descubres que los secretos no son buenos, que uno no puede guardarse las heridas para si mismo; Que si no hablas, sino compartes ese “algo”, nunca serás capaz de superarlo.
Te das cuenta que cuando el dolor se hace palabra, aunque en el momento duela, luego parece que va empequeñeciéndose, y la herida con el paso del tiempo, poco a poco, empieza a cicatrizar.
Yo guardé un secreto de esos durante demasiado tiempo, y ahora, bastantes meses después de que el secreto empezara a ser compartido, la cicatriz está casi cerrada.
Tiene que pasar mucho tiempo para que desaparezca, o quizás, simplemente, nunca lo haga y quede para siempre, una pequeña señal, que me lo recuerde, pero eso ya nunca volverá a impedirme ser feliz.
Porque hace tiempo que ya no se lo permito, porque aunque esa cicatriz esté ahí, ya nunca la miro.
Hay una gran mujer, a la que aprecio muchísimo, que ahora empieza a compartir sus secretos, a ella le dedico este post, porque sé que es valiente, y que con el tiempo, podrá superarlo todo.
PD. Todo esto pertenece a un pasado que hoy, sentí que debía compartir, precisamente ahora, porque ya casi no duele, porque publicarlo aquí es como gritárselo al mundo.
Porque ahora, ya no es ningún secreto, porque ya no tengo de que esconderme, porque hace tiempo que ya no me hace sufrir.
Y por un último, porque quizás a alguien, le pueda servir de algo.
PD2. No quiero que nadie se preocupe, esto pertenece al pasado, y yo, ahora, sigo estando muy contenta.
De ese momento en que ocurre algo que lo cambia todo, algo que te transforma y hace que un día te mires al espejo y te des cuenta que una parte de ti se ha esfumado, y ese algo se convierte en un secreto.
Y ese secreto, se alimenta día tras día, y con el tiempo va creciendo.
Al principio es tan solo una pequeña llama que arde en tu interior, pero, poco a poco, va transformándose y desencadenando un incendio capaz de arrasarlo todo, a ti incluida.
Y te preguntas porque no hablas, pero sientes que no puedes, porque no quieres que la gente que te quiere sufra.
Te aíslas detrás de un muro falso, y pones una sonrisa en tu cara y dices que no pasa nada, que todo va muy bien, y te creen, y te das cuenta que nadie sospecha que todo eso es mentira.
Y te das cuenta que estás sola, porque eres incapaz de decir lo único que realmente necesitarías decir.
Pero, sigues adelante, y la carga va aumentando, y cada día cuesta más arrastrar el lastre que te ahoga, hasta que un día, te detienes, incapaz de seguir.
Y explotas, se abre la caja de Pandora y sale el fuego, dejas de ser tu y te derrumbas, todo se inunda, y entonces descubres que aunque te cueste, necesitas pedir ayuda.
Descubres que los secretos no son buenos, que uno no puede guardarse las heridas para si mismo; Que si no hablas, sino compartes ese “algo”, nunca serás capaz de superarlo.
Te das cuenta que cuando el dolor se hace palabra, aunque en el momento duela, luego parece que va empequeñeciéndose, y la herida con el paso del tiempo, poco a poco, empieza a cicatrizar.
Yo guardé un secreto de esos durante demasiado tiempo, y ahora, bastantes meses después de que el secreto empezara a ser compartido, la cicatriz está casi cerrada.
Tiene que pasar mucho tiempo para que desaparezca, o quizás, simplemente, nunca lo haga y quede para siempre, una pequeña señal, que me lo recuerde, pero eso ya nunca volverá a impedirme ser feliz.
Porque hace tiempo que ya no se lo permito, porque aunque esa cicatriz esté ahí, ya nunca la miro.
Hay una gran mujer, a la que aprecio muchísimo, que ahora empieza a compartir sus secretos, a ella le dedico este post, porque sé que es valiente, y que con el tiempo, podrá superarlo todo.
PD. Todo esto pertenece a un pasado que hoy, sentí que debía compartir, precisamente ahora, porque ya casi no duele, porque publicarlo aquí es como gritárselo al mundo.
Porque ahora, ya no es ningún secreto, porque ya no tengo de que esconderme, porque hace tiempo que ya no me hace sufrir.
Y por un último, porque quizás a alguien, le pueda servir de algo.
PD2. No quiero que nadie se preocupe, esto pertenece al pasado, y yo, ahora, sigo estando muy contenta.
"Buenas noticias..."
Al final, hace unos meses decidí “renegar” del diseño y estudiar algo que me hiciese verdadera ilusión. Aunque me lo callé por si acaso, y solo se lo dije a los más íntimos, como si de un sueño se tratase, más que de una realidad, porque lo veía tan difícil.
Decidí estudiar Publicidad y RRPP, y hoy me he enterado que me han asignado la Pompeu Fabra, la universidad que quería, aparte de que, hoy he hecho una entrevista, y me han dado el trabajo con el cuál podré pagarme la matrícula :)
Así que estoy contentísima, seguramente, este post no tiene nada de interesante, es más, diría que es el post más aburrido que he escrito nunca, pero necesitaba decir que tengo la sensación que todo empieza a ir sobre ruedas, que aunque no todo funcione, lo más importante si lo hace.
Y eso me hace estar muy contenta.
Decidí estudiar Publicidad y RRPP, y hoy me he enterado que me han asignado la Pompeu Fabra, la universidad que quería, aparte de que, hoy he hecho una entrevista, y me han dado el trabajo con el cuál podré pagarme la matrícula :)
Así que estoy contentísima, seguramente, este post no tiene nada de interesante, es más, diría que es el post más aburrido que he escrito nunca, pero necesitaba decir que tengo la sensación que todo empieza a ir sobre ruedas, que aunque no todo funcione, lo más importante si lo hace.
Y eso me hace estar muy contenta.





