"a un hombre-niño"
Esta noche me gustaría estar entre tus brazos; confundirme con tu cuerpo en ese lecho de raso rojo, y sentir como llega el deseo y todo se vuelve ajeno; menos tú y yo, y me olvido del mundo, de todo, y no oigo, ni pienso... en otra cosa que no seas tú: tu respiración, tus murmullos, el calor de tu cuerpo duro, tu piel pegándose a mi piel, tu olor, tu lengua sibilina... esta noche, querría mezclarme contigo hasta que de madrugada me duerma, y sentir después, como se aprietan nuestros cuerpos desnudos, sin que quede espacio para el frío. Y dormir toda la noche pegada a ti, mientras me abrazas, y no querer que llegue mañana.
"El tiempo pasa, pero yo sigo necesitando lo mismo..."
Con coraza o sin ella, siempre es lo mismo; pese a haber sacrificado mis sueños en el altar de la supervivencia.
Incluso habiendo atravesado con mi lanza las ilusiones, cuando empezaban a levantar el vuelo, aún así, pese a todo; sigo necesitando lo mismo que no tengo.
Da igual cuanto me esfuerce, cuan dura sea mi coraza: de cuero o de acero; nunca es suficiente, siempre acaba por ser traspasada y vuelvo a ser débil.
Vuelvo la vista hacía el pasado, y de nuevo viene la melancolía; por lo que jamás he tenido, por lo que sigo esperando, por lo que nunca consigo.
Y la esperanza se ahoga.
Incluso habiendo atravesado con mi lanza las ilusiones, cuando empezaban a levantar el vuelo, aún así, pese a todo; sigo necesitando lo mismo que no tengo.
Da igual cuanto me esfuerce, cuan dura sea mi coraza: de cuero o de acero; nunca es suficiente, siempre acaba por ser traspasada y vuelvo a ser débil.
Vuelvo la vista hacía el pasado, y de nuevo viene la melancolía; por lo que jamás he tenido, por lo que sigo esperando, por lo que nunca consigo.
Y la esperanza se ahoga.
"deseo"
Escondida en el tiempo, espero al enemigo en mi guarida.
Aguardo que su presencia oscura, inyecte en mi piel, el veneno necesario.
Busco al escorpión milenario, corpulento y guerrero; que se clave en mi piel mientras nos abrazamos en un envenenamiento letal de los sentidos.
Anhelo el sucumbir de la razón, la seducción depurada de los sentidos; el susurro insinuante, el entrelazar de las lenguas sibilinas; los labios ardientes, las caricias embriagadoras; el juego eterno y las artes, el lento crepitar de la hoguera, la llama, y el fuego abrasador que culmina en la explosión de los sentidos.
Busco y espero...
Aguardo que su presencia oscura, inyecte en mi piel, el veneno necesario.
Busco al escorpión milenario, corpulento y guerrero; que se clave en mi piel mientras nos abrazamos en un envenenamiento letal de los sentidos.
Anhelo el sucumbir de la razón, la seducción depurada de los sentidos; el susurro insinuante, el entrelazar de las lenguas sibilinas; los labios ardientes, las caricias embriagadoras; el juego eterno y las artes, el lento crepitar de la hoguera, la llama, y el fuego abrasador que culmina en la explosión de los sentidos.
Busco y espero...





