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Una de kali y otra de arena...
peripecias, desvarios y pensamientos diversos
Acerca de
Intermitencias de mi: Escorpio, mujer, Noviembre, 1.983, ave nocturna. Rojo, "wicked game" Chris Isaak, "Mi vida sin mi" I. Coixet, "La inmortalidad" Kundera, fotografiar en blanco y negro, morder y que me muerdan, bailar con los ojos cerrados, perderme y encontrarme, divagar, que me sorprendan, la gente con carácter, las conversaciones inteligentes, los felinos y mi independencia.
Sindicación
 
"y otra, y otra..."
Los milagros no existen, solo las medicaciones que alargan lo inevitable, por cierto, hoy nos han comunicado que mi tío también ha recaído, vuelve a tener cáncer...
Y yo le pregunto a la vida, ¿nos deparas alguna "sorpresa" más o ya te has divertido suficiente?


 
"y otra..."
Hace unos días me preguntaba que más nos podía pasar...
Llevamos un año y medio tan malo que, llega un momento en el que uno se plantea si queda algo más por ocurrir o todo ha sido tan desastroso que ya no puede empeorar...
Y yo, ya empezaba a creer que mi vida no podía empeorar, después de todos los ”sobresaltos” con la familia... bueno, pues otra vez me equivocaba. Aunque esta vez, venía por el lado más insospechado.
Hace unos días que mi perra no se encontraba demasiado bien, pero pensamos que debía ser un empacho... pero hoy, ya no quería comer (lo cuál es insólito en ella) así que la hemos llevado al veterinario... y pensábamos: es un perro joven, solo tiene 7 años, probablemente no sea nada...
Resultado: sus riñones habían dejado de funcionar... la veterinaria no podía creérselo... (y el pronóstico no es muy esperanzador que digamos) así que ahora mi perro está ingresado, y mañana sabremos si ocurre un milagro y todos los tratamientos que intentarán con ella esta noche y todo el día de mañana hacen que los riñones se recuperen, o si mañana nos la vamos a llevar a casa a morir. Espero que por una vez, los milagros existan...
Ya se que a mucha gente le parecerá estúpido que hable de mi perra, después del post anterior, pero solo hace falta ponerse en mi lugar para entenderlo... esto es la gota que colma el vaso.
Porque después de todo este tiempo, hoy en casa, con los ojos enrojecidos, no hemos podido evitar preguntarnos cuando va a acabar todo esto.
Cuando va a parar toda esta época de disgusto en disgusto, o cuantas cosas tienen que pasar todavía para que pase la tormenta y de una puta vez deje de llover y salga el sol.
Y ya no mido las palabras porque estoy harta, harta de estar atrapados en este charco de lodo del que parece que no conseguimos salir, harta de llorar, harta de que todo sean malas noticias y harta de esta universidad dónde no puedes contar con nadie, dónde estás sola.
E intento centrarme, pero cada día me importa menos esta carrera, las clases, los trabajos... solo me importa que la gente que quiero siga ahí mañana, y pasado mañana... que no me despierte un día y hayan desaparecido sin que yo haya podido hacer nada por evitarlo.