logotipo

img_google
Una de kali y otra de arena...
peripecias, desvarios y pensamientos diversos
Acerca de
Intermitencias de mi: Escorpio, mujer, Noviembre, 1.983, ave nocturna. Rojo, "wicked game" Chris Isaak, "Mi vida sin mi" I. Coixet, "La inmortalidad" Kundera, fotografiar en blanco y negro, morder y que me muerdan, bailar con los ojos cerrados, perderme y encontrarme, divagar, que me sorprendan, la gente con carácter, las conversaciones inteligentes, los felinos y mi independencia.
Sindicación
 
"entre curva y curva..."
Es curioso como cambian las cosas, como si nos pasáramos la vida subidos a una montaña rusa, arriba y abajo, una y otra vez y cuando menos te lo esperas, cuando crees que todo ha acabado y te parece vislumbrar en la distancia el túnel de salida, la vagoneta da un giro inesperado, coge un carril alternativo, y empieza otro camino lleno de curvas, sin permitir que nadie pueda hacer nada para impedirlo, solo sorprenderse y aferrarse a su asiento.

Quizás suene fatalista, pero no, no es esa mi intención.
Simplemente es que no deja de sorprenderme la facilidad con la que cambian las cosas, lo que yo creo, lo que tu crees, lo que nosotros creemos. Todo es relativo, todo es en cierta manera mágico, para bien y para mal.
Conoces a alguien, empiezas a esperar ciertas cosas de esa persona y a poner también cosas de tu parte, y en el proceso te vas mezclando con otras personas, amigos de unos y otros, y de repente vas creando lazos con personas que nunca hubieses esperado conocer, y que sin esa primera persona hubiese sido imposible, en cambio, vas perdiendo el contacto con ese alguien... todo se trasforma, y entonces miras hacia atrás y te das cuenta de que hay personas que vienen, personas que se quedan (un tiempo, unos años...) y personas que se van.

Y todo parece un círculo en el cual todo conduce a algún lugar, estoy aquí porque tu me trajiste por este camino, porque él también puso una parte para que yo llegara aquí, y ella, y los otros..., porqué crecí y fui aprendiendo cosas gracias a todos los que se me cruzaron en la vida.

Y parece que hay un camino recto y a los lados personas que se convierten en amigos, personas que pasaron sin tocarme, personas que me han odiado, personas que me quisieron, se podría resumir en personas-puente, puentes por los que crucé, sabiendo incluso alguna vez que ya no había retorno, puentes que siempre me condujeron a algún lugar.

La magia reside en eso supongo, en que no sepamos nunca donde iremos a parar, que nos deparará la próxima curva.

No