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Una de kali y otra de arena...
peripecias, desvarios y pensamientos diversos
Acerca de
Intermitencias de mi: Escorpio, mujer, Noviembre, 1.983, ave nocturna. Rojo, "wicked game" Chris Isaak, "Mi vida sin mi" I. Coixet, "La inmortalidad" Kundera, fotografiar en blanco y negro, morder y que me muerdan, bailar con los ojos cerrados, perderme y encontrarme, divagar, que me sorprendan, la gente con carácter, las conversaciones inteligentes, los felinos y mi independencia.
Sindicación
 
"este fin para mi es un gran principio..."
Hoy ha pasado algo, algo que no voy a contar, pero este “algo” me ha hecho abrir los ojos.
A veces las personas nos aferramos a algo, y creemos firmemente en que eso es así, y pasa el tiempo, y seguimos allí, sin ser conscientes que quizás nos aferramos a un clavo ardiendo, que aquello que creíamos que teníamos, poco a poco se ha desvanecido, como ocurre con tantas otras cosas: la amistad, el amor etc...

Hoy iba paseando y me he encontrado con una puerta, una de esas puertas que aunque formen parte del pasado siempre dejas entreabierta (con la secreta esperanza que un día vuelva a abrirse de par en par, y las cosas mejoren).
Pues bien, me la he encontrado, y nos hemos mirado, frente a frente, como si no fuera la puerta que había atravesado miles de veces, como si todo fuera distinto.

Estaba yo, allí en medio de la playa, con los pies clavados en la arena, inmóvil, y esa puerta allí, erguida frente a mí... y una voz en mi interior me ha dicho: ya has visto lo que había al otro lado, eso no es lo que tu quieres. Ciérrala.
Casi no ha osado mirarme mientras me acercaba, sabía que todo había acabado, que era la última vez que me vería, que no iba a haber otra vez.
Mientras me aferraba al pomo de la puerta e iba empujándola, poco a poco, he recordado con cierta melancolía las veces que esperé noticias, las veces que esperé que el pasado me dijera: ¡eh, estoy aquí, y ya se lo que quiero!
Pero nunca ocurrió, la puerta se abría y se entrecerraba sin ton ni son, trayendo muchas veces tristeza y sin que las alegrías nunca acabasen de ser alegrías de verdad, sin que nunca supiese a donde daba esa puerta, donde acabaría en camino, o si había un final.

Pero hoy he tenido la certeza de saber que hay puertas que no llevan a ningún destino, que esta puerta no es mía, que no importa si lo fue alguna vez, y que ya no me interesa volver abrirla en un futuro.
La puerta está cerrada, y tu te has quedado en el otro lado, y ahora tengo la seguridad, que estás donde siempre debiste estar.
Tu en tu mundo, yo en el mío, sin que la vida de uno entre en la del otro.
Hoy estoy muy contenta, porque este fin para mi es un gran principio.

Buen viaje y que encuentres lo que buscas en tus montañas..


 
Comentario:
Esto ocurre cuando antes de abrir la puerta ya te has hecho una idea de lo que pudiera haber dentro aun sin saberlo.
Si no coincide, hay que cerrarla.
Luego no hay puertas, sólo hay lo que descubres: no a las ideas preconcebidas que luego hay que eliminar. El cambio puede doler. Por un futuro transparente en tu mente.
 
Comentario:
A veces si que hay que cerrar puertas, "cerrar" en els entido de que si tu esperas algo de esa persona pero ella, "quiere pero no quiere", si nunca se decide y eso a ti te perjudica y nunca acabas de ver a donde te llebará, es mejor "cerra la puerta"=renunciar a seguir luchando por algo k no vale la pena... dejar de seguirle el juego al otro, bajarte del tren, cuando te das cuenta que este no lleba a ningun lado.
 
Comentario:
Precisamente sabes por cuáles hay que pasar porque te has arriesgado a pasar por las que no debes. Pero no es culpa de la puerta sino de uno mismo, por eso no hace falta cerrarla. Sin riesgo no pierdes, pero tampoco ganas. Si no haces nada, ya estás muerto.
 
Comentario:
No puedes saber ciertas cosas hasta que te arriesgas...
 
Comentario:
Yo creo que más que cerrar puertas lo que hay que saber es por cuáles hay que pasar ;)
 
Comentario:
Esas puertas son las peores, no creas que ha sido fácil, he tardado casi dos años en convencerme que debía arrojar la esperanza por la ventana.
Es verdad eso que dicen, “la esperanza es lo último que se pierde” aunque a veces sería mejor si no fuera así, nos complicaríamos menos y quizás seriamos más felices.
Solo tienes que preguntarte una cosa de esa puerta: ¿te produce más tristeza que felicidad?
Si la mayoría del tiempo, todo es incertidumbre, quizás deberías cerrarla.
Las cosas que han de ser, funcionan, sin que eso no suponga ningún gran esfuerzo, (por lo menos, eso es lo que he visto con muchos amigos) si realmente hay que esperar, dudar, sufrir y luchar tanto, quizás es que no valía la pena, quizás es que no es la persona.
Espero que decidas lo que decidas, sea lo mejor.

muchas gracias por tu comentario, me ha hecho mucha ilusión!!

Muchos besos!
 
Comentario:
Hola....me gusta leerte en silencio pero hoy no puedo callarme y es que sabes escribir lo que yo pienso, yo tengo una puerta de esas...y no quiero cerrarla pero ella no quiere abrirse y así me tiene, con el pie puesto para que no se cierre pero ella no empuja mi pie...ojalá pudiera cerrarla como tú has hecho, ojalá...
Me reconforta que estés en tan buen principio...
No