"al final la verdad no fue tan terrible..."
Bomba de relojería desconectada.
Por fin he acabado con todas las preocupaciones, que bien te sientes cuando por fin resuelves las situaciones pendientes que quedaban en el camino.
Ayer, me vestí de valor y me decidí a encarar lo que estaba pendiente, tenia miedo, no sabía cuál sería el resultado, pero necesitaba hacerlo.
Tenía la certeza que si no tomaba las medidas necesarias, esa bomba que arrastraba desde hace semanas, como si de una mina se tratase, planearía siempre sobre mi cabeza, aguardaría escondida, hasta que un día sin querer, alguien pisara en el punto preciso, y Boom!!!!
Pero no será así, al final la verdad no fue tan terrible, ni siquiera saltaron chispas, puse las cartas sobre la mesa, las reales, y algunos ases sacados de la manga para salvarme, y lo conseguí. La bomba se desconectó, hizo un “puff”, y se deshinchó como si de un globo se tratara.
Ojalá lo hubiese hecho hace semanas, me habría ahorrado tanta ansiedad y angustia... ahora me doy cuenta que el estado mental en el que me encontraba estas semanas pasadas era mayoritariamente fruto de esto, de no ser capaz de afrontar lo que pasaba, y sufrir constantemente por las posibles consecuencias.
Que libre me siento, que tranquilidad, que bien volver a saber que todo está en equilibrio. Que gusto volver a sentir que no quiero, ni necesito, nada más que lo que tengo.
¡¡Muchos besos a todos!!
Por fin he acabado con todas las preocupaciones, que bien te sientes cuando por fin resuelves las situaciones pendientes que quedaban en el camino.
Ayer, me vestí de valor y me decidí a encarar lo que estaba pendiente, tenia miedo, no sabía cuál sería el resultado, pero necesitaba hacerlo.
Tenía la certeza que si no tomaba las medidas necesarias, esa bomba que arrastraba desde hace semanas, como si de una mina se tratase, planearía siempre sobre mi cabeza, aguardaría escondida, hasta que un día sin querer, alguien pisara en el punto preciso, y Boom!!!!
Pero no será así, al final la verdad no fue tan terrible, ni siquiera saltaron chispas, puse las cartas sobre la mesa, las reales, y algunos ases sacados de la manga para salvarme, y lo conseguí. La bomba se desconectó, hizo un “puff”, y se deshinchó como si de un globo se tratara.
Ojalá lo hubiese hecho hace semanas, me habría ahorrado tanta ansiedad y angustia... ahora me doy cuenta que el estado mental en el que me encontraba estas semanas pasadas era mayoritariamente fruto de esto, de no ser capaz de afrontar lo que pasaba, y sufrir constantemente por las posibles consecuencias.
Que libre me siento, que tranquilidad, que bien volver a saber que todo está en equilibrio. Que gusto volver a sentir que no quiero, ni necesito, nada más que lo que tengo.
¡¡Muchos besos a todos!!





