"todo lo que se pierde, tarde o temprano se encuentra..."
Hoy hablaba con un amigo del gimnasio, y mirando mi ficha se ha sorprendido, va a hacer ya tres años que empecé a ir.
Y entonces hemos caído en la cuenta de cómo ha cambiado todo, me ha recordado muchas cosas.
Es curioso, ese gimnasio y una de las personas que conocí allí, ha sido el causante de que yo sea la persona que soy hoy.
Cuando entré, tenía 19, me faltaban unos días para hacer los 20, y visto desde aquí, me doy cuenta de lo extremadamente ingenua que era, es más, me hace muchísima gracia lo inocente que llegué a ser.
Primero fui inocente y ingenua, luego una inconsciente y al final, acabé enamorándome de quien no debía (como siempre), luego vinieron los juegos, el si pero no y su no decidirse, (no acabar de estar, pero tampoco querer alejarse), luego llegó la decepción, y finalmente de la mano, se trajo al cinismo, y porque no decirlo, también a la rabia y la desconfianza.
Ayer volví la vista atrás, recordé todas esas cosas y me di cuenta de que ya no sentía nada de eso. Hace tiempo que no hay amor, pero quedaba rencor y cinismo, y la esperanza me había abandonado hacía mucho.
Y ayer descubrí que ya no queda rencor, que el cinismo poco a poco se ha ido desvaneciendo, y que poco a poco ha vuelto la esperanza.
Me di cuenta que vuelvo a creer en las personas, que doy más oportunidades, que he recuperado la fe en la posibilidad de enamorarse, y en que algún día, tropiece con la persona adecuada y funcione, aunque no sea ni hoy, ni mañana, ni el mes que viene, ni el próximo año.
No hay prisa, no importa, lo importante es que vuelvo a creer que ciertas cosas son posibles.
Que he encontrado la esperanza que había perdido, y eso ya es mucho.
Y entonces hemos caído en la cuenta de cómo ha cambiado todo, me ha recordado muchas cosas.
Es curioso, ese gimnasio y una de las personas que conocí allí, ha sido el causante de que yo sea la persona que soy hoy.
Cuando entré, tenía 19, me faltaban unos días para hacer los 20, y visto desde aquí, me doy cuenta de lo extremadamente ingenua que era, es más, me hace muchísima gracia lo inocente que llegué a ser.
Primero fui inocente y ingenua, luego una inconsciente y al final, acabé enamorándome de quien no debía (como siempre), luego vinieron los juegos, el si pero no y su no decidirse, (no acabar de estar, pero tampoco querer alejarse), luego llegó la decepción, y finalmente de la mano, se trajo al cinismo, y porque no decirlo, también a la rabia y la desconfianza.
Ayer volví la vista atrás, recordé todas esas cosas y me di cuenta de que ya no sentía nada de eso. Hace tiempo que no hay amor, pero quedaba rencor y cinismo, y la esperanza me había abandonado hacía mucho.
Y ayer descubrí que ya no queda rencor, que el cinismo poco a poco se ha ido desvaneciendo, y que poco a poco ha vuelto la esperanza.
Me di cuenta que vuelvo a creer en las personas, que doy más oportunidades, que he recuperado la fe en la posibilidad de enamorarse, y en que algún día, tropiece con la persona adecuada y funcione, aunque no sea ni hoy, ni mañana, ni el mes que viene, ni el próximo año.
No hay prisa, no importa, lo importante es que vuelvo a creer que ciertas cosas son posibles.
Que he encontrado la esperanza que había perdido, y eso ya es mucho.
Comentario:
Bueno, no va mal dejar el cinismo d vez en cuando a un lado.
Vas por buen camino, ánimo.
Vas por buen camino, ánimo.
Comentario:
Me alegro que vuelvas a creer, hace tiempo que lo necesitabas.
Todos necesitamos creer que todo es posible.
¡¡un abrazo wapa!!
Todos necesitamos creer que todo es posible.
¡¡un abrazo wapa!!





