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Una de kali y otra de arena...
peripecias, desvarios y pensamientos diversos
Acerca de
Intermitencias de mi: Escorpio, mujer, Noviembre, 1.983, ave nocturna. Rojo, "wicked game" Chris Isaak, "Mi vida sin mi" I. Coixet, "La inmortalidad" Kundera, fotografiar en blanco y negro, morder y que me muerdan, bailar con los ojos cerrados, perderme y encontrarme, divagar, que me sorprendan, la gente con carácter, las conversaciones inteligentes, los felinos y mi independencia.
Sindicación
 
"Después de la tempestad..."
Siento haber estado ausente esta última semana..
Tenía demasiadas cosas en que pensar y pocas ganas de hacerlo.
Después de coger un gripazo impresionante el jueves pasado (que todavía arrastro), y verme relegada a pasar día tras día observando el sol tras la ventana, sin poder salir de casa hasta el lunes, y anular la cita que tenia con Mr. A... ahora parece que vuelve la calma.
Estos últimos dos días, después de pasarme las noches en vela pensando, he estado resolviendo todo lo que tenía pendiente y con lo que no me quería enfrentar.

El martes tuve que encontrarme con Ferran, él es una de los protagonistas de dos de mis anteriores posts: ”todo es relativo” y “si el orgullo te pierde”.
Hacía semanas que no le cogía el teléfono, pero sabía que teníamos una conversación pendiente, y que más pronto que tarde llegaría el momento.

Nos encontramos, estuve fría pero serena.
Durante dos horas le expuse y discutí con él la situación que lo desencadenó todo.
Fue inútil, es imposible hacer comprender al que no quiere ver... en el fondo yo quería perdonarle, pero no puedo perdonar a alguien incapaz de admitir que se ha equivocado.
Es demasiado fácil pensar que el problema son los demás, y que tu solo eres una víctima, como para que él se esforzara en recapacitar.
Aún así, él quería que siguiéramos siendo amigos... pero es imposible.

Le dije que me diera un motivo por al cual valiera la pena seguir siendo amigos, porque yo no encontraba ninguno, ya que me ha demostrado que no puedo contar con él.
Me dijo, que hacía 14 años que éramos amigos.. (le dije que el pasado no importaba)
Me dijo que la complicidad que tenemos, (pero ya no existe desde que me decepcionó)
Así que aunque me duele, y eche de menos los buenos momentos vividos, le dije que no veía ningún motivo para seguir viéndonos y siendo amigos.
Que era mejor dejar correr el tiempo, pero que yo sabía que lo que siento no va a cambiar.. después de la decepción, lo veo y es como si nunca hubiera existido.. no siento ni rabia, ni tristeza, ni nada de nada. Solo es una especie de vacío.

Estos días tampoco escribía porque he estado un poco triste, no era solo la conversación que tenía pendiente, sino un cúmulo de cosas, y una más otra y otra, acabé sintiéndome sola.
En cambio, ayer me levanté y aunque apenas había dormido dos horas, levanté la persiana, entró la luz y sin saber muy bien porque, me sentí muy bien. Muy feliz.
Como si después de la tempestad de estas últimas semanas, las dudas, la decepción, la tristeza, la rabia, la soledad y todo lo demás hubiese desaparecido dejando paso a la calma. La luz.

No