MADRE
No es el mejor lugar para estar, al menos eso pienso mientras miro lo que me rodea. Es mi casa, pero no es mi hogar, para serlo necesitaría que me hiciera sentir bien, que fuera el lugar al que quiero volver cuando los vientos soplan fuertes y la lluvia arrecia…pero no, éste no es el sitio que añoro en esas ocasiones.
Los olores, los sabores están en otra parte. No hay retratos prendidos en las esquinas de los cuadros, no están las mantas de colores tendidas sobre el sofá, ni los periódicos y revistas de meses amontonados en la mesa del comedor…voy apilando melancolías,
pero no es lo mismo.

MADRE E HIJA (Óleo de Ana González Prieto)
Mi madre en la cocina, presurosa y atenta: “¡No me pongas nerviosa y deja eso que vamos a comer enseguida!” dándome un manotazo. Mi padre en el salón leyendo el periódico. Mis libros desparramados sobre la cama y yo con ellos. “¡Pon la mesa!” grita mamá, pero yo no puedo dejar de leer...
Aún ahora, cuando quiero sentirme como aquella que era, la niña, la adolescente; cuando necesito sacudirme el polvo del camino y que me acaricien el corazón “Ven aquí no pasa nada”, descuelgo el teléfono: “Hola mamá, ¿Cómo estas? ¿qué vas a hacer de comer hoy?”. Enseguida el sol sale.

Los olores, los sabores están en otra parte. No hay retratos prendidos en las esquinas de los cuadros, no están las mantas de colores tendidas sobre el sofá, ni los periódicos y revistas de meses amontonados en la mesa del comedor…voy apilando melancolías,
pero no es lo mismo.

MADRE E HIJA (Óleo de Ana González Prieto)
Mi madre en la cocina, presurosa y atenta: “¡No me pongas nerviosa y deja eso que vamos a comer enseguida!” dándome un manotazo. Mi padre en el salón leyendo el periódico. Mis libros desparramados sobre la cama y yo con ellos. “¡Pon la mesa!” grita mamá, pero yo no puedo dejar de leer...
Aún ahora, cuando quiero sentirme como aquella que era, la niña, la adolescente; cuando necesito sacudirme el polvo del camino y que me acaricien el corazón “Ven aquí no pasa nada”, descuelgo el teléfono: “Hola mamá, ¿Cómo estas? ¿qué vas a hacer de comer hoy?”. Enseguida el sol sale.






