ASTAROTH
Bueno, es lo que parece, otra canción más, dentro de todo esse batiburrillo que he ido poniendo a lo largo de la (corta aún) vida dde este blog.
El espadachín Diego Cortés, escondido tras la maleza
escucha estas palabras entre Astaroth (su verdadero
nombre) y una preciosa bruja llamada Mariá de Zuzaya.
De la noche de los tiempos
de tu oscuridad,
he regresado a buscar
un don para la humanidad.
Y no pronuncias mi nombre
aunque bien sabes quién soy,
de tu soberbia y tu odio
el reflejo alimentado soy.
Soy el eco de tu ira,
el espejo en que
tu avaricia se refleja
y me da poder.
Fluyo a través de las vidas
que no consiguen saber
dónde encontrar la salida
que abre las puertas del mal y del bien.
Ven hacia mí
y déjame morar en ti,
soy el deseo,
lo oscuro que hay en ti.
Compro tus sueños,
por tu alma, tu Dios,
¿cuánto da?.
Soy el que soy,
el portador de luz.
Cubra tu manto
mi luz y mi amor,
suave es el óbito
y dulce este dolor.
Tómame y el viento
hará una canción
con el fuego eterno
que sellará nuestra unión
Toma mi sangre
mézclala, bébela y
quémala, arde en la llama,
pues sólo así podrás adorarme.
Haz lo que digo porque esta
es la ley. No me creas,
experimenta. Bebe,
pues no hay, no hay otro medio.
– Aleister Crowley –
El espadachín Diego Cortés, escondido tras la maleza
escucha estas palabras entre Astaroth (su verdadero
nombre) y una preciosa bruja llamada Mariá de Zuzaya.
De la noche de los tiempos
de tu oscuridad,
he regresado a buscar
un don para la humanidad.
Y no pronuncias mi nombre
aunque bien sabes quién soy,
de tu soberbia y tu odio
el reflejo alimentado soy.
Soy el eco de tu ira,
el espejo en que
tu avaricia se refleja
y me da poder.
Fluyo a través de las vidas
que no consiguen saber
dónde encontrar la salida
que abre las puertas del mal y del bien.
Ven hacia mí
y déjame morar en ti,
soy el deseo,
lo oscuro que hay en ti.
Compro tus sueños,
por tu alma, tu Dios,
¿cuánto da?.
Soy el que soy,
el portador de luz.
Cubra tu manto
mi luz y mi amor,
suave es el óbito
y dulce este dolor.
Tómame y el viento
hará una canción
con el fuego eterno
que sellará nuestra unión
Toma mi sangre
mézclala, bébela y
quémala, arde en la llama,
pues sólo así podrás adorarme.
Haz lo que digo porque esta
es la ley. No me creas,
experimenta. Bebe,
pues no hay, no hay otro medio.
– Aleister Crowley –
Comentario:
Una gran cancion, algo mal traducido el ritual de Aleister, el original dice algo como, toma mi sangre, revuelvela en el piso, lamela del piso y quema tu piel, solo asi aparecere,Hay se ven





