Alina 7
Uhm, un amigo me ha echado una pequeña reprimenda por poner sólo canciones (o casi) así que ahí va un nuevo pedacito de la historia de Alina
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Después de un fugaz paso para visitar a su gran amigo, llegó a la nueva ciudad dispuesta a pasárselo bien, sin compromisos de ninguna clase, dispuesta a olvidarse de todo y de todos…. simplemente disfrutaría del momento.
Estuvo unos días con Cory y después se decidió a llamar a un amigo, Sylvio.
Hacía más de un año que no lo veía, pero era la única persona de allí con la que tenía un mínimo de confianza. Cory y ella quedaron con Sylvio y un amigo de él, Bal. Llegaron tarde y al final acabaron yendo a casa de Sylvio antes de irse a cenar.
Al entrar en el portal de la casa y llegar al pequeño patio que distribuía las viviendas, Alina escuchó unos silbidos y a alguien tocando una guitarra.
- ¿Quién es? – preguntó a Sylvio.
- Uhm, es mi vecino, Vin.
- ¿Subimos?
- De acuerdo, a ver si viene también a cenar con nosotros
Subieron las escaleras y abrieron la puerta. Vin estaba sentado en el suelo, rasgando las cuerdas de su guitarra y algo mágico se deslizó en aquel lugar cuando Alina lo vio.
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Después de un fugaz paso para visitar a su gran amigo, llegó a la nueva ciudad dispuesta a pasárselo bien, sin compromisos de ninguna clase, dispuesta a olvidarse de todo y de todos…. simplemente disfrutaría del momento.
Estuvo unos días con Cory y después se decidió a llamar a un amigo, Sylvio.
Hacía más de un año que no lo veía, pero era la única persona de allí con la que tenía un mínimo de confianza. Cory y ella quedaron con Sylvio y un amigo de él, Bal. Llegaron tarde y al final acabaron yendo a casa de Sylvio antes de irse a cenar.
Al entrar en el portal de la casa y llegar al pequeño patio que distribuía las viviendas, Alina escuchó unos silbidos y a alguien tocando una guitarra.
- ¿Quién es? – preguntó a Sylvio.
- Uhm, es mi vecino, Vin.
- ¿Subimos?
- De acuerdo, a ver si viene también a cenar con nosotros
Subieron las escaleras y abrieron la puerta. Vin estaba sentado en el suelo, rasgando las cuerdas de su guitarra y algo mágico se deslizó en aquel lugar cuando Alina lo vio.





