se derrama...
Huyendo del abismo que tras él dejaba se nos fue perdiendo en el tiempo, se fue escurriendo tras un sollozo, se nos fue, derramándose en silencio.
Por las lágrimas que acariciaron tus ojos se fue lentamente vertiendo el amor; por callar aquello que no se dice callando fuimos encontrando en lo propio lo ajeno, se nos fue haciendo lo conocido extraño. Y comprendí por qué no es el cielo el eterno crisol de miradas que abrazadas olvidan que a abrazarse no alcanzan, por qué es cada despedida un pedazo de frontera que en el corazón la distancia encalla.
Comprendí por qué donde nunca hubo lindes también nacen, con el tiempo, patrias.
Por las lágrimas que acariciaron tus ojos se fue lentamente vertiendo el amor; por callar aquello que no se dice callando fuimos encontrando en lo propio lo ajeno, se nos fue haciendo lo conocido extraño. Y comprendí por qué no es el cielo el eterno crisol de miradas que abrazadas olvidan que a abrazarse no alcanzan, por qué es cada despedida un pedazo de frontera que en el corazón la distancia encalla.
Comprendí por qué donde nunca hubo lindes también nacen, con el tiempo, patrias.
disculpen
Con esta manía tan mía de escribir lo que pienso he perdido muchísimo tiempo… debe ser que pienso despacio o que pienso demasiado… sin embargo mantengo intacto el vicio… el vicio del papel y de la palabra escrita… no sé olvidar el ritual de un oficio que no es el mío… bendita esta necesidad tan necesaria de sentarse frente a una hoja en blanco que pide a cambio de no dar nada… hoy, esta noche, ya mismo me veo pernoctando en una cama que es la mía, sin juzgarme, sin medirme, sin pasarme lista, sin prisas… de matinada cualquier corsé es un escote hasta el suelo… y escribo, escribo, escribo, escribo, escribo… cinco veces escribo: después de tanto tiempo me moría de ganas de tener ganas de escribir una maldita hoja… y es lo más sincero que he escrito nunca…
Las musas son muy putas pero amigos seamos sinceros, para lo que nos dan no son tan caras…
Las musas son muy putas pero amigos seamos sinceros, para lo que nos dan no son tan caras…
cerrado por derribo...
...por reconstrucción...
de perdón,y perdones...
Él creyó que tenía razón, que hizo lo que tenía que hacer, que fue el otro el que actuó mal… creyó estar en lo cierto como nunca antes jamás lo había estado… seguro de que nada de lo que había pasado era culpa suya, seguro, seguro…
Esperó unas disculpas que jamás llegaron… pasó el tiempo y olvidó los motivos de su enfado, las palabras que tanto le dolieron, las razones que tanto le irritaron… pero los dos callaron aquello que no se dice callando y así fueron encontrando en lo propio lo ajeno, y así se les fue haciendo lo conocido extraño…
Se aguantó la mirada en el espejo y se preguntó: “¿por qué cojones creíste estar en lo cierto?, ¿por qué cojones dejaste que esto pasara…? hazte un favor y alberga la posibilidad de estar equivocado… el loco también está loco y no sabe que lo está…”
Esperó unas disculpas que jamás llegaron… pasó el tiempo y olvidó los motivos de su enfado, las palabras que tanto le dolieron, las razones que tanto le irritaron… pero los dos callaron aquello que no se dice callando y así fueron encontrando en lo propio lo ajeno, y así se les fue haciendo lo conocido extraño…
Se aguantó la mirada en el espejo y se preguntó: “¿por qué cojones creíste estar en lo cierto?, ¿por qué cojones dejaste que esto pasara…? hazte un favor y alberga la posibilidad de estar equivocado… el loco también está loco y no sabe que lo está…”
¿y tú?
Jamás has visto tus propios pulmones, ni el estómago que te traga, ni los huevos de los que presumes… sabes que están dentro de ti pero nunca has podido verlos… Puedes mirarte dentro, puedes retorcer hacia atrás los ojos, pero no alcanzarás a verlos… una radiografía no es más que una foto en blanco y negro… empiezo a pensar que quizá me conozca menos de lo que creo…
Jamás has visto tu propio corazón… y él es tu propio dueño…
No sabes quién respira por tí cuando tú respiras sin saberlo… aunque no lo creas cuando de respirar me olvido yo alguien por mí respira, y también alguien por ti ha de hacerlo…
¿Que a qué viene esto? A que no soy yo quien escribe lo que ahora tú lees, es cierto que son mis manos, es cierto que son mis dedos… pero es alguien dentro de mí el que escribe cuando escribo… el que duerme mientras sueño…
No soy yo quien escribe lo que ahora tú lees.
Ábrete el pecho y registra: ¿Y tú quién eres?
Jamás has visto tu propio corazón… y él es tu propio dueño…
No sabes quién respira por tí cuando tú respiras sin saberlo… aunque no lo creas cuando de respirar me olvido yo alguien por mí respira, y también alguien por ti ha de hacerlo…
¿Que a qué viene esto? A que no soy yo quien escribe lo que ahora tú lees, es cierto que son mis manos, es cierto que son mis dedos… pero es alguien dentro de mí el que escribe cuando escribo… el que duerme mientras sueño…
No soy yo quien escribe lo que ahora tú lees.
Ábrete el pecho y registra: ¿Y tú quién eres?
salud, dinero, trabajo y ¿amor?
Aquella noche se acostaron temprano, cada uno en su lado, sin rozarse… era jueves, jueves por la noche y las noches de los jueves no tocaba quererse…
Empezaron bebiendo dos litros de agua al día, comiendo cinco piezas de fruta diarias... acabaron follando tres veces por semana.
Todo era predecible, rutinario, seguro, feliz… se conocían tan bien que se entendían. Sabían que él estaba con ella porque no había encontrado nada mejor, sabían que ella estaba con él porque no sabía estar sola... y ambos lo aceptaban.
La buscó bajo las sábanas y sea acercó a ella.
- ¿Sabes que te quiero? – le preguntó abrazándola.
- Abre tus ojos y mira a tu alrededor – contestó ella, lo que más importa en la vida no se puede tocar.
Él abrió los ojos en la oscuridad como quien intenta beber agua helada. Guardó silencio, había aprendido a no entenderla, a que no le importara no entenderla... se dio media vuelta y se durmió.
Durante todos estos años ella había cambiado más que él y por primera vez en su vida sabía que era lo que debía hacer pero no lo que haría.
Empezaron bebiendo dos litros de agua al día, comiendo cinco piezas de fruta diarias... acabaron follando tres veces por semana.
Todo era predecible, rutinario, seguro, feliz… se conocían tan bien que se entendían. Sabían que él estaba con ella porque no había encontrado nada mejor, sabían que ella estaba con él porque no sabía estar sola... y ambos lo aceptaban.
La buscó bajo las sábanas y sea acercó a ella.
- ¿Sabes que te quiero? – le preguntó abrazándola.
- Abre tus ojos y mira a tu alrededor – contestó ella, lo que más importa en la vida no se puede tocar.
Él abrió los ojos en la oscuridad como quien intenta beber agua helada. Guardó silencio, había aprendido a no entenderla, a que no le importara no entenderla... se dio media vuelta y se durmió.
Durante todos estos años ella había cambiado más que él y por primera vez en su vida sabía que era lo que debía hacer pero no lo que haría.
al ritmo que respiro
"Eu nunca consentí que a minha lyra
fosse lyra de cortes;
a verdade, a so única verdade
soube inspirarme o canto."
FRANCISCO MANOEL
Podía haber desechado sus días
junto al ajado cimiento que es la nostalgia
cuando sólo vemos, en la realidad, ruinas;
haber convertido en manto el recuerdo
de los que sin retorno partieron;
y abandonarse al abrazo embustero
que en su paso descuidan los años.
Pero miró con calma al olvido
y por perdido dio lo olvidado,
de valentía colmó sus miedos,
de valor su corazón anciano.
Bendigo la maldita valía del tiempo,
la minoría suelta de pies y manos;
bendito su pueblo y cielo gallego,
los sabios sin libros ni estudios zafios.
Dichosos sus huesos,su orgullo y decencia,
su compañía firme,su temeraria nobleza;
dichosa la eterna lealtad que exprime,
su historia no escrita,
sus fieles creencias.
Bendito él y benditos ellos,
los de nunca y los de siempre,
los de antes y luego.
Bendito el sístole al diástole adicto,
el ritmo al que respiro,
los santos malditos
que yo admiro.
fosse lyra de cortes;
a verdade, a so única verdade
soube inspirarme o canto."
FRANCISCO MANOEL
Podía haber desechado sus días
junto al ajado cimiento que es la nostalgia
cuando sólo vemos, en la realidad, ruinas;
haber convertido en manto el recuerdo
de los que sin retorno partieron;
y abandonarse al abrazo embustero
que en su paso descuidan los años.
Pero miró con calma al olvido
y por perdido dio lo olvidado,
de valentía colmó sus miedos,
de valor su corazón anciano.
Bendigo la maldita valía del tiempo,
la minoría suelta de pies y manos;
bendito su pueblo y cielo gallego,
los sabios sin libros ni estudios zafios.
Dichosos sus huesos,su orgullo y decencia,
su compañía firme,su temeraria nobleza;
dichosa la eterna lealtad que exprime,
su historia no escrita,
sus fieles creencias.
Bendito él y benditos ellos,
los de nunca y los de siempre,
los de antes y luego.
Bendito el sístole al diástole adicto,
el ritmo al que respiro,
los santos malditos
que yo admiro.
suerte...
Cierra la puerta por fuera, sal de aquí y entra donde no te vea… me voy lejos, tan lejos que no pienso moverme, allí donde sé que tú no puedes llegar… inventa tú la guerra, date la razón que te falta, convéncete… me voy sosteniéndole la mirada al horizonte, soltando el cuchillo que llevaba entre los dientes, liberando de una lanza a mi costado… Suerte que no exista más crimen perfecto que dejar vivir a la vida, soy quien se hunde hacia arriba volando hacia abajo, la lluvia que no sabe caer de canto… Soy un yo a la derecha de mi izquierda, la sed que repulsa a la sed que se ve de nada llena… sino se arrodillan a los pies las cumbres cargo sobre las costillas mi espalda, entro por el lado erróneo de la meta donde espera mi voluntad sentada, suerte que este escrito acabe sin final como se abre una puerta cerrada…
Hoy voy a ser lo que más odias, hoy voy a ser como tú…
Hoy voy a ser lo que más odias, hoy voy a ser como tú…
si me bastara...
Si me bastara con mostrarte
en entrega el alma,
con llenarte del aire que respiro
el equipaje que cargas...
Si me bastara con deshojarle al mañana
los motivos de sal cubiertos,
con entregarte lo ya entregado,
con darte aquello, que ya te dieron,
mas no me basta.
No me basta con quererte
así como se quiere;
si un millar de vidas bastaran
para vivir lo que es eterno...
mas no bastan;
como no te basta un solo corazón
para sentir como sientes.
en entrega el alma,
con llenarte del aire que respiro
el equipaje que cargas...
Si me bastara con deshojarle al mañana
los motivos de sal cubiertos,
con entregarte lo ya entregado,
con darte aquello, que ya te dieron,
mas no me basta.
No me basta con quererte
así como se quiere;
si un millar de vidas bastaran
para vivir lo que es eterno...
mas no bastan;
como no te basta un solo corazón
para sentir como sientes.
todo y nada
A la memoria de José Hierro.
Somos todo
siendo nada;
nada,
como este hilo
sometido de huesos
que mueve
un destino con hambre;
todo,
como este nudo
de piel hueca
o la razón por la que late.
Somos todo
siendo nada;
cruel legado de estas venas
de cuerdas que no atinan,
ni a unirnos
a un latido con sentido,
ni a ahorcarnos,
por el corazón,
a la vida.
Somos todo
siendo nada,
un todo que es la nada
una nada que lo es todo.
Somos todo
siendo nada;
nada,
como este hilo
sometido de huesos
que mueve
un destino con hambre;
todo,
como este nudo
de piel hueca
o la razón por la que late.
Somos todo
siendo nada;
cruel legado de estas venas
de cuerdas que no atinan,
ni a unirnos
a un latido con sentido,
ni a ahorcarnos,
por el corazón,
a la vida.
Somos todo
siendo nada,
un todo que es la nada
una nada que lo es todo.
el silencio
El silencio es una palabra muda
que duda porque sabe demasiado,
vale cuanto calla su voz desnuda,
conoce a quien merece ser ansiado.
que duda porque sabe demasiado,
vale cuanto calla su voz desnuda,
conoce a quien merece ser ansiado.
en otro tiempo...
Cruzó medio bar para hablar con ella, esquivó a los borrachos que estaban tan borrachos como él y llegó a su lado. Dejó la cerveza en la barra y la miró... la miró como quien ve llover, como quien nunca antes jamás hubiera visto llover...
A manadas seguía entrando la gente en el bar... más hombres que mujeres... unos buscando un escote que bajar, otros buscando una cara que partir. Los unos a veces la miraban a ella, los otros siempre le miraban a él.
Hablaron y se mintieron... hicieron promesas que sabían que no tendrían que cumplir... después de aquella noche él no quiso saber de ella, bromeaba diciendo: "si supiera dónde está la buscaría"; ¿y ella? ella no quería buscarlo por si lo encontraba...
Cada uno por su lado vivieron esta misma historia una y otra vez... en otros bares, en otras noches, en otros labios... los dos siguieron buscando el amor donde sabían que no lo encontrarían... por eso años después se encontraron...
A manadas seguía entrando la gente en el bar... más hombres que mujeres... unos buscando un escote que bajar, otros buscando una cara que partir. Los unos a veces la miraban a ella, los otros siempre le miraban a él.
Hablaron y se mintieron... hicieron promesas que sabían que no tendrían que cumplir... después de aquella noche él no quiso saber de ella, bromeaba diciendo: "si supiera dónde está la buscaría"; ¿y ella? ella no quería buscarlo por si lo encontraba...
Cada uno por su lado vivieron esta misma historia una y otra vez... en otros bares, en otras noches, en otros labios... los dos siguieron buscando el amor donde sabían que no lo encontrarían... por eso años después se encontraron...
un brindis
Brindemos a pesar de los pasares
que pronto será tarde todavía,
las calles cierran antes que los bares
que saben que amanece al mediodía.
Se nos reseca en la mano la copa
sin ahogar nuestras bocas la palabra,
la risa flota, la amistad arropa,
el mañana es un truco, abracadabra.
Volvemos a casita como ovejas
descarriadas, maldita vuelta al redil
la lana trasquilada que nos dejas.
Estos andares tan perjudicados
escriben eses bajo la luna añil
que el domingo nos pille confesados.
seriamente
Estoy considerando seriamente dejar de juzgarme, de contar sílabas y forzar rimas, de buscar ripios y ensuciar hojas...
Ten cojones y siéntate tú frente a un papel en blanco.
Ten cojones y siéntate tú frente a un papel en blanco.
dime tú
Desquitado del vicio de tu vientre
revivo el credo al que juré defensa,
la pena es que jamás es para siempre
y siempre no merece tanta entrega.
Seguiré siendo igual sin ser el mismo,
el trece de Julio fue punto y coma,
más dañinos que los clavos de cristo
son tantos yo perdono y tú perdonas.
Yo ya no tomo parte en tu partida
ni te ofrece mi envés su otra mejilla,
dime tú cómo reinventar la calma.
Por más que pierda el tiempo en extrañarte
la reina que me tuvo en jaque mate
supo cómo ser reina sin ser dama.





