se derrama...
Huyendo del abismo que tras él dejaba se nos fue perdiendo en el tiempo, se fue escurriendo tras un sollozo, se nos fue, derramándose en silencio.
Por las lágrimas que acariciaron tus ojos se fue lentamente vertiendo el amor; por callar aquello que no se dice callando fuimos encontrando en lo propio lo ajeno, se nos fue haciendo lo conocido extraño. Y comprendí por qué no es el cielo el eterno crisol de miradas que abrazadas olvidan que a abrazarse no alcanzan, por qué es cada despedida un pedazo de frontera que en el corazón la distancia encalla.
Comprendí por qué donde nunca hubo lindes también nacen, con el tiempo, patrias.
Por las lágrimas que acariciaron tus ojos se fue lentamente vertiendo el amor; por callar aquello que no se dice callando fuimos encontrando en lo propio lo ajeno, se nos fue haciendo lo conocido extraño. Y comprendí por qué no es el cielo el eterno crisol de miradas que abrazadas olvidan que a abrazarse no alcanzan, por qué es cada despedida un pedazo de frontera que en el corazón la distancia encalla.
Comprendí por qué donde nunca hubo lindes también nacen, con el tiempo, patrias.





