Hoy toca: El secreto de Nena y Pecoso. (mis sobrinos caninos)
El pasado lunes fui a casa de mi hermana, cuando llegue ella había salido, así que subí a la terraza para ver a mis peques. En mitad de la escalera me encontré a Pecoso, estaba un poco nervioso. Normal, hace días que anda peleado con su novia Nena, (ahora sé que era una tapadera)
Me daba golpecitos en la pierna y me decía,
-Ven a ver a mi cachorrito!
Si hubiera entendido su idioma le habría preguntado, ¿de qué cachorrito me estas hablando?
Le acaricie la cabecita y subimos juntos. El me seguía enredado entre mis piernas.
La primera pista fue que ella no se levanto a saludarme.
Qué te pasa Nena, estas malita?
Se me hizo un nudo en el estomago, que se transformo en un lazo de sorpresa cuando ví aquella bolita diminuta de pelo estirada a su lado.
Pero pareja que callado os lo teníais!!!
Es normal, ella es tan presumida que seguro que escondía la barriga.
LLame al veterinario que se quedo más sorprendido que yo, y no te digo cuando volvió mi hermana.
Pero lo mejor estaba por venir, horas más tarde y sin avisar llegó otro peque, un machito precioso.
Ahora soy tía de otros dos cockers americanos, y tengo algunas responsabilidades, como Nena es primeriza necesita que le echen una patita (mano). Y aquí me tienes entre biberones y baberos.
El babero para mi claro!
Y aquí dejo dos fotos de mis niños, para que las veas .
Wolffo nada de ponerlos entre pan!!! que te conozco.
Que te parece Doc ¿entiendes el cambio de sabor?
peques2.bmp
Debido a mi ya conocida destreza con el ordenador, si quereis ver la foto clicar sobre el archivo. Podreis ver a Murphy comiendo, yo soy la que hace la foto con cara de tonta.

Y este es Cirano, dormido.
Me daba golpecitos en la pierna y me decía,
-Ven a ver a mi cachorrito!
Si hubiera entendido su idioma le habría preguntado, ¿de qué cachorrito me estas hablando?
Le acaricie la cabecita y subimos juntos. El me seguía enredado entre mis piernas.
La primera pista fue que ella no se levanto a saludarme.
Qué te pasa Nena, estas malita?
Se me hizo un nudo en el estomago, que se transformo en un lazo de sorpresa cuando ví aquella bolita diminuta de pelo estirada a su lado.
Pero pareja que callado os lo teníais!!!
Es normal, ella es tan presumida que seguro que escondía la barriga.
LLame al veterinario que se quedo más sorprendido que yo, y no te digo cuando volvió mi hermana.
Pero lo mejor estaba por venir, horas más tarde y sin avisar llegó otro peque, un machito precioso.
Ahora soy tía de otros dos cockers americanos, y tengo algunas responsabilidades, como Nena es primeriza necesita que le echen una patita (mano). Y aquí me tienes entre biberones y baberos.
El babero para mi claro!
Y aquí dejo dos fotos de mis niños, para que las veas .
Wolffo nada de ponerlos entre pan!!! que te conozco.
Que te parece Doc ¿entiendes el cambio de sabor?
peques2.bmp
Debido a mi ya conocida destreza con el ordenador, si quereis ver la foto clicar sobre el archivo. Podreis ver a Murphy comiendo, yo soy la que hace la foto con cara de tonta.

Y este es Cirano, dormido.
Hoy toca: Una historia inventada o solo olvidada.
Un aullido apaga la última campanada de la media noche.
Se acerca, ahora sé que no tardará, esta noche ha venido a cumplir su promesa.
Preparo un café con mucha espuma, me tumbo en el diván y miro al techo. En un rincón hay una pequeña araña tejiendo ingenua su tela, y me estremezco al pensar que tal vez un día, será tan grande cómo para poderme atrapar.
Ha pasado una hora.
Me visto con la túnica de seda roja, que se desliza por mi cuerpo como una caricia.
Salgo a la calle y me voy por el camino que va hacia el bosque, atravieso un campo de olivos, sembrado de cuerpos retorcidos, castigo por plantarle cara al viento.
Noto como la seda se rasga atrapada por sus ramas, pero ninguno de sus intentos logra retenerme.
Cuando llego al claro puedo verla, en sus ojos se refleja la pena del que sin remedio tiene que cumplir su promesa.
-Has tardado, pensé que otra vez me habías dejado sola.
-Estas segura de quererlo todavía?
-Mas que nunca.
-Después de esta noche nada nos unirá, no quedarán más promesas.
Como última respuesta me arrodillo a sus pies, recojo mi cabello en un moño, inclino mi cabeza ofreciéndole mi cuello. Puedo notar la humedad de sus lágrimas en mi piel. Levanta su espada y la descarga en mi nuca con un grito de dolor.
Mi túnica se tiñe de un rojo oscuro y la noche se detiene a escuchar el goteo de otras vidas.
-Como prometí te libero de todos tus recuerdos.
Mi cabeza rueda a sus pies, un búho contempla la macabra escena, incapaz de entender lo bello del momento.
Me despiertan las últimas notas de una ópera, me levanto del diván en el que dormía.
Mientras me desnudo para darme un baño descubro dos cicatrices en mis muñecas, intento saber como me las hice, pero soy incapaz de recordar.
Miro al techo y sonrío viendo a una araña tejiendo una tela en la que nunca me atrapará.
Se acerca, ahora sé que no tardará, esta noche ha venido a cumplir su promesa.
Preparo un café con mucha espuma, me tumbo en el diván y miro al techo. En un rincón hay una pequeña araña tejiendo ingenua su tela, y me estremezco al pensar que tal vez un día, será tan grande cómo para poderme atrapar.
Ha pasado una hora.
Me visto con la túnica de seda roja, que se desliza por mi cuerpo como una caricia.
Salgo a la calle y me voy por el camino que va hacia el bosque, atravieso un campo de olivos, sembrado de cuerpos retorcidos, castigo por plantarle cara al viento.
Noto como la seda se rasga atrapada por sus ramas, pero ninguno de sus intentos logra retenerme.
Cuando llego al claro puedo verla, en sus ojos se refleja la pena del que sin remedio tiene que cumplir su promesa.
-Has tardado, pensé que otra vez me habías dejado sola.
-Estas segura de quererlo todavía?
-Mas que nunca.
-Después de esta noche nada nos unirá, no quedarán más promesas.
Como última respuesta me arrodillo a sus pies, recojo mi cabello en un moño, inclino mi cabeza ofreciéndole mi cuello. Puedo notar la humedad de sus lágrimas en mi piel. Levanta su espada y la descarga en mi nuca con un grito de dolor.
Mi túnica se tiñe de un rojo oscuro y la noche se detiene a escuchar el goteo de otras vidas.
-Como prometí te libero de todos tus recuerdos.
Mi cabeza rueda a sus pies, un búho contempla la macabra escena, incapaz de entender lo bello del momento.
Me despiertan las últimas notas de una ópera, me levanto del diván en el que dormía.
Mientras me desnudo para darme un baño descubro dos cicatrices en mis muñecas, intento saber como me las hice, pero soy incapaz de recordar.
Miro al techo y sonrío viendo a una araña tejiendo una tela en la que nunca me atrapará.
Hoy toca: Lo que seré mañana.
Después de la catarsis llega la calma, esos días en que la gente intenta evitar ciertos temas. Te hablan del tiempo, del trabajo, del color de las paredes...cualquier cosa menos de amor, parejas, sexo y ex.
Yo agradezco la delicadeza pero en el fondo me molesta que crean que no soy tan fuerte como para afrontarlo. Y se vuelven tan protectores.
Alegra esa cara, y sonrío, come más y como, duerme un poco y lo intento, no fumes tanto, y me escondo en la terraza con mis cigarros.
No salgas sola a estas horas, y me llevo a mi perrita, la dejo en casa de R y me voy a la playa. Hace un rato que ha salido la luna, es una pena, me gusta ver como asoma detrás del mar.
Me quito los zapatos y entierro mis pies en la arena, imagino que no existe la línea del horizonte y que nadando puedo llegar al mar de la tranquilidad.
Me acerco a la orilla y me mojo los pies, el agua esta helada, pero no noto el frío.
Siento como las olas se llevan algo de mí en cada golpe y me traen el recuerdo de la persona que me enseñó a quererlo. Aunque hace mucho que se fue, él y yo aun conversamos. Pero lo que nos decimos quedara entre nosotros tres.
Ya es tarde, recojo a mi perrita que me llena de besos, porque ella sabe que nunca cambiaré.
Me ducho, me meto en la cama y sonrío, hoy se que dormiré y tendre maravillosos sueños.
Mañana volveré a ser Lola, la que se ríe hasta de su sombra, saldré con mis amigos, bailaré toda la noche y puede que hasta consiga no llorar. Pero lo mas importante es, que mañana seré yo.
Hoy he recordado una historia que habla de la amistad, y he sentido ganas de escribirla.
Construía Sócrates una pequeña casa en las afueras de Atenas, cuando algunas personas le preguntaron para qué serviría esa minúscula habitación.
Él contestó que para sus amigos.
Admirados le replicaron que ahí no cabría nadie, y entonces, con su ya tradicional y fina ironía respondió:
-¡Qué diera yo por poder llenarla!
Yo agradezco la delicadeza pero en el fondo me molesta que crean que no soy tan fuerte como para afrontarlo. Y se vuelven tan protectores.
Alegra esa cara, y sonrío, come más y como, duerme un poco y lo intento, no fumes tanto, y me escondo en la terraza con mis cigarros.
No salgas sola a estas horas, y me llevo a mi perrita, la dejo en casa de R y me voy a la playa. Hace un rato que ha salido la luna, es una pena, me gusta ver como asoma detrás del mar.
Me quito los zapatos y entierro mis pies en la arena, imagino que no existe la línea del horizonte y que nadando puedo llegar al mar de la tranquilidad.
Me acerco a la orilla y me mojo los pies, el agua esta helada, pero no noto el frío.
Siento como las olas se llevan algo de mí en cada golpe y me traen el recuerdo de la persona que me enseñó a quererlo. Aunque hace mucho que se fue, él y yo aun conversamos. Pero lo que nos decimos quedara entre nosotros tres.
Ya es tarde, recojo a mi perrita que me llena de besos, porque ella sabe que nunca cambiaré.
Me ducho, me meto en la cama y sonrío, hoy se que dormiré y tendre maravillosos sueños.
Mañana volveré a ser Lola, la que se ríe hasta de su sombra, saldré con mis amigos, bailaré toda la noche y puede que hasta consiga no llorar. Pero lo mas importante es, que mañana seré yo.
Hoy he recordado una historia que habla de la amistad, y he sentido ganas de escribirla.
Construía Sócrates una pequeña casa en las afueras de Atenas, cuando algunas personas le preguntaron para qué serviría esa minúscula habitación.
Él contestó que para sus amigos.
Admirados le replicaron que ahí no cabría nadie, y entonces, con su ya tradicional y fina ironía respondió:
-¡Qué diera yo por poder llenarla!
Hoy toca: NO.
Responde esto a tu pregunta?
Se perfectamente en que momento debí callar, pero no lo hice. ¿Valía la pena dejar de ser yo misma para ser como tu querías?. La respuesta es tan simple como un no.
Era bonito verme con tus ojos, hasta que me miré en tus pupilas y ví a esa mujer, ¿quién es ella?.
No puedo culparte, era yo la que se cambiaba de disfraz para convencerte de que me querías.
Corrí en todas las direcciones huyendo de ti, me escondí en todos los rincones, buscando unos ojos cristalinos, capaces de verme en toda mi totalidad.
Te cambie por una canción, te vendí por un beso, perseguí otras mentiras vestidas a medida.
Fuera donde fuera siempre volvía a ti, con más heridas que lamer. LLegué a pensar que tal vez, ella era yo, y tus ojos no mentían, que había cometido un tremendo error alejándome de ti.
Te veía sonreir cuando me perdonabas, pensé que todo iría bien si evitaba tu mirada.
Paso el tiempo y seguías aquí, todo vovió a la normalidad, los días largos de invierno cedieron ante los colores de la primavera y yo cedí ante la evidencia de que la ciega era yo.
Una de mis noches de insomnio deambulando por la casa, descubrí unos ojos que me observaban sin parpadear. Quise ignorarlos pero me seguían por los espejos. No decían nada, pero lo sabían todo.
Empecé a tener pesadillas y miedo a dormir, me pasaba las noches concentrada en tu respiración. Pero ellos seguían viniendo con las mismas preguntas, cada vez más cansados.
-Esto no puede seguir así.
Eso me dije la última noche que pase a tu lado.
Destape los espejos y me senté a esperar, no tardaron en venir, pero esta vez fui valiente y les pregunte el por qué de su persecución.
-Asómate y veras nuestra verdad.
Ví la imagen más clara y pura de mí, mis ojos no mienten, yo soy demasiado grande para ese disfraz.
Cogí mi reflejo y me fui, estaba demasiado desnuda para decirte adiós.
Soy consciente de que me equivocare en mil ocasiones y cometeré los mismos errores una y otra vez, pero ya no necesito los ojos de nadie para ver lo que soy.
Se acabaron los disfraces y trajes a medida.
Se perfectamente en que momento debí callar, pero no lo hice. ¿Valía la pena dejar de ser yo misma para ser como tu querías?. La respuesta es tan simple como un no.
Era bonito verme con tus ojos, hasta que me miré en tus pupilas y ví a esa mujer, ¿quién es ella?.
No puedo culparte, era yo la que se cambiaba de disfraz para convencerte de que me querías.
Corrí en todas las direcciones huyendo de ti, me escondí en todos los rincones, buscando unos ojos cristalinos, capaces de verme en toda mi totalidad.
Te cambie por una canción, te vendí por un beso, perseguí otras mentiras vestidas a medida.
Fuera donde fuera siempre volvía a ti, con más heridas que lamer. LLegué a pensar que tal vez, ella era yo, y tus ojos no mentían, que había cometido un tremendo error alejándome de ti.
Te veía sonreir cuando me perdonabas, pensé que todo iría bien si evitaba tu mirada.
Paso el tiempo y seguías aquí, todo vovió a la normalidad, los días largos de invierno cedieron ante los colores de la primavera y yo cedí ante la evidencia de que la ciega era yo.
Una de mis noches de insomnio deambulando por la casa, descubrí unos ojos que me observaban sin parpadear. Quise ignorarlos pero me seguían por los espejos. No decían nada, pero lo sabían todo.
Empecé a tener pesadillas y miedo a dormir, me pasaba las noches concentrada en tu respiración. Pero ellos seguían viniendo con las mismas preguntas, cada vez más cansados.
-Esto no puede seguir así.
Eso me dije la última noche que pase a tu lado.
Destape los espejos y me senté a esperar, no tardaron en venir, pero esta vez fui valiente y les pregunte el por qué de su persecución.
-Asómate y veras nuestra verdad.
Ví la imagen más clara y pura de mí, mis ojos no mienten, yo soy demasiado grande para ese disfraz.
Cogí mi reflejo y me fui, estaba demasiado desnuda para decirte adiós.
Soy consciente de que me equivocare en mil ocasiones y cometeré los mismos errores una y otra vez, pero ya no necesito los ojos de nadie para ver lo que soy.
Se acabaron los disfraces y trajes a medida.
Hoy toca: Mensaje en una ventana.
Girando en el baile de los anónimos, a la luz parpadeante de la hora bruja.
Nunca debí asomarme a esa ventana y mirar el mundo desde esta altura.
Miles de frases vuelan a nuestro alrededor, imposibles de atrapar, todo va a la velocidad de la luz.
Una vez más la casualidad...
Dibujo tu silueta con mi dedo y apareces ante mi. Mis pensamientos se transforman en palabras que te muestran como soy.
Me desnudo sin ningún rubor, ahora mis manos son tus labios. No es difícil imaginar que estas aquí. Conozco perfectamente la textura de tu piel, el roce de tu boca, la temperatura de tu aliento.
Recorres mi cuerpo sin dejarte un centímetro sin besar, mi piel reacciona y desea cada parte de ti.
En este baile de letras todo es diferente, el tiempo se detiene y la sangre se acelera, consumiendo a su paso el momento, por propio placer.
Disfruto de cada instante contigo, aun sabiendo que como en todos los juegos hay reglas.
Las guarde en mis párpados para no olvidarlas. Cierro los ojos y veo las palabras prohibidas.
Algunas noches coincidimos en un punto de este espacio, todo pierde sentido y las palabras son deseos, y los deseos actos, y los actos placer, y el placer un juego, y el juego palabras...
Una vez rompí las reglas y me asome a esa ventana, pude ver la inmensidad del mundo y desde entonces solo sueño estar en él. Saboreándolo "poco a poco".
Ludópata empedernida o cuanto menos curiosa. Lanzaré los dados cada noche hasta que alguien me gane la partida.
Seguiré espiando tu ventana aunque decidas no volver.
Nunca debí asomarme a esa ventana y mirar el mundo desde esta altura.
Miles de frases vuelan a nuestro alrededor, imposibles de atrapar, todo va a la velocidad de la luz.
Una vez más la casualidad...
Dibujo tu silueta con mi dedo y apareces ante mi. Mis pensamientos se transforman en palabras que te muestran como soy.
Me desnudo sin ningún rubor, ahora mis manos son tus labios. No es difícil imaginar que estas aquí. Conozco perfectamente la textura de tu piel, el roce de tu boca, la temperatura de tu aliento.
Recorres mi cuerpo sin dejarte un centímetro sin besar, mi piel reacciona y desea cada parte de ti.
En este baile de letras todo es diferente, el tiempo se detiene y la sangre se acelera, consumiendo a su paso el momento, por propio placer.
Disfruto de cada instante contigo, aun sabiendo que como en todos los juegos hay reglas.
Las guarde en mis párpados para no olvidarlas. Cierro los ojos y veo las palabras prohibidas.
Algunas noches coincidimos en un punto de este espacio, todo pierde sentido y las palabras son deseos, y los deseos actos, y los actos placer, y el placer un juego, y el juego palabras...
Una vez rompí las reglas y me asome a esa ventana, pude ver la inmensidad del mundo y desde entonces solo sueño estar en él. Saboreándolo "poco a poco".
Ludópata empedernida o cuanto menos curiosa. Lanzaré los dados cada noche hasta que alguien me gane la partida.
Seguiré espiando tu ventana aunque decidas no volver.
Hoy toca:
EL SILENCIO QUE QUEDA ,

CUANDO TE VAS

CUANDO TE VAS
Hoy toca: Una noche en blanco
Alguna vez te has sentado delante del ordenador y no has sabido que poner?, ninguna historia, frase, palabra.
Te sientes vacía y no sabes que decir.
Miras a tu alrededor buscando lo que has perdido, pero todos los objetos te resultan ajenos. Nada de lo que ves te pertenece, aunque estás en tu habitación.
Enciendes un cigarro y aspiras con ansia, pero eso tampoco te produce placer. Abres la ventana buscando aire, respiras la noche, y sin saber por qué empiezas a llorar.
Te dejas invadir por la nada sin oponer resistencia. Le facilitas el paso cerrando los ojos y te ofreces dócilmente a ella. Te habla de soledad, tristeza y melancolía, de una manera tan dulce que enamora. Crea espejismos oscuros para demostrarte que no miente, y la crees.
Amores infieles, mentiras, traiciones, muerte. Juega con el pasado a su antojo. Te lo trae en la boca y lo deja a tus pies, mueve la cola esperando su recompensa...
Apaga la luz y llora conmigo, tararea melodías que no puedo oír. No la entiendo, no se que me quiere decir, habla en susurros.
Suavemente coge mis manos y las aparta de mis oídos. Su música resuena en mi interior creando palabras, frases, historias.
La nada esta llena a rebosar, solo tienes que tener el valor de escucharla y dejar de mirarla en el espejo distorsionado del miedo.
Deja que te posea, que cabalgue sobre ti, que se deslice por tus piernas, arañe tu piel, lama tus rodillas, se enrede en tu pelo y sacie su sed.
Mírala de frente y dile que la amas, que es la mejor amante que has tenido...pero que esta noche te, duele la cabeza.
Te sientes vacía y no sabes que decir.
Miras a tu alrededor buscando lo que has perdido, pero todos los objetos te resultan ajenos. Nada de lo que ves te pertenece, aunque estás en tu habitación.
Enciendes un cigarro y aspiras con ansia, pero eso tampoco te produce placer. Abres la ventana buscando aire, respiras la noche, y sin saber por qué empiezas a llorar.
Te dejas invadir por la nada sin oponer resistencia. Le facilitas el paso cerrando los ojos y te ofreces dócilmente a ella. Te habla de soledad, tristeza y melancolía, de una manera tan dulce que enamora. Crea espejismos oscuros para demostrarte que no miente, y la crees.
Amores infieles, mentiras, traiciones, muerte. Juega con el pasado a su antojo. Te lo trae en la boca y lo deja a tus pies, mueve la cola esperando su recompensa...
Apaga la luz y llora conmigo, tararea melodías que no puedo oír. No la entiendo, no se que me quiere decir, habla en susurros.
Suavemente coge mis manos y las aparta de mis oídos. Su música resuena en mi interior creando palabras, frases, historias.
La nada esta llena a rebosar, solo tienes que tener el valor de escucharla y dejar de mirarla en el espejo distorsionado del miedo.
Deja que te posea, que cabalgue sobre ti, que se deslice por tus piernas, arañe tu piel, lama tus rodillas, se enrede en tu pelo y sacie su sed.
Mírala de frente y dile que la amas, que es la mejor amante que has tenido...pero que esta noche te, duele la cabeza.
Hoy toca: Algo ligerito,¿una redada?
Esto me paso hace algunos años, bueno, hace muchos años. Y te aseguro que me acuerdo con todo lujo de detalles.
Mi cumpleaños caía en domingo y lo celebre un sábado por la noche. Alguien tuvo la genial idea de ir a un antro que estaba de moda y ponían la mejor música.
A las doce empezaron los chupitos, los míos de avellana, claro.
Estaba intentando abrirme paso a codazos, cuando me picaron en la espalda, detrás mío había un tio recién salido de una película del oeste, con un guardapolvo hasta los pies. Yo que entre avellana y avellana pille una castaña, no entendía lo que me preguntaba, y el pobre cada vez gritaba más y se ponía más nervioso.
-¿Qué si sabes quien me puede vender una pastiii?
-No, pero si quieres un chupito.
Creo que esa fue la primera vez que mi ignorancia me salvo el pellejo.
Al rato estaba bailando, cuando paso el mismo tio corriendo y me tiro el vaso. El y unos cuantos más, fueron hacia la puerta de emergencia y la bloquearon.
UPSS
Al momento entraron policías por todas las puertas y se paro la música. Nos hicieron ponernos contra la pared.
Abrieron las luces y la imagen era digna de una película, todos en la pared, la luz amarillenta y un foco que aunque apagado seguía girando y chirriaba. El suelo parecía una farmacia, algunos con las prisas habían tirado hasta la cartera.
Se pusieron en el centro de la pista, parecían los Village People, con sus armas apuntando al techo.
Uno de ellos nos dijo que las mujeres teníamos que subir al lavabo para que nos cachearan, ¿perdón? ¿he oído bien?. Sí, sí mona al lavabo...
Arriba la cosa estaba peor, todas dentro del baño, que aunque era más grande que la pista, con tanta gente era claustrofóbico. Dos policías, mujeres, con sus pistolas en la axila , las hacían pasar una por una. Tenían que desnudarse, mientras la otra hacia guardia en la puerta y nos soltaba alguna que otra advertencia.
Tenias que haberlas visto, sabia que eran mujeres por el pintalabios, aunque podrian haber sido dos tios con un gusto pésimo para el maquillaje.
Mi amiga perdió los nervios y se presto voluntaria para ser la siguiente, yo mientras intentaba encontrar una salida, no me apetecía nada hacer el numerito delante de aquellas carceleras de película erótica.
Entonces la oportunidad se presento vestida de uniforme, entro un policía y dijo que las que no llevaran bolsillos podían salir con el. Yo tenia dos, pero ante las alternativas, el numerito o ser cacheada por un tio, tu dirás, aunque creo que eso es ilegal, me fui de cabeza.
Puse mi mejor cara de ángel y le dije que solo tenia los del trasero y que estaban vacíos.
Contra la pared y con los brazos en alto, ¡que humillante!!!. Me pasó las manos por todo el cuerpo, incluida la entre pierna, en otra situación..
-¡Me hace cosquillas!
Me senté en una silla y dijo que iba hacerme una fijación, cosistía en tomar mis datos.
El tio era de lo más amable,
-Su D.N.I, señorita.
-Vera señor me lo he dejado en el coche, como no llevo bolsillos.
Bueno, dijo algo así como , eso esta mal, debe llevarlo siempre.
-Nombre y apellidos, fecha de nacimiento.
Se lo dije, me miro y sonriendo me felicitó.
-Ya, ¿cual de ustedes saldrá de la tarta? y por cierto ¿dónde se dejaron al indio?
Volvió a sonreír y acabo con las preguntas, no fue tan dificil. Dos de tres.
Al poco se fueron y la discoteca siguió la noche como si tal cosa, sin nosotros ¡por supuesto!
Lo que no recuerdo es si fue el mismo iluminado de antes el que dijo de ir a un after que había cerca.
Cuando llegamos, solo entrar en el aparcamiento una patrulla de la guardia civil nos hizo parar y bajarnos del coche.
-Buenas noches, ¿podrían abrir el maletero?
-¿qué le pasa señoritaaa?
Wolffo, esa es la historia de la redada y la ultima vez que celebre mi cumpleaños en una discoteca.
Mi cumpleaños caía en domingo y lo celebre un sábado por la noche. Alguien tuvo la genial idea de ir a un antro que estaba de moda y ponían la mejor música.
A las doce empezaron los chupitos, los míos de avellana, claro.
Estaba intentando abrirme paso a codazos, cuando me picaron en la espalda, detrás mío había un tio recién salido de una película del oeste, con un guardapolvo hasta los pies. Yo que entre avellana y avellana pille una castaña, no entendía lo que me preguntaba, y el pobre cada vez gritaba más y se ponía más nervioso.
-¿Qué si sabes quien me puede vender una pastiii?
-No, pero si quieres un chupito.
Creo que esa fue la primera vez que mi ignorancia me salvo el pellejo.
Al rato estaba bailando, cuando paso el mismo tio corriendo y me tiro el vaso. El y unos cuantos más, fueron hacia la puerta de emergencia y la bloquearon.
UPSS
Al momento entraron policías por todas las puertas y se paro la música. Nos hicieron ponernos contra la pared.
Abrieron las luces y la imagen era digna de una película, todos en la pared, la luz amarillenta y un foco que aunque apagado seguía girando y chirriaba. El suelo parecía una farmacia, algunos con las prisas habían tirado hasta la cartera.
Se pusieron en el centro de la pista, parecían los Village People, con sus armas apuntando al techo.
Uno de ellos nos dijo que las mujeres teníamos que subir al lavabo para que nos cachearan, ¿perdón? ¿he oído bien?. Sí, sí mona al lavabo...
Arriba la cosa estaba peor, todas dentro del baño, que aunque era más grande que la pista, con tanta gente era claustrofóbico. Dos policías, mujeres, con sus pistolas en la axila , las hacían pasar una por una. Tenían que desnudarse, mientras la otra hacia guardia en la puerta y nos soltaba alguna que otra advertencia.
Tenias que haberlas visto, sabia que eran mujeres por el pintalabios, aunque podrian haber sido dos tios con un gusto pésimo para el maquillaje.
Mi amiga perdió los nervios y se presto voluntaria para ser la siguiente, yo mientras intentaba encontrar una salida, no me apetecía nada hacer el numerito delante de aquellas carceleras de película erótica.
Entonces la oportunidad se presento vestida de uniforme, entro un policía y dijo que las que no llevaran bolsillos podían salir con el. Yo tenia dos, pero ante las alternativas, el numerito o ser cacheada por un tio, tu dirás, aunque creo que eso es ilegal, me fui de cabeza.
Puse mi mejor cara de ángel y le dije que solo tenia los del trasero y que estaban vacíos.
Contra la pared y con los brazos en alto, ¡que humillante!!!. Me pasó las manos por todo el cuerpo, incluida la entre pierna, en otra situación..
-¡Me hace cosquillas!
Me senté en una silla y dijo que iba hacerme una fijación, cosistía en tomar mis datos.
El tio era de lo más amable,
-Su D.N.I, señorita.
-Vera señor me lo he dejado en el coche, como no llevo bolsillos.
Bueno, dijo algo así como , eso esta mal, debe llevarlo siempre.
-Nombre y apellidos, fecha de nacimiento.
Se lo dije, me miro y sonriendo me felicitó.
-Ya, ¿cual de ustedes saldrá de la tarta? y por cierto ¿dónde se dejaron al indio?
Volvió a sonreír y acabo con las preguntas, no fue tan dificil. Dos de tres.
Al poco se fueron y la discoteca siguió la noche como si tal cosa, sin nosotros ¡por supuesto!
Lo que no recuerdo es si fue el mismo iluminado de antes el que dijo de ir a un after que había cerca.
Cuando llegamos, solo entrar en el aparcamiento una patrulla de la guardia civil nos hizo parar y bajarnos del coche.
-Buenas noches, ¿podrían abrir el maletero?
-¿qué le pasa señoritaaa?
Wolffo, esa es la historia de la redada y la ultima vez que celebre mi cumpleaños en una discoteca.
Hoy toca: ¡Vamos a contar mentiras!
¡Vamos a contar mentiras!
Me llamo Eva. Nací con el verbo, cuando alguien pronunció la palabra YO.
No tengo edad, soy infinita, me expando por el universo y me contraigo en este cuerpo.
Vivo en el mundo real, aquel que nace con el ocaso y muere al amanecer.
Duermo sobre hierba azul, de la que crece en el mar. Camino por la arena sin dejar huellas.
Cojo mi barco de papel y vuelo a tu lado. Me das un beso por lo mucho que me quieres.
Nos dormimos siendo uno. Despierto y sigues aquí, te desvelo con un pestañeo.
Peinas mi cabello color arco iris. Bañas mi cuerpo con caramelo. Lames mi espalda y siento escalofríos.
Con la espuma del mar me tejo vestidos, te gusta cuando me desnudo.
Con las palabras te quiero me haces un broche, lo clavas en mi pecho...ni mintiendo puedes dejar de hacerme daño?
Me susurras al oído que te quedarás conmigo.
¡Vamos a contar mentiras!
Ya te he olvidado.
Solo eres un libro de tapas rotas y hojas arrugadas, marcando un punto sin retorno.
Aquí te dejo entre la I y la K, en la bibliotaca del olvido.
Me llamo Eva. Nací con el verbo, cuando alguien pronunció la palabra YO.
No tengo edad, soy infinita, me expando por el universo y me contraigo en este cuerpo.
Vivo en el mundo real, aquel que nace con el ocaso y muere al amanecer.
Duermo sobre hierba azul, de la que crece en el mar. Camino por la arena sin dejar huellas.
Cojo mi barco de papel y vuelo a tu lado. Me das un beso por lo mucho que me quieres.
Nos dormimos siendo uno. Despierto y sigues aquí, te desvelo con un pestañeo.
Peinas mi cabello color arco iris. Bañas mi cuerpo con caramelo. Lames mi espalda y siento escalofríos.
Con la espuma del mar me tejo vestidos, te gusta cuando me desnudo.
Con las palabras te quiero me haces un broche, lo clavas en mi pecho...ni mintiendo puedes dejar de hacerme daño?
Me susurras al oído que te quedarás conmigo.
¡Vamos a contar mentiras!
Ya te he olvidado.
Solo eres un libro de tapas rotas y hojas arrugadas, marcando un punto sin retorno.
Aquí te dejo entre la I y la K, en la bibliotaca del olvido.





