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El espejo de vuestras promesas
Detras de cada promesa hay una historia
Acerca de
¿mis gustos? pero si no los se ni yo. Depende del día. Bueno pondre los perennes.... Leer (devorar) libros. Fotografiar lo decrepito. Escuchar música de lo más variada (en la variedad esta el gusto). Chocar con todas las paredes.
Sindicación
 
El primero para ti
Navegando en un universo infinito la casualidad quiso burlarse de mi llevándome a un lugar sin retorno.
Entré en un espacio oscuro hecho a mi medida, bueno a la medida de mi otro yo . Somos dos en un solo cuerpo aunque no nos gusta compartir , ella es oscura, de blanca apariencia y negro interior. Yo reparto sonrisas y las que me dan las tengo que pedir. Ella rechaza todo lo bello que le ofrezco y se niega a sentir compasión por mi.
Una noche quise decir ¡basta! o tu o yo. Se sonrío y sin ni siquiera mirarme me dijo: -estúpida criatura no has entendido aun que sin mi no eres nada- , me necesitas para todo, no se puede ser tan blanda como tu. Eres cobarde no puedes decir lo que piensas sin miedo a herir, me necesitas para dar la cara por ti, para protegerte de tus sentimientos tristes y vulgares como tu.
Me sentí pequeña y torpe, incapaz de plantarle cara, tenia razón, soy simple y confiada todo me supera.
Decidí sentarme a llorar junto a la orilla de un lago color plata, miraba mi reflejo tembloroso en la superficie y sentí el deseo de nadar en el, entrar en mi propio cuerpo y bucear en mi mente hasta dar con ella, abrazarla, decirle que no es necesario vivir aislada para no sentir dolor, que aquí estoy yo , sonriendo para ella aunque me rompa el corazón.


Navegando en un universo infinito la casualidad quiso burlarse de mi llevándome a un lugar sin retorno.
Entré en un espacio calido, luminoso, hecho a mi medida, bueno a la medida de mi otro yo.
Ella es clara como el día, transparente a la vista de todos, yo trabajo sin descanso para levantar un muro que nos aísle del mundo , y ella se empeña en destruirlo mientras me mira con su mejor sonrisa.
Una noche dijo: ¡basta! o tu o yo , no quise ni mirarla, ¿que te has creído estúpida?. Si aun estamos aquí es gracias a mi, sin mi muro no habrías sobrevivido. Ya se que me odias, que sientes temor a mi frío interior. Pero créeme lo hago por ti, tu eres tan frágil que a veces creo que te podría pomper con uno solo de mis dedos.
Eres una ingrata, dime ¿cuándo te hieren a quien acudes?¿cuándo lloras quien es la única que se sienta a tu lado a secar tus lagrimas?.
Lo siento no quería gritar , pero me desespera ver que no eres capaz de darte cuenta de que este mundo que tanto quieres es indiferente a tus sonrisas, no lo entiendes, pero es necesario que sepas que yo siempre estaré ahí para ti.
Me sentí sola y triste, decidí sentarme a pensar a la orilla de un lago color plata, miraba mi reflejo en la superficie y lo que ví me helo el alma. Reflejada en el agua había solo una sombra negra, y fui consciente de que esa era yo. Había luchado tanto por no sentir que ahora solo era eso, una sombra negra sin corazón, dispuesta a renunciar a todo por miedo al dolor.


-¿Por qué lloras?. Te lo dije si no amas a nada acabaras siendo tu misma la nada. Déjame que te enseñe a reír a confiar en la gente, a esperar lo bueno y no hundirte cuando te sientas sola. En la vida hay que saber disfrutar de lo bueno y lo malo, como tu y yo, blanco y negro, pero tan necesarias las dos.
-No te necesito para nada, no estoy llorando, ya sabes que yo no tengo lagrimas, desconozco la pena y el miedo. Solo descansaba un poco antes de seguir levantando el muro.


Cada día me siento más débil. Empiezo a pensar que tiene razón, que tal vez es mejor no sentir nada. Estoy harta de reconstruirme cada día para que me vuelvan a destruir. Creo que me quedare aquí sentada junto a este lago a llorar en silencio.


Cada día soy más fuerte, siento que pronto tendré el control de este cuerpo y podré sentarme a mirar como todo pasa sin rozarme sin dejar huella en mi. Creo que el muro esta acabado, ya no sonríe por todo , ya no se para a escuchar lo que le dicen, no siente pena ni compasión. Se pasa los días sentada junto a ese lago mirando el reflejo de lo que fue.
 
Comentario:
Mira, se acabó el cero... ahora, discúlpame, que voy a leer.
...
...
...
...
me alegro de haber quitado el cero.
Pero me da que me he metido donde nadie me llamaba.
Un beso y mis disculpas, colega.

No