logotipo

img_google
MoViDaS
Cositas, no sé, pollardas, de todo lo que se me ocurra, aunque aún no sé que...
Acerca de
De mi?Que movida, pues un zumbaete, aburrido que no tenía nada que hacer un jueves y se hizo una cosa de estas, como dijo Búnbury: "acepto que yo soy el freak, pero la gente normal hace cosas muy raras"
Sindicación
 
¿Relato? Tercera parte.
Me bajé del autobús, en mi facultad, de nuevo la última parada y entré en el edificio con pinta siempre de hospital robado, periódicos en el suelo, estampas en los carteles y una especie de negro albino con una pulidora encerando las baldosas (harto extraño, nunca entendí el proceso)me dirijí a mi aula y comparecí(nunca un término fue tan exacto)a mis clases: en el 99% de ellas un vetusto señor o señora con ínfulas de superioridad viene a leer unos apuntes que copió cuando era alumno, o que hizo el primer año que dio clase hace 25 años (vale que la historia va poco a poco cambiando, pero cambia...de veras...)y en el mejor de los casos se copia bien al dictado; ni se puede preguntar nada ni el debate científico (no el de los pelotas que siempre me aburrió)se considera lícito en las aulas(son actitudes de la gente con mal gusto), lo cual tiene una fácil explicación, tú estás abajo de la tarima, cuando te subas serás Dios y manejarás tus clases, mientras y tanto calladito y a aprender que para eso pagas. Se da por supuesto que nunca en ninguna circunstancia o aspecto puedes (eres un ser inferior), ni debes(eso sería de muy mal gusto), saber más que el profesor,por lo tanto eres un convidado de piedra y durante 5 años aprenderás una historia obsoleta, que necesitarás otros 5 de estudio para actualizar.Bueno, dejando la crítica social y el agotamiento del modelo universitario español pasaré a la historia en sí(siempre me gustó divagar)

Tras comparecer, como he mencionado, a mis clases fui a la biblioteca y estuve estudiando un libro sobre el Imperio egicio de Nicolás Grimal (un "pucherólogo" como decía mi profesor, bastante majo)la biblioteca era deprimente, vacía o llena de topillos a la caza de la Matrícula de Honor(claro que es de recibo decir que yo estaba entre ellos como uno más.)Estuve mucho rato, Grimal era exhaustivo, y creo que aparte de los bibliotecarios y yo no quedaba nadie más; una amable bibliotecaria (la única de toda la facultad y de todos los turnos) me avisó de que era hora de cerrar y que si no me importaba ir recogiendo, me encantó su amable actitud de acercarse ami suavemente y decírmelo al oído, como si hubiese alguien más en aquella gran sala vacía. Le regalé una de mis mejores sonrisas y me levanté para recoger mi abrigo y mis libros, me despedí de ella me dirigí hacia la puerta que estaba en el piso bajo (el acceso a la facltad ya estaba cerrado, no eran horas de aprender nada bueno)Al salir ya era noche cerrada y se veían a los lejos las luces del Palacio de la Moncloa, andé hacia la parada del autobús y noté el sonido de pasos, pero por allí no había nadie, seguí andando y justo en ese momento...

-¡Aquí no se puede estar, esto no es un hotel, largo de aquí o te saco yo!- Abrí un ojo y miré a mi interlocutor,un amable y cultivado guardía de seguridad, con su placa del kinder sorpresa, su porra y sus zapatitos de charol además de con la sesera llena(de arena).Me levanté y le miré fijamente a los ojos, volvía a palpitarme la señal de la frente. -No hace falta ponerse nervioso ni ser maleducado señor, vayase que yo también me voy- le espeté, contestó tartamudeando-í, sí, disculpé, pensé...-No le pagan por pensar, buenos días-me fui. Nunca pensé que acojonara tanto, había estado un poco duro, pero su reacción fue...¿de miedo?¿por qué?lo mejor sería volver a casa allí estaría tranquilo, crucé al otro andén...

Y dura, y dura, espero que guste, un abrazo.