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MoViDaS
Cositas, no sé, pollardas, de todo lo que se me ocurra, aunque aún no sé que...
Acerca de
De mi?Que movida, pues un zumbaete, aburrido que no tenía nada que hacer un jueves y se hizo una cosa de estas, como dijo Búnbury: "acepto que yo soy el freak, pero la gente normal hace cosas muy raras"
Sindicación
 
Palmira Gadea
He terminado hace poco otro libro mágico del (para mi) maestro, Antonio Gala, "Más allá del jardín", cuya protagonista es esta mujer Palmira Gadea. La cuál después de muchos años de vivir sólo pensando en su jardín en una vida acomodada en el "aparentar" todo/todos se le derrumban y busca nuevos sentidos y nuevos horizontes que encuentra y pierde de nuevo en la última página, aunque con un guiño del autor hacia un retorno a otro ciclo, a otro nuevo sentido, no a una pérdida...
Y pensando pensando me pongo a pensar en mi (soy en ególatra, de hecho hasta escribiendo me hablo a mi mismo, jajajajaj), en todos,pero sobre todo en mi que es al que mejor conozco, al fin y al cabo qué sé yo de los jardines de los demás, o qué sé yo si los tienen o qué sé yo si quieren salir de él...
Lo que trato de decir es que (ya, la idea será muy simple para tanto preámbulo, ya sé) a veces me pregunto si ando encerrado en mi jardín, si los árboles no me dejan ver el bosque, ella se sentía protegida en su jardín, pero era una falsa protección. ¿Las vallas de mi jardín me protegen?¿O simplemente están ahí pero ya no hay nada que proteger?¿Alguien entró y se llevó las butacas, las estrellas, los sicómoros, y los olores de ambrosía?Y no encuentro respuesta. A ratos discuto (conmigo mismo, claro) y no entiendo por qué Palmira quiso salir de su jardín, por qué no puede ser válido desear quedarte encerrado en él, fundirte con él y desaparecer; también pienso que puedes invitar a otros a compartir tu jardín, ¿no?
En el fondo creo que admiro al personaje, fue capaz de perder todo lo que creía que tenía (aunque ello no era cierto) y encontrar otro jardín que ya no tenía vallas, que era un jardín como el mundo y volverlo a perder pero no caer, parece como si llegase a un estado de levedad increíble, pero para Milán Kundera, y estoy de acuerdo con él, la levedad del ser es insoportable... ¿O quizás hay tipos de levedad?¿O quizás la levedad elegida es buena?Que rayada...
Bueno, no sé si me habré explicado entre lo abstracto y lo lioso que yo mismo lo tengo en la cabeza, con lo clarito que lo pienso, hay que joderse lo que me cuesta escribirlo....
Y sí, querido lector, es una pérdida de tiempo leer cosas como esta, pero que le vamos a hacer, derrochamos mucho en otras cosas peores ¿NO?

 
¿Relato?Cuarta parte
Esta vez ya no había lugar a más paradas, en casa podía estar tranquilo. Mi madre estaría en el trabajo y mi hermano...si el edificio se derrumbara no se despertaría, ni siquiera se percataría del estruendo...iba de nuevo de vuelta pensando en mis obligaciones y en las clases perdidas, se acercaban los exámenes y el calor, y el largo verano... Volví a enchufar los cascos y de nuevo pinché a los Strokes, lo que fuera por no escuchar la cinta que anunciaba las paradas. Llegó el metro me metí lo más cerca de la salida en mi parada, opté por no sentarme, de pié se visualizaba mejor el movimiento. Iban pasando las estaciones. Se subió en mi vagón una chica muy guapa, preciosa, me quedé mirándola mientras se sentaba, ella me miró de reojo, estaba claro que me había visto mirarla; con la ventaja que da que la gente piense que con los cascos vas pensando en tus cosas me puse a mirarla fijamente (cómo abstraído en lo mío)tenía unos ojos cristalinos, preciosos, y unas facciones mezcladas, como africanas, ¿serían bereberes? Hacia mucho, mucho tiempo que no veía una chica tan guapa, su cara resplandecía y su cuerpo era muy muy sugerente (se notaba que se sabía guapa y se vestía para aprovechar sus más que visibles cualidades físicas) llevaba unos pantalones ajustados y unas botas la mar de sugerentes todo en colores claros, lo que resaltaba el color tostado de su piel. Leía unas hojas con el membrete de la UNED que traté de reconocer, pertenecían a la carrera de educación social, ¿la estudiaría la chica? Pintaba muy bien...la verdad(la chica, la carera no la conocía en profundidad)
Me di cuenta de que al mirarla tan fíjamente estaba oyendo sus pensamientos en mi cabeza, la oía leer sus hojas mentalmente. ¿Cómo era posible? Apagué los cascos, estaba bastante intranquilo, y la señal de la cabeza volvía a escocer muy fuerte, cuanto más escuchaba más escocía, deseaba apagar la "conexión" pero no estaba en mi mano...¿La conexión?


Adolf espero tu gran comentario, seguro, a esta la cuarta parte. Al releerlo lo veo un poco deslabazado respecto a lo anterior, pero comprenderéis que hago lo que puedo. Un abrazo lectores, si es que alguien lee esto (subliminalmente os estoy pidiendo que dejéis un comentario, aunque sea anónimo)