Los exámenes
Estamos en época de exámenes universitarios, que alegría, que alboroto, y otro perrito piloto...nuestros excelsos y entronizados profesores nos examinarán de un programa que no imparten ni de cerca y nos harán preguntas estúpidas sobre cosas que ponen en su manual calcadas (que ya las ponen en su manual, joder, y que en tres días se me va a olvidar)...leer 150 exámenes que pongan lo mismo tiene que ser un soberano coñazo.
Comprendo, y me hago cargo, de que hay que evaluar a los seres que asisten a las aulas (manera larga de decir alumnos) y no se pueden dar los títulos gratis (que, de hecho, se dan) ni poner las notas en plan tómbola (como, de hecho, se adjudican).
Todavía recuerdo ese profesor de primero que comentaba que tiraba todos los exámenes al alto, los que caían cara arriba aprobarían, cara abajo suspenso y en septiembre más; y aún mejor ese momento en que otro profesor cogió mi examen con tenacillas, muy asépticamente, como los mejores C.S.I. (parecido a esa gente que coge una cosa llena de mugre con dos deditos como para no pringarse)aparto el libro que estaba leyendo directamente en griego, redujo el volumen de música clásica que inundaba su despacho (y es que los hay frikis) agarra sus gafas, de manera mucho menos aséptica (lo que daba asco era mi examen) y comienza a leer... Yo por lo bajinis oía:na, no se puede, no hay nada, imposible, nada...aquella lectura duró 5 minutos interminables llenas de balbuceos (entre la senilidad y, supongo, algo de pudor que le daba echármelo a la cara) levanta su cara sonriente, esgrime mi examen cogido con sus tenacillas y me comenta... imposible....contesto, pero..., y dice...imposible... hace ademán de levantarse, la entrevista había terminado (debió sentirse como Bush dando por concluída una reunión unilateralmente porque él tiene la sartén por el mango) me levanto, sonríe (no sé si contento de que haya entendido la señal o por ser amable) me da una palmadia en la espalda y me comenta...queda septiembre, ánimo, con una sonrisa de oreja a oreja (no sé si descojonándose de mi o para transmitirme fuerza.)Se me quedó una cara de gilipollas...que aún hoy conservo en homenaje a ese gran vejestorio griego...
Una vez descargada mi ira el caso es que se me ha pirado la finalidad del artículo y me he perdido del todo, lo mejor es irse a la cama, mañana sera otro día, otro día igual....Bona nit a totom
Comprendo, y me hago cargo, de que hay que evaluar a los seres que asisten a las aulas (manera larga de decir alumnos) y no se pueden dar los títulos gratis (que, de hecho, se dan) ni poner las notas en plan tómbola (como, de hecho, se adjudican).
Todavía recuerdo ese profesor de primero que comentaba que tiraba todos los exámenes al alto, los que caían cara arriba aprobarían, cara abajo suspenso y en septiembre más; y aún mejor ese momento en que otro profesor cogió mi examen con tenacillas, muy asépticamente, como los mejores C.S.I. (parecido a esa gente que coge una cosa llena de mugre con dos deditos como para no pringarse)aparto el libro que estaba leyendo directamente en griego, redujo el volumen de música clásica que inundaba su despacho (y es que los hay frikis) agarra sus gafas, de manera mucho menos aséptica (lo que daba asco era mi examen) y comienza a leer... Yo por lo bajinis oía:na, no se puede, no hay nada, imposible, nada...aquella lectura duró 5 minutos interminables llenas de balbuceos (entre la senilidad y, supongo, algo de pudor que le daba echármelo a la cara) levanta su cara sonriente, esgrime mi examen cogido con sus tenacillas y me comenta... imposible....contesto, pero..., y dice...imposible... hace ademán de levantarse, la entrevista había terminado (debió sentirse como Bush dando por concluída una reunión unilateralmente porque él tiene la sartén por el mango) me levanto, sonríe (no sé si contento de que haya entendido la señal o por ser amable) me da una palmadia en la espalda y me comenta...queda septiembre, ánimo, con una sonrisa de oreja a oreja (no sé si descojonándose de mi o para transmitirme fuerza.)Se me quedó una cara de gilipollas...que aún hoy conservo en homenaje a ese gran vejestorio griego...
Una vez descargada mi ira el caso es que se me ha pirado la finalidad del artículo y me he perdido del todo, lo mejor es irse a la cama, mañana sera otro día, otro día igual....Bona nit a totom





