La Soledad
El otro día hablé con mi hermana, que está viviendo fuera con una compañera de piso amiga suya, y me contó que su amiga se ha echado novio y que ahora pasa de ella y que se siente muy sola. Desgraciadamente eso es lo que suele pasar cuando los amigos se ponen a salir con alguien. Nos quedamos solos. Y entonces debemos buscarnos la forma de rellenar ese vacío que nos dejan. Lo cual es algo inevitable, porque hagamos lo que hagamos siempre terminamos solos, de ahí que haya siempre que pensar que igual no es algo tan negativo, o que por su carácter ineludible debemos aceptarlo y hacer con ello.
En un mundo en el que las relaciones sociales son cada vez menos fuertes, ¿debemos acostumbrarnos a nuestro mundo interior? Dicen que el ser humano es un ser social, ¿Qué hay de cierto en todo ello? La gente dice que para que nos quieran los demás debemos querernos a nosotros mismos, pero digo yo, la finalidad es que nos quieran otros, ¿qué pasa si nos quedamos solos? ¿Cuándo dejamos de querernos y nos hacemos ególatras?
Algunas personas consideran que la soledad es el peor castigo que les puede caer encima, casi peor que eso de arder eternamente en el infierno. Por lo general son aquellas personas que tienen una vida social muy movida, que siempre están rodeados de amigos, de gente, y que siempre están haciendo algo. A primera vista eso es envidiable, porque no todos tenemos la suerte de conocer a tanta gente, o de ser tan sociables como para que siempre haya alguien que quiera estar con nosotros. No todos tenemos la suerte de conocer esa cantidad de gente como para que siempre haya alguien dispuesto y con tiempo libre para que no nos aburramos.
Esa es la cara pública de la moneda, la cara oculta que no nos quieren mostrar es otra totalmente diferente. Esas personas que siempre están rodeadas de gente, a todas horas del día, y sea el día que sea, no son más felices por ello. El problema que tienen es que cuando se quedan solas se les cae el mundo encima. Son gente que no es capaz de quedarse con su pareja o bien en solitario, porque se agobian, no soportan la soledad y más aun, no se soportan a sí mismas, por eso esa necesidad de compañía. De esa forma no tienen que ocuparse de su mundo interior, ni de sí mismos, porque siempre serán el reflejo de lo que ven los demás en ellos y no de lo que realmente son.
Luego por otro lado estamos las personas que no somos tan simpáticas ni tan sociales, y a las que nos cuesta relacionarnos en grupo, o a veces en pares. Por lo general no somos capaces de estar con más de 3 personas a la vez con lo cual solemos ser los electrones de los grupos de amigos, es decir que cuando necesitan más gente nos llaman, y cuando no, pues pasan de nosotros. Eso no es del todo malo, porque nos permite concentrar nuestra energía en pocas personas, pero hacerlo de forma satisfactoria y más dedicada. Es decir que aquellos que serán nuestros amigos se llevaran todo lo bueno que podemos ofrecerles.
El problema viene que no siempre están disponibles cuando les necesitamos, de ahí que muchas veces nos toque o bien recurrir a amigos de clase B, es decir aquellos que no lo son, peor que por cortesía llamamos amigos, o bien nos quedamos solos.
Si fuésemos del grupo de personas súper sociables, como el que dije anteriormente, eso equivaldría ala muerte. Pero a nosotros lo de quedarnos solos no es algo que nos resulte tan extraño ni tan terrible. De hecho, a muchas personas les resulta más cómodo que estar con mucha gente, y a veces lo prefieren. Siguen al pie de la letra el dicho de que “más vale solo que mal acompañado”. Lo cual no es del todo mentira, porque a veces lo único que conseguimos al estar con tantas personas es alejarnos de nosotros mismos, porque no aguantamos nuestra presencia.
Cuando nos quedamos a solas es cuando realmente sabemos como somos. Es cuando debemos dedicarnos a hacer lo que nos gusta y a ser quienes somos realmente, y a muchas personas no les gusta como son. No saben divertirse solas, o no se caen bien. Entonces no pueden disfrutar del tiempo libre que tienen para ellas mismas sino que tienen que rellenarlo con la presencia de gente que llene sus vacíos.
La energía que se emplea en mantenerse acompañado es algo tremendo, porque de alguna forma siempre estamos destinados a quedarnos solos. Cuando nuestros padres se iban al trabajo y nos dejaban solos ya nos estaban preparando para ello. Claro que nos dejaban con algún familiar o una niñera, pero muchas veces no bastaba. Los hermanos no siempre están cuando les necesitamos, la familia tampoco, y los amigos muchas veces tienen sus propios compromisos. Debemos de estar preparados a afrontar el mundo a solas. Es algo inevitable, pero algunas personas no lo admiten y se pasan la vida buscando gente que ocupe los momentos de tedio, sea como sea.
Lo que debemos tener en cuenta es que muchas de las cosas que nos pasan en la vida y que tenemos que afrontar, lo debemos hacer nosotros solos, y que muchas veces es la mejor manera de hacerlo. Es cierto que los amigos nos ayudan muchas veces a pasarlo menos peor, pero aun así no hay mayor logro que el conseguir algo sin ayuda de nadie. Todos sabemos que si resolvemos un crucigrama nosotros mismos tiene más mérito que si lo hacemos con algún empujoncillo de otros. Lo mismo pasa con el resto de cosas en la vida.
Hay ciertas situaciones en las que nos cuesta aceptar afrontarlas solos, o mejor dicho que nos dan pánico. Una de ellas es el cine. A muchos nos cuesta eso de ir a ver una película a solas, cuando es una de las mejores ocasiones que tenemos. Nos fijamos simplemente en el aspecto externo del acto, es decir tener que ir a comprar una entrada y luego sentarnos a solas en la oscuridad. Pero no nos acordamos de lo satisfactorio que puede ser esa actividad. No tenemos que pelearnos con nadie ni echar a suertes qué película vamos a ver. Podemos decidir ver la que queramos sin rendirle cuentas a nadie. Y si es mala no podemos echarle las culpas a nadie, al igual que nadie nos dirá que por culpa nuestra ha perdido 5 euros más dos horas de vida, que podría haber dedicado a otra cosa. Y los comentarios finales lo podemos hacer igualmente con el vecino. En algunas ciudades hay salas de cine conocidas porque no van sino personas solas a ver las películas, y eso suele pasar cuando se trata de cine de autor o versiones originales, que por lo general nadie quiere ir a ver y que aunque nos hiciera ilusión, nos vamos a tener que perder por no tener el valor de afrontar la soledad de la sala de cine.
Otro momento que no nos gusta asumir a solas es la comida. A muy poca gente le hace gracia eso de ir a un restaurante y pedirse de comer para uno sólo. Pero a fin de cuentas pasa lo mismo que con el cine, nos olvidamos de la finalidad de ese acto, es simplemente comer, nada más. Por lo tanto solo basta con pedir la comida, comer y cuando has acabado te vas, y ya está. No tiene más misterio y te evitas conversaciones con la boca llena, o tener que hablar cuando lo único que quieres es satisfacer tu apetito.
Por último está lo de salir uno solo. A muchas personas les agobia eso de ir a un pub y de sentarse en la barra a beber o a pasar la noche solo, pero es lo que la mayoría de gente hace. Si nos fijamos a nuestro alrededor, veremos que hay muchas personas que han tenido el valor de salir de marcha solas, y no se lo pasan peor que si hubiesen salido con más gente. La ventaja que tienen es que son libres de hacer lo que les plazca. Cuando quieren cambiar de local no tiene que consultarlo con nadie sino que simplemente se van, cuando quieren bailar lo hacen y cuando ya es hora de retirarse no hace falta poner excusas ni pedir permiso a nadie, te vas y punto. La otra ventaja que tiene es que puedes ir adonde quieras, no tienes que aguantarte la música que no soportas de ese local, simplemente porque a tus amigos sí les guste. Si no te gusta cambias, y puedes irte a aquel antro que tanto te gusta, sin que nadie diga nada al respecto. Eres libre de hacer lo que quieras sin tener que pedir la opinión de los demás, con lo cual sales ganando, y fortaleces tu propia personalidad.
A veces, sin embargo, no nos queda más remedio que pedir ayuda, porque no somos capaces de hacerlo solos, pero hay ocasiones en las que pedir ayuda es algo inútil, que solamente nos va a traer más problemas. De ahí que muchas veces tengamos que recurrir a nuestra fuerza innata para poder salir de ciertas situaciones o solucionar ciertos follones en los que nos hemos metido solitos.
Cuando llegamos a la madurez, lo que más deseamos es ser independientes, que nuestros padres ya no estén todo el día detrás de nosotros, porque queremos demostrarles que sabemos valernos por nosotros mismos. Esto es algo que queremos cuando cumplimos cierta edad, y que, sin embargo, luego no queremos aceptar. Queremos ser independientes, pero luego cuando tenemos algún problema siempre contamos con que alguien venga a nuestro rescate, y las cosas no son así. En la vida, la mayoría de las veces estamos solos y debemos poder sobrevivir así.
Además es muy satisfactorio poder afrontar las cosas sin necesidad de que otras personas se vean involucradas en ello, de ahí que a veces esos momentos de soledad nos sirven para hacernos más fuertes y mejores personas. Pero no olvidemos que a veces nos tienden la mano para ayudarnos y la rechazamos por pura soberbia. Es muy bonito ser una persona fuerte, pero no somos infalibles ni perfectos, por lo que a veces debemos aceptar que nos echen una mano. Hemos de aprender cuando podemos sacarnos las castañas del fuego y cuando no tenemos lo que hace falta para ello, ser humildes y aceptar que nos ayuden.
En un mundo en el que las relaciones sociales son cada vez menos fuertes, ¿debemos acostumbrarnos a nuestro mundo interior? Dicen que el ser humano es un ser social, ¿Qué hay de cierto en todo ello? La gente dice que para que nos quieran los demás debemos querernos a nosotros mismos, pero digo yo, la finalidad es que nos quieran otros, ¿qué pasa si nos quedamos solos? ¿Cuándo dejamos de querernos y nos hacemos ególatras?
Algunas personas consideran que la soledad es el peor castigo que les puede caer encima, casi peor que eso de arder eternamente en el infierno. Por lo general son aquellas personas que tienen una vida social muy movida, que siempre están rodeados de amigos, de gente, y que siempre están haciendo algo. A primera vista eso es envidiable, porque no todos tenemos la suerte de conocer a tanta gente, o de ser tan sociables como para que siempre haya alguien que quiera estar con nosotros. No todos tenemos la suerte de conocer esa cantidad de gente como para que siempre haya alguien dispuesto y con tiempo libre para que no nos aburramos.
Esa es la cara pública de la moneda, la cara oculta que no nos quieren mostrar es otra totalmente diferente. Esas personas que siempre están rodeadas de gente, a todas horas del día, y sea el día que sea, no son más felices por ello. El problema que tienen es que cuando se quedan solas se les cae el mundo encima. Son gente que no es capaz de quedarse con su pareja o bien en solitario, porque se agobian, no soportan la soledad y más aun, no se soportan a sí mismas, por eso esa necesidad de compañía. De esa forma no tienen que ocuparse de su mundo interior, ni de sí mismos, porque siempre serán el reflejo de lo que ven los demás en ellos y no de lo que realmente son.
Luego por otro lado estamos las personas que no somos tan simpáticas ni tan sociales, y a las que nos cuesta relacionarnos en grupo, o a veces en pares. Por lo general no somos capaces de estar con más de 3 personas a la vez con lo cual solemos ser los electrones de los grupos de amigos, es decir que cuando necesitan más gente nos llaman, y cuando no, pues pasan de nosotros. Eso no es del todo malo, porque nos permite concentrar nuestra energía en pocas personas, pero hacerlo de forma satisfactoria y más dedicada. Es decir que aquellos que serán nuestros amigos se llevaran todo lo bueno que podemos ofrecerles.
El problema viene que no siempre están disponibles cuando les necesitamos, de ahí que muchas veces nos toque o bien recurrir a amigos de clase B, es decir aquellos que no lo son, peor que por cortesía llamamos amigos, o bien nos quedamos solos.
Si fuésemos del grupo de personas súper sociables, como el que dije anteriormente, eso equivaldría ala muerte. Pero a nosotros lo de quedarnos solos no es algo que nos resulte tan extraño ni tan terrible. De hecho, a muchas personas les resulta más cómodo que estar con mucha gente, y a veces lo prefieren. Siguen al pie de la letra el dicho de que “más vale solo que mal acompañado”. Lo cual no es del todo mentira, porque a veces lo único que conseguimos al estar con tantas personas es alejarnos de nosotros mismos, porque no aguantamos nuestra presencia.
Cuando nos quedamos a solas es cuando realmente sabemos como somos. Es cuando debemos dedicarnos a hacer lo que nos gusta y a ser quienes somos realmente, y a muchas personas no les gusta como son. No saben divertirse solas, o no se caen bien. Entonces no pueden disfrutar del tiempo libre que tienen para ellas mismas sino que tienen que rellenarlo con la presencia de gente que llene sus vacíos.
La energía que se emplea en mantenerse acompañado es algo tremendo, porque de alguna forma siempre estamos destinados a quedarnos solos. Cuando nuestros padres se iban al trabajo y nos dejaban solos ya nos estaban preparando para ello. Claro que nos dejaban con algún familiar o una niñera, pero muchas veces no bastaba. Los hermanos no siempre están cuando les necesitamos, la familia tampoco, y los amigos muchas veces tienen sus propios compromisos. Debemos de estar preparados a afrontar el mundo a solas. Es algo inevitable, pero algunas personas no lo admiten y se pasan la vida buscando gente que ocupe los momentos de tedio, sea como sea.
Lo que debemos tener en cuenta es que muchas de las cosas que nos pasan en la vida y que tenemos que afrontar, lo debemos hacer nosotros solos, y que muchas veces es la mejor manera de hacerlo. Es cierto que los amigos nos ayudan muchas veces a pasarlo menos peor, pero aun así no hay mayor logro que el conseguir algo sin ayuda de nadie. Todos sabemos que si resolvemos un crucigrama nosotros mismos tiene más mérito que si lo hacemos con algún empujoncillo de otros. Lo mismo pasa con el resto de cosas en la vida.
Hay ciertas situaciones en las que nos cuesta aceptar afrontarlas solos, o mejor dicho que nos dan pánico. Una de ellas es el cine. A muchos nos cuesta eso de ir a ver una película a solas, cuando es una de las mejores ocasiones que tenemos. Nos fijamos simplemente en el aspecto externo del acto, es decir tener que ir a comprar una entrada y luego sentarnos a solas en la oscuridad. Pero no nos acordamos de lo satisfactorio que puede ser esa actividad. No tenemos que pelearnos con nadie ni echar a suertes qué película vamos a ver. Podemos decidir ver la que queramos sin rendirle cuentas a nadie. Y si es mala no podemos echarle las culpas a nadie, al igual que nadie nos dirá que por culpa nuestra ha perdido 5 euros más dos horas de vida, que podría haber dedicado a otra cosa. Y los comentarios finales lo podemos hacer igualmente con el vecino. En algunas ciudades hay salas de cine conocidas porque no van sino personas solas a ver las películas, y eso suele pasar cuando se trata de cine de autor o versiones originales, que por lo general nadie quiere ir a ver y que aunque nos hiciera ilusión, nos vamos a tener que perder por no tener el valor de afrontar la soledad de la sala de cine.
Otro momento que no nos gusta asumir a solas es la comida. A muy poca gente le hace gracia eso de ir a un restaurante y pedirse de comer para uno sólo. Pero a fin de cuentas pasa lo mismo que con el cine, nos olvidamos de la finalidad de ese acto, es simplemente comer, nada más. Por lo tanto solo basta con pedir la comida, comer y cuando has acabado te vas, y ya está. No tiene más misterio y te evitas conversaciones con la boca llena, o tener que hablar cuando lo único que quieres es satisfacer tu apetito.
Por último está lo de salir uno solo. A muchas personas les agobia eso de ir a un pub y de sentarse en la barra a beber o a pasar la noche solo, pero es lo que la mayoría de gente hace. Si nos fijamos a nuestro alrededor, veremos que hay muchas personas que han tenido el valor de salir de marcha solas, y no se lo pasan peor que si hubiesen salido con más gente. La ventaja que tienen es que son libres de hacer lo que les plazca. Cuando quieren cambiar de local no tiene que consultarlo con nadie sino que simplemente se van, cuando quieren bailar lo hacen y cuando ya es hora de retirarse no hace falta poner excusas ni pedir permiso a nadie, te vas y punto. La otra ventaja que tiene es que puedes ir adonde quieras, no tienes que aguantarte la música que no soportas de ese local, simplemente porque a tus amigos sí les guste. Si no te gusta cambias, y puedes irte a aquel antro que tanto te gusta, sin que nadie diga nada al respecto. Eres libre de hacer lo que quieras sin tener que pedir la opinión de los demás, con lo cual sales ganando, y fortaleces tu propia personalidad.
A veces, sin embargo, no nos queda más remedio que pedir ayuda, porque no somos capaces de hacerlo solos, pero hay ocasiones en las que pedir ayuda es algo inútil, que solamente nos va a traer más problemas. De ahí que muchas veces tengamos que recurrir a nuestra fuerza innata para poder salir de ciertas situaciones o solucionar ciertos follones en los que nos hemos metido solitos.
Cuando llegamos a la madurez, lo que más deseamos es ser independientes, que nuestros padres ya no estén todo el día detrás de nosotros, porque queremos demostrarles que sabemos valernos por nosotros mismos. Esto es algo que queremos cuando cumplimos cierta edad, y que, sin embargo, luego no queremos aceptar. Queremos ser independientes, pero luego cuando tenemos algún problema siempre contamos con que alguien venga a nuestro rescate, y las cosas no son así. En la vida, la mayoría de las veces estamos solos y debemos poder sobrevivir así.
Además es muy satisfactorio poder afrontar las cosas sin necesidad de que otras personas se vean involucradas en ello, de ahí que a veces esos momentos de soledad nos sirven para hacernos más fuertes y mejores personas. Pero no olvidemos que a veces nos tienden la mano para ayudarnos y la rechazamos por pura soberbia. Es muy bonito ser una persona fuerte, pero no somos infalibles ni perfectos, por lo que a veces debemos aceptar que nos echen una mano. Hemos de aprender cuando podemos sacarnos las castañas del fuego y cuando no tenemos lo que hace falta para ello, ser humildes y aceptar que nos ayuden.
¿Amor Imposible?
Hará cosa de una semana y media o así que llevo hablando de este tema con un amigo. La verdad es que no es la primera vez que trato de esto, por lo que seguramente repita algunos argumentos, pero puesto que es de lo que me suelen pedir que escriba, pues aquí está. Como mis conocimientos sobre el “mundo real” no son muy amplios quiero tratar de lo que yo sé, es decir del mundo gay y hacer una pequeña incursión fuera de él, en lo que he oído hablar o en lo que veo a mi alrededor. Porque en e fondo todos somos personas, por lo que deberíamos poder actuar de la misma forma, aunque no sea del todo cierto ya que nuestras costumbres en la vida harán que nuestros valores y lo que anhelemos sea diferente.
En un mundo en el que el físico es lo más importante, al igual que salir de marcha y aparentar lo que no se es, ¿podemos encontrar realmente el amor y poder vivirlo? ¿Por qué no nos duran nada los novios? Con todo eso de los matrimonios homosexuales me pregunto si real mente las cosas van a cambiar, ¿somos los gays capaces de cumplir las promesas del matrimonio o debemos modificarlas? ¿Podemos aspirar a conocer a alguien especial y ser una verdadera pareja con él? ¿Estamos condenados a vivir miles de relaciones porque nuestra media naranja no existe?
Bueno, aquí ya es donde entra la valoración personal de cada uno. Algunas personas sí que creen en eso de la media naranja, sin embargo otras no, otras piensan que encuentras a alguien con quien te llevas más o menos bien y duras el tiempo que dure. Pero si nos fijamos a nuestro alrededor y hacemos una comparativa, la verdad es que los resultados dan miedo.
Si consideramos el extenso periodo de un año, algunas personas son capaces de haber temido una media de una pareja, que es lo que llaman aunque no sea del todo cierto, cada dos meses, mientras que los heteros o no han tenido ninguna o han tenido como mucho dos en todo el año. Teniendo en cuenta que hay muchos menos gays que heteros, y si en un año has conocido ya a 6, pues en poco tiempo habrás acabado con las existencias del mercado. Con lo cual hay algo que no funciona bien.
Yo tengo varias hipótesis acerca de este fenómeno que algunos tachan de promiscuo. La primera es la hipocresía que manifiestan algunas personas en lo relacionado al sexo. Por un lado van diciendo que únicamente mantienen relaciones sexuales con su pareja, pero seamos sinceros, aquí nadie es de hielo, todos tenemos sangre en la s venas y más cuando se trata de gente menor de 30 años, que estamos todos alterados. Entonces lo que sucede es que esas personas necesitan tener sus relaciones sexuales, y más hoy en día que el sexo no es un tema tan tabú como lo era anteriormente. De ahí que lo que hacen, para estar en acuerdo con sus hormonas y con su doble moralidad, es decir que tienen un novio, acostarse con el un par de veces y cuando la “pasión” se ha acabado, tirarlo como un pañuelo. El caso más exagerado de esto que digo lo vi un día en una sauna. Un chaval que conozco se lió allí con un tío, y al salir de la sauna me lo presentó como “su novio”. Lo cual es un disfemismo tremendo, porque no puedes considerar a alguien tu pareja por haberte acostado una vez con él. Al menos no en el siglo XXI. Pues la cuestión es que la semana siguiente me encontré con el “novio” en un pub y le pregunté por su cónyuge, la respuesta fue tajante: no le había vuelto a ver desde ese día. Vaya novio ¿no?
Por eso es muy común que cuando se sale de marcha veas a ciertas personas cada fin de semana con un tío distinto, en plan cariñoso. Porque solo se trata de una atracción física con nada más detrás. No es una verdadera relación de pareja sino una excusa para poder tener sexo sin sentirse vacíos o mal porque los demás puedan decir que son unos putones. Ellos se limpian las manos argumentando que es amor lo que sienten, cuando es tan solo un impulso físico, y cuando el morbo se acaba entonces pasan a otro, y así se pasan el año de flor en flor. Al final resulta que se han tirado a la misma cantidad de tíos que aquellas personas que ellos consideran unos promiscuos porque no “formalizan” nada, sólo que no se les considera como la bici del pueblo.
Mi otra teoría acerca de las relaciones efímeras, viene algo subordinada al hecho de que el sexo impera en nuestro mundo. Por un lado la gente quiere que el morbo dure eternamente, por lo que cuando falta según ellos la relación se acaba. Por otro lado está la falta de flexibilidad que vamos adquiriendo con el tiempo. Eso probablemente es debido a que la vida de un homosexual no es fácil, debemos crearnos una coraza en contra de todo lo que la sociedad nos tira encima, y esa coraza nos hace más insensibles de lo que pensamos. Aprendemos a que somos como somos y que nos deben aceptar como tal (lo del orgullo y esas cosas), lo cual no está mal, pero como todo, no hay que abusar de ello.
Entonces llega un momento que nos creemos que somos lo que somos y que nos deben aceptar tal cual, y no pensamos cambiar por nada ni por nadie. Conocemos a alguien que puede ser especial y con el que podríamos tener algo bonito, pero como no pensamos cambiar ciertas costumbres ni ciertos defectos que tenemos (porque nadie es perfecto) pues entonces la cosa se fastidia. Nos olvidamos de que una cosa es no permitir que te humillen y que otra es ser un bloque de piedra y que el mundo se adapte a ti. Muchas veces dejamos pasar posibles relaciones porque no somos capaces de sacrificar ciertas cosas para que funcionen. Con lo cual buscamos alguien que se adapte a nosotros, y eso os lo digo, no existe.
Mi madre siempre me ha dicho que una relación solo funciona si hay un sacrificio mutuo, hay que dar y recibir, y no simplemente pedir y pedir como si fuésemos una cometa. La verdad es que eso es algo que se me olvida muy a menudo y de ahí que mi vida sentimental se parezca más bien a una montaña rusa que a un paseo en bote por un lago. Pero quiero compartir con aquellos que me leen lo que voy aprendiendo.
El amigo del que hablé antes me dice que esto que digo es muy bonito, pero que se me olvida a naturaleza frívola de los gays. En parte es cierto. Las relaciones homosexuales no suelen durar mucho por culpa de los factores temporales que afectan a la sociedad. Uno de ellos, y el más potente es el físico. Por lo visto los gays no nos hemos leído el cuento de la Bella y la Bestia, y eso de que la belleza está en el interior.
Bueno, yo sí que lo he leído, y lo intento aplicar. Por lo visto bastante bien porque en una ocasión un chico me dijo que dejase de salir con gente normal y que la próxima vez que me rompiesen el corazón que fuese alguien que valiese la pena (físicamente hablando). Bueno, es cierto que yo no he estado nunca con ningún chulazo, pero no es lo que me atrae de la persona, el físico está muy bien, es importante, pero eso solo dura lo que dura la atracción sexual. En una relación estable el interior es lo que importa porque es lo que siempre va a estar ahí, el físico puede cambiar, para bien o para mal, en el transcurso de la vida, en cambio el interior no. Si sales con un chico al que le sobran los kilos, siempre puede meterse en un gimnasio y ponerse todo buenorro, o bien hacerse la liposucción o lo que sea. Pero si es estúpido, ahí no puede hacer nada al respecto.
Esto hay que tenerlo en cuenta, pero únicamente si lo que se busca es una relación seria. Porque si buscas simplemente pegar 4 polvos, entonces no hace falta mirar más adentro de la piel, ni muy por encima de la cintura.
Luego está el problema del sexo. Mucha gente confunde el sexo con el amor. Creen que porque dos personas son muy compatibles en a cama que ya son pareja. Cuando lo único que comparten son unos momentos de placer y luego cada uno a su casa. Y también está el caso en el que el sexo es el eje sobre el que giran las relaciones. Cuando el sexo falla entonces la relación se acaba. No estoy quitándole importancia al tema en cuestión, es simplemente que mucha gente vive únicamente para eso. En una relación el sexo pierde importancia conforme la ganan otros elementos como la confianza, el cariño y la complicidad. Me refiero a que en lugar de hacerlo todos los días solo se haga una o dos veces por semana, porque ya no es algo fundamental. Cuando esto pasa muchas personas pierden los papeles y salen a buscar fuera lo que no tienen en casa, y entramos en el peligroso camino de los cuernos.
Y es que el problema hoy en día es que eso del sexo es algo relativamente fácil de conseguir. Casi le das una patada a una piedra y te salen 4 tíos dispuestos a pegar un polvo contigo y luego si te he visto no me acuerdo, con lo cual la tentación es bastante grande y poderosa. A muchos les compensa más eso de ir de flor en flor, porque no tienen problemas de ataduras emocionales y tienen sus necesidades físicas cubiertas.
Otras parejas en lugar de irse a engañar a su cónyuge lo que hacen es meter a terceras personas en sus vidas, y la mayoría de las veces esto simplemente alarga la agonía, porque un buen día uno de ellos se enamora del tercero y se va todo a paseo. Algunas veces funciona, cuando ambas personas valoran mucho más a su pareja que a un polvo esporádico. Pero cuando se juega con fuego hay que ser muy cuidadoso para no terminar quemándose. Porque también hay que decir que hay personas muy malas por ahí sueltas, que únicamente esperan a que tengas pareja para ir a robártela (literalmente hablando) o bien es cuando deciden tirarte los trastos a saco para que rompas con él o ella. Algunas personas son muy envidiosas y no soportan que seas feliz o bien que les hayas rechazado.
Mi amigo me dice que él no entiende este mundillo, porque él siempre ha creído en que todos tenemos una sola persona que nos está destinada. Bueno es alguien que piensa como yo, con una variante. Yo no creo que haya sólo una persona, porque si no la conocieses sería terrible. Mi opinión es que hay varias personas afines con uno mismo, que deambulan por el mundo y que a veces coinciden dos y se enamoran y forman algo juntos. Así al menos sabes que si se te escapa una es posible que llegue otra, de lo contrario sería una putada, porque si le pasa algo a la otra persona te quedas sin tener amor para toda la vida.
El problema es lo que me dice él, que quiere que su pareja y su amor duren para siempre. Bueno, siento decirlo, pero nada es para siempre. El amor es un sentimiento que puede que sea eterno, pero las personas no lo somos, ni somos infalibles, a veces cometemos errores, dejamos pasar a personas que merecen la pena, las desperdiciamos o les hacemos daño. Y si esto no es suficiente, a veces simplemente nos morimos. Con lo cual el amor entre dos personas no es eterno. Sin embargo eso no quita que lo que se pueda tener valga la pena. Tal vez es el carácter perecedero de las relaciones lo que hace que tengan valor en sí mismas.
P.D.: Aún no sé cuando podré volver a publicar el siguiente artículo. Paciencia.
En un mundo en el que el físico es lo más importante, al igual que salir de marcha y aparentar lo que no se es, ¿podemos encontrar realmente el amor y poder vivirlo? ¿Por qué no nos duran nada los novios? Con todo eso de los matrimonios homosexuales me pregunto si real mente las cosas van a cambiar, ¿somos los gays capaces de cumplir las promesas del matrimonio o debemos modificarlas? ¿Podemos aspirar a conocer a alguien especial y ser una verdadera pareja con él? ¿Estamos condenados a vivir miles de relaciones porque nuestra media naranja no existe?
Bueno, aquí ya es donde entra la valoración personal de cada uno. Algunas personas sí que creen en eso de la media naranja, sin embargo otras no, otras piensan que encuentras a alguien con quien te llevas más o menos bien y duras el tiempo que dure. Pero si nos fijamos a nuestro alrededor y hacemos una comparativa, la verdad es que los resultados dan miedo.
Si consideramos el extenso periodo de un año, algunas personas son capaces de haber temido una media de una pareja, que es lo que llaman aunque no sea del todo cierto, cada dos meses, mientras que los heteros o no han tenido ninguna o han tenido como mucho dos en todo el año. Teniendo en cuenta que hay muchos menos gays que heteros, y si en un año has conocido ya a 6, pues en poco tiempo habrás acabado con las existencias del mercado. Con lo cual hay algo que no funciona bien.
Yo tengo varias hipótesis acerca de este fenómeno que algunos tachan de promiscuo. La primera es la hipocresía que manifiestan algunas personas en lo relacionado al sexo. Por un lado van diciendo que únicamente mantienen relaciones sexuales con su pareja, pero seamos sinceros, aquí nadie es de hielo, todos tenemos sangre en la s venas y más cuando se trata de gente menor de 30 años, que estamos todos alterados. Entonces lo que sucede es que esas personas necesitan tener sus relaciones sexuales, y más hoy en día que el sexo no es un tema tan tabú como lo era anteriormente. De ahí que lo que hacen, para estar en acuerdo con sus hormonas y con su doble moralidad, es decir que tienen un novio, acostarse con el un par de veces y cuando la “pasión” se ha acabado, tirarlo como un pañuelo. El caso más exagerado de esto que digo lo vi un día en una sauna. Un chaval que conozco se lió allí con un tío, y al salir de la sauna me lo presentó como “su novio”. Lo cual es un disfemismo tremendo, porque no puedes considerar a alguien tu pareja por haberte acostado una vez con él. Al menos no en el siglo XXI. Pues la cuestión es que la semana siguiente me encontré con el “novio” en un pub y le pregunté por su cónyuge, la respuesta fue tajante: no le había vuelto a ver desde ese día. Vaya novio ¿no?
Por eso es muy común que cuando se sale de marcha veas a ciertas personas cada fin de semana con un tío distinto, en plan cariñoso. Porque solo se trata de una atracción física con nada más detrás. No es una verdadera relación de pareja sino una excusa para poder tener sexo sin sentirse vacíos o mal porque los demás puedan decir que son unos putones. Ellos se limpian las manos argumentando que es amor lo que sienten, cuando es tan solo un impulso físico, y cuando el morbo se acaba entonces pasan a otro, y así se pasan el año de flor en flor. Al final resulta que se han tirado a la misma cantidad de tíos que aquellas personas que ellos consideran unos promiscuos porque no “formalizan” nada, sólo que no se les considera como la bici del pueblo.
Mi otra teoría acerca de las relaciones efímeras, viene algo subordinada al hecho de que el sexo impera en nuestro mundo. Por un lado la gente quiere que el morbo dure eternamente, por lo que cuando falta según ellos la relación se acaba. Por otro lado está la falta de flexibilidad que vamos adquiriendo con el tiempo. Eso probablemente es debido a que la vida de un homosexual no es fácil, debemos crearnos una coraza en contra de todo lo que la sociedad nos tira encima, y esa coraza nos hace más insensibles de lo que pensamos. Aprendemos a que somos como somos y que nos deben aceptar como tal (lo del orgullo y esas cosas), lo cual no está mal, pero como todo, no hay que abusar de ello.
Entonces llega un momento que nos creemos que somos lo que somos y que nos deben aceptar tal cual, y no pensamos cambiar por nada ni por nadie. Conocemos a alguien que puede ser especial y con el que podríamos tener algo bonito, pero como no pensamos cambiar ciertas costumbres ni ciertos defectos que tenemos (porque nadie es perfecto) pues entonces la cosa se fastidia. Nos olvidamos de que una cosa es no permitir que te humillen y que otra es ser un bloque de piedra y que el mundo se adapte a ti. Muchas veces dejamos pasar posibles relaciones porque no somos capaces de sacrificar ciertas cosas para que funcionen. Con lo cual buscamos alguien que se adapte a nosotros, y eso os lo digo, no existe.
Mi madre siempre me ha dicho que una relación solo funciona si hay un sacrificio mutuo, hay que dar y recibir, y no simplemente pedir y pedir como si fuésemos una cometa. La verdad es que eso es algo que se me olvida muy a menudo y de ahí que mi vida sentimental se parezca más bien a una montaña rusa que a un paseo en bote por un lago. Pero quiero compartir con aquellos que me leen lo que voy aprendiendo.
El amigo del que hablé antes me dice que esto que digo es muy bonito, pero que se me olvida a naturaleza frívola de los gays. En parte es cierto. Las relaciones homosexuales no suelen durar mucho por culpa de los factores temporales que afectan a la sociedad. Uno de ellos, y el más potente es el físico. Por lo visto los gays no nos hemos leído el cuento de la Bella y la Bestia, y eso de que la belleza está en el interior.
Bueno, yo sí que lo he leído, y lo intento aplicar. Por lo visto bastante bien porque en una ocasión un chico me dijo que dejase de salir con gente normal y que la próxima vez que me rompiesen el corazón que fuese alguien que valiese la pena (físicamente hablando). Bueno, es cierto que yo no he estado nunca con ningún chulazo, pero no es lo que me atrae de la persona, el físico está muy bien, es importante, pero eso solo dura lo que dura la atracción sexual. En una relación estable el interior es lo que importa porque es lo que siempre va a estar ahí, el físico puede cambiar, para bien o para mal, en el transcurso de la vida, en cambio el interior no. Si sales con un chico al que le sobran los kilos, siempre puede meterse en un gimnasio y ponerse todo buenorro, o bien hacerse la liposucción o lo que sea. Pero si es estúpido, ahí no puede hacer nada al respecto.
Esto hay que tenerlo en cuenta, pero únicamente si lo que se busca es una relación seria. Porque si buscas simplemente pegar 4 polvos, entonces no hace falta mirar más adentro de la piel, ni muy por encima de la cintura.
Luego está el problema del sexo. Mucha gente confunde el sexo con el amor. Creen que porque dos personas son muy compatibles en a cama que ya son pareja. Cuando lo único que comparten son unos momentos de placer y luego cada uno a su casa. Y también está el caso en el que el sexo es el eje sobre el que giran las relaciones. Cuando el sexo falla entonces la relación se acaba. No estoy quitándole importancia al tema en cuestión, es simplemente que mucha gente vive únicamente para eso. En una relación el sexo pierde importancia conforme la ganan otros elementos como la confianza, el cariño y la complicidad. Me refiero a que en lugar de hacerlo todos los días solo se haga una o dos veces por semana, porque ya no es algo fundamental. Cuando esto pasa muchas personas pierden los papeles y salen a buscar fuera lo que no tienen en casa, y entramos en el peligroso camino de los cuernos.
Y es que el problema hoy en día es que eso del sexo es algo relativamente fácil de conseguir. Casi le das una patada a una piedra y te salen 4 tíos dispuestos a pegar un polvo contigo y luego si te he visto no me acuerdo, con lo cual la tentación es bastante grande y poderosa. A muchos les compensa más eso de ir de flor en flor, porque no tienen problemas de ataduras emocionales y tienen sus necesidades físicas cubiertas.
Otras parejas en lugar de irse a engañar a su cónyuge lo que hacen es meter a terceras personas en sus vidas, y la mayoría de las veces esto simplemente alarga la agonía, porque un buen día uno de ellos se enamora del tercero y se va todo a paseo. Algunas veces funciona, cuando ambas personas valoran mucho más a su pareja que a un polvo esporádico. Pero cuando se juega con fuego hay que ser muy cuidadoso para no terminar quemándose. Porque también hay que decir que hay personas muy malas por ahí sueltas, que únicamente esperan a que tengas pareja para ir a robártela (literalmente hablando) o bien es cuando deciden tirarte los trastos a saco para que rompas con él o ella. Algunas personas son muy envidiosas y no soportan que seas feliz o bien que les hayas rechazado.
Mi amigo me dice que él no entiende este mundillo, porque él siempre ha creído en que todos tenemos una sola persona que nos está destinada. Bueno es alguien que piensa como yo, con una variante. Yo no creo que haya sólo una persona, porque si no la conocieses sería terrible. Mi opinión es que hay varias personas afines con uno mismo, que deambulan por el mundo y que a veces coinciden dos y se enamoran y forman algo juntos. Así al menos sabes que si se te escapa una es posible que llegue otra, de lo contrario sería una putada, porque si le pasa algo a la otra persona te quedas sin tener amor para toda la vida.
El problema es lo que me dice él, que quiere que su pareja y su amor duren para siempre. Bueno, siento decirlo, pero nada es para siempre. El amor es un sentimiento que puede que sea eterno, pero las personas no lo somos, ni somos infalibles, a veces cometemos errores, dejamos pasar a personas que merecen la pena, las desperdiciamos o les hacemos daño. Y si esto no es suficiente, a veces simplemente nos morimos. Con lo cual el amor entre dos personas no es eterno. Sin embargo eso no quita que lo que se pueda tener valga la pena. Tal vez es el carácter perecedero de las relaciones lo que hace que tengan valor en sí mismas.
P.D.: Aún no sé cuando podré volver a publicar el siguiente artículo. Paciencia.
Desconexión
Debido a problemas con mi operador de adsl es muy probable que esté unas semanas sin poder conectarme ni poder públicar nada, lo siento. Pero cuando vuelva os tendré varios artículos.
Gracias por vuestra comprensión.
Gracias por vuestra comprensión.
Los Amigos
Mi madre siempre me decía, de pequeño, que los verdaderos amigos son aquellos que te van a ver cuando estás en la cárcel o en el hospital, porque la mayoría de gente que nos rodea, en cuanto tiene algún inconveniente se raja. Y si nos fijamos, suele ser verdad. Es en los momentos de necesidad, cuando no podemos dar lo mejor de nosotros mismo, ni nada, casi siempre, cuando sabemos con quien podemos contar y con quien no.
En un mundo cada día más individualista, debemos ser concientes de que los valores de antes están desapareciendo, sin embargo algunas cosas no cambian. En la era de las telecomunicaciones ¿sigue siendo fácil encontrar amigos? ¿Podemos tener amistades como antes? ¿Qué hay que hacer para conservarlas? ¿Realmente son tan importantes los amigos como nos lo quieren hacer creer?
Tal vez una vez que tienes amigo, es más fácil conservarlos, lo cual fue una de las preguntas que tuve que desarrollar en el examen de inglés del mes pasado. La cosa era sobré qué medio era el más apropiado para mantener esa amistad. Y la respuesta fue que según la persona y donde estuviera, un medio es mejor que otro. Si tus amigos viven en tu misma ciudad o muy cerca, el mejor medio para conservarles y mantener el contacto es el cara a cara, es decir, quedar a tomar café o a salir al cine todas las veces que se pueda. Pero a veces tienes amigos que viven en la misma ciudad o muy cerca y que sin embargo siempre están ocupados. Que los hay. Entonces ya tienes que ver si es mejor por teléfono o por Messenger. Porque si bien un medio es más barato que el otro también tiene el inconveniente de que a no ser que tengas cámara y micro, no es muy caliente, y no me refiero a sexo. Siempre es mejor oír la voz de la persona que solo leerla.
Luego vienen aquellos que no viven cerca, por lo tanto no les puedes ver, y viene a ser lo mismo que en el caso anterior, aunque claro cada día es más fácil seguir en contacto con ellos, gracias a las promociones de las empresas de telefonía móvil, a los nuevos programas de Internet que te permiten hacer video conferencias y demás.
Y esto también se aplica a aquellos que viven muy lejos, tanto que para verles tienes que planear unas vacaciones. Porque no siempre tienes a los amigos cerca, y sabes que por mucho que quieras a veces no pueden ayudarte sino apoyarte desde la lejanía. Pero bueno, cuando necesitas desconectar del todo, pues te pagas el viaje y ves mundo, y de paso visitas a alguien que llevas años sin ver. Pero mientras tanto hay que recurrir al correo, el teléfono y las ventajas de Internet.
El otro día conocí a una persona que me dijo que yo era un bicho raro por no tener tantos amigos como él. Según su forma de ver la vida, hay que tener un grupo de amigos o de colegas con los que sales a todos lados y vas en pandilla a todas partes, algo así como lo que nos proponen las series norteamericanas. Una peña con la cual vas a todos lados. Es una forma de ver las cosas. Yo pensaba que eso era lo que debía de ser, cuando tenía 15 años. En esa época sí que había grupitos de amigos, entre los cuales estaba yo, que iban a todos lados juntos. Luego conforme vamos creciendo, los lazos se van haciendo más fuertes entres algunos miembros del grupo y por el contrario otros se separan. Y al final solo guardas el contacto con dos o tres, si has tenido suerte.
Cuando llegas a la universidad, la mayoría de los miembros del grupo se separa y solo conservas el contacto con los que mejor te llevabas. Y aun así, muchas veces conoces a gente nueva que te aportas cosas que antes no tenias o bien que no necesitabas, pero ahí el caso es diferente. Ya no se forman grupos sólidos, sino algo así como pandillas itinerantes, en las que sus miembros pertenecen a otros clanes, y muchas veces van fluctuando de uno al otro. Haces amigos, pero ya no vais tan unidos como antes. Aunque siempre se crearan lazos nuevos entres dos o tres personas que se mantendrán más juntos. Ya no tienes tantos amigos propiamente dichos, sino muchos colegas, y conocidos, y uno o dos amigos de verdad.
Yo me he fijado en la gente que conozco, y la verdad es que pasados los 20 años o más, esta persona es la única que aun sigue yendo en pandilla. Luego puede que el bicho raro no sea yo sino más bien él. He mirado a mis amigos, he preguntado a mis primos, a mis conocidos y a mis colegas del trabajo, y ninguno de ellos me ha dicho que tenga un grupo de amigos como lo planteaba esta persona.
Ahora bien, ninguno de ellos me ha negado la importancia de tener amigos que realmente lo sean. Porque aquí es donde entramos en la verdadera definición de la amistad. Para mucho es algo muy amplio, y para otros no lo es, es más bien algo muy poco común. Ahí es donde tengo que darle la razón a mi madre. La mayoría de gente que conocemos, que nos rodea y con la que salimos de marcha, son personas que una vez que hayamos desaparecido ni se darán cuenta. En mi caso me ha pasado muchas veces dejar de ver a gente durante meses, o años, simplemente porque no salgo por los mismo locales que ellos. Y eso cuando ellos decían que éramos amigos, y sin embargo nunca más se supo de ellos.
Hay muchas personas que sólo están con nosotros por el interés. Que una vez que haya pasado su necesidad, o que la hayan satisfecho, que se hayan encontrado a alguien mejor, pasan de nosotros. Es una putada porque siempre nos duele que nos abandone aquella persona que pensábamos que era una amiga, pero a veces no nos damos cuenta de que no lo es sino cuando ya es tarde. Porque hay personas que son muy bondadosas y de las que otras que son más listas suelen aprovecharse, y una vez que ya no la necesitan la tiran como un pañuelo usado. Una forma de saber quienes son esas personas es dejando de dar y pensando en recibir, por una vez, a cambio algo.
Por eso es importante dejarse la soberbia en el armario y a veces ser humilde, porque suele ser cuando nos damos cuenta de quien es quien. En una ocasión tuve la mala suerte de conocer a una persona que me dejo tirado a muchos kilómetros de mi casa, sin coche y a media noche (así que tampoco había transporte interurbano), con lo cual o dormía al raso o me buscaba la vida. Por suerte tenia el móvil y pude llamar a pedir ayuda.
Yo no soy una persona a la que le guste incordiar a los demás, pero esa ocasión me permitió comprobar quien era mi amigo y quien no. Porque no mucha gente esta dispuesta a salir, una noche fría de invierno, a las doce de la noche, a buscar a alguien a cierta distancia de su casa, y menos aun a consolarla y a oírle sus paranoias. Por lo tanto a veces viene bien poner a prueba a nuestras amistades, si es que queremos saber quienes lo son y quienes simplemente están con nosotros por el interés. Y a veces nos llevamos alguna que otra sorpresa desagradable, y alguna buena.
Si bien no siempre tiene por que pasarnos una desgracia para que nos demos cuenta de quienes son nuestros amigos y quienes no. Pero por lo general es cuando estamos hundidos cuando más los necesitamos. Muchas veces digo que lo de estar soltero es una mierda, pero he de agradecer que tengo amigos con los que compartir las cosas bonitas de la vida, porque sin ellos sí que sería una mierda. Sin embargo hacen que el peso sea más llevadero, y que no te agobien tanto los domingos por la tarde en los cuales no sabes qué hacer.
Luego hay una parte de la amistad algo más comprometida. A veces dicen que la pareja que tenemos tiene que ser primero nuestro amigo/a, pero es algo que no suele pasar, porque si somos sinceros, no todos somos como Mónica y Chandler de Friends. Es la relación ideal, porque nuestra pareja no solo ha de serlo en la cama, sino en la vida, en nuestros mejores momentos y en los peores, de ahí que sea importante que consideremos a quien tenemos al lado como un amigo/a más y no como nuestro amante. Porque ahí estaríamos separando las cosas y al final esa separación nos llevaría a tener que elegir entre la pareja y los amigos, y ya sabemos quien saldrá perdiendo. Muchas veces, cuando tenemos a alguien especial en nuestra vida, nos obliga a pasar de aquellos que siempre han estado a nuestro lado cuando les hemos necesitado, lo cual es un grave error. Por eso es importante que los amigos estén presentes, pero también que esa persona especial sea ante todo nuestro amigo, porque el día que la relación se fastidie, si ha habido amistad, esa sobrevivirá a la ruptura, y podremos seguir teniendo cosas bonitas con él o ella.
Tengo un amigo que dice que él tiene amigos hasta en el infierno, porque hay que tenerlos en todos lados. Es una buena forma de pensar, yo considero que no hace falta tener tantos amigos, a mi me basta con tener amigos que se irían a buscarme hasta el infierno. Al final serán ellos, junto con la familia, los que nos den el amor y el cariño que no nos dan nuestras parejas, o que no nos da la ausencia de la pareja. Porque como dicen, los novios y las novias van y vienen, pero los amigos son los que perduran y los que nos enriquecen la vida.
En un mundo cada día más individualista, debemos ser concientes de que los valores de antes están desapareciendo, sin embargo algunas cosas no cambian. En la era de las telecomunicaciones ¿sigue siendo fácil encontrar amigos? ¿Podemos tener amistades como antes? ¿Qué hay que hacer para conservarlas? ¿Realmente son tan importantes los amigos como nos lo quieren hacer creer?
Tal vez una vez que tienes amigo, es más fácil conservarlos, lo cual fue una de las preguntas que tuve que desarrollar en el examen de inglés del mes pasado. La cosa era sobré qué medio era el más apropiado para mantener esa amistad. Y la respuesta fue que según la persona y donde estuviera, un medio es mejor que otro. Si tus amigos viven en tu misma ciudad o muy cerca, el mejor medio para conservarles y mantener el contacto es el cara a cara, es decir, quedar a tomar café o a salir al cine todas las veces que se pueda. Pero a veces tienes amigos que viven en la misma ciudad o muy cerca y que sin embargo siempre están ocupados. Que los hay. Entonces ya tienes que ver si es mejor por teléfono o por Messenger. Porque si bien un medio es más barato que el otro también tiene el inconveniente de que a no ser que tengas cámara y micro, no es muy caliente, y no me refiero a sexo. Siempre es mejor oír la voz de la persona que solo leerla.
Luego vienen aquellos que no viven cerca, por lo tanto no les puedes ver, y viene a ser lo mismo que en el caso anterior, aunque claro cada día es más fácil seguir en contacto con ellos, gracias a las promociones de las empresas de telefonía móvil, a los nuevos programas de Internet que te permiten hacer video conferencias y demás.
Y esto también se aplica a aquellos que viven muy lejos, tanto que para verles tienes que planear unas vacaciones. Porque no siempre tienes a los amigos cerca, y sabes que por mucho que quieras a veces no pueden ayudarte sino apoyarte desde la lejanía. Pero bueno, cuando necesitas desconectar del todo, pues te pagas el viaje y ves mundo, y de paso visitas a alguien que llevas años sin ver. Pero mientras tanto hay que recurrir al correo, el teléfono y las ventajas de Internet.
El otro día conocí a una persona que me dijo que yo era un bicho raro por no tener tantos amigos como él. Según su forma de ver la vida, hay que tener un grupo de amigos o de colegas con los que sales a todos lados y vas en pandilla a todas partes, algo así como lo que nos proponen las series norteamericanas. Una peña con la cual vas a todos lados. Es una forma de ver las cosas. Yo pensaba que eso era lo que debía de ser, cuando tenía 15 años. En esa época sí que había grupitos de amigos, entre los cuales estaba yo, que iban a todos lados juntos. Luego conforme vamos creciendo, los lazos se van haciendo más fuertes entres algunos miembros del grupo y por el contrario otros se separan. Y al final solo guardas el contacto con dos o tres, si has tenido suerte.
Cuando llegas a la universidad, la mayoría de los miembros del grupo se separa y solo conservas el contacto con los que mejor te llevabas. Y aun así, muchas veces conoces a gente nueva que te aportas cosas que antes no tenias o bien que no necesitabas, pero ahí el caso es diferente. Ya no se forman grupos sólidos, sino algo así como pandillas itinerantes, en las que sus miembros pertenecen a otros clanes, y muchas veces van fluctuando de uno al otro. Haces amigos, pero ya no vais tan unidos como antes. Aunque siempre se crearan lazos nuevos entres dos o tres personas que se mantendrán más juntos. Ya no tienes tantos amigos propiamente dichos, sino muchos colegas, y conocidos, y uno o dos amigos de verdad.
Yo me he fijado en la gente que conozco, y la verdad es que pasados los 20 años o más, esta persona es la única que aun sigue yendo en pandilla. Luego puede que el bicho raro no sea yo sino más bien él. He mirado a mis amigos, he preguntado a mis primos, a mis conocidos y a mis colegas del trabajo, y ninguno de ellos me ha dicho que tenga un grupo de amigos como lo planteaba esta persona.
Ahora bien, ninguno de ellos me ha negado la importancia de tener amigos que realmente lo sean. Porque aquí es donde entramos en la verdadera definición de la amistad. Para mucho es algo muy amplio, y para otros no lo es, es más bien algo muy poco común. Ahí es donde tengo que darle la razón a mi madre. La mayoría de gente que conocemos, que nos rodea y con la que salimos de marcha, son personas que una vez que hayamos desaparecido ni se darán cuenta. En mi caso me ha pasado muchas veces dejar de ver a gente durante meses, o años, simplemente porque no salgo por los mismo locales que ellos. Y eso cuando ellos decían que éramos amigos, y sin embargo nunca más se supo de ellos.
Hay muchas personas que sólo están con nosotros por el interés. Que una vez que haya pasado su necesidad, o que la hayan satisfecho, que se hayan encontrado a alguien mejor, pasan de nosotros. Es una putada porque siempre nos duele que nos abandone aquella persona que pensábamos que era una amiga, pero a veces no nos damos cuenta de que no lo es sino cuando ya es tarde. Porque hay personas que son muy bondadosas y de las que otras que son más listas suelen aprovecharse, y una vez que ya no la necesitan la tiran como un pañuelo usado. Una forma de saber quienes son esas personas es dejando de dar y pensando en recibir, por una vez, a cambio algo.
Por eso es importante dejarse la soberbia en el armario y a veces ser humilde, porque suele ser cuando nos damos cuenta de quien es quien. En una ocasión tuve la mala suerte de conocer a una persona que me dejo tirado a muchos kilómetros de mi casa, sin coche y a media noche (así que tampoco había transporte interurbano), con lo cual o dormía al raso o me buscaba la vida. Por suerte tenia el móvil y pude llamar a pedir ayuda.
Yo no soy una persona a la que le guste incordiar a los demás, pero esa ocasión me permitió comprobar quien era mi amigo y quien no. Porque no mucha gente esta dispuesta a salir, una noche fría de invierno, a las doce de la noche, a buscar a alguien a cierta distancia de su casa, y menos aun a consolarla y a oírle sus paranoias. Por lo tanto a veces viene bien poner a prueba a nuestras amistades, si es que queremos saber quienes lo son y quienes simplemente están con nosotros por el interés. Y a veces nos llevamos alguna que otra sorpresa desagradable, y alguna buena.
Si bien no siempre tiene por que pasarnos una desgracia para que nos demos cuenta de quienes son nuestros amigos y quienes no. Pero por lo general es cuando estamos hundidos cuando más los necesitamos. Muchas veces digo que lo de estar soltero es una mierda, pero he de agradecer que tengo amigos con los que compartir las cosas bonitas de la vida, porque sin ellos sí que sería una mierda. Sin embargo hacen que el peso sea más llevadero, y que no te agobien tanto los domingos por la tarde en los cuales no sabes qué hacer.
Luego hay una parte de la amistad algo más comprometida. A veces dicen que la pareja que tenemos tiene que ser primero nuestro amigo/a, pero es algo que no suele pasar, porque si somos sinceros, no todos somos como Mónica y Chandler de Friends. Es la relación ideal, porque nuestra pareja no solo ha de serlo en la cama, sino en la vida, en nuestros mejores momentos y en los peores, de ahí que sea importante que consideremos a quien tenemos al lado como un amigo/a más y no como nuestro amante. Porque ahí estaríamos separando las cosas y al final esa separación nos llevaría a tener que elegir entre la pareja y los amigos, y ya sabemos quien saldrá perdiendo. Muchas veces, cuando tenemos a alguien especial en nuestra vida, nos obliga a pasar de aquellos que siempre han estado a nuestro lado cuando les hemos necesitado, lo cual es un grave error. Por eso es importante que los amigos estén presentes, pero también que esa persona especial sea ante todo nuestro amigo, porque el día que la relación se fastidie, si ha habido amistad, esa sobrevivirá a la ruptura, y podremos seguir teniendo cosas bonitas con él o ella.
Tengo un amigo que dice que él tiene amigos hasta en el infierno, porque hay que tenerlos en todos lados. Es una buena forma de pensar, yo considero que no hace falta tener tantos amigos, a mi me basta con tener amigos que se irían a buscarme hasta el infierno. Al final serán ellos, junto con la familia, los que nos den el amor y el cariño que no nos dan nuestras parejas, o que no nos da la ausencia de la pareja. Porque como dicen, los novios y las novias van y vienen, pero los amigos son los que perduran y los que nos enriquecen la vida.
Los Mundos De Friki
Después de casi un año escribiendo aquí, pensando en qué es lo que nos rodea, y observando a la gente de mi alrededor, he llegado al a conclusión de que la diversidad está en el mundo. Realmente hay de todo en este planeta, pero lo que abunda es la gente rara, los frikis, por así decirlo.
En un mundo en el que todo va a velocidades tan enormes que nos mareamos nada más que con pensarlo, donde cada día hay más personas que necesitan ayuda emocional o psicológica, donde estamos cada vez más solos, ¿hemos llegado a un punto en el que podemos considerar que estamos todos un poco locos? ¿Queda alguien cuerdo en esta ciudad? Y lo más importante ¿es realmente importante tener todas nuestras casillas? O ¿para sobrevivir hemos de perder parte de la cordura?
Bienvenidos al nuevo parque temático de la vida donde todos encontraremos la diversión que más nos conviene, la que buscamos o lo que nos merecemos. Las áreas de las que dispone el parque son Frikilandia, Villa Vicios, Terra Adicción y El País de Los Traumas.
La entrada al parque se hace por la Avenida Pasarela, donde los vanidosos y los soberbios podrán desfilar y lucir sus encantos. La avenida acaba en el Castillo de la Pelandrusca Durmiente. El cual se encuentra en Villa Vicios. Os invito a todos a que os deis un paseo por el parque donde podréis encontrar a todas aquellas personas que nos rodean, incluyéndonos a nosotros mismos.
Lo primero que nos encontramos a la entrada es la Avenida Pasarela. Como ya he comentado antes ahí es donde están todas las tiendas de ropa y demás complementos que nos permitirán saciar nuestra vanidad. Allí podremos obtener todo aquello que necesitamos para poder parecer mejores de lo que somos, desde espejos mágicos para los cuales somos lo más bellos del reino, hasta potingues - milagro que nos devuelven a la edad del pavo física, porque la mental probablemente ya la tengamos.
También hay tiendas de ropa y otros accesorios de vestir que únicamente nos ofrecen marcas de “primera calidad”. Ya no es que sea verdad, pero por el precio que se paga se presupone que lo son. Aquí todas las prendas llevan la marca bordada en bien grande para que podamos lucirla de forma lo más evidente posible. Aquí es donde se van a poner las botas todas aquellas personas superficiales que solo saben valorar a la gente por la marca de las cosas que lleva, aquellas personas que no saben vivir si no es estando rodeadas de lujos, y para las cuales el agua solo es potable si está embotellada en Francia.
El primero que hay que visitar es el País de los Traumas, darse una vuelta en la Montaña De Los Corazones Rotos, para todos aquellos que han sufrido por amor, aquí podrán sufrir de nuevos los vaivenes y las bajadas vertiginosas de animo, también conocidos como bajones (ideal para aquellas personas que no saben superar una relación y que viven en el pasado lamentándose constantemente acerca de lo que tuvieron y no tienen más); pasar por la Mansión del Ex-Terror donde podrán vérselas cara a cara con sus exs para que estos los torturen y se las hagan pasar putas (para aquellos que no pueden dejar que los demás sigan con su vida y que sean felices, para los que no son capaces de dejar atrás a algunas personas); o por el cementerio de cartón piedra donde deberían poder enterrar todos aquellos traumas que tienen, o donde los fantasmas del pasado pueden deambular tranquilamente para acosar a los vivos o al menos a los que aun no han sucumbido.
Aquí todas aquellas personas que han sido engañadas, estafadas, puteadas y demás podrán sentirse como en casa y podrán codearse con otros como ellos. No hace falta que se hagan las victimas aquí, porque ya lo serán. Las atracciones se encargaran de ellas. Además hay un gabinete de psicólogos a la salida de esta zona por si a alguno le apetece volver a ser normal. Lo suyo es que la sesión dure varios años y no esté exenta de prozac. Pero seguro que algunos encuentran ahí la manera de superar sus traumas y seguir adelante.
Entre esta zona y Villa Vicios se encuentra Terra Adicción. El país hecho a medida para los adictos a las drogas, los borrachos y los fumadores. Ahí se pueden dar una vuelta por el barco de lo Porretas del Caribe, asistir a la actuación en la que atacan la isla Coca en busca de aquel polvo blanco o bien cenar en la taberna, donde incluso el agua con la que lavan los platos lleva alcohol. No recomendada para gente con problemas de hígado. También tiene tiendas típicas donde puedes comprar aquellos recuerdos para llevar a casa como chocolate y papel de liar.
Luego esta la atracción “sin” o 0,0. Es una especie de montaña rusa donde aquellas personas que no saben divertirse si no están borrachas podrán encontrarle el puntillo, sentirán lo mismo pero sin la resaca ni los problemas de hígado que conlleva el alcohol. Lo ideal es luego irse a los circuitos de carreras de Frikilandia y armar la de Dios allí. Pero lo más probable es que al pasar por delante del Castillo se den una vuelta por ahí en lugar de cruzar al otro lado.
También hay una zona libre de no-fumadores para aquellos que echan de menos eso de poder llenarse los pulmones de alquitrán en el trabajo. Hay varios locales que imitan a la perfección las oficinas, bares, bancos y demás centros de curro, para que los nostálgicos puedan recordar los viejos tiempos.
Y de ahí pueden pasar a las catacumbas del Castillo de la Pelandrusca Durmiente, donde se celebra una macro fiesta cada dos horas, con gente disfrazada del Nen que te pueden pasar pastillas y demás psicotrópicos para que aguantes más o te lo pases mejor, ahí puedes quedarte hasta que el cuerpo aguante o hasta que entres en coma etílico, lo que antes suceda. Y con esto pasaríamos a la zona oscura del castillo donde poder desahogarse con el primero o la primera que pilles.
El castillo es la puerta de entrada a Villa Vicios. Cuenta la leyenda que para despertar a la Pelandrusca hay que pegarle un polvo, pero que solo el de su príncipe podrá despertarla de su sueño. También está a la salida trasera del castillo la roca con el cipote clavado en la roca. Aquella persona que consiga sacarlo de la piedra será nombrada Rey del País de Los Polvos Mágicos.
Si las catacumbas oscuras del castillo no son suficientes, también está el laberinto encantado, donde puedes perderte con o sin ropa, pero tened cuidado donde la dejáis porque igual los duendecillos salidos os dejan sin ella. Hay que tener cuidado con la Reina de Cipotones, que lo único que quiere es cortarte la cabeza (del…), de ahí que no te fíes de todos los agujeros de gloria que encuentres, porque igual te circuncidan. Eso sí, hay que tener cuidado con las ETS, de ahí que haya tiendecillas en la entrada donde puedas comprar condones y lubricante.
Del lado más apartado, cerca de la entrada a Frikilandia, podemos encontrar la zona lúdica, donde se encuentra el Bingo, las maquinas tragaperras y el Casino. Si aun sigues con la ropa puesta ahí se encargaran de desplumarte. Pero la diversión está asegurada. Los croupiers aceptan incluso que empeñes a la mujer si hace falta, los niños son opcionales. Es el lugar ideal para conocer ludópatas y todas aquellas personas que no saben donde apostar y perder su dinero.
Y con esto llegamos a Frikilandia, si aun no hemos encontrado lo que buscamos, entre los traumatizados, los drogadictos, los borrachos, los salidos y los ludópatas, igual aquí encontramos lo que nos falta.
Como ya he comentado antes ahí podemos encontrar el circuito de carreras donde además te tunean el coche que da gusto. Puedes conducir una nueva versión con alerones del vehículo que ya tenias, con la música que desees a todo volumen, pero si es reggaetón o pachanga te hacen un descuento a la hora de ponerte gasolina. También hay un apartado de lavadero de coches para que no quede ni la más mínima mancha en tu automóvil.
Al lado tenéis la parte de las telecomunicaciones, para todos aquellos que disfrutan con la conexión a Internet, en este lado se la pueden enganchar en vena y navegar por la red a velocidades increíbles, pueden chatear con más de 10 personas a la vez o si lo desean ojear el porno en la red. También está el apartado GH, OT y demás reality shows para todos aquellos que disfrutan con la televisión de calidad. Y además para los que quieren información de calidad pueden escoger alguna de las funciones de programas del corazón que se presentarán en la esfera de pantallas de televisión. Todo esto en la sala multimedia. A la salida está la zona SMS para todos aquellos que no saben vivir sin que les llegue un mensaje al móvil, desde ahí lo pueden mandar gratis si es para su propio terminal. Así luego pueden presumir que les mandan muchos mensajes.
Obviamente esto es mejor verlo que leerlo aquí, así que os aconsejo que vayáis a este parque temático de la vida y os lo paséis genial en las diferentes atracciones que ofrece. Más que nada porque aquí no he podido plasmar a todos los bichos raros que nos podemos encontrar en la vida de todos los días, y entre los cuales me incluyo a mí mismo, por supuesto. Abre todos los días del año, las 24 horas del día, y la entrada cuesta lo que estés dispuesto a pagar.
En un mundo en el que todo va a velocidades tan enormes que nos mareamos nada más que con pensarlo, donde cada día hay más personas que necesitan ayuda emocional o psicológica, donde estamos cada vez más solos, ¿hemos llegado a un punto en el que podemos considerar que estamos todos un poco locos? ¿Queda alguien cuerdo en esta ciudad? Y lo más importante ¿es realmente importante tener todas nuestras casillas? O ¿para sobrevivir hemos de perder parte de la cordura?
Bienvenidos al nuevo parque temático de la vida donde todos encontraremos la diversión que más nos conviene, la que buscamos o lo que nos merecemos. Las áreas de las que dispone el parque son Frikilandia, Villa Vicios, Terra Adicción y El País de Los Traumas.
La entrada al parque se hace por la Avenida Pasarela, donde los vanidosos y los soberbios podrán desfilar y lucir sus encantos. La avenida acaba en el Castillo de la Pelandrusca Durmiente. El cual se encuentra en Villa Vicios. Os invito a todos a que os deis un paseo por el parque donde podréis encontrar a todas aquellas personas que nos rodean, incluyéndonos a nosotros mismos.
Lo primero que nos encontramos a la entrada es la Avenida Pasarela. Como ya he comentado antes ahí es donde están todas las tiendas de ropa y demás complementos que nos permitirán saciar nuestra vanidad. Allí podremos obtener todo aquello que necesitamos para poder parecer mejores de lo que somos, desde espejos mágicos para los cuales somos lo más bellos del reino, hasta potingues - milagro que nos devuelven a la edad del pavo física, porque la mental probablemente ya la tengamos.
También hay tiendas de ropa y otros accesorios de vestir que únicamente nos ofrecen marcas de “primera calidad”. Ya no es que sea verdad, pero por el precio que se paga se presupone que lo son. Aquí todas las prendas llevan la marca bordada en bien grande para que podamos lucirla de forma lo más evidente posible. Aquí es donde se van a poner las botas todas aquellas personas superficiales que solo saben valorar a la gente por la marca de las cosas que lleva, aquellas personas que no saben vivir si no es estando rodeadas de lujos, y para las cuales el agua solo es potable si está embotellada en Francia.
El primero que hay que visitar es el País de los Traumas, darse una vuelta en la Montaña De Los Corazones Rotos, para todos aquellos que han sufrido por amor, aquí podrán sufrir de nuevos los vaivenes y las bajadas vertiginosas de animo, también conocidos como bajones (ideal para aquellas personas que no saben superar una relación y que viven en el pasado lamentándose constantemente acerca de lo que tuvieron y no tienen más); pasar por la Mansión del Ex-Terror donde podrán vérselas cara a cara con sus exs para que estos los torturen y se las hagan pasar putas (para aquellos que no pueden dejar que los demás sigan con su vida y que sean felices, para los que no son capaces de dejar atrás a algunas personas); o por el cementerio de cartón piedra donde deberían poder enterrar todos aquellos traumas que tienen, o donde los fantasmas del pasado pueden deambular tranquilamente para acosar a los vivos o al menos a los que aun no han sucumbido.
Aquí todas aquellas personas que han sido engañadas, estafadas, puteadas y demás podrán sentirse como en casa y podrán codearse con otros como ellos. No hace falta que se hagan las victimas aquí, porque ya lo serán. Las atracciones se encargaran de ellas. Además hay un gabinete de psicólogos a la salida de esta zona por si a alguno le apetece volver a ser normal. Lo suyo es que la sesión dure varios años y no esté exenta de prozac. Pero seguro que algunos encuentran ahí la manera de superar sus traumas y seguir adelante.
Entre esta zona y Villa Vicios se encuentra Terra Adicción. El país hecho a medida para los adictos a las drogas, los borrachos y los fumadores. Ahí se pueden dar una vuelta por el barco de lo Porretas del Caribe, asistir a la actuación en la que atacan la isla Coca en busca de aquel polvo blanco o bien cenar en la taberna, donde incluso el agua con la que lavan los platos lleva alcohol. No recomendada para gente con problemas de hígado. También tiene tiendas típicas donde puedes comprar aquellos recuerdos para llevar a casa como chocolate y papel de liar.
Luego esta la atracción “sin” o 0,0. Es una especie de montaña rusa donde aquellas personas que no saben divertirse si no están borrachas podrán encontrarle el puntillo, sentirán lo mismo pero sin la resaca ni los problemas de hígado que conlleva el alcohol. Lo ideal es luego irse a los circuitos de carreras de Frikilandia y armar la de Dios allí. Pero lo más probable es que al pasar por delante del Castillo se den una vuelta por ahí en lugar de cruzar al otro lado.
También hay una zona libre de no-fumadores para aquellos que echan de menos eso de poder llenarse los pulmones de alquitrán en el trabajo. Hay varios locales que imitan a la perfección las oficinas, bares, bancos y demás centros de curro, para que los nostálgicos puedan recordar los viejos tiempos.
Y de ahí pueden pasar a las catacumbas del Castillo de la Pelandrusca Durmiente, donde se celebra una macro fiesta cada dos horas, con gente disfrazada del Nen que te pueden pasar pastillas y demás psicotrópicos para que aguantes más o te lo pases mejor, ahí puedes quedarte hasta que el cuerpo aguante o hasta que entres en coma etílico, lo que antes suceda. Y con esto pasaríamos a la zona oscura del castillo donde poder desahogarse con el primero o la primera que pilles.
El castillo es la puerta de entrada a Villa Vicios. Cuenta la leyenda que para despertar a la Pelandrusca hay que pegarle un polvo, pero que solo el de su príncipe podrá despertarla de su sueño. También está a la salida trasera del castillo la roca con el cipote clavado en la roca. Aquella persona que consiga sacarlo de la piedra será nombrada Rey del País de Los Polvos Mágicos.
Si las catacumbas oscuras del castillo no son suficientes, también está el laberinto encantado, donde puedes perderte con o sin ropa, pero tened cuidado donde la dejáis porque igual los duendecillos salidos os dejan sin ella. Hay que tener cuidado con la Reina de Cipotones, que lo único que quiere es cortarte la cabeza (del…), de ahí que no te fíes de todos los agujeros de gloria que encuentres, porque igual te circuncidan. Eso sí, hay que tener cuidado con las ETS, de ahí que haya tiendecillas en la entrada donde puedas comprar condones y lubricante.
Del lado más apartado, cerca de la entrada a Frikilandia, podemos encontrar la zona lúdica, donde se encuentra el Bingo, las maquinas tragaperras y el Casino. Si aun sigues con la ropa puesta ahí se encargaran de desplumarte. Pero la diversión está asegurada. Los croupiers aceptan incluso que empeñes a la mujer si hace falta, los niños son opcionales. Es el lugar ideal para conocer ludópatas y todas aquellas personas que no saben donde apostar y perder su dinero.
Y con esto llegamos a Frikilandia, si aun no hemos encontrado lo que buscamos, entre los traumatizados, los drogadictos, los borrachos, los salidos y los ludópatas, igual aquí encontramos lo que nos falta.
Como ya he comentado antes ahí podemos encontrar el circuito de carreras donde además te tunean el coche que da gusto. Puedes conducir una nueva versión con alerones del vehículo que ya tenias, con la música que desees a todo volumen, pero si es reggaetón o pachanga te hacen un descuento a la hora de ponerte gasolina. También hay un apartado de lavadero de coches para que no quede ni la más mínima mancha en tu automóvil.
Al lado tenéis la parte de las telecomunicaciones, para todos aquellos que disfrutan con la conexión a Internet, en este lado se la pueden enganchar en vena y navegar por la red a velocidades increíbles, pueden chatear con más de 10 personas a la vez o si lo desean ojear el porno en la red. También está el apartado GH, OT y demás reality shows para todos aquellos que disfrutan con la televisión de calidad. Y además para los que quieren información de calidad pueden escoger alguna de las funciones de programas del corazón que se presentarán en la esfera de pantallas de televisión. Todo esto en la sala multimedia. A la salida está la zona SMS para todos aquellos que no saben vivir sin que les llegue un mensaje al móvil, desde ahí lo pueden mandar gratis si es para su propio terminal. Así luego pueden presumir que les mandan muchos mensajes.
Obviamente esto es mejor verlo que leerlo aquí, así que os aconsejo que vayáis a este parque temático de la vida y os lo paséis genial en las diferentes atracciones que ofrece. Más que nada porque aquí no he podido plasmar a todos los bichos raros que nos podemos encontrar en la vida de todos los días, y entre los cuales me incluyo a mí mismo, por supuesto. Abre todos los días del año, las 24 horas del día, y la entrada cuesta lo que estés dispuesto a pagar.





