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Khayman en la Ciudad
Comentarios sobre la vida
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Se trata de una columna en la que me gusta publicar mis impresiones acerca de la vida, el sexo, en fin, muchas cosas, ..."Disfrutenla"
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Mejor Sólo Que Mal Acompañado.
Después del “fiestón” de hogueras, la verdad es que muchas cosas quedaron en el aire, y muchas de ellas en lo referente a la amistad. Está claro que cuando acabaron las fiestas y las aguas volvieron a su cauce, debemos pagar los platos rotos o lo que hayamos consumido durante las fiestas.
Dicen que cuando pasas por momentos difíciles tienes que recurrir a los amigos para poder superarlos, que son ellos quienes siempre estarán a tu lado, y que no hay que dejar tirados a los amigos porque tengas pareja. ¿Pero quien se aplica ese cuento hoy en día? ¿Qué pasa cuando realmente a nadie le importas una mierda sin no es por puro interés? ¿Podemos considerar como amigos a gente que está para lo bueno pero no para lo malo? ¿Qué demonios pasa en este mundo?
Por un lado está mi “amigo” Luis, que después de su debacle amorosa me ha dejado “abandonado” bajo el temor de que al salir juntos podríamos encontrarnos con su ex, y no soportaría el verle de nuevo y más si va con otro. Mi respuesta, después de haberme tragado lo que realmente pienso, puesto que no sería algo beneficioso, sobretodo para mí, fue que igual de esa forma podría darse cuenta de que no era para él y podría seguir con su vida. Porque después de 3 meses puedes encapricharte con alguien pero no ponerte en plan “si no vuelve conmigo me suicido”, o “mi vida ya no tiene sentido si no estamos juntos” y demás chorradas que solemos decir cuando cortamos con alguien. Cosa de la que nos arrepentimos con el paso del tiempo.
El otro que también va a recibir palos es mi “amigo” Salva, que después de haberme dicho ese sábado en cuestión que me llamaría, cosa que no hizo, no ha vuelto a dar señales de vida. Eso es algo que entiendo, puesto que ya no soy un niñato de 20 años, y que ahora soy económicamente autosuficiente, pues ya no interesa mi amistad. Como dice mi amigo C. “como lo único que tenía para ofrecerle era mi cuerpo, ya no tiene interés”. Pues vaya gracia. Y luego dice que es amigo mío. Yo entiendo que ya no sea de su agrado, sin embargo la última vez que salimos juntos de marcha, recuerdo que me sorprendió su afán por presentarme a sus amigos y conocidos como un ex. Era la primera vez que alardeaba de mí de esa manera.
Cada vez que me presentaba a un amigo suyo o a algún conocido era del tipo “estuvimos saliendo juntos”. A lo que yo agregaba casi inmediatamente “sí, pero solo durante un par de meses y ya hace mucho tiempo de eso”. Y cuando con otros me preguntaba cuanto tiempo estuvimos juntos, le contestaba que ya hacía tanto tiempo que no me acordaba. Hasta que al final les dije que por esa época yo estaba desorientado y no sabía lo que estaba haciendo.
Ni siquiera cuando estuvimos saliendo juntos se comportaba de esa forma (¿en qué estaría yo pensando en ese momento?). Y de repente después de unos 3 años viene con que si habíamos compartido algo más que unas cañas… la verdad es que no me cuadraba la situación. Y si encima ahora resulta que no queda conmigo cuando queda con sus colegas, tal vez porque tenga miedo que le levante algún ligue.
Lo que me queda claro es que después de tanto tiempo que no cuente conmigo para nada más. Yo creo que las amistades hay que cuidarlas, no dejar tirada a la gente porque tengas que irte a follar con algún niñato, o simplemente porque te avergüenzas de la persona, o porque con quien sales no vas a poder lucir a quien llevas… la verdad es que no sé cual es la razón. Y no me creo que sea tan simple como lo plantea C. aunque podría tener razón.
Parece ser que en el mundillo del ambiente, los amigos o vienen de serie de antes de que entraras ahí, o no harás nuevas amistades. Ya que por lo que veo todo se mueve por el interés físico. Si estas bueno y eres fácil (o follable) entonces tienes todos los amigos que quieras. Si por el contrario no vas bajándote los pantalones a la mínima de cambio. Entonces lo tienes complicado.
Siempre está la alternativa geográfica, es decir, que si tienes un apartamento o una casa donde montar fiestas e invitar a todo quisqui, entonces sí que tendrás amigos a palas. Si por el contrario vives en casa de tus padres, entonces mejor olvídate. Y de esos conozco a unos cuantos. Son gente que no vale un duro, que a nivel personal están más vacíos que las arcas del Estado, pero que como se montan sus fiestecillas, cada semana o cada 15 días, son populares. Eso sí, no merecen la pena, pero tienen sitio. Y probablemente nadie les aprecie, pero claro fomentan la diversión. Uno de ellos es “amigo” de Jose y le conozco más por haber ido de gorra a sus fiestas que por otra cosa. Porque está claro que después de intercambiar 3 frases ya no suscitaba ningún interés por mi parte. Y dado que yo no me iba a su habitación a “charlar”, yo tampoco le resultaba interesante. Pero claro, como tiene su apartamento en el centro, pues es un tío “majo”.
Y hablando de Jose. Bueno, con él también tengo algo que saldar. Después de 4 años juntos, entiendo que llega el momento en que tu actual pareja es más importante que tus amigos. Pero no digas que echas de menos a alguien del que no eres capaz de buscar información en meses. Si no es porque le llamo yo, ni se molesta en llamarme. Y mira que no es difícil hoy en día, que los móviles guardan los datos de la gente. Pero aun así como no sea yo quien coja el teléfono, no es capaz de ni siquiera llamar a preguntar si sigo vivo. Lo cual se agradece. Es una lástima porque después de todo lo vivido juntos, ahora ya no queda ni el cariño. Pero en cierta parte me alegro de ello, ya que eso significa que ha podido superar el pasado y que ahora puede vivir tranquilamente sin mí. Pero entonces que no me llame amigo, porque no es cierto.
Al menos no es como yo lo veo. Yo a quienes considero mis amigos les reservo un trato especial, y aunque no podamos vernos todos los fines de semana, no les llamo cuando estoy cachondo únicamente, o cuando me acuerdo de la existencia de esa persona. Intento mantener un contacto más cercano, aunque sea a través del teléfono.
Entiendo que yo haya hecho lo mismo con mucha de la gente que me rodea. Que les haya dejado marchar, pero bueno, eso es cosa de dos, y si uno no se esfuerza, no va a ser siempre el mismo el que tire del carro.
Mi amigo C. , que es el único que se merece, a día de hoy, ese calificativo, me dice que a él sólo le llaman el fin de semana para salir. Pues a mí es todo lo contrario, el fin de semana pasan de mi, porque el que no esta en su casa llorando porque su novio le ha dejado, porque no estaban hechos el uno para el otro, está en su casa con algún niñato que ha conocido por Internet, o esta de viaje con su pareja a miles de kilómetros de distancia. Eso sí, he de ser justo, claro que hay gente que me llama el fin de semana para quedar. Pero como ya dije antes, son aquellas personas para las cuales el interés que represento para ellos es puramente sexual. Son aquellas personas que cuando yo tenía pareja habían desaparecido de la faz de la Tierra, y que misteriosamente resurgen en esos momentos, como si oliesen a carne fresca. Es lo que mi amigo C. llama la técnica del buitre, es decir que ellos se ponen a volar en círculos a mucha altura esperando a que alguien la palme, y cuando eso sucede (yo no he muerto pero sí mi relación y por lo tanto vuelvo a estar disponible) empiezan a descender a comprobar que soy comestible y es cuando se me tiran encima como aves de rapiña.
Bueno, a nadie le amarga un dulce, y si realmente estoy soltero, de alguna manera tendría que divertirme y aprovechar para conocer gente. El problema es que esas personas lo único que buscan es un polvo rápido y nada más. Si todavía buscasen algo formal, o por lo menos una amistad con derecho a roce, podría replantearme mi postura tan extremista, pero como sé que lo que quieren es chichi y luego que te vayas a tu casa y no les molestes, pues paso. Y esto lo sé porque la gran mayoría de ellos ya tienen pareja, y buscan fuera el morbo que no les dan en casa. Y yo como que paso de ese tipo de gente.
Incluso los hay que van más allá en su desfachatez. El otro día estaba hablando con un niñato que tengo agregado al MSN, y cuando me preguntó qué buscaba, le dije que amistad y lo que surja, como no. En esas que va y me dice que él no, que lo que busca es un polvo y nada más, que amigos ya tiene y que con el cariño de su familia le basta. Pero que como vive solo que si me apetece un día que me pase y nos lo pasamos bien… vamos como que yo no tengo nada mejor que hacer que ir a liarme con alguien para quien no soy más que un objeto. Que triste.
Luego está la mala suerte que hace que aquellas personas con las que sí que he hecho amistad al final o se van o me voy yo. Eso me ha pasado con mis antiguos compañeros del trabajo, o incluso con mi amiga Raquel, a la que ya sólo le quedan un par de semanas aquí y después se irá. Pero eso no significa que no nos volvamos a ver ni nada por el estilo, simplemente que ya no será algo cotidiano. Pero aun así fastidia ver que aquellas personas con las que mejor te llevas al final terminan alejándose de alguna manera de tu vida, y suele ser gente a la que con quien te vayas a la cama por las noches no sea algo que les importe en absoluto.
Por otra parte, en este mundillo queda más que comprobado que el cariño no dura nunca más que lo que dure la erección, y que el dicho de que “por el interés te quiero Andrés” es más de actualidad que nunca. Si no tienes nada para ofrecer, entonces tienes pocas posibilidades de tener amigos, y al final acabas saliendo solo. Aunque pensándolo bien no siempre es una mala opción. Yo nunca he considerado que uno sea un pringado por tener que salir sólo, al contrario, creo que requiere mucho valor plantarse delante de toda esa gente cotilla y decirles “sí salgo yo solo, ¡y que! porque yo lo valgo…”
No