La Soltería. Parte 4: Conclusiones.
Después de teneros un mes con este tema, es hora de zanjarlo. Y que mejor forma de hacerlo que sacando las conclusiones a las que se puede llegar después de unas semanas de reflexiones sobre el tema. Porque como todo en esta vida, nada es eterno, y ha de tener un final. Lo cual no significa que sea un estado civil que pueda llegar a durar una eternidad.
Después de tanto tiempo conociendo los estados en los que un individuo puede estar, ¿Cuál es el mejor? ¿En cual estamos más a gusto? ¿Hay gente que no puede vivir en pareja? ¿Y por el contrario también hay otros que no pueden vivir solos?
Al final, después de muchas deliberaciones, esto es una cuestión personal de cada uno. Y cada persona siendo un mundo, debemos tenerlo en cuenta a la hora de hacer juicios sobre los demás. Sin embargo si que se puede hacer una clasificación básica en tres grupos de personas. Por alguna razón siempre es el número tres el que sale. Siempre las clasificaciones son del rango de 3 grupos.
El primero es el que todos conocemos por habernos topado con alguno de sus miembros en nuestra carrera, y por lo general son aquellos con los que más hemos sufrido. Son aquellas personas que, por mucho que lo intenten, son totalmente incompatibles con la vida en pareja. Por lo general suelen ser personas maduras, tanto de personalidad como en edad, que ya han vivido lo suyo, y que tienen una vida bien montada. Y ahí es donde empiezan las complicaciones. Porque resulta que en algún momento de su vida, más o menos reciente, alguien les ha destrozado el corazón, y como reacción a ese dolor y a esa pérdida, han decidido no volver a pasar por el aro nunca más.
Para ello se montan unas corazas que ni las embajadas americanas las tienen. Sus corazones están fríos como lo que encontréis en la Antártida. Y sin embargo son personas con buenos sentimientos, muy agradables para estar con ellas, y que por lo general tienen unos amigos que dicen maravillas de ellos. Porque claro, para amistad son personas ideales, pero si intentas llegarles al corazón solo encontrarás hielo y metal.
Y por si esto fuera poco, se han organizado una vida en la que no hay un segundo libre para el amor. Su tiempo esta todo ocupado por sus trabajos, sus aficiones y sus amigos. Y el poco tiempo libre que puedan llegar a tener lo utilizan para la introspección y el culto al ego, que se ve que ha sido muy dañado durante esa ruptura que tanto les ha marcado. De ahí que sean personas que se cuidan mucho el físico, son muy atractivas, e interesantes ya que están todo el tiempo en actividad. Pero eso es una excusa para no poder dedicarle tiempo a su maltrecho corazón, y llega un día que están tan metidos en sus rutinas que son imposibles de compaginar con una relación de pareja.
Son personas que por mucho que no lo quieran admitir han llegado a un estado en el que no pueden compartir sus vidas con nadie que no sea exactamente igual que ellos. Ellos son felices siendo solteros porque no quieren ningún compromiso que les haga sacrificar su tiempo. Son lo que yo llamo los solteros de oro, más que nada porque siempre lo serán, y son mucho más felices siendo así.
En el lado opuesto están las personas con complejo de mellizo, como digo yo, que son aquellas para las que la vida no se concibe si no están compartiéndolo todo con alguien. Para ellos el sentido de la existencia es el de poder complementarse con otra persona, y solo son felices cuando están con pareja. Si bien a los del grupo anterior cuando la situación que no les gusta les agobia siempre pueden huir de ella, cortando con la persona, a los de este grupo les agobia estar solos, pero la solución no es tan fácil como cortar con alguien sino más bien al contrario. Y a veces terminan por unirse con personas que no les conviene por el simple hecho de no estar solos. Ya que para ellos, la peor tortura del mundo es no poder estar con alguien. Conciben la vida de una manera dual, para ellos el individuo como unidad no existe. Lo cual no significa que no puedan ser personas independientes, sino que simplemente les gusta estar con alguien. Son los que peor lo pasan siendo solteros. Pero en el fondo son unos optimistas de la vida, y siempre encuentran fuerzas para superarlo y encontrar a alguien con quien ser felices. Ya que siempre tienen la esperanza de hacerlo. Son todos aquellos que suspiran con las películas de Disney o las de Julia Roberts, y que creen que el amor siempre gana y que es lo más fuerte que hay.
Y por último esta el grupo intermedio, que es el de las personas que saben amoldarse a cada situación. Lo cual siempre es lo idóneo ya que pueden adaptarse a estar con alguien o a estar solos. Por lo general cuando están con alguien lo pasan bien y cuando están solteros saben aprovechar las ventajas que eso conlleva. Por lo general viven bien cualquier situación, pero tiene sus riesgos, porque si bien, los del grupo uno no cambian para bien, por muchas relaciones que se les pongan delante, y los del segundo grupo son tan fuertes que se les puede romper el corazón miles de veces que siempre querrán encontrar a su media naranja, los ambivalentes, como digo yo, son susceptibles de equivocarse de persona y tener una mala ruptura al encontrarse con los del grupo uno y salen destrozados, y con muchas papeletas para convertirse en solteros de oro, ya que reniegan volver a amar otra vez y que les hagan daño de nuevo. Son lo mejores pero los más vulnerables. Y los que antes pueden pasarse al lado oscuro del amor.
A fin de cuentas en esto estamos todos en el mismo carro. Algunos van en primera, y otros van en económica, pero al final todos llegamos al mismo sitio, con más o menos dolores e incomodidades. Porque el destino siempre es el mismo, para todos, y como queramos llegar ahí es elección de cada uno, lo que encontremos en el camino lo podemos aprovechar o no, pero hagamos lo que hagamos, el fin es siempre el mismo. Al final se acaba la temporada, la serie no es renovada, y hay que despedirse de la audiencia.
Después de tanto tiempo conociendo los estados en los que un individuo puede estar, ¿Cuál es el mejor? ¿En cual estamos más a gusto? ¿Hay gente que no puede vivir en pareja? ¿Y por el contrario también hay otros que no pueden vivir solos?
Al final, después de muchas deliberaciones, esto es una cuestión personal de cada uno. Y cada persona siendo un mundo, debemos tenerlo en cuenta a la hora de hacer juicios sobre los demás. Sin embargo si que se puede hacer una clasificación básica en tres grupos de personas. Por alguna razón siempre es el número tres el que sale. Siempre las clasificaciones son del rango de 3 grupos.
El primero es el que todos conocemos por habernos topado con alguno de sus miembros en nuestra carrera, y por lo general son aquellos con los que más hemos sufrido. Son aquellas personas que, por mucho que lo intenten, son totalmente incompatibles con la vida en pareja. Por lo general suelen ser personas maduras, tanto de personalidad como en edad, que ya han vivido lo suyo, y que tienen una vida bien montada. Y ahí es donde empiezan las complicaciones. Porque resulta que en algún momento de su vida, más o menos reciente, alguien les ha destrozado el corazón, y como reacción a ese dolor y a esa pérdida, han decidido no volver a pasar por el aro nunca más.
Para ello se montan unas corazas que ni las embajadas americanas las tienen. Sus corazones están fríos como lo que encontréis en la Antártida. Y sin embargo son personas con buenos sentimientos, muy agradables para estar con ellas, y que por lo general tienen unos amigos que dicen maravillas de ellos. Porque claro, para amistad son personas ideales, pero si intentas llegarles al corazón solo encontrarás hielo y metal.
Y por si esto fuera poco, se han organizado una vida en la que no hay un segundo libre para el amor. Su tiempo esta todo ocupado por sus trabajos, sus aficiones y sus amigos. Y el poco tiempo libre que puedan llegar a tener lo utilizan para la introspección y el culto al ego, que se ve que ha sido muy dañado durante esa ruptura que tanto les ha marcado. De ahí que sean personas que se cuidan mucho el físico, son muy atractivas, e interesantes ya que están todo el tiempo en actividad. Pero eso es una excusa para no poder dedicarle tiempo a su maltrecho corazón, y llega un día que están tan metidos en sus rutinas que son imposibles de compaginar con una relación de pareja.
Son personas que por mucho que no lo quieran admitir han llegado a un estado en el que no pueden compartir sus vidas con nadie que no sea exactamente igual que ellos. Ellos son felices siendo solteros porque no quieren ningún compromiso que les haga sacrificar su tiempo. Son lo que yo llamo los solteros de oro, más que nada porque siempre lo serán, y son mucho más felices siendo así.
En el lado opuesto están las personas con complejo de mellizo, como digo yo, que son aquellas para las que la vida no se concibe si no están compartiéndolo todo con alguien. Para ellos el sentido de la existencia es el de poder complementarse con otra persona, y solo son felices cuando están con pareja. Si bien a los del grupo anterior cuando la situación que no les gusta les agobia siempre pueden huir de ella, cortando con la persona, a los de este grupo les agobia estar solos, pero la solución no es tan fácil como cortar con alguien sino más bien al contrario. Y a veces terminan por unirse con personas que no les conviene por el simple hecho de no estar solos. Ya que para ellos, la peor tortura del mundo es no poder estar con alguien. Conciben la vida de una manera dual, para ellos el individuo como unidad no existe. Lo cual no significa que no puedan ser personas independientes, sino que simplemente les gusta estar con alguien. Son los que peor lo pasan siendo solteros. Pero en el fondo son unos optimistas de la vida, y siempre encuentran fuerzas para superarlo y encontrar a alguien con quien ser felices. Ya que siempre tienen la esperanza de hacerlo. Son todos aquellos que suspiran con las películas de Disney o las de Julia Roberts, y que creen que el amor siempre gana y que es lo más fuerte que hay.
Y por último esta el grupo intermedio, que es el de las personas que saben amoldarse a cada situación. Lo cual siempre es lo idóneo ya que pueden adaptarse a estar con alguien o a estar solos. Por lo general cuando están con alguien lo pasan bien y cuando están solteros saben aprovechar las ventajas que eso conlleva. Por lo general viven bien cualquier situación, pero tiene sus riesgos, porque si bien, los del grupo uno no cambian para bien, por muchas relaciones que se les pongan delante, y los del segundo grupo son tan fuertes que se les puede romper el corazón miles de veces que siempre querrán encontrar a su media naranja, los ambivalentes, como digo yo, son susceptibles de equivocarse de persona y tener una mala ruptura al encontrarse con los del grupo uno y salen destrozados, y con muchas papeletas para convertirse en solteros de oro, ya que reniegan volver a amar otra vez y que les hagan daño de nuevo. Son lo mejores pero los más vulnerables. Y los que antes pueden pasarse al lado oscuro del amor.
A fin de cuentas en esto estamos todos en el mismo carro. Algunos van en primera, y otros van en económica, pero al final todos llegamos al mismo sitio, con más o menos dolores e incomodidades. Porque el destino siempre es el mismo, para todos, y como queramos llegar ahí es elección de cada uno, lo que encontremos en el camino lo podemos aprovechar o no, pero hagamos lo que hagamos, el fin es siempre el mismo. Al final se acaba la temporada, la serie no es renovada, y hay que despedirse de la audiencia.





