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Khayman en la Ciudad
Comentarios sobre la vida
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Se trata de una columna en la que me gusta publicar mis impresiones acerca de la vida, el sexo, en fin, muchas cosas, ..."Disfrutenla"
Sindicación
 
El Poker
Recientemente un amigo, del que ya he hablado, me preguntó si sabia jugar al poker. Le dije que si, pero que lo de los faroles no se me daba bien, y me contestó que entonces entendía por qué mis últimas relaciones no habían acabado como yo quería. O mejor dicho por qué no habían seguido, y me comento que para que una relación funcione hay que aplicarle las mismas reglas que ese juego de cartas.
Si consideramos el amor como un juego, o bien aplicamos las reglas de ese juego al amor ¿Qué pasa con la sinceridad? ¿No se supone que una relación debe de estar basada sobre la sinceridad pura y dura? ¿Es mejor que ciertas cosas nos las guardemos para nosotros mismos?
Siempre hay gente que piensa que sí que hay que ser totalmente sincero y contarlo absolutamente todo y otros que dirán que las relaciones solo se basan en la mentira, pero sin ánimos de ser tan extremista diré que para mí debe de haber un componente variado y equilibrado de ambas cosas, y si no de mentiras al menos de omisiones de la verdad. O eso he visto en las parejas que me rodean. En las parejas heterosexuales esto es mucho más difícil de ver, porque las mujeres por su parte siempre quieren que se sean sincero con ellas, y lo veo bien. Pero cuando vas a relacionarte con hombre, ya seas una mujer o un gay, debes saber que el juego es ese: no decirlo todo.
De ahí que mi amigo me dijese que se trata de jugar al poker con la otra persona, y como las reglas del juego son bastante simples os las puedo explicar. Se trata pues de que una vez que tienes tus cartas no cometas el error de enseñárselas al contrario. Yo siempre he sido de los que van con las cartas de cara a la otra persona, y puedo deciros que eso no funciona casi nunca, porque es darle el poder sobre ti a la otra persona, y eso es muy peligroso, de ahí que tengamos que guardarnos siempre un as bajo la manga. Y no enseñarlo todo de buenas a primeras.
Luego vienen los faroles. Y esa es la parte difícil de aprender. Está claro que no hay cosa más difícil que ocultar lo que sentimos por alguien, pero ahí entra algo que ya comente el otro día: menos es más. Es decir que si la otra persona ve que pierdes los papeles por él (porque con las mujeres no pasa tan a menudo) entonces pierde el interés por ti porque sabe que te tiene en el bote. Sin embargo si por el contrario muestras un cierto grado de indiferencia, y ahí viene lo complicado, porque tienes que ser lo bastante hábil para no ser indiferente total, sino que sea como un tira y afloja, entonces es cuando sentirá interés por tu persona.
Ser una persona inaccesible puede también ser un buen gancho, pero tampoco se trata de ser un semidiós o algo parecido. Una cosa es ser difícil de alcanzar y otra cosa es que te muevas en esferas imposibles de alcanzar, y la trampa que tiene eso es que algunas personas son cazadores por afición. Y lo que van a buscar es atraparte, demostrar que te han tenido y luego tirarte como un pañuelo lleno de mocos.
Si bien el primer farol que hay que lanzar es el de no decir nunca “te quiero” el primero ni mostrar que se te va la pinza con esa persona. Y esto es muy importante, ya sé que me diréis que no es así, pero si os paráis a pensar poner tu corazón en bandeja lo único que hará es que te lo destrocen incluso sin querer, hay que protegerse y solo hacerlo cuando estamos seguros de que la otra persona esta en el bote. Los demás son ya del día a día y vienen relacionados con lo de la omisión de datos. Se trata de no decir lo que piensas todo el tiempo.
Unos datos que deben de ser omitidos siempre siempre son los relacionados con las relaciones anteriores. Todos tenemos un pasado, unos traumas que vienen de rupturas anteriores, y un cierto número de exs, pero la persona nueva no tiene por qué conocer todos los detalles. Para empezar yo mismo no quiero saberlo, así que la otra persona no tiene por qué, lo que importa en una relación es el presente y el futuro, no el pasado, así que si os hablan de sus exs, mal asunto. Es un tema que se puede tratar, pero que forma parte de la intimidad que debemos conservar para nosotros mismos. Nunca encontraremos a nadie para el cual seamos su primer amor, pero siempre está bien tener esa ilusión, no hace falta que comenten con cuantas personas han estado antes y si era mejor o no, porque ese tipo de valoraciones son ofensivas y de paso muestran una falta de respeto. Vivir en relaciones pasadas nunca ha sido bueno y lo es menos aun cuando eso lo compartes con el que quieres que forme parte de tu futuro. Y lo mismo pasa cuando se trata de relaciones esporádicas anteriores, no hace falta ponerse gráfico sobre ese tema, ni siquiera necesitamos que se nombre, y es un error hacerlo por decir que se es sincero. Hay cosas que por muy verdad que sean no hace falta que nos las digan. Ya sabéis que por la boca muere el pez, así que hay que tener cuidado con lo que se dice, y sino pensad en el dicho francés que dice que antes de hablar hay que darle 7 vueltas a la lengua dentro de la boca, vamos que antes de abrirla para meter la pata mejor nos estamos callados.
Compartir demasiada información con la otra persona puede llevar a que se agobie o bien a que pueda aprovecharse de ello. Hay que saber soltar faroles, y ocultar datos, porque en un juego de cartas nunca queremos que los demás nos ganen sino ganar nosotros, en el fondo es lo que hay, y como en esos juegos, en el amor, si facilitamos demasiados datos al final la otra persona obtiene el poder y puede hacer lo que quiera con nosotros, y por lo general no será nada bueno, porque eso mata el misterio y el interés que esa persona podía sentir hacia nosotros. Cuando se acaba eso, se acabó la pasión y la relación no durará mucho más.
Es importante recordar que ante todo estamos nosotros en primer lugar, y luego los demás, de ahí que debamos protegernos ante todo y saber donde metemos los pies. Al igual que en el poker, si los demás ganan nosotros perdemos. De ahí que sea interesante que todos pensemos que debemos buscar la manera de ganar y para eso hay unas reglas implícitas que debemos aplicar en nuestras relaciones. Pero eso si sin hacer trampas, porque el tramposo ha perdido desde el principio.
No