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Khayman en la Ciudad
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Se trata de una columna en la que me gusta publicar mis impresiones acerca de la vida, el sexo, en fin, muchas cosas, ..."Disfrutenla"
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Las Drogas
El fin de semana pasado aproveche para salir en plan “a lo bestia” como digo yo, que es cuando sales hasta que te pilla el sol por la mañana. No es que proponga que se haga esto todas las semanas, pero viene bien de vez en cuando como para comprobar de qué somos capaces. Y lo cierto es que es muy difícil aguantar hasta las diez de la mañana sin ayudas exteriores. De ahí que me resulte menos sorprendente ver la proliferación masiva de las drogas.
En un mundo en el que los excesos los pagamos todos, o eso nos quieren hacer creer, ¿realmente es cierto todo lo que vemos? ¿Es realmente necesario el recurrir a los psicotrópicos para escapar de la dura realidad? ¿O bien las drogas han alcanzado un nuevo nivel en un nuevo uso?
Ancestralmente las drogas se utilizaban para entrar en trance, al menos eso es lo que hacían los chamanes, los oráculos y compañía. Era una forma de liberar la mente para que pudiese alcanzar las altas esferas y traernos la información de allí. Para ello utilizaban las drogas de origen natural, es decir las que sacaban de las plantas como las amapolas para el opio o la marihuana y demás sucedáneos, las drogas duras llegarían más tarde. Al menos eso es en la teoría, luego la práctica, como siempre, es otra. Cuando se popularizó su uso, ya no solo los sacerdotes eran los que tenían acceso a ellas, sino que ya cualquier hijo de vecino recurría a las drogas como medio de “liberar” su alma de todas las ataduras, es decir de huir de la realidad o de refugiarse en algún lugar donde las cosas no fuese lo que son, no fuesen tan crueles, etc.
Y de ahí que como la realidad es cada vez más difícil de dejar atrás, se haya ido recurriendo a drogas cada vez más fuertes. Pero el caso es que el uso que se tiene hoy en día de ellas tiene cada vez menos que ver con la simple huida de la realidad.
Con el alcohol y la maría es lo que sucede. Muchas personas se emborrachan (y en ellas me incluyo yo a veces) para poder desinhibirse, olvidarse de algunos problemas, o al menos ahogarlos en líquidos en los que al final terminan por flotar.
En el caso del fin de semana del que hablo, recurrí al alcohol, más que nada como desinhibidor. (Ya se que no esta bien decirlo, pero todos somos humanos, cometemos errores y pillamos borracheras de vez en cuando, incluido yo.) Lo cierto es que como todos, a veces te pasas de varias copas y luego tienes que hacer que el alcohol baje de cualquier forma, y una buena manera de conseguirlo es bailando toda la noche. Así que decidí ir a la discoteca, que tanto odio, y mezclarme entre los demás marchosos. Pero si bien mi excusa era haberme pasado con las copas, la mayoría de los que estaban ahí no estaban bajo los efectos del alcohol, ni estaban ahí por pasar el rato, sino que su caso es peor.
Para poder aguantar hasta el medio día siguiente, no basta con beber mucho y esperar a que se te baje la borrachera, (bueno un día si, pero cuando eres de los que salen todos los fines de semana sabes que eso no es así), muchos recurren a las drogas, bajo diversas formas, para de esa manera poder aguantar hasta que el sol esta bien alto en el cielo. Lo cual no termino de entender, ya que a mi me da mucha grima llegar a casa de día cuando salgo de marcha.
Y es que lo curioso es que si bien la coca era lo que antes se utilizaba para poder aguantar sin notar los efectos del alcohol, el otro día me entere que ya no está tan de moda, que ni las pastillas (esas que te desencajan la mandíbula y te provocan ataques sicóticos o paranoicos, y que si no tienes mucha suerte te dejan trastornado de por vida) son las drogas de ultima generación. Ahora por lo visto existen nuevas formas, igual de peligrosas, y mucho menos visibles. Ya no tienes que irte al aseo a hacerte la raya, ni necesitas la botella de agua para la pastilla. Lo cual ya es preocupante.
Ya no es por los efectos nocivos que nos producen, que todos ya sabemos, y los que no lo sepan que se informen, que ya va siendo hora, es porque es cada día más fácil obtener un colocón de eso que te deja tarado de por vida. Y lo triste del asunto es que cada día hay más gente que lo hace.
El otro día hablaba con unos chicos que conocí que me contaban que ellos todos los fines de semana salían hasta que les pillaba el lunes, y todo eso sin dormir. Yo eso no lo he hecho nunca, porque si pasadas 20 horas no duermo mi cuerpo se apaga él solito. Así que sé de buena tinta que para que esas personas puedan aguantar ese ritmo, necesitan la ayuda de las drogas. Que aparte de ser nocivas para el cuerpo (no nos engañemos) son caras. Lo cual es algo que debería de por sí ser un impedimento, pero por lo visto no lo es. Estos chicos en cuestión no llegan a fin de mes ya que se gastan todo su salario en salir de marcha (entrada a las discotecas, cubatas y drogas), con lo cual me pregunto si realmente eso de llevar ese modo de vida es rentable o si es más bien una forma de quemarse la vida antes de tiempo.
Es cierto eso de que las drogas pasan factura, sólo tenéis que mirar a vuestro alrededor para daros cuenta de que el cuerpo no es capaz de soportar tanta presión, de que la falta de sueño es mala, y de que muchos de los chicos y chicas que llevan ese tren de vida suelen parecer mayores de lo que son. Si encima le añadimos que es una forma de vida cara y que probablemente te deje en la ruina. Para mí que es una forma de suicidio social y físico a medio plazo. Más que una forma de divertirse es una forma de escapar de la realidad con los pies por delante.
No