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Khayman en la Ciudad
Comentarios sobre la vida
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Se trata de una columna en la que me gusta publicar mis impresiones acerca de la vida, el sexo, en fin, muchas cosas, ..."Disfrutenla"
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Polvo Al Aire Libre
Quiero volver a advertir a los lectores que los viernes la columna se pone verde, que se tratan temas que pueden chocar a la moral, y que si sois sensibles a ciertos temas sexuales, lo mejor que podéis hacer es no leer lo siguiente. No quiero luego que gente puritana me mande mensajes diciendo que si soy un tal o un pascual, yo advierto, y el que avisa no es traidor. Hoy hablaré de sexo al aire libre, así que el que no esté cómodo con este tema que no siga.
Con la partida del verano, la entrada del otoño y el regreso del frío se acaba una temporada entera de disfrute del campo y de sus ventajas. Lo de llevarse a alguien al huerto o al bancal ya no se puede, a no ser que lo hagas en el coche o con la ropa puesta, sin embargo es una actividad curiosa. ¿Dónde iremos a pegar el casquete? ¿Por qué nos da más morbo hacerlo detrás de un arbusto, en la playa o bien rodeados de bichos que en una cómoda cama? ¿Es realmente el sexo precario mejor que el sexo normal?
Lo primero que hay que señalar, es que España es uno de los países a la cabeza en lo que a libertades sexuales se refiere. En nuestros países vecinos, como Francia o la decadente Inglaterra, mantener relaciones sexuales en lugar públicos está prohibido y los que lo hagan son susceptibles de ser multados o bien llevados a comisaría. Lo cual es bastante curioso ya que por ejemplo los franceses son reputados por su afición al sexo. De hecho todas las palabras guarras clásicas vienen del francés, léase el voyeur, el ménage a trois, la madame, el burdel, y hacer el francés…y sin embargo allí si te pillan haciendo cositas malas detrás de un arbusto en un parque te arrestan. Así que ni hablemos de las pinadas o de los bosques como el conocido Bois De Boulogne de la capital francesa.
De los ingleses, con su moral algo puritana y su miedo a perder la intimidad, de echo por eso no quieren tener carné de identidad, porque atenta contra su privacidad, nos podemos esperar que sean tan recatados. Si a eso le agregamos que es un país en el que solo ven el sol dos veces al año, que la mayor parte del tiempo esta lloviendo o bajo niebla, que el tiempo no acompaña y tal, pues es comprensible que no haya casi nadie que quiera hacerlo al aire libre. Y lo mismo sucede en los países nórdicos.
De los EE.UU. no vale la pena hablar, porque con su doble moral tendríamos para disertar durante años.
Hace un par de años hubo una pequeña movida, en Benidorm en verano. Un grupo de turistas extranjeros, europeos, decidió montar una fiesta-orgía en la playa durante la noche (pero pronto no a horas tardías de la madrugada) delante de todos los transeúntes. Lo curioso del asunto es que la policía los detuvo y se los llevo a comisaría, aunque claro ellos remataron la faena en el furgón policial, y allí los soltaron ya que nadie puso denuncia por atentar contra la moral. Al contrario, la gente les coreaba y les animaba a seguir. Porque aquí lo que hacían sólo hubiese sido ilegal en horas de afluencia de niños o cerca de un colegio, por el contrario en horas en las que no se supone que deben estar en la calle no está prohibido.
Al año siguiente y desde entonces se puso de moda lo de grabar a parejas realizando el acto sexual en lugares públicos o en mitad del campo, como si los hubiesen pillado. Moda a la que se han unido algunas “celebridades” del panorama rosa nacional. Y la cosa se ha puesto tan de moda, que ya no se puede estar tranquilo en un descampado sin pensar que igual te están filmando. Por suerte hay sitios a los que no llega mucha gente y a los que no se les ocurre ir. De ahí que la creatividad esté al orden del día.
Tanto si eres gay como heterosexual, hay zonas muy conocidas por la gente y que sin embargo no aparecen en ninguna guía, donde se reúne la gente para poder estar tranquila con su pareja. Puesto que no todo el mundo tiene casa, pero muchos si que tienen coche, y algunos van a buscar sexo esporádico en esas zonas, se generan lugares con descampados, arbustos o pinadas donde se puedan realizar. En la jerga gay a esos sitios se les denomina zonas de cruising. Y se puede hacer la carrera en coche o bien a pie. Lo difícil es luego encontrar un lugar donde no vaya a molestarte nadie, aunque a veces eso genera que se formen grupitos bacanales. Lo cual en ocasiones puede llegar a ser divertido, tanto de ver como para participar.
Los inconvenientes de esas prácticas son de diversa índole. Por un lado están los mosquitos, ya sea invierno o verano, esos malditos bichos vuelan con abrigo. Y claro si estas medio desnudo/a pueden picarte en zonas muy incomodas para rascar, y que además pican horrores. Aparte de eso, que ya es mucho, luego está lo del ruido, y es que no puedes concentrarte en lo que estas si encima vienen a zumbarte en el momento ideal. Y eso de andar dándote palmadas para espantarlos no es nada sensual, aunque haya gente a la que si que le ponga ese tipo de violencia.
Luego está lo de las inclemencias climáticas. En verano hace tanto calor que enseguida estas sudando como un cerdo, y aunque vayas a hacer cochinadas, a veces no mola quedarse pegado a la otra persona, sobretodo que después no hay donde ducharse. Si estas cerca del mar siempre se puede hacer algún apaño, si no es una putada. Si es en invierno es aun peor, porque con la rasca que hace poco puedes hacer si no quieres que se te congele y se te caiga. Como mucho te la puedes sacar por la bragueta y rogar porque encuentre algún lugar calentito enseguida, sino mal asunto. Aunque hay veces que pillas tal calentón, que ya puede estar nevado que tú te despelotas como si de nada fuese.
Otros inconvenientes son los que provienen del ambiente en el que te restriegas. Si es una playa, es por la arena, y la arena en ciertas partes del cuerpo puede llegar a ser muy muy molesta. Las agujas de los pinos es algo incluso peor, porque son como su nombre indica. Y los pinos tienen dos inconvenientes. El primero es que si te agarras con las manos a ellos muy fuerte, te haces daño con la corteza del árbol, te la clavas y sales con las manos estigmatizadas. Si te recuestas contra el árbol, entonces es peor aun, porque te quedas pegado con la resina y eso no cae con agua, así que ya te puedes estar frotando después con estropajo que no se te va el pegamento ese. Luego están los arbustos con espinas, las zonas con gravilla y chinitas, y demás zonas inhóspitas para pegar un buen polvo.
A fin de cuentas, lo que nos vale es que lo pasemos bien, y a veces para poder hacerlo todos esos inconvenientes son los que hacen que disfrutemos más. Tal vez eso es porque somos un poco masoquistas. Pero el caso es que a veces una buena cama no basta, aunque cuando estas en buena compañía es lo mejor que hay, por mucho que digan los demás.
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