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Khayman en la Ciudad
Comentarios sobre la vida
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Se trata de una columna en la que me gusta publicar mis impresiones acerca de la vida, el sexo, en fin, muchas cosas, ..."Disfrutenla"
Sindicación
 
Esto No Me Impresiona Mucho (Los Chulos).
Hay una canción de Shania Twain, que se llama That Don’t Impress Me Much, en la que ella relata las cualidades que un grupo de chicos dice tener para poder llevarse el gato, es decir a ella, al agua. Pero al final ninguno de ellos le interesa, porque no tienen lo que hace falta, porque en realidad nada de lo que ellos dicen tener le impresiona.
Al igual que en la canción, cuando estamos solteros y disponibles, somos posibles blancos de los chulos, que se creen que por hacer alarde de lo que tienen nos vamos a caer rendidos ante ellos, ¿realmente se creen que somos tan tontos? ¿Por qué siguen utilizando técnicas dignas de la prehistoria en un mundo cada día más moderno? ¿Para qué tanto engaño?
En el reino animal, por lo general los machos de las especies suelen ser los que cortejan a las hembras, pero al final ellas tienen la última palabra. Porque si bien suelen elegir al macho con los mejores atributos, siempre escogen el que más les conviene para su intención de procrear, es decir aquel que tenga el mejor aspecto físico, el que sea el más fuerte y el que tenga las mejores oportunidades de sobrevivir, de tal forma que sus crías sean las mejores. De paso buscan uno que las pueda proteger y todo eso.
En el reino de los hombres, a pesar de que seamos del reino animal, somos diferentes, todo eso ya no está a la orden del día. Hoy en día las mujeres son perfectamente capaces de sobrevivir por sí solas, de enfrentarse al mundo, o de elegir los hijos que quieren tener y de inseminarse artificialmente. Los gays, por otra parte, al ser hombres pues ¿que puedo decir? Y sin embargo somos todos victimas de los chulos.
Porque aun quedan hombres que se creen que son pavos reales o algún bicho por el estilo y que la única forma de llevarnos al huerto es pavoneándose de lo que tienen para impresionarnos de esa manera. Y claro, como en los animales, cada cual hará alarde de lo que le hace especial, o mejor dicho de aquello en lo que es superior a los demás. Y ahí es donde entran los tíos de la canción.
El primero del que ella habla es del genio que lo tiene todo en el coco, pero nada donde ha de tenerlo. Y como bien dice ella, “así que tienes el cerebro, pero ¿tienes el toque?”, porque es realmente lo que falla. Eso de salir con un lumbreras está muy bien, pero si solo es masa encefálica pues como que hay un problema. Sobretodo porque suelen ser personas que no hacen más que demostrarte lo mucho que saben, sin interesarse por conocer algo más y ese algo eres tú. O tal vez el problema es que se pasen el tiempo exponiendo lo listos que son y lo tonto/a que eres tú, lo poco que sabes de algún tema, y lo mucho que te falta por llegar a tener su intelecto.
El segundo es el chulazo. Ese que lleva un peine con un espejo en el bolsillo por si se despeina. A ese también lo manda a paseo, porque un cuerpo está muy bien, pero le sigue faltando ese toque. Es decir que para estar con un chico florero que se preocupa más por su aspecto físico que por llenar el jarrón, es perder el tiempo. Esa persona lo único que puede aportarte es subir tu autoestima por permitir que estés a su lado, y de paso hacerte compañía en las fiestas y demás salidas sociales en las que puedes alardear de tener a tu lado un bombón. Pero en tal caso no estarías demostrando ser mejor que él. Además que ahí entras en su juego. Esas personas lo único que buscan es a alguien que les eche flores para sentirse mejor con ellos mismos, y por lo general solo tienen tiempo para dedicárselo a cuidarse el cuerpo, y no para ti. Y más cuando al final termina haciéndote creer que eres un adefesio o algo por el estilo y que deberías sentirte halagado/a de que te haya elegido para que le saques a pasear.
El tercero es el del coche. Lo cual podemos extrapolar a todos aquellos que ostentan la cantidad de bienes materiales que tienen, o bien aquellos que no saben vivir sin estar rodeados de lujos, y peor aun, cuando la carta de presentación que utilizan es que pueden comprarlo todo. Eso es muy bonito, pero como dice ella, “eso no es lo que me mantendrá caliente por las noches”, a pesar de que un buen edredón lo haga, no se refiere exactamente a eso. A esas personas se les olvido por el camino comprarse un corazón, o mejor dicho lo debieron empeñar para poder tener tanto dinero. El dinero no hace la felicidad aunque si contribuya a ello, peor no cuando es el eje de la relación, o de en lo que se va a basar. Aquellos que no saben hacer otra cosa que hacerte sentirte como un gigoló o una aprovechada, porque al final tanta ostentación es lo que termina por hacer, no merecen que perdamos el tiempo con ellos. Puede que seamos pobres, pero nuestro corazón no se compra, y menos con dinero. Y nuestra dignidad tampoco.
Y claro, en la canción se deja en el tintero a un montón de tíos que se hacen los chulos. Aparte de los ricos, los chulazos, y los cerebritos, luego están los sobrados. Esos son los peores de los tres porque alardean de tenerlo todo. Y si a ti no te tienen, es solo cuestión de tiempo poseerte como si fueras una lámpara, o al menos es lo que creen. Seguramente tienen un desván lleno de exs guapo/as, ricos, e inteligentes y tú no eres más que otro objeto de colección. Lo difícil con ellos es poder resistirse a todo lo que prometen, porque son maestros en ello. Y al final uno no es de cartón-piedra y termina dejándose seducir por el lado oscuro de la fuerza.
Pero como dicen, por la boca muere el pez, tantas promesas, de que si son unos amantes geniales, son ricos, son poderosos, son guapos, y demás no son más que palabras. Y lo que realmente importa son los actos. Si al final el dicho popular será verdad: “dime de qué presumes y te diré de qué careces.” Porque si algo es cierto es que no estamos a la venta, no somos un proyecto de ayuda humanitaria ni una minoría marginada, y que la caridad empieza por casa.
No