El Sistema De Castas
Este articulo debía ser en dos partes, pero puesto que iba a hacer una segunda parte demasiado corta he decidido re editarlo algo cambiado. Con eso de solo escribir dos veces por semana tengo que elegir muy bien lo que publico.
A pesar de que es algo a lo que no estamos acostumbrados, la verdad es que a veces sólo hace falta salir un poco la calle para ver que aun podemos dividir la sociedad en grupos de gente. Son grupos que suelen ser estancos y que permiten difícilmente que otras personas ajenas a ellos sean admitidas. En un mundo en el que cada día somos más homogéneos, ¿por qué sigue habiendo personas que nos rechazan? ¿Dejaran algún día esas personas de mirarnos por encima del hombro? Dicen que los opuestos de atraen, pero ¿Qué pasa después de que se hayan atraído? ¿Es acaso la atracción suficiente para que una relación funcione?
Esa es una pregunta a la que me cuesta mucho responder, a pesar de que mi última relación haya estado bajo ese signo y no haya funcionado en absoluto. Mi ex es una persona bastante opuesta a mí, al menos físicamente, que luego eso es lo de menos, pero es un comienzo. Si bien como personas no lo éramos tanto, los pequeños diferentes que teníamos pudieron con nosotros. De ahí que me pregunte si realmente hay que buscarse a alguien parecido a uno o si se pueden superar.
Hay personas que ya te discriminan al ver como eres físicamente. Esa ya es la primera diferencia que hacen entre tú y ellos. Si estás mejor de cuerpo que ellos es casi peor que lo contrario. Porque no es que vayan por ahí haciéndote creer que han hecho la caridad y que por eso están liados contigo, sino que hacen todo lo contrario. Se ponen en plan víctima, de que no te merecen, de que deberías estar con un chulazo como tu (¡claro!), de que te mereces algo mucho mejor que ellos, etc. Lo que no conciben es que eres tú quien decide con quien sale y con quien no, y que tal vez te gusten ellos más por su personalidad que por su físico, pero que en todo caso eres el que decide, no la sociedad. Ya que ella no es la que tiene que vivir esa relación. A mi es una de las cosas que más negro me pone. Cuando van en ese plan. Porque realmente igual es que me gusta como son, y no tengo por que sentirme halagado de que me rechacen por el cuerpo que tenga o deje de tener, porque a fin de cuentas demuestran ser tan superficiales como aquellos que dicen que solo se lían con top models. Ellos basan su relación en el físico, ya sea de forma positiva o negativa, pero al final terminan rechazándote igualmente.
La idea más difundida es que las personas que superan cierta edad suelen ser más maduras que los chicos jóvenes. Pues eso no es del todo cierto, e incluso iría hasta decir que no lo es en absoluto. Como me dijeron mis compañeras del curso, conforme te vas haciendo mayor, vas perdiendo la timidez y te haces más joven por dentro, te diviertes más fácilmente y te cuesta menos soltarte. De ahí que muchas personas que superan los 35 se comporten como críos.
Otra idea popular, y que esta vez sí que es cierta, es que a más edad más experiencia, lo cual puede llegar a ser una putada. La mayora de personas que conozco que superan los 35 te cuentas sus aventuras como si fuesen cosas del pasado que no se pueden volver a repetir, como reliquias de tiempos que extrañan. Te hablan de “su relación de años” con tal ex, y que les marcó para toda su vida, ya que siempre estarán enamoradas de esa persona, pero que nunca volverán con él o ella. Además lo dicen de tal forma que a ti te dejan la postura del amante interino. Es decir que tú nunca serás nada para esa persona, ya que los papeles importantes en su vida ya han sido ocupados por otros. Tú no eres más que un número más para ellos, tu papel es hacer de puente entre la cantidad de relaciones efímeras que van a tener. Porque ya están tan quemados y tan pasados de rosca que no buscan nada serio con nadie. Así que es otra barrera más que ponen en el camino al amor. Yo también he tenido mi relación larga de años, pero no la uso como escudo para impedir que gente nueva entre en mi vida. Claro que yo no tengo su edad…
Otro defecto que conlleva la edad y la experiencia es que es imposible sorprenderles. Ya se las saben todas, así que antes de que digas nada ya te han respondido, y te han condenado antes mismo de que pienses en cometer el delito. Es una técnica preventiva muy interesante, pero que a veces resulta peligrosa. Piensan que “para qué empezar algo que se va a acabar” y yo digo que sería lo mismo que pensar que no vale la pena vivir porque al final todos moriremos…
Por si esto no fuera poco, luego llega el dinero que crea su propia barrera. Se supone que es algo que no importa, pero el poder económico es algo que nos margina y nos aleja a los unos de los otros. Si tu pareja tiene más dinero que tú, entonces dependes económicamente de ella, porque quieras o no, siempre terminará pagando más cosas que tú. Y poco a poco te lo irá haciendo saber, y al final terminará haciéndote creer que eres un mantenido. Tanto si lo hace conciente como inconscientemente. Al final, no eres más que un parásito. Y puede que su intención sea buena, pero al final en un momento de rabia te soltara algo reprochándotelo, y eso duele. Y el caso contrario puede pasar. Que por evitarse ser dependiente de alguien evites esa relación. A veces pasa que, como sabes que esa persona puede permitirse más lujos que tú, para no tener que pasar por el mal trago de tener que ceder parte de tu dignidad a favor de una relación desequilibrada económicamente, prefieres abandonar antes de que empiece la partida.
Luego vienen las diferencias culturales, lo cual también es una putada. Para empezar si sales con una persona que no tiene estudios superiores, universitarios o que ni siquiera ha acabado el instituto ya hay problemas. No es que esa persona sea una cateta, porque conozco muchísima gente que por razones de la vida no ha podido estudiar, pero que son muy inteligentes y cultos, sino simplemente que llega el momento en el que te restrieguen que tienes estudios y ellos no. Que al final te hagan sentirte mal por haber tenido más suerte que ellos, y que te avergüences de ello. Te recriminan que en su época no se podía estudiar, y que eres un empollón, que el trabajar horas interminables para ganarse el pan les hace mejores personas que tú, porque lo has tenido fácil. En realidad igual son sólo celos, pero eso ya te deja mal sabor de boca.
Luego están los diferentes culturales, pero a la hora de gustos personales. Eso puede ser una ventaja porque te permite abrirte a nuevas opciones, o bien ser un problema si son radicalmente opuestos a los tuyos. En una ocasión salí con un chico con el que no nos entendíamos en absoluto en ese sentido y quedar para ir al cine era un tira y afloja que al final me llevo a replantearme la relación. Cuando no hay nada en común sino opuestos no sé muy bien de que sirve pelearse por que funcione.
Sin embargo conozco un caso en el que esa relación ha funcionado, son personas tan diferentes como el día de la noche y sin embargo llevan mucho tiempo juntos, y les va fenomenal. Con lo cual aun queda esperanza. Eso nos demuestra que a veces los opuestos se atraen y luego no se repelen sino que se sigue adelante con éxito.
Dicen que para gustos los colores, y que la variedad está en la naturaleza. A mí me gusta ser diferente de los demás y ser raro es un valor que aprecio mucho, sin embargo usar su propia diferencia como excusa para evitar relacionarse en serio con los demás, o usarla como arma me parece ilícito. Es una forma de marginar a los demás, porque como dicen, cada uno es único, eso nos hace especiales, y nos deberían apreciar por ello y no rechazarnos por no ser como ellos. Porque sino además seria un aburrimiento. Un psicólogo nos explico una vez que cuando buscamos amigos o pareja solemos buscar gente que comparta afinidades, porque si son muy diferentes nuestro bagaje común sería inexistente, pero eso no quita que a veces la variedad sea enriquecedora. Ya que para que una relación funcione debe de haber siempre algo que la mantenga viva y eso suele ser la sorpresa y el constante descubrimiento de cosas nuevas.
A pesar de que es algo a lo que no estamos acostumbrados, la verdad es que a veces sólo hace falta salir un poco la calle para ver que aun podemos dividir la sociedad en grupos de gente. Son grupos que suelen ser estancos y que permiten difícilmente que otras personas ajenas a ellos sean admitidas. En un mundo en el que cada día somos más homogéneos, ¿por qué sigue habiendo personas que nos rechazan? ¿Dejaran algún día esas personas de mirarnos por encima del hombro? Dicen que los opuestos de atraen, pero ¿Qué pasa después de que se hayan atraído? ¿Es acaso la atracción suficiente para que una relación funcione?
Esa es una pregunta a la que me cuesta mucho responder, a pesar de que mi última relación haya estado bajo ese signo y no haya funcionado en absoluto. Mi ex es una persona bastante opuesta a mí, al menos físicamente, que luego eso es lo de menos, pero es un comienzo. Si bien como personas no lo éramos tanto, los pequeños diferentes que teníamos pudieron con nosotros. De ahí que me pregunte si realmente hay que buscarse a alguien parecido a uno o si se pueden superar.
Hay personas que ya te discriminan al ver como eres físicamente. Esa ya es la primera diferencia que hacen entre tú y ellos. Si estás mejor de cuerpo que ellos es casi peor que lo contrario. Porque no es que vayan por ahí haciéndote creer que han hecho la caridad y que por eso están liados contigo, sino que hacen todo lo contrario. Se ponen en plan víctima, de que no te merecen, de que deberías estar con un chulazo como tu (¡claro!), de que te mereces algo mucho mejor que ellos, etc. Lo que no conciben es que eres tú quien decide con quien sale y con quien no, y que tal vez te gusten ellos más por su personalidad que por su físico, pero que en todo caso eres el que decide, no la sociedad. Ya que ella no es la que tiene que vivir esa relación. A mi es una de las cosas que más negro me pone. Cuando van en ese plan. Porque realmente igual es que me gusta como son, y no tengo por que sentirme halagado de que me rechacen por el cuerpo que tenga o deje de tener, porque a fin de cuentas demuestran ser tan superficiales como aquellos que dicen que solo se lían con top models. Ellos basan su relación en el físico, ya sea de forma positiva o negativa, pero al final terminan rechazándote igualmente.
La idea más difundida es que las personas que superan cierta edad suelen ser más maduras que los chicos jóvenes. Pues eso no es del todo cierto, e incluso iría hasta decir que no lo es en absoluto. Como me dijeron mis compañeras del curso, conforme te vas haciendo mayor, vas perdiendo la timidez y te haces más joven por dentro, te diviertes más fácilmente y te cuesta menos soltarte. De ahí que muchas personas que superan los 35 se comporten como críos.
Otra idea popular, y que esta vez sí que es cierta, es que a más edad más experiencia, lo cual puede llegar a ser una putada. La mayora de personas que conozco que superan los 35 te cuentas sus aventuras como si fuesen cosas del pasado que no se pueden volver a repetir, como reliquias de tiempos que extrañan. Te hablan de “su relación de años” con tal ex, y que les marcó para toda su vida, ya que siempre estarán enamoradas de esa persona, pero que nunca volverán con él o ella. Además lo dicen de tal forma que a ti te dejan la postura del amante interino. Es decir que tú nunca serás nada para esa persona, ya que los papeles importantes en su vida ya han sido ocupados por otros. Tú no eres más que un número más para ellos, tu papel es hacer de puente entre la cantidad de relaciones efímeras que van a tener. Porque ya están tan quemados y tan pasados de rosca que no buscan nada serio con nadie. Así que es otra barrera más que ponen en el camino al amor. Yo también he tenido mi relación larga de años, pero no la uso como escudo para impedir que gente nueva entre en mi vida. Claro que yo no tengo su edad…
Otro defecto que conlleva la edad y la experiencia es que es imposible sorprenderles. Ya se las saben todas, así que antes de que digas nada ya te han respondido, y te han condenado antes mismo de que pienses en cometer el delito. Es una técnica preventiva muy interesante, pero que a veces resulta peligrosa. Piensan que “para qué empezar algo que se va a acabar” y yo digo que sería lo mismo que pensar que no vale la pena vivir porque al final todos moriremos…
Por si esto no fuera poco, luego llega el dinero que crea su propia barrera. Se supone que es algo que no importa, pero el poder económico es algo que nos margina y nos aleja a los unos de los otros. Si tu pareja tiene más dinero que tú, entonces dependes económicamente de ella, porque quieras o no, siempre terminará pagando más cosas que tú. Y poco a poco te lo irá haciendo saber, y al final terminará haciéndote creer que eres un mantenido. Tanto si lo hace conciente como inconscientemente. Al final, no eres más que un parásito. Y puede que su intención sea buena, pero al final en un momento de rabia te soltara algo reprochándotelo, y eso duele. Y el caso contrario puede pasar. Que por evitarse ser dependiente de alguien evites esa relación. A veces pasa que, como sabes que esa persona puede permitirse más lujos que tú, para no tener que pasar por el mal trago de tener que ceder parte de tu dignidad a favor de una relación desequilibrada económicamente, prefieres abandonar antes de que empiece la partida.
Luego vienen las diferencias culturales, lo cual también es una putada. Para empezar si sales con una persona que no tiene estudios superiores, universitarios o que ni siquiera ha acabado el instituto ya hay problemas. No es que esa persona sea una cateta, porque conozco muchísima gente que por razones de la vida no ha podido estudiar, pero que son muy inteligentes y cultos, sino simplemente que llega el momento en el que te restrieguen que tienes estudios y ellos no. Que al final te hagan sentirte mal por haber tenido más suerte que ellos, y que te avergüences de ello. Te recriminan que en su época no se podía estudiar, y que eres un empollón, que el trabajar horas interminables para ganarse el pan les hace mejores personas que tú, porque lo has tenido fácil. En realidad igual son sólo celos, pero eso ya te deja mal sabor de boca.
Luego están los diferentes culturales, pero a la hora de gustos personales. Eso puede ser una ventaja porque te permite abrirte a nuevas opciones, o bien ser un problema si son radicalmente opuestos a los tuyos. En una ocasión salí con un chico con el que no nos entendíamos en absoluto en ese sentido y quedar para ir al cine era un tira y afloja que al final me llevo a replantearme la relación. Cuando no hay nada en común sino opuestos no sé muy bien de que sirve pelearse por que funcione.
Sin embargo conozco un caso en el que esa relación ha funcionado, son personas tan diferentes como el día de la noche y sin embargo llevan mucho tiempo juntos, y les va fenomenal. Con lo cual aun queda esperanza. Eso nos demuestra que a veces los opuestos se atraen y luego no se repelen sino que se sigue adelante con éxito.
Dicen que para gustos los colores, y que la variedad está en la naturaleza. A mí me gusta ser diferente de los demás y ser raro es un valor que aprecio mucho, sin embargo usar su propia diferencia como excusa para evitar relacionarse en serio con los demás, o usarla como arma me parece ilícito. Es una forma de marginar a los demás, porque como dicen, cada uno es único, eso nos hace especiales, y nos deberían apreciar por ello y no rechazarnos por no ser como ellos. Porque sino además seria un aburrimiento. Un psicólogo nos explico una vez que cuando buscamos amigos o pareja solemos buscar gente que comparta afinidades, porque si son muy diferentes nuestro bagaje común sería inexistente, pero eso no quita que a veces la variedad sea enriquecedora. Ya que para que una relación funcione debe de haber siempre algo que la mantenga viva y eso suele ser la sorpresa y el constante descubrimiento de cosas nuevas.





