El Poder Del Adiós
Tal vez este artículo no se corresponda mucho con lo que hoy iba a decir, pero es algo que tenía ganas de contar. Porque es algo a lo que nos enfrentamos todos los días de nuestra vida. Y aunque ya haya tratado el tema de otra forma, lo quiero ver desde otra perspectiva. Es la ruptura. Pero no desde el punto de vista de las excusas sino de cómo nos quedamos y como reaccionamos.
En un mundo en el que cada día tienen menos importancia los grandes valores como el amor, ¿Cuándo sabemos que hemos perdido la fe?
Tener pareja es algo muy bonito, pero como todas las cosas en la vida, es algo que tiene su principio y su fin. Y generalmente no es un final muy agradable. A pesar de que existan casos de parejas que se separan de mutuo acuerdo, y que acaban bien, siempre hay un periodo de tiempo en el que lo único que alberga nuestro corazón es dolor y congoja. Y saber superarlo es una de nuestras grandes lecciones en la vida.
Hay muchísimas personas que no han conseguido superar sus anteriores relaciones, y siguen metidas en ellas de tal forma que siempre buscan algo en sus nuevas parejas que se lo recuerden. O simplemente han cerrado su corazón a toda esperanza de poder seguir viviendo después de ello, renunciando al amor. Esto crea un enorme grupo de gente que todos podemos recordar que cuando hemos querido entrar en sus vidas no han dado con la puerta en la cara, a pesar de que fuésemos almas gemelas, o bien la persona ideal, no han sabido aprovechar la oportunidad y nos han dejado marchar o al contrario nos han echado de sus vidas.
Cher tiene una canción muy famosa en la que el estribillo dice “¿Crees en la vida después del amor?” esta frase está muy acertada, porque para muchas personas no hay vida después del amor, ni siquiera vida sin el amor. Sin embargo aquellas de las que he hablado antes sí que sobreviven. Han conseguido reemplazar el amor en sus vidas por una multitud de cosas, por su trabajo, sus hobbies, las drogas, siempre han conseguido encontrar algo que pues sustituir el amor. Sin embargo en una versión anterior de la canción single de Madonna Drowned World/Substitute For Love, ella dice que no existe el sustituto del amor (No Substitute For Love, se llama). Cosa que ha modificado ligeramente para la versión que publicó en el álbum Ray Of Light en la que admite que ella misma se buscó un sucedáneo para el amor, pero que al final ha cambiado de parecer. Muy sabio por su parte, porque la vida sin el amor, no es vida.
Lo primero que nos sucede al perder a una persona a la que amamos, ya sea por defunción o porque nos ha dejado, es que no damos crédito de lo que nos ha sucedido. No entendemos por qué tenemos que seguir si ella. Y es el momento en el que los recuerdos empiezan a acudir a nuestra mente, sobretodo los buenos recuerdos. Mi técnica en esos momentos es ponerme canciones tristes y dejar que me invadan esos recuerdos, para poder llorar a gusto. Las lágrimas siempre desahogan mucho. Y aunque no solucionen nada, no hay que guardar ese dolor dentro de uno, porque al final acaba acumulándose y haciéndonos daño. Aunque reconozco que hay veces en las que duele tanto que el simple hecho de poner música o de oírla en la radio es insoportable.
Dicen que debemos llevar el luto por una relación muerta la mitad del tiempo que hemos estado en ella. Es decir que si has salido con alguien un año, puedes pasarte 6 meses llorando e intentando superarlo. Mi experiencia personal es que no es del todo cierto, porque a veces has querido tanto a esa persona que no puedes dejarla marchar así de fácilmente, y te pasas más que esa proporción de tiempo dolido cada vez que le ves.
Durante el periodo de dolor, nos solemos hacer muchas preguntas. Por qué nos han dejado, por qué no ha funcionado, por qué siempre acabamos en el mismo punto, por qué siempre somos nosotros los que tenemos que sufrir, etc. Y llega un momento que tantas dudas nos pueden llegar a hacer creer que la culpa es nuestra. Y lo peor es cuando hacemos una retrospectiva sobre nuestras relaciones pasadas y nos damos cuenta de que son todo fracasos. Entonces es cuando la cosa se pone realmente fea. Porque si tantas veces hemos fallado, ¿acaso no es porque la culpa es nuestra y no de los demás? Yo creo que si nos cuesta tanto conseguir que una relación funcione es por culpa de las dos personas, pero si ya llevas un buen número de intentos que terminan en aborto, algo debes de tener que no funciona bien y es hora de pensar que igual es por culpa tuya que nunca salen bien las cosas.
Si consigues superar esa fase de culpabilidad, y seguir adelante, conociendo los errores que se han cometido y sabiendo como hacer para que no se repitan, podemos decir que ya estas en la fase de la auto superación, es decir cuando estas preparado/a para entablar una nueva relación. Cuando puedes volver a abrir tu corazón sin que te duela, y cuando ya eres capaz de volver a amar.
Pero si aun no has llegado a esa fase, es un error pensar que un clavo saco otro clavo, porque si te duele el corazón no vas a poder curar ese dolor amando a otra persona, simplemente porque no está preparado para funcionar de nuevo, y al final no sólo terminas haciéndote más daño, sino que igual también se lo haces a la otra persona. Yo siempre he dicho que amar es como montar en bicicleta, siempre sabes como hacerlo, pero si te caes de la bici y te rompes una pierna, no puedes volver a montar hasta que no te hayas recuperado de la fractura. Pues en el amor es lo mismo. No creo que se pueda amar a nadie si no has superado el fracaso anterior y si no estas dispuesto a volver a intentarlo, pero sobretodo si no estas libre de todo el dolor que has padecido.
Y para poder superarlo, muchas personas intentan ocuparse la mente en otras cosas, metiéndose de lleno en el trabajo, olvidándose de su vida en él, otros se meten en las drogas, cosa que no aconsejo mucho, pero bueno, cada cual sabe cual es la fórmula para poder seguir adelante. Una amiga mía, cortaba con su novio cada vez que estaba de exámenes porque de esa manera se ponía a estudiar 24 horas al día para poder superar su dolor, y de esa manera podía sacar unas notas extraordinarias en los exámenes. Otras personas por ejemplo se ponen a comer, para intentar olvidar el dolor en la comida, porque como bien dicen, el chocolate es un buen sustitutivo del sexo y del amor. Pero la figura se resiente mucho. Comer helado es un clásico también. Por lo general todos los productos altos en calorías sirven para hacernos pasar el mal rato de forma más amena. La cuestión es intentar mantenerse ocupado para no afrontar el daño que nos hace pensar en ello. Yo como ya dije antes prefiero afrontar todo ese dolor lo antes posible, aunque admito que se pasa muy mal.
Supongo que a pesar de que muchas veces pasemos por la casilla dolor de la ruptura, debemos seguir adelante, porque por mucho que queramos que no sea así, el mundo no va a dejar de dar vueltas por nosotros. Y el suicidio no es una opción. Por mucho que duela, debemos ser valientes, porque como dice el dicho: lo que no nos mate nos hará más fuertes. Así que o morimos en el intento, o salimos hechos unos superhombres. Pero no nos olvidemos que el amor existe, porque si has estado enamorado o enamorada alguna vez, sabes que es algo muy bonito, y que el día menos pensado vuelve a golpear a nuestra puerta. Lo único que me queda por deciros es que hay que conservar la esperanza, ya que cuando Pandora abrió la caja que contenía todos los males del mundo y los dejó libres, lo único que le quedo dentro fue la esperanza. Por algo sería.

En un mundo en el que cada día tienen menos importancia los grandes valores como el amor, ¿Cuándo sabemos que hemos perdido la fe?
Tener pareja es algo muy bonito, pero como todas las cosas en la vida, es algo que tiene su principio y su fin. Y generalmente no es un final muy agradable. A pesar de que existan casos de parejas que se separan de mutuo acuerdo, y que acaban bien, siempre hay un periodo de tiempo en el que lo único que alberga nuestro corazón es dolor y congoja. Y saber superarlo es una de nuestras grandes lecciones en la vida.
Hay muchísimas personas que no han conseguido superar sus anteriores relaciones, y siguen metidas en ellas de tal forma que siempre buscan algo en sus nuevas parejas que se lo recuerden. O simplemente han cerrado su corazón a toda esperanza de poder seguir viviendo después de ello, renunciando al amor. Esto crea un enorme grupo de gente que todos podemos recordar que cuando hemos querido entrar en sus vidas no han dado con la puerta en la cara, a pesar de que fuésemos almas gemelas, o bien la persona ideal, no han sabido aprovechar la oportunidad y nos han dejado marchar o al contrario nos han echado de sus vidas.
Cher tiene una canción muy famosa en la que el estribillo dice “¿Crees en la vida después del amor?” esta frase está muy acertada, porque para muchas personas no hay vida después del amor, ni siquiera vida sin el amor. Sin embargo aquellas de las que he hablado antes sí que sobreviven. Han conseguido reemplazar el amor en sus vidas por una multitud de cosas, por su trabajo, sus hobbies, las drogas, siempre han conseguido encontrar algo que pues sustituir el amor. Sin embargo en una versión anterior de la canción single de Madonna Drowned World/Substitute For Love, ella dice que no existe el sustituto del amor (No Substitute For Love, se llama). Cosa que ha modificado ligeramente para la versión que publicó en el álbum Ray Of Light en la que admite que ella misma se buscó un sucedáneo para el amor, pero que al final ha cambiado de parecer. Muy sabio por su parte, porque la vida sin el amor, no es vida.
Lo primero que nos sucede al perder a una persona a la que amamos, ya sea por defunción o porque nos ha dejado, es que no damos crédito de lo que nos ha sucedido. No entendemos por qué tenemos que seguir si ella. Y es el momento en el que los recuerdos empiezan a acudir a nuestra mente, sobretodo los buenos recuerdos. Mi técnica en esos momentos es ponerme canciones tristes y dejar que me invadan esos recuerdos, para poder llorar a gusto. Las lágrimas siempre desahogan mucho. Y aunque no solucionen nada, no hay que guardar ese dolor dentro de uno, porque al final acaba acumulándose y haciéndonos daño. Aunque reconozco que hay veces en las que duele tanto que el simple hecho de poner música o de oírla en la radio es insoportable.
Dicen que debemos llevar el luto por una relación muerta la mitad del tiempo que hemos estado en ella. Es decir que si has salido con alguien un año, puedes pasarte 6 meses llorando e intentando superarlo. Mi experiencia personal es que no es del todo cierto, porque a veces has querido tanto a esa persona que no puedes dejarla marchar así de fácilmente, y te pasas más que esa proporción de tiempo dolido cada vez que le ves.
Durante el periodo de dolor, nos solemos hacer muchas preguntas. Por qué nos han dejado, por qué no ha funcionado, por qué siempre acabamos en el mismo punto, por qué siempre somos nosotros los que tenemos que sufrir, etc. Y llega un momento que tantas dudas nos pueden llegar a hacer creer que la culpa es nuestra. Y lo peor es cuando hacemos una retrospectiva sobre nuestras relaciones pasadas y nos damos cuenta de que son todo fracasos. Entonces es cuando la cosa se pone realmente fea. Porque si tantas veces hemos fallado, ¿acaso no es porque la culpa es nuestra y no de los demás? Yo creo que si nos cuesta tanto conseguir que una relación funcione es por culpa de las dos personas, pero si ya llevas un buen número de intentos que terminan en aborto, algo debes de tener que no funciona bien y es hora de pensar que igual es por culpa tuya que nunca salen bien las cosas.
Si consigues superar esa fase de culpabilidad, y seguir adelante, conociendo los errores que se han cometido y sabiendo como hacer para que no se repitan, podemos decir que ya estas en la fase de la auto superación, es decir cuando estas preparado/a para entablar una nueva relación. Cuando puedes volver a abrir tu corazón sin que te duela, y cuando ya eres capaz de volver a amar.
Pero si aun no has llegado a esa fase, es un error pensar que un clavo saco otro clavo, porque si te duele el corazón no vas a poder curar ese dolor amando a otra persona, simplemente porque no está preparado para funcionar de nuevo, y al final no sólo terminas haciéndote más daño, sino que igual también se lo haces a la otra persona. Yo siempre he dicho que amar es como montar en bicicleta, siempre sabes como hacerlo, pero si te caes de la bici y te rompes una pierna, no puedes volver a montar hasta que no te hayas recuperado de la fractura. Pues en el amor es lo mismo. No creo que se pueda amar a nadie si no has superado el fracaso anterior y si no estas dispuesto a volver a intentarlo, pero sobretodo si no estas libre de todo el dolor que has padecido.
Y para poder superarlo, muchas personas intentan ocuparse la mente en otras cosas, metiéndose de lleno en el trabajo, olvidándose de su vida en él, otros se meten en las drogas, cosa que no aconsejo mucho, pero bueno, cada cual sabe cual es la fórmula para poder seguir adelante. Una amiga mía, cortaba con su novio cada vez que estaba de exámenes porque de esa manera se ponía a estudiar 24 horas al día para poder superar su dolor, y de esa manera podía sacar unas notas extraordinarias en los exámenes. Otras personas por ejemplo se ponen a comer, para intentar olvidar el dolor en la comida, porque como bien dicen, el chocolate es un buen sustitutivo del sexo y del amor. Pero la figura se resiente mucho. Comer helado es un clásico también. Por lo general todos los productos altos en calorías sirven para hacernos pasar el mal rato de forma más amena. La cuestión es intentar mantenerse ocupado para no afrontar el daño que nos hace pensar en ello. Yo como ya dije antes prefiero afrontar todo ese dolor lo antes posible, aunque admito que se pasa muy mal.
Supongo que a pesar de que muchas veces pasemos por la casilla dolor de la ruptura, debemos seguir adelante, porque por mucho que queramos que no sea así, el mundo no va a dejar de dar vueltas por nosotros. Y el suicidio no es una opción. Por mucho que duela, debemos ser valientes, porque como dice el dicho: lo que no nos mate nos hará más fuertes. Así que o morimos en el intento, o salimos hechos unos superhombres. Pero no nos olvidemos que el amor existe, porque si has estado enamorado o enamorada alguna vez, sabes que es algo muy bonito, y que el día menos pensado vuelve a golpear a nuestra puerta. Lo único que me queda por deciros es que hay que conservar la esperanza, ya que cuando Pandora abrió la caja que contenía todos los males del mundo y los dejó libres, lo único que le quedo dentro fue la esperanza. Por algo sería.






