El Lado Oscuro Del Amor
A estas alturas de la película, creo que a mayoría de nosotros hemos constatado que el amor no es tan dulce como nos lo quieren vender. Más que alegrías, la mayoría de las veces sólo trae problemas, dolores de cabeza y mal rollo. Pero aun así, dicen que vale la pena experimentarlo. Más que nada porque cuando sale bien la cosa puede ser muy bonita. Pero puesto que eso no pasa sino en contadas ocasiones, la mayoría de las veces lo único que hacemos es apostar por un caballo que ni conocemos a ver si resulta ser el ganador, y como en todos los juegos del azar, podemos perder algo más que la apuesta si no tenemos cuidado. Podemos terminar enganchados a algo que no controlamos y que es capaz de destrozar nuestras vidas.
En un mundo en el que hay tanto dolor y tantas desgracias, ¿por qué es tan difícil encontrar el amor en su forma positiva? Y cuando encontramos algo parecido, ¿por qué siempre se termina viciando y volviendo algo malo? ¿Cómo podemos sobrevivir al Lado Oscuro del Amor?
Supongo que la mayoría de personas ya sabe a lo que me refiero cuando hablo del Lado Oscuro del Amor, pero aun así quiero poder explicarlo ya que es algo que tengo demasiado visto. Si bien el paralelismo con la saga de las galaxias es obvio, tengo que decir que no es un estado irreversible. Es decir, que puedes caer en esa trampa y poder salir de ahí perfectamente, lo que pasa es que muchas veces ni siquiera te das cuenta de tu error, ni de lo que está pasando, y a veces el precio por salir de ahí es muy elevado o doloroso. Pero el sufrimiento que conlleva seguir ahí hará que al final tomemos la decisión adecuada.
Yo utilizo esa metáfora cuando me refiero a relaciones en las que el comienzo es todo un camino de rosas y el final es una revelación de la verdadera naturaleza de la relación, que viene a ser todo lo contrario a lo que pensábamos y en la que hemos perdido más que unos días o meses de nuestra vida.
El comienzo siempre es igual, suele ser en un periodo de tiempo en el que n estamos nada receptivos a los demás, y en el que ni nos planteamos tener una relación. Siempre dicen que cuando menos te lo esperas es cuando sale algo bonito, por eso bajamos la guardia, lo cual es un error. Entonces, en el momento en el que hemos tirado la toalla conocemos a una persona que nos hace tilín. O al menos que no pasa desapercibida. La gente que ha perdido la esperanza y se ha forjado una coraza de hierro armado lo ven venir y son inmunes a sus encantos, pero los que aun no hemos terminado la labor de protección caemos en la trampa. Muchas veces motivados por la esperanza y el deseo de que por fin haya llegado nuestra media naranja. Entonces le dejamos entrar en nuestra vida, con unas ganas tremendas, aunque la otra persona no lo sepa.
Los primeros días de esas relaciones son muy parecidos, son pasos de ciego, vas titubeando e intentando ser lo más normal posible, a pesar de todos los traumas que llevas ya acumulados. Es un momento bonito en el que piensas que todo ese sufrimiento ha valido la pena, que por fin tienes derecho a ser feliz. Y lo eres.
El problema es que intentas dar lo mejor de ti mismo, y no eres lo natural que deberías ser, porque no quieres que la cosa se fastidie por culpa de tus manías personales. Y lo malo viene cuando la otra persona está en la misma situación que tú, porque entonces es cuando ambos estáis generando una imagen que no se corresponde con la realidad. Ya no es que os estéis engañando mutuamente, pero hay que tener en cuenta que cuando empieza una relación todos mostramos lo mejor que tenemos para enganchar al otro, y a veces eso es un error.
Digo que es un error, porque puede que no seamos concientes de ello, pero damos una imagen de algo que no podemos mantener durante mucho tiempo. Y la otra persona hace lo mismo, por lo que pasados unas semanas o unos meses, se cae la máscara. Y no es que lo haga de repente, sino que se va agrietando y se le van cayendo pedacitos de forma que no nos demos cuenta del cambio que está operando en la otra persona.
Yo voy a contarlo desde un lado de la barrera, pero está claro que en esta vida, una vez seremos el Emperador y otras Darth Vader.
Conforme van cayendo las capas de su máscara, nosotros nos vamos tragando el veneno en monodosis, por lo que no nos enteramos. Poco a poco vamos perdiendo el control de nuestras vidas a favor de un control de ellas por la otra persona. Al principio es bonito saber que la otra persona se preocupa por nosotros y nos da soluciones a nuestros problemas, pero no nos damos cuenta de que lo que quiere es controlarnos y hacernos una marioneta en sus manos. Si lo hiciera de golpe y en un ataque frontal, no nos fiaríamos y podríamos evitarlo, pero como se hace de forma paulatina, cuando nos damos cuenta es demasiado tarde.
Los primeros pasos tienen que ver con acostumbrarnos a su vida. Por que la otra persona tiene una vida tan ocupada y liada, con el trabajo, los hobbies y los amigos, que si no eres tú el que acude a verle él no puede hacerlo porque no tiene tiempo. Así que sacrificas tu espacio personal por el otro. Eres tu el que va a verle, el que se desplaza y el que busca tiempo en tu vida para estar con la otra persona. Empiezas a estar a disposición suya de forma incondicional. Y al final ya vas y vienes cuando te lo dice, no cuando quieres o cuando puedes. Aunque la trampa está en que crees que ere tú el que decide cuando vas, cuando está claro que no es cierto. Una forma de poder saber que esto es cierto es pedirle que rompa con su rutina para hacerte un favor, no tiene que ser algo demasiado importante para que no se sienta obligado, sino algo importante para ti únicamente. Si acepta cambiar sus planes por ti, entonces aun no hay peligro, pero si por el contrario no lo hace, entonces mal asunto.
Lo siguiente después de tenerte a su disposición, es borrar de tu vida todo aquello que pueda dar señales de peligro, es decir tus amigos. Como te la pasas con esa persona cada vez que quiere, y suele ser durante el tiempo que dedicabas a tus amigos, al principio no te das cuenta. Todos cuando empezamos una relación nueva dejamos de lado, un poco, a los amigos, pero el problema viene cuando los dejamos tirados por la otra persona, por no faltarle al respeto. Ese paso es mucho más sutil que el anterior, pero es aun peor. Poco a poco te alejan de tus amigos hasta que llega un momento en el que sus amigos se han convertido en los tuyos.
A veces hacen eso por puros celos, porque saben que en sus amigos pueden confiar, que no vas a engañarles con ellos, pero no se fían ni de tus amigos, ni de ti. Empiezan a decirte que tu pasado lo debes olvidar, que lo malo se ha de quedar atrás y que hay que cortar con todo ello y pensar en un futuro nuevo. Pero lo que no te están diciendo es que todo aquello que te recuerde lo que has sido antes tiene que desaparecer y por lo tanto tus amigos también. Y ya si tus amigos han sido en algún momento un ex, entonces ya la cosa es más fuerte aun. Porque te amenaza con que si sigues hablando con ellos es porque aun sientes algo por esas personas (lo cual es lógico, son tus amigos), y que al final volverás con ellos, y eso es una falta de respeto hacia tu nueva pareja.
Llegados a este punto tienes dos opciones, pero hay que saber que ambas opciones llevan un riesgo. La primera es hacerle caso a tu nueva pareja, la que se supone que te quiere como eres sin querer cambiarte, y dejas a tus amigos de lado. El peligro es que si pasa mucho tiempo, puedes perder la amistad, y cuando la relación se acabe, no solo habrás perdido a tu pareja, sino también a la gente que te quiere. Lo segundo que puedes hacer, entraña un peligro aun mayor, es verte a escondidas con ellos. Eso puede acarrear consecuencias nefastas para la relación, pero habrás demostrado algo de personalidad. Al menos si corta contigo, tendrás unos hombros donde llorar y gente que te ayude a salir del mal paso.
La cuestión de los celos es un tema que poco a poco va tomando más fuerza en estas relaciones. La excusa es que “nunca he sentido celos de nadie”, lo cual te hace pensar que eres especial, y le dejas pasar las escenitas. O bien te dice que es porque te quiere que siente celos y miedo a perderte. Eso tiene el mismo efecto en ti. Lo que no debemos olvidar es que tú puedes querer con toda tu alma a una persona, pero lo que no puedes pretender es encerrarla en una jaula para que no se vaya de tu lado, porque obtendrás el efecto contrario. Lo malo es que en ese punto estamos tan enganchados que no tenemos la sangre fría de coger y mandarle a paseo o al menos de pararle los pies.
Conforme vienen los celos, llegan todas las tentativas de cambiar esos defectos que le ponen negro/a. porque nadie es perfecto, por lo tanto no todo lo nuestro le va a gustar a la otra persona, pero el caso es que si bien nosotros nos calamos los suyos, porque le queremos, la otra persona no se cala los nuestros y nos pide que, por amor, los cambiemos. Tengo un amigo que dice que “serás amado el día que puedas mostrar tu debilidad sin que el otro la utilice para reafirmar su fuerza”, tiene razón. La persona que nos quiere ha de hacerlo con nuestros defectos y nuestras virtudes, sin querer cambiar nada y sin usar eso en nuestra contra, más que nada porque nosotros no lo haríamos.
Muchas veces se creen que somos como un producto al que le pueden quitar opciones o agregarle nuevas ventajas para que se les adecue más a lo que quieren, pero no es así, nos han de aceptar con todo lo que venido y con lo que carecemos. No somos como un ordenador clónico que pueden ir montando a piezas. Y el problema es que muchas veces nos dejamos modificar por esas personas.
Hasta que llega el momento en que los cambios son tan drásticos que ya no aguantamos más y reventamos, lo cual siempre acaba en una ruptura que nos damos cuenta que tenia que haber sucedido tiempo atrás. Es como si de repente se hiciese la luz en nuestras vidas y nos diésemos cuenta de que hemos entregado todo lo que teníamos por una persona, lo hemos apostado todo a ciegas, y hemos lo hemos perdido.
Dicen que el amor es como ponerse a dar vueltas sobre si mismo a toda velocidad, se nos acelera el pulso, las cosas dan vueltas y nos queda una sensación de mareo maravillosa, pero si no mantenemos la mirada en un punto fijo, entonces perderemos el equilibrio, así como la noción de las cosas, y al final nos terminaremos cayendo y haciendo daño. No nos olvidemos de todo aquello que es fijo en nuestra vida, como los amigos o la familia, porque es lo que nos ayudará no entraren el Lado Oscuro del Amor o al menos a salir de él.
En un mundo en el que hay tanto dolor y tantas desgracias, ¿por qué es tan difícil encontrar el amor en su forma positiva? Y cuando encontramos algo parecido, ¿por qué siempre se termina viciando y volviendo algo malo? ¿Cómo podemos sobrevivir al Lado Oscuro del Amor?
Supongo que la mayoría de personas ya sabe a lo que me refiero cuando hablo del Lado Oscuro del Amor, pero aun así quiero poder explicarlo ya que es algo que tengo demasiado visto. Si bien el paralelismo con la saga de las galaxias es obvio, tengo que decir que no es un estado irreversible. Es decir, que puedes caer en esa trampa y poder salir de ahí perfectamente, lo que pasa es que muchas veces ni siquiera te das cuenta de tu error, ni de lo que está pasando, y a veces el precio por salir de ahí es muy elevado o doloroso. Pero el sufrimiento que conlleva seguir ahí hará que al final tomemos la decisión adecuada.
Yo utilizo esa metáfora cuando me refiero a relaciones en las que el comienzo es todo un camino de rosas y el final es una revelación de la verdadera naturaleza de la relación, que viene a ser todo lo contrario a lo que pensábamos y en la que hemos perdido más que unos días o meses de nuestra vida.
El comienzo siempre es igual, suele ser en un periodo de tiempo en el que n estamos nada receptivos a los demás, y en el que ni nos planteamos tener una relación. Siempre dicen que cuando menos te lo esperas es cuando sale algo bonito, por eso bajamos la guardia, lo cual es un error. Entonces, en el momento en el que hemos tirado la toalla conocemos a una persona que nos hace tilín. O al menos que no pasa desapercibida. La gente que ha perdido la esperanza y se ha forjado una coraza de hierro armado lo ven venir y son inmunes a sus encantos, pero los que aun no hemos terminado la labor de protección caemos en la trampa. Muchas veces motivados por la esperanza y el deseo de que por fin haya llegado nuestra media naranja. Entonces le dejamos entrar en nuestra vida, con unas ganas tremendas, aunque la otra persona no lo sepa.
Los primeros días de esas relaciones son muy parecidos, son pasos de ciego, vas titubeando e intentando ser lo más normal posible, a pesar de todos los traumas que llevas ya acumulados. Es un momento bonito en el que piensas que todo ese sufrimiento ha valido la pena, que por fin tienes derecho a ser feliz. Y lo eres.
El problema es que intentas dar lo mejor de ti mismo, y no eres lo natural que deberías ser, porque no quieres que la cosa se fastidie por culpa de tus manías personales. Y lo malo viene cuando la otra persona está en la misma situación que tú, porque entonces es cuando ambos estáis generando una imagen que no se corresponde con la realidad. Ya no es que os estéis engañando mutuamente, pero hay que tener en cuenta que cuando empieza una relación todos mostramos lo mejor que tenemos para enganchar al otro, y a veces eso es un error.
Digo que es un error, porque puede que no seamos concientes de ello, pero damos una imagen de algo que no podemos mantener durante mucho tiempo. Y la otra persona hace lo mismo, por lo que pasados unas semanas o unos meses, se cae la máscara. Y no es que lo haga de repente, sino que se va agrietando y se le van cayendo pedacitos de forma que no nos demos cuenta del cambio que está operando en la otra persona.
Yo voy a contarlo desde un lado de la barrera, pero está claro que en esta vida, una vez seremos el Emperador y otras Darth Vader.
Conforme van cayendo las capas de su máscara, nosotros nos vamos tragando el veneno en monodosis, por lo que no nos enteramos. Poco a poco vamos perdiendo el control de nuestras vidas a favor de un control de ellas por la otra persona. Al principio es bonito saber que la otra persona se preocupa por nosotros y nos da soluciones a nuestros problemas, pero no nos damos cuenta de que lo que quiere es controlarnos y hacernos una marioneta en sus manos. Si lo hiciera de golpe y en un ataque frontal, no nos fiaríamos y podríamos evitarlo, pero como se hace de forma paulatina, cuando nos damos cuenta es demasiado tarde.
Los primeros pasos tienen que ver con acostumbrarnos a su vida. Por que la otra persona tiene una vida tan ocupada y liada, con el trabajo, los hobbies y los amigos, que si no eres tú el que acude a verle él no puede hacerlo porque no tiene tiempo. Así que sacrificas tu espacio personal por el otro. Eres tu el que va a verle, el que se desplaza y el que busca tiempo en tu vida para estar con la otra persona. Empiezas a estar a disposición suya de forma incondicional. Y al final ya vas y vienes cuando te lo dice, no cuando quieres o cuando puedes. Aunque la trampa está en que crees que ere tú el que decide cuando vas, cuando está claro que no es cierto. Una forma de poder saber que esto es cierto es pedirle que rompa con su rutina para hacerte un favor, no tiene que ser algo demasiado importante para que no se sienta obligado, sino algo importante para ti únicamente. Si acepta cambiar sus planes por ti, entonces aun no hay peligro, pero si por el contrario no lo hace, entonces mal asunto.
Lo siguiente después de tenerte a su disposición, es borrar de tu vida todo aquello que pueda dar señales de peligro, es decir tus amigos. Como te la pasas con esa persona cada vez que quiere, y suele ser durante el tiempo que dedicabas a tus amigos, al principio no te das cuenta. Todos cuando empezamos una relación nueva dejamos de lado, un poco, a los amigos, pero el problema viene cuando los dejamos tirados por la otra persona, por no faltarle al respeto. Ese paso es mucho más sutil que el anterior, pero es aun peor. Poco a poco te alejan de tus amigos hasta que llega un momento en el que sus amigos se han convertido en los tuyos.
A veces hacen eso por puros celos, porque saben que en sus amigos pueden confiar, que no vas a engañarles con ellos, pero no se fían ni de tus amigos, ni de ti. Empiezan a decirte que tu pasado lo debes olvidar, que lo malo se ha de quedar atrás y que hay que cortar con todo ello y pensar en un futuro nuevo. Pero lo que no te están diciendo es que todo aquello que te recuerde lo que has sido antes tiene que desaparecer y por lo tanto tus amigos también. Y ya si tus amigos han sido en algún momento un ex, entonces ya la cosa es más fuerte aun. Porque te amenaza con que si sigues hablando con ellos es porque aun sientes algo por esas personas (lo cual es lógico, son tus amigos), y que al final volverás con ellos, y eso es una falta de respeto hacia tu nueva pareja.
Llegados a este punto tienes dos opciones, pero hay que saber que ambas opciones llevan un riesgo. La primera es hacerle caso a tu nueva pareja, la que se supone que te quiere como eres sin querer cambiarte, y dejas a tus amigos de lado. El peligro es que si pasa mucho tiempo, puedes perder la amistad, y cuando la relación se acabe, no solo habrás perdido a tu pareja, sino también a la gente que te quiere. Lo segundo que puedes hacer, entraña un peligro aun mayor, es verte a escondidas con ellos. Eso puede acarrear consecuencias nefastas para la relación, pero habrás demostrado algo de personalidad. Al menos si corta contigo, tendrás unos hombros donde llorar y gente que te ayude a salir del mal paso.
La cuestión de los celos es un tema que poco a poco va tomando más fuerza en estas relaciones. La excusa es que “nunca he sentido celos de nadie”, lo cual te hace pensar que eres especial, y le dejas pasar las escenitas. O bien te dice que es porque te quiere que siente celos y miedo a perderte. Eso tiene el mismo efecto en ti. Lo que no debemos olvidar es que tú puedes querer con toda tu alma a una persona, pero lo que no puedes pretender es encerrarla en una jaula para que no se vaya de tu lado, porque obtendrás el efecto contrario. Lo malo es que en ese punto estamos tan enganchados que no tenemos la sangre fría de coger y mandarle a paseo o al menos de pararle los pies.
Conforme vienen los celos, llegan todas las tentativas de cambiar esos defectos que le ponen negro/a. porque nadie es perfecto, por lo tanto no todo lo nuestro le va a gustar a la otra persona, pero el caso es que si bien nosotros nos calamos los suyos, porque le queremos, la otra persona no se cala los nuestros y nos pide que, por amor, los cambiemos. Tengo un amigo que dice que “serás amado el día que puedas mostrar tu debilidad sin que el otro la utilice para reafirmar su fuerza”, tiene razón. La persona que nos quiere ha de hacerlo con nuestros defectos y nuestras virtudes, sin querer cambiar nada y sin usar eso en nuestra contra, más que nada porque nosotros no lo haríamos.
Muchas veces se creen que somos como un producto al que le pueden quitar opciones o agregarle nuevas ventajas para que se les adecue más a lo que quieren, pero no es así, nos han de aceptar con todo lo que venido y con lo que carecemos. No somos como un ordenador clónico que pueden ir montando a piezas. Y el problema es que muchas veces nos dejamos modificar por esas personas.
Hasta que llega el momento en que los cambios son tan drásticos que ya no aguantamos más y reventamos, lo cual siempre acaba en una ruptura que nos damos cuenta que tenia que haber sucedido tiempo atrás. Es como si de repente se hiciese la luz en nuestras vidas y nos diésemos cuenta de que hemos entregado todo lo que teníamos por una persona, lo hemos apostado todo a ciegas, y hemos lo hemos perdido.
Dicen que el amor es como ponerse a dar vueltas sobre si mismo a toda velocidad, se nos acelera el pulso, las cosas dan vueltas y nos queda una sensación de mareo maravillosa, pero si no mantenemos la mirada en un punto fijo, entonces perderemos el equilibrio, así como la noción de las cosas, y al final nos terminaremos cayendo y haciendo daño. No nos olvidemos de todo aquello que es fijo en nuestra vida, como los amigos o la familia, porque es lo que nos ayudará no entraren el Lado Oscuro del Amor o al menos a salir de él.





