<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/"><title><![CDATA[La Princesa Altaira]]></title><link rel="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/atom.xml"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated><entry><title><![CDATA[Tormentas de Pasión (Continuación)]]></title><link rel="La Princesa Altaira" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/atom.xml" title="La Princesa Altaira"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Tormentas de Pasión (Continuación)]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Princesa Altaira)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/c_33.htm"><![CDATA[Desesperada, subí a casa... fui a buscar el celular a mi carterita, tenía que hablar urgente con Aye, esto no podía quedar así... ni seguir empeorando.<br/>Si algo había aprendido en estos últimos meses, era que los problemas debían ser enfrentados mientras podían ser resueltos... quedarme encerrada o al borde de un acantilado no me llevaría a nada bueno.<br/>Mamá me vio pasar como un relámpago... ni le di tiempo de preguntarme nada o retarme... empecé a revolver mi cartera como una loca... dónde estaba el maldito móvil?<br/>- Mamá! dónde está mi celular?<br/>Mamá apareció en mi cuarto.<br/>- Ahora me vas a explicar qué estuviste haciendo nena!<br/>- Te voy a explicar todo, pero dónde está mi celular?<br/>- Qué lo perdiste también?<br/>- También...? bueno... ahora te cuento... esperá.<br/>Inutilmente busqué el celular... no aparecía, así que la llamé a Aye desde el teléfono de casa.<br/>Me atendió el padre... me dijo que ya me atendía, que estaba en su dormitorio, que espere...<br/>Pasó un minuto interminable... cuando creía que ya no me atendería escuché su voz tensa.<br/>- Para qué me llamás? No tengo ganas de hablar con vos.<br/>- Escuchame Aye, tenemos que hablar...<br/>- Te equivocás pendeja, no tenemos nada de qué hablar.<br/>- Escuchame amorcito, dejame explicarte qué pasó... te juro que no hice nada malo!<br/>Aye no contestó, yo sentía su respiración agitada en el auricular...<br/>- Por favor Aye, si me dejás que te explique vas a entender... o acaso cuando te conocí vos no me robaste un beso, eh? Eso fue lo que pasó.<br/>- Así?... tan fácil?<br/>Decidí decirle toda la verdad de golpe:<br/>- Fue Romina, en su auto... Me robó un beso. Yo le dije que tenía novia, que me lleve a casa. Creeme. Es la verdad, amorcito. Nunca te traicionaría.<br/>Aye no contestó. Seguí escuchando su respiración agitada.<br/>- Me oís amorcito? Nunca te traicionaría, preferiría matarme. Palabra de honor!<br/>Tenía que creerme... era mi juramento... la fórmula mágica que jamás podía romperse bajo ningún concepto. Que siempre respeté.<br/>- Estoy muy caliente todavía. Llamame mañana.<br/>- Por favor amorcito... te lo juro... yo no hice nada malo... te puedo contar todo. Ya me voy para tu casa.<br/>- Pará Dita, pará un poco, dejá que se me pase el enojo.<br/>Se notaba que ya no estaba tan enojada: ya no me decía Melisa.<br/>- Dale Aye, soy yo: Dita, la misma de siempre. Romina no existe. Vos sos mi amorcito. A vos te prometí amor eterno.<br/>- Oíme Dita, porqué no me dijiste que esa rubia hija de mil putas te había llevado a tu casa? Porqué lo ocultaste? Y encima te hiciste la boluda, que es lo que más bronca me da!<br/>- Ya sé que estuve mal en no avisar de entrada... pero era para que no te enojes Aye. Te juro que yo no la provoqué ni me gustó que me besara.<br/>- Esa rubia hija de puta es mucho más linda que yo!<br/>Esto último Aye lo dijo bajito y llorando. Sentí como si me estrujaran el corazón.<br/>- Vos sos la chica más linda del mundo Aye! Mucho más linda que cualquiera... Y sos mi amorcito y nunca te voy a cambiar por nadie!<br/>La escuché llorar bajito y soplarse los mocos... no soportaba que Ayelén sufriera de ese modo por mi culpa.<br/>- Ya me voy para tu casa Aye, no aguanto escucharte llorar y no tenerte para abrazarte.<br/>- Dita... escuchame...<br/>- Ya salgo amorcito, no te muevas de tu casa!<br/>Otra vez salí corriendo como una loca. Mamá me miraba con cara de preocupación. Había escuhcado todo, obviamente.<br/>- Yo te llevo nena, está diluviando y hace un frío terrible.<br/>Salimos volando para el garage.<br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Tormentas de pasión]]></title><link rel="La Princesa Altaira" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/atom.xml" title="La Princesa Altaira"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Tormentas de pasión]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Princesa Altaira)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/c_32.htm"><![CDATA[Llueve sobre el mar...<br/>Es de tarde en Mar del Plata, una tarde gris de invierno y la lluvia cae con fuerza, gotas pesadas y frías... un mundo en tonos grises.<br/>Un Peugeot estaciona bajo la lluvia en la loma de Santa Cecilia.<br/>En su interior dos chicas hablan y fuman. <br/>La del asiento del conductor es rubia y la acompañante tiene el pelo rojo oscuro.<br/>- Porqué parás acá, Romina?<br/>- Me gusta ver los relámpagos cayendo en el mar... a vos no?<br/>- Si... claro... me encanta...<br/>- Y entonces? cuál es el problema?<br/>(Nada, cuál va a ser el problema? Se puede saber qué hago en el lugar de mi primera cita con Aye, en el auto de Romina? No me iba a dejar en casa?)<br/>- No... ningún problema... es que es un poquito tarde...<br/>- Tarde? si no son ni las tres... y tu hermanito sale de la escuela a las cinco, no?<br/>- Si, claro, no... lo que pasa... es que... yo pensaba estudiar un poco... antes...<br/>(Y se puede saber porqué no le digo que me lleve ya mismo a casa? Será que es una chica tan atenta y... cuál sería el peligro? Me va a violar acaso?)<br/>- Qué ricos estos kool, nunca los había probado, Mel.<br/>(Mierda! La que me decía Mel era Malena!)<br/>- Viste? yo los fumo desde los once años.<br/>- Qué? en serio me hablás?<br/>- De verdad, es mi único vicio... creo.<br/>- Creés? y qué otro vicio tendrás, eh?<br/>- Bueno... comer como una chancha... tomarme a veces algún vinito. Igual, vos sabés que el alcohol lo tengo prohibido.<br/>- Si... tu epilepsia... no debe ser nada fácil no?<br/>- Y... te terminás acostumbrando viste?<br/>(No me mires así Romy, que no quiero tener que rechazarte)<br/>- Y... además de tu mamá, tenés alguien más que te cuide... un novio?<br/>- Eh... sí... no, un novio no... tengo una... amiga... eh...<br/>- Muy amiga? quién? será la chica que a veces te viene a buscar a la facu? la de pelo lacio negro tan linda?<br/>- Sí, Aye... vos la conocés... de vista... yo... eh...<br/>(Se puede saber porqué tartamudeo de este modo?)<br/>- Oíme Mel... te enojarías si te pregunto algo?<br/>(Qué hago? me bajo del auto? me quedo? qué hago???)<br/>- No... claro... sí... no sé... algo? cómo qué?<br/>- A vos te gustan las chicas no?<br/>(Hay... si acertara así a la lotería...)<br/>- Y porqué me preguntás esto? a qué viene?<br/>- Vos dijiste que no te ibas a enojar...<br/>- Yo no dije nada... no me enojo... qué pasa si me gustan?  y a vos, te gustan las chicas?<br/>- Siempre me gustaron las chicas, sabés? ...me gustan las chicas... las chicas como vos.<br/>(Y para qué habré preguntado? siempre metiéndome en quilombos... será el signo?)<br/>- Pará... pará un poquito... oíme Romy...<br/>- Decime Mel... vos sos lesbiana, no?<br/>(Qué hago, le digo la verdad? le miento? salgo volando?)<br/>- Bueno... sí lo soy...  y... sí, Ayelén no es mi amiga... es mucho más que eso, sabés? Es mi amorcito.<br/>(Listo... ya se lo dije... habré hecho bien? Romina será de confianza?)<br/>- Y vos estás muy enamorada de ella?<br/>Romy se me acercó mucho... sentí su aliento en mi cara.<br/>- No te gustaría probar conmigo... nenita?<br/>- Yo... eh... no...<br/>Antes de que pudiera reaccionar, Romy me tomó de las mejillas y me besó en la boca.<br/>- No... pará Romy... dejame! <br/>- Perdoname Mel... soy una zarpada... pero vos me gustás mucho!<br/>- No... está bien... por ahí la culpa es mía...<br/>- Claro que es tu culpa, por ser tan linda... tan simpática...<br/>- Romy, llevame a casa, por favor... no lo tomes a mal... pero yo ya tengo novia.<br/>El corazón me golpeaba en el pecho... jamás me había visto en una situación como ésta.<br/>- Está bien, Mel... te dejo en tu casa. Estás enojada conmigo? No le digas nada a ella, eh... no quiero tener problemas con nadie, sabés Mel?<br/>- Claro Romy, esto queda acá... amigas y nada más...<br/>- No me pidas lo que no te pueda cumplir Mel... yo siempre te voy a estar esperando... sabés?<br/>(Debo admitir que sos hermosa, con esos ojazos celestes y esa melena dorada... pero jamás traicionaré a mi amorcito... y espero que no me estés leyendo la mente Romy)<br/>- Por favor Romy... no sigas, vos me caés bien... pero yo... Aye...<br/>- Está bien, vamos para tu casa... soy una tonta, ya sé.<br/>A pesar de la tormenta Romy me llevó rapidito para casa. En el camino no hablamos.<br/>- Acá está bien Romy, es a la vuelta de la esquina, gracias por traerme.<br/>- Estás enojada conmigo, Mel?<br/>- No, cómo voy a estar enojada, acaso me dijiste algo malo?<br/>- Te robé un beso Mel...<br/>(Porqué no soy capaz de mantener la boca cerrada, digo yo?)<br/>- Bueno... no, no estoy enojada...<br/>- Te gustó que te bese?<br/>- Chau Romy, nos vemos en la facu, si?<br/>- Chau Mel!<br/>Romina me besó cerquita de la boca, pude sentir la humedad de sus labios en la penumbra del coche...<br/>Saqué las llaves de mi carterita y me bajé casi corriendo.<br/>Doblé la esquina y sentí que se me doblaban las piernas... el auto de Ayelén estaba estacionado en la puerta de casa!<br/>Subí las escaleras volando, ya hace rato que debería haber llegado a casa... desde cuándo me estaría esperando Aye? Habría faltado a la facu? me habría ido a buscar?<br/>- Por fin llegás nena, hace como una hora que estamos con Aye tomando mate y esperándote a vos... te llamó al celular y no respondías. Ya nos estábamos asustando.<br/>- Habían varias calles inundadas Mamá y el celular lo tengo en la cartera, no lo habré oído, dónde está Aye?<br/>En ese momento Ayelén entró a la cocina, venía del baño y ella y Mamá me miraron y se quedaron congeladas, como si yo fuera un fantasma o algo peor...<br/>- Se puede saber quién te besó en la boca?<br/>Jamás había escuchado a Aye con ese tono de voz... desesperada miré a Mamá... en sus ojos se veía una mezcla de horror y reproche... yo no podía entender nada.<br/>- Cómo que quién me besó? no te entiendo...<br/>Mamá me dijo con un tono helado:<br/>- Andá al baño y lavate ese rouge.<br/>Salí corriendo para el baño... cuando me miré al espejo me quise morir... el rouge de Romina! cómo no me dí cuenta! qué estúpida! y para colmo me había hecho la desentendida con Aye... y con Mamá como testigo!<br/>No sabía qué hacer, me daba vergüenza salir del baño, me temblaban las rodillas... me lavé la boca... maldita Romy... lo habría hecho a propósito?<br/>La puerta del baño se abrió de golpe...<br/>Era Mamá.<br/>- Aye se fue llorando... se puede saber qué hiciste? con quién estuviste? Ella no se merece esto.<br/>Ahora sí sentí como si el universo entero se derrumbara sobre mí... Salí corriendo, casi la tiré a Mamá al piso de la desesperación.<br/>Cuando llegué a la calle, el coche de Aye ya no estaba...<br/>Me quedé llorando... <br/>Mis lágrimas se perdían mezcladas con la lluvia.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Los Futuros Recuerdos]]></title><link rel="La Princesa Altaira" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/atom.xml" title="La Princesa Altaira"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Los Futuros Recuerdos]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Princesa Altaira)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/c_31.htm"><![CDATA[Me encanta caminar por las playas cuando están solitarias.<br/>Y ahora que la tengo a mi amorcito conmigo... ciertas cosas parecen la cristalización de la felicidad, la realización de un sueño tan deseado.<br/>Las playas más lindas son las del sur, pasando Chapadmalal, rumbo a Miramar.<br/>Siempre que podemos, en el Corsa de Aye, nos escapamos para nuestras playitas solitarias.<br/>Llegamos a una bajada medio escondida en una parte donde los acantilados no son tan altos.<br/>Era una tarde templada y nublada, sin viento y el mar se veía de ese colorcito verde claro con olitas blancas que tanto me gusta.<br/>Caminábamos con Aye tomadas de la mano, pateando piedritas y buscando estrellitas de mar en la arena.<br/>- Nunca te vas a aburrir de mí Aye?<br/>- Cómo que me voy a aburrir de vos Coloradita? estás loca? de qué me hablás?<br/>- No serías la primera que me abandona...<br/>- Yo te voy a amar siempre, siempre, Dita (*)...  ...nunca podría hacerte daño. Si sos un ángel... mi ángel.<br/>Para variar, se me llenaron los ojos de lágrimas y Ayelén me abrazó fuerte, fuerte, mientras me peinaba el flequillo con sus dedos y me miraba a los ojos...<br/>Hay amorcito! cómo dudar de tu amor, si lo veo arder en tus ojos!<br/>Si parece que pudiera ver en ellos hasta el fondo de tu alma!<br/>- Perdoname amorcito, soy siempre la misma tonta...<br/>- Y yo te amo y te amaré siempre, tontita... chupetín.<br/>- Hay amorcito... sentémonos acá... juguemos!<br/>- A qué, Dita?<br/>- Un juego nuevo que se me ocurrió, si?<br/>- Dale, me encantan tus locuras, Coloradita... cómo se juega?<br/>- Así Aye: yo te digo algo lindo y vos me contestás algo lindo, pero distinto, si? Tiene que ser rapidito: la que no responde en seguida pierde, si?<br/>- Me gustó! quien empieza? palabras o frases?<br/>- Mmmmmm... palabras! Y empiezo yo!<br/>- Bueno, dale, empezá Colo.<br/>- Ojitos dulces.<br/>- Dijimos palabras, che...<br/>- Bueno, Aye, pueden ser fracesitas también, dale...<br/>- Coloradita tierna.<br/>- Ojitos enamorados.<br/>- Chupetín.<br/>- Alfajorcito de chocolate.<br/>- Amorcito mío.<br/>- Angelito.<br/>- Amorcito saladito.<br/>- Coloradita calentita.<br/>- Hay Aye! no me digas esas cosas, que se termina el juego...<br/>- Dale, vos no podés con el genio...<br/>- Bueno... morochita enamorada...<br/>De repente, todos los sonidos desaparecieron... <br/>Por un momento ví a Ayelén hablar, pero sólo la veía mover la boca...<br/>La luz del día empezó a bajar, a volverse azul...<br/>Oscuridad... y silencio.<br/>Floto en la oscuridad... no siento mi cuerpo... no existe el tiempo...<br/>- Dita... Dita... me oís?<br/>De a poquito veo... <br/>La cara de Aye... está iluminada desde atrás, parece un ángel...<br/>Ahora aparece un acantilado a sus espaldas...<br/>Escucho el sonido del mar, los chillidos de las gaviotas.<br/>- Nena, no me asustés... Dita!<br/>- No grités Aye... porqué te asustás? ...qué pasa?<br/>- Colo... Dita... hace como media hora que estás como congelada... con los ojos abiertos...<br/>- Eh? me... caí? me... lastimé?<br/>- No nena, no... nada más te quedaste ahí... como congelada... qué susto, amorcito! Estás bien?<br/>- Estoy bien... creo... un poco confundida... fue una ausencia... nada más... <br/>- Vení acá, nena, vení!<br/>Aye me abrazó con todas sus fuerzas, sentí sus lagrimitas tibias en mi mejilla... parecía mentira... ser feliz después de sufrir una ausencia.<br/>Cómo explicar ciertas cosas sin caer en frases cursis!<br/>Pero es así, el amor puede transformarlo todo... hasta a la epilepsia.<br/>Aye me ayudó a levantarme, sentía las manos acalambradas y el cuerpo débil, pero nada más... no era la sensación de muerte en vida posterior a una crisis...<br/>Nos volvimos al coche caminando abrazadas, despacito, diciéndonos cositas de enamoradas, palabras dulces y secretas...<br/>Que solo conocemos Aye y yo.<br/>  <br/><br/><br/>(*) N. de la E.: "Dita": Colora-Dita. <br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Rosas y Jazmines]]></title><link rel="La Princesa Altaira" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/atom.xml" title="La Princesa Altaira"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Rosas y Jazmines]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Princesa Altaira)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/c_30.htm"><![CDATA[Decía  mi abuelita que todo llega en la vida...<br/>Y ciertas cosas que pueden parecer imposibles o dificilísimas, a veces resultan ser increíblemente sencillas... <br/>Como confesarle a Mamá que soy lesbiana y que mi mejor amiga es en realidad, mi amorcito.<br/>Estábamos sentadas a la mesita de la cocina, el lugar de las grandes conversaciones de madre e hija...<br/>Mamá me miraba con los ojos muy abiertos, sin pestanear...<br/>Mis rodillas temblaban.<br/>- Vos me querés decir que Aye es tu novia?<br/>- Exactamente eso es lo que te dije.<br/>- Y desde cuándo?<br/>- Aye? desde hace dos meses...<br/>- No, desde cuándo vos sos... te gustan... sos...<br/>- Desde cuándo soy lesbiana? Desde siempre, Mamá.<br/>- Y porqué nunca me dijiste nada nena? <br/>No supe qué contestar.<br/>- Y Ayelén es tu primera... tu primera... experiencia? estás segura?<br/>- Si es mi primera experiencia. Mentí.<br/>- Y sí... estoy segura de lo que siento por ella y de lo que soy. <br/>- Porqué Mamá? Te defraudé?<br/>Se me llenaron los ojos de lágrimas.<br/>- Vení para acá, nena... abrazo a mamá!<br/>- Cada flor es lo que es... con sus propios colores y con su perfume... no lo sabías nena?<br/>- Qué importa si sos una rosa o un jazmín?<br/>- Ay Mami! no ves que me hacés llorar?<br/>- Me lo hubieran dicho antes, che! o no soy tu mami?<br/>- Tenía miedo, Mamá.<br/>- Miedo de mí?<br/>- De lo que pensaras... a veces dijiste cosas feas de las lesbianas...<br/>- Yo? cuándo?<br/>- No importa Mamá... ya fue...<br/>- Bueno, habré criticado a alguna en particular... porque hay cada una!<br/>- Pero yo no creo que nadie sea mejor que otro por su sexualidad, o acaso eso no lo aprendiste de mí?<br/>- Es cierto Mami... soy yo que me persigo.<br/>- Bueno, ahora me vas contar cómo se conocieron con Aye.<br/>Le conté a Mamá (sin entrar en ciertos detalles, claro) nuestra historia de amor...<br/>Hablamos y hablamos hasta la madrugada.<br/>Ya era tiempo de crecer un poco más.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Los días más felices de nuestras vidas]]></title><link rel="La Princesa Altaira" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/atom.xml" title="La Princesa Altaira"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Los días más felices de nuestras vidas]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Princesa Altaira)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/c_29.htm"><![CDATA[Pareciera que a veces dios quisiera pedirme disculpas.<br/>Como la noche del sábado de otoño en que Ayelén vino a cenar a casa.<br/>Aclaraciones necesarias:<br/>1) Mamá no sabe que soy lesbiana.<br/>2) O sea que cree que Aye es sólo una buena amiga mía.<br/>3) Todavía no me decido a contarle todo a Mamá... no sé muy bien por dónde empezar y cómo se lo tomaría.<br/>Por lo tanto, fue una cena en familia con una amiga.<br/>Como buena criollita que soy... organicé un flor de asado!<br/>Y música... mucha música.<br/>Iba a ser una noche especial... mi amorcito conocería a mi familia.<br/>Así que durante la semana preparé todo con mucho cuidado:<br/>El mejor asado en la carnicería de la vuelta de casa, los paquetes de leña (uf! cómo pesaban), la verdura para las ensaladas, un buen vinito tinto, las infaltables coca-colas (qué gauchita!) y preparé música, especialmente: tango para Mamá, Norah Jones para mi amorcito, t.A.T.u. para mí , Madonna para bailar y muchos otros detalles.<br/>Tempranito prendí la leña y preparé todo como me había enseñado papá. <br/>El secreto del asado: horas a fuego lento y apurarlo antes de servirlo.<br/>Como buena gauchita que soy, tenía un vasito de tinto a mano (a escondidas de Mamá, para que no me mate), durante el ritual de asar la carne.<br/>A las ocho tocaron timbre...<br/>Mi corazón quería explotar en el pecho: era Aye! <br/>Y estaba más hermosa que nunca!<br/>Se la presenté a Mamá con el corazón en la boca... <br/>Se saludaron con mucha amabilidad... yo las miraba en puntitas de pies...<br/>Mamá le dijo que estaba muy contenta de que fuera mi nueva amiga, que yo había cambiado mucho desde que la conocí... <br/>Aye (como siempre)) se empezó a poner colorada, así que intervine yo y me la llevé para mostrarle mi habitación.<br/>Así que Ayelén conoció mi dormitorio... le mostré mis libros, mi música, mi camita perfumada y con olorcito a mí y le prometí que ya la agarraría ahí cuando no hubiera nadie a la vista... <br/>Hay amorcito! qué carita me pusiste!<br/>Y cómo te cumplí esa promesa, amorcito dulce!<br/>Pero esa será otra historia...<br/>Volviendo al tema:<br/>La noche más hermosa de mi vida!<br/>Un asado espectacular, las estrellitas encima nuestro, la brisa que venía del mar (otoño es la estación más linda en Mar del Plata), los brindis (con coca-cola, claro) y los ojitos de Aye brillantes en su carita sonrojada, loca de felicidad.<br/>Después puse música y bailamos: <br/>Creo que la imagen de Ayelén y Mamá bailando el tango es la más linda que ví en mis diecisiete años...<br/>Mamá baila el tango como nadie y Aye se dejaba llevar con esa gracia natural que tiene y que hace que todos los hombres (y mujeres también, grrrrr!) se den vuelta en la calle para mirarla.<br/>Los dos seres que mas amo en el mundo!<br/>A los postres, tomamos helado y cuando Mamá se fue para adentro porque se caía de sueño, Aye me lo dió con su cucharita en la boca...<br/>Hay amorcito! Cómo hice para aguantarme y no saltarte encima como una gatita!<br/>Nos quedamos hasta tarde escuchando a Norah Jones, a León Gieco<br/>y a T.A.T.U.<br/>Cuando Mamá se fue a dormir... ardió Troya! (frase de mi abuelita gallega)<br/>Los besos que te dí, amorcito de mi vida! <br/>Hasta me había reservado ese helado de chocolate que tanto te gusta, para besarte con ese gustito en los labios y en la lengua!<br/>Por supuesto, y aprovechando que Mamá roncaba, me fumé un par de koolcitos abrazadita a mi amor...<br/>No sé que tan larga sea la vida, ni si nuestro amor dure por siempre, ni siquiera sé si mi epilepsia terminará matándome algún día de estos...<br/>Pero sí se muy bien cuál fue el día más feliz de mi vida.<br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Querido Diario:]]></title><link rel="La Princesa Altaira" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/atom.xml" title="La Princesa Altaira"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Querido Diario:]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Princesa Altaira)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/c_28.htm"><![CDATA[Hoy te voy a contar cómo fue la primer visita que Aye me hizo en la facu.<br/>Fue espectacular!<br/>Como ya te había contado antes, queridísmo diario, me encanta darle celos a mi amorcito.<br/>Bué, la cuestión es que sí hay una chica rubia que siempre me mira con ojitos enamorados, pero es de otro curso, así que no tuvo excusa para hablarme más que un par de veces y de rebote.<br/>Por ahí le de miedo avanzar a una menor.<br/>No nos olvidemos ese pequeño detalle.<br/>Como te podrás imaginar, querido diario, no traicionaré a mi amorcito por la susodicha rubia (que es bastante linda, debo confesar), ni por ninguna otra.<br/>Sin embargo, me halaga que una chica más grande y muy linda me mire de ese modo y más me gusta hacerla reventar de celos a Aye.<br/>Como te decía, querido diario, nos encontramos con mi amorcito en la cafetería de la facu.<br/>Mientras nos tomábamos unas cocas y fumábamos unos koolcitos, quién estaba en una mesa justo enfrente nuestro?<br/>Bingo! la rubia de ojitos celestes y enamorados!<br/>A que no sabés qué? Aye se avivó de cómo me miraba!<br/>Uyuyuyyyyy! no quieras saber cómo se puso...<br/>Parecía un tomate de lo colorada que estaba! <br/>Como no le salían las palabras, empezó a hacer lo que siempre hace cuando está muy nerviosa: frotarse las manos y mirar para todos lados.<br/>Y yo? como te imaginarás, querido diario, haciéndome la tonta, como si nada. <br/>Una lady inglesa.<br/>- Ves cómo te mira la rubia esa?<br/>- Qué decís Aye? no te escucho...<br/>- Digo que cómo te está mirando esa hija de puta de la rubia que está sentada ahí adelante...<br/>- Shhhh! No me hagás pasar vergüenza, que por ahí andan todos mis compañeros y un par de profes... <br/>- De cuál rubia me hablás?<br/>- Ésa, la de negro... para colmo se parece a Natalia Oreiro, la muy hija de puta...<br/>- Ah! Romina? es una chica de segundo año.<br/>- Qué? la conocés?<br/>- Si, la otra vez, en el pasillo...<br/>- Estuviste hablando con ellla?<br/>- Si, le pregunté por un apunte...<br/>- Te sigue mirando así y la mato, mirá!<br/>- Te querés calmar Aye? o me levanto y me voy.<br/>En este punto debo reconocer que la cosa se estaba poniendo pesada, así que dejé de meterle fichas a la pobre Ayelén, que estaba a punto de reventar.<br/>- Y se puede saber de qué te habló? Hija de puta, mirá el pelo rubio que tiene... se debe hacer un baño de crema cada quince minutos... yegua!<br/>- Te podés calmar Amorcito? acaso no te juré amor eterno?<br/>Justo en ese punto del diálogo, Aye quiso manotear la botellita de coca, pero estaba tan loca que le dió con la punta de los dedos y salió volando como un misil, rociando coca-cola para todos lados y reventando contra el piso justo en esos raros momentos en que se hace el silencio...<br/>Nos miraba todo el mundo: Aye toda colorada y yo con cara de aquí no ha pasado nada.<br/>Para colmo, la rubia se dió cuenta de todo... mamita querida!<br/>Yo no aguanté más: me dió tal ataque de risa que Aye se quedó helada... y como no paraba, como siempre, la terminé contagiando.<br/>Terminamos cagándonos de risa juntas, mientras todo el mundo nos miraba como si fuésemos un par de payasos que no hacen reír a nadie.<br/>Como verás, queridísimo diario:<br/><br/>CONDENADAS AL RIDÍCULO. <br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Princesas de Corazones (Continuación)]]></title><link rel="La Princesa Altaira" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/atom.xml" title="La Princesa Altaira"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Princesas de Corazones (Continuación)]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Princesa Altaira)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/c_27.htm"><![CDATA[Caminamos bajando la loma de Santa Cecilia hacia el puente nuevo.<br/>El tránsito pasaba por debajo nuestro y veíamos a los coches ir volando mientras charlábamos apoyadas en la baranda de madera...<br/>- Y vos estudiás Ayelén?<br/>- Segundo año de diseño industrial... dejé veterinaria porqe extrañaba mucho a mis papás y a Mar del Plata... y vos?<br/>- Creo que voy a estudiar psicología... Mamá dice que como no ando muy bien de la cabeza, quiero ser psicóloga...<br/>- Y eso es verdad?<br/>Su risa me hizo cosquillitas en la panza.<br/>- Seguro... a mi psiquiatra no le hizo mucha gracia... me parece.<br/>- Vas a un psiquiatra?<br/>- Si, pero en cualquier momento mando todo a la mierda.<br/>Me miró arrugando la frente y entrecerrando esos ojos oscuros y brillantes.<br/>- Y eso porqué?<br/>- Porque mi enfermedad es que no me amen... entendés?<br/>- Cómo? Y tus papás? no te quieren?<br/>- Mi papá está en Miami y Mamá me ama más que a nada en el mundo.<br/>- Y entonces?<br/>- Yo hablo de otra clase de amor... el que me puede dar otra mujer... otra chica...<br/>La miré a los ojos y pensé con todas mis fuerzas: <br/>"Quiero que me amés vos, ojos hermosos, ojos chispeantes, ojos almendrados..."<br/>Fue un segundo, un segundo mágico, cósmico, nos miramos a los ojos y el universo dejó de girar... todo se detuvo, se congeló...<br/>- Una chica como yo, tal vez?<br/>- Una chica que tenga tus ojos... que tenga tus oyuelos...<br/>Había demasiada gente en el puente, así que no la besé a pesar de las oleadas de calor que me subían desde la panza, a pesar de las ganas.<br/>- Oíme coloradita... no querrías dar una vuelta en auto?<br/>- Qué... tenés coche?<br/>Ayelén no dejaba de sorprenderme.<br/>- Claro, el de mi mamá.<br/>- Dale, vamos, adónde?<br/>- Adonde quieras... vení...<br/>Me abrazó tomandome por la cintura... sentí como si me derritiera.<br/>Me le colgué del hombro... sentía miedo, todo parecía demasiado bueno, demasiado lindo para ser cierto.<br/>Ni bien estacionó su autito en la zona de Playa Varese no aguanté más y me le tiré encima...<br/>Ay amorcito! Ay amorcito dulce! <br/>Qué dulces y húmedos pueden ser los labios de una chica!<br/>Cómo puede latir su corazón! con que intensidad, con que tibieza...<br/>Yo estaba hambrienta de amor, mi alma era como tierra reseca, esperando la lluvia.<br/>Y diluviaba.<br/>Le comí la boca, la estrujé con todas mis fuerzas, tomé sus mejillas entre mis manos... miré el abismo de sus ojos oscuros...<br/>(Ay amorcito! dónde estabas Amorcito, dónde!)<br/>- Te esperé siempre, Amorcito, te esperé siempre y ahora llegaste... <br/>- Ahora estás acá... conmigo... Amorcito.<br/>Ayelén jadeaba y estaba colorada como un tomate, con voz entrecortada me dijo:<br/>- Me estoy... enamorando... coloradita... me estoy... enamorando... de vos...<br/>No tuve ninguna vergüenza de acariciarla y recorrerla con mis manos y mi boca... de buscar y encontrar sus zonas más sensibles... de saborearla... mi cabeza giraba... <br/>El mundo volvía a tener sentido.<br/><br/><br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Princesas de Corazones]]></title><link rel="La Princesa Altaira" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/atom.xml" title="La Princesa Altaira"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Princesas de Corazones]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Princesa Altaira)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/c_26.htm"><![CDATA[Después de una agonía de dos días de indesición, llamé al número de celular de la chica del parque.<br/>Lo hice desde un teléfono público de la esquina de casa, no me atrevía a revelarle mi número, no sé porqué.<br/>Después de unos segundos interminables, escuché una voz cristalina:<br/>- Hola...<br/>- Hola, te habla la chica del parque... la del laberinto... la perlirroja.<br/>Pasaron un par de segundos en blanco, aterrorizada le dije:<br/>- Te acordás de mí?<br/>- Claro que me acuerdo de vos... dónde estás? Te quiero ver ya mismo.<br/>Sentí cómo mis piernas se aflojaban y un vacío en la panza me dejaba sin aire...<br/>- Hola! me escuchás? Nos podremos ver ahora linda?<br/>Hayyy amorcito! la palabra "linda" me sonó como dicha por un ángel.<br/>- Tiene que ser ya mismo? <br/>Esto lo dije haciéndome la interesante.<br/>De dónde saqué semejante caradurez? parecía que otra chica hablara por mí. Estaba desesperada por verla.<br/>- Si, es muy importante, linda. Ahora... en un ratito. Te voy a esperar en la loma de Santa Cecilia, en uno de los bancos que miran al mar.<br/>- Bueno, en media hora... o un poquito más... antes tengo algo que hacer...<br/>Nos despedimos y cojeando corrí a mi casa a cambiarme y pintarme un poquito, no podía ir así como estaba.<br/>Debo haber roto algún record de personas con la rodilla recién operada, porque subí las escaleras, me puse lo mejor que tenía y algo así como medio kilo de maquillaje (no podía estar pálida como una presa recién salida de la cárcel) en menos de media hora.<br/>Me miré en el espejo (perfil izquierdo, tapando las cicatrices con el pelo).<br/>Parecía una modelito.<br/>Pantalones jeans bordados en turquesa, camisa con voladitos, labios rojos y piercieng brillante en la naricita.<br/>Perfecta!<br/>Con una seguridad cada vez menos firme, me apuré para llegar al lugar de la cita, gastándome mis últimos cinco pesos en un taxi.<br/>Me escondí atrás de un árbol en la vereda de la capilla para espiar... Cruzando la avenida, frente al acantilado, estaba la chica de los ojos almendrados, sentada en un banco, con una camperita corta y oscura. Fumaba y miraba para los costados.<br/>Parecía nerviosa.<br/>Me arreglé la ropa lo mejor que pude, me metí un par de chicles de mentol en la boca y como para completar el efecto de chica segura de sí misma prendí un kool.<br/>Toda una femme fatal.<br/>Con el corazón en la boca, crucé la calle hacia mi primera cita después de tanto tiempo y tantos desastres...<br/>Otra vez no ví venir el auto...<br/>El chirrido de la frenada y mi grito histérico hicieron que la chica de los ojos almendrados se diera vuelta y viniera corriendo.<br/>Se le fue encima al pobre hombre que casi me atropella hecha una fiera! <br/>Le dijo de todo... animal, boludo, que de dónde había sacado el registro de conductor, que me podría haber matado...<br/>Y por supuesto, la culpa era mía: por cruzar en las nubes.<br/>Me tomó de la mano y me llevó para el banquito.<br/>Yo lloraba como una estúpida y fumaba mi cigarrillo como si fuera el último.<br/>Pero no hay mal que por bien no venga.<br/>Ni había empezado nuestra primera cita y la chica más hermosa de Mar del Plata ya me estaba abrazando y consolando.<br/>Nos presentamos y empezamos a conocernos sentadas en ese banquito frente al mar, que ahora tiene grabados nuestros nombres.<br/><br/><br/><br/><br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Un Milagro en el Laberinto]]></title><link rel="La Princesa Altaira" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/atom.xml" title="La Princesa Altaira"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Un Milagro en el Laberinto]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Princesa Altaira)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/c_25.htm"><![CDATA[Tarde luminosa de domingo en Parque Camet. <br/>Perfecto para tomar unos matecitos en familia.<br/>Mamá, una amiga, mi hermano y yo, bajo el sol, al borde del arenero donde juegan los nenes.<br/>Era mi primer salida desde el accidente. <br/>A pesar de las cicatrices en la cara (que de a poquito se iban borrando) y de mi cojera, me sentía casi feliz: parece mentira qué importantes pueden ser el sol y los pajaritos.<br/>El parque estaba lleno de chicos jugando, así que mamá me encargó que no lo perdiera a Lucio de vista.<br/>Así que me senté sola en la cerca de troncos del arenero, cosa de que mi hermanito no se me escapara.<br/>Estaba en eso, cuando sentí una mirada clavada en mi nuca.<br/>Es una sensación que nunca me falla: sé muy bien si alguien me está mirando fijamente a mis espaldas.<br/>Esta vez era especialmente fuerte, casi podía sentir como si la piel del cuello y de la nuca me ardiera.<br/>Me dí vuelta sólo uno o dos segundos.<br/>Una chica me miraba fijo a los ojos.<br/>Giré la cabeza de vuelta, muerta de vergüenza y miedo.<br/>Me quedé quieta, congelada donde estaba. <br/>Era una chica delgada, de pelo negro lacio, flequillo y cejas gruesas.<br/>Estaba apoyada en un arbol, vestía pantalones y campera de jean desteñidos y fumaba.<br/>Y era hermosísima.<br/>Y me miraba a mí.<br/>Sentí cómo mis rodillas se aflojaban y se me secaba la garganta.<br/>Debo aclarar que me sentía fea y patética con mi renguera y mis cicatrices.<br/>Cómo podía estar mirándome?<br/>Saqué fuerzas no sé de dónde y me volví a dar vuelta.<br/>Se sacó el cigarrillo de los labios y me miró directo a los ojos...<br/>Yo sentí como si algo me explotara en el pecho, no sé muy bien si miedo, ansiedad, vergüenza... o una mezcla de estas y otras emociones.<br/>Mientras... ví como Lucio se metía en el laberinto de plantas y se perdía de mi vista.<br/>Desesperada, me lo fui a buscar, es un lugar grande y con muchos pasillos que pueden ser solitarios.<br/>No quería que me viera cojear, aunque por más que me esforcé no pude caminar normalmente. <br/>La fui controlando mirándola por debajo del flequillo...<br/>La chica del cabello renegrido me seguía con la mirada.<br/>Entré al laberinto y como siempre, cesaron todos los ruidos exteriores.<br/>Es un lugar muy lindo, mágico... <br/>Está formado por plantas y pinitos y los pasillos se abren en todas direcciones.<br/>Antes de que alcanzara a Lucio, éste ya había salido por la otra punta y corría de vuelta al arenero.<br/>Me volví despacito por donde había entrado... me había apurado tanto por nada.<br/>Cuando llegué al círculo central, casi me muero de la impresión:<br/>La chica pálida entraba por la otra punta!<br/>Estábamos solas y sólo se sentía algún pajarito y el zumbido de los bichitos...<br/>Se me vino derechito... mi corazón parecía querer salirse por mi boca.<br/>Cuando estuvo frente a mí dijo: <br/>-Me gustás mucho colorada.<br/>Yo me quedé muda, mirándo sus ojos marrones almendrados, sentía como si pudiera hundirme en ellos...<br/>Me puso un papelito en la palma de la mano y me la cerró con las suyas, que eran calentitas y suaves.<br/>La mía temblaba y parecía a punto de disolverse en transpiración.<br/>Todavía me avergüenza recordar mi reacción.<br/>Como una estúpida, salí corriendo por donde había entrado, sin mirar atrás, cojeando.<br/>Me refugié pegada a Mamá y no me le separé por el resto de la tarde.<br/>La chica de los ojos almendrados salió del laberinto y me dedicó una sonrisa enigmática, como una Gioconda adolescente...<br/>Miré el papelito, todo húmedo por mi transpiración...<br/>Escrito en tinta azul, había un número de teléfono celular.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Máter España]]></title><link rel="La Princesa Altaira" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/atom.xml" title="La Princesa Altaira"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Máter España]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Princesa Altaira)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/la-princesa-altaira/c_24.htm"><![CDATA[De vuelta en casa.<br/>Cómo extrañaba mi cuarto! <br/>De nuevo tenía mi compu, mis libros... mi música!<br/>A pesar de todos los desastres y deseos de morirme, estaba viva...<br/>No podía decirse que el mío fuera un regreso muy alegre ni glorioso... renguearía por varios meses y mi rodilla nunca volvería a ser la misma.<br/>Durante un par de meses viví prácticamente encerrada en mi pieza.<br/>Pobre Mamá! se daba cuenta de que yo no estaba muy bien de la cabeza, pero parecía resignada... ya no me escaparía a sus espaldas a cualquier hora.<br/>Por mi parte, si bien no había descartado suicidarme, me sentía como si hubiese entrado en otra fase de mi vida... <br/>Una fase que ni yo misma tenía muy clara cuál sería.<br/>Después de la escena terrible y bochornosa con Bety, me había sacado algunas ideas estúpidas de la cabeza.<br/>Habíamos quedado como amigas, aunque me daba vergüenza volver a verla.<br/>Cómo pude pensar en traicionar a una buena persona!<br/>Lo que sí, seguía medicada como siempre, aunque ya nunca se me volvería a olvidar tomar mis píldoras.<br/>Había perdido demasiado por una estupidez.<br/>Siempre me gustó la noche, el silencio, la quietud de las madrugadas.<br/>Empecé a chatear por horas, sentía un hambre de conocer gente distinta, de evadirme del mundo estrecho en que me había encerrado: buscaba algo o alguien y no sabía qué.<br/>Por algún motivo, eludía los chats argentinos, como si no tuviera interés en alguien que pudiera estar demasiado cerca...<br/>En cambio, charlaba con gente de España, Cuba o Chile sin problemas y les abría sin miedo mi corazón... tal vez porque estaba en realidad fuera de su alcance... <br/>Nadie podría lastimarlo a la distancia.<br/>De modo que pude ser irracionalmente racional y contactar chicas con un océano o una cordillera de por medio y sin revelar jamás mi cara.<br/>Pero a cada chancho le llega su San Martín, decía mi abuelita gallega...<br/>Conocí una mujer de treinta y seis años de España.<br/>La misma edad de Malena!<br/>Desesperada, inventé una personalidad nueva, ni se porqué.<br/>Me puse un nombre ficticio y me escondí detrás de historias de princesas y dragones... le conté de las tres llaves que abrirían mi corazón y le conté parte, sólo parte de mi historia.<br/>Pero mi corazón jamás le mintió... sentí que comenzaba a enamorarme de una perfecta desconocida, aunque sus palabras eran sensatas y cálidas... parecían venir de un corazón desbordante de amor.<br/>Me contó que era casada y que hasta hacía poco había tenido una novia.<br/>Y que esta mujer la había abandonado.<br/>Yo me sentía fascinada: madre, esposa, amante... algo que yo jamás sería.<br/>Ella empezó a sentir... amor? por mí. <br/>Me quería ver con una cam...<br/>Yo sentía terror de volver a mostrarme a una mujer, terror a enamorarme y abrir de verdad mi corazón.<br/>Y que vuelvan a lastimarlo.<br/>Así que me negué a revelar mi rostro.<br/>Además, me sentía fea. Tenía dos cicatrices bastante grandes y sin curar: en el labio y en la mejilla.<br/>Y cuando me veía renguear en el espejo no podía evitar las lágrimas.<br/>La cosa siguió así durante un tiempo...<br/>Hasta que conocí a mi amorcito.<br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry></feed>
