<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:openSearch="http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/"><title><![CDATA[VUELVE LA AMANTE]]></title><link rel="http://blogs.ya.com/lablogsulta/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lablogsulta/atom.xml"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated><entry><title><![CDATA[Querido blog...]]></title><link rel="VUELVE LA AMANTE" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lablogsulta/atom.xml" title="VUELVE LA AMANTE"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Querido blog...]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Amanda.)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/lablogsulta/c_248.htm"><![CDATA[... te quedan diez telediarios.<br/><br/>Días en que este blog desaparecerá del submundo de la escritura virtual.<br/><br/>Ya sabéis que basta con mandarme un mail a amd.chc arroba hotmail.com para que os envíe, sin coste alguno, la nueva dirección en que estaré alojada.<br/><br/>Seguiré escribiendo, por supuesto, pero bajo otra estética y otros dominios.<br/><br/>Así que si queréis seguidme, no olvidéis escribirme.]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Escribdme un mail...]]></title><link rel="VUELVE LA AMANTE" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lablogsulta/atom.xml" title="VUELVE LA AMANTE"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Escribdme un mail...]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Amanda.)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/lablogsulta/c_247.htm"><![CDATA[... y os direccionaré a mi nuevo blog. Los de ya.com no dejan de fallar. Prometo que a todos los que me escribáis a amd.chc arroba hotmail.com os mandaré el nuevo enlace. La amante sigue, pero sigue en otra parte, más libre y espero, con muchos menos fallos.]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Reconciliándose... o no.]]></title><link rel="VUELVE LA AMANTE" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lablogsulta/atom.xml" title="VUELVE LA AMANTE"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Reconciliándose... o no.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Amanda.)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/lablogsulta/c_246.htm"><![CDATA[Entre muchas de las noticias con las que me he encontrado al regresar de mis vacaciones, está la de que mi amiga Nadia se ha reconciliado con su ex marido Antón.<br/><br/>Nadia y Antón se casaron hace diez años, tuvieron dos churumbeles monísimos con nombres de esos que están tan de moda que te da la sensación de que en unos veinte años la mitad de la población se llamará exactamente igual, y se separaron en el regreso de su pasado verano, algo así como el fruto de la llamada “crisis vacacional” que es ese momento en que las parejas pasan tanto tiempo juntas que terminan por no soportarse.<br/><br/>Después de varios intentos fallidos de separación amistosa, Nadia me contó que el paso siguiente era la separación judicial, pero no se sentía ni con fuerzas ni con ganas de pasar por un juicio.<br/><br/>Así que fue retrasando las acciones legales hasta que, a principios de agosto, Antón le propuso, a modo de tregua, irse los cuatro juntos a Disneyland Paris. Nadia aceptó por los niños, según me dijo.<br/><br/>De allí volvieron aparentemente enamorados, y todo vuelve a empezar.<br/><br/>Las reconciliaciones tienen componentes de los que no somos realmente conscientes, porque para darse se tiene que volver al estado digamos “original”, aquel estado emocional en que estaba la pareja antes de llegar a la crisis.<br/><br/>Es decir, en un sentido meramente práctico, para entender que mi amiga se ha reconciliado tengo que entender que vuelve a estar emocionalmente unida a su marido como lo estuvo antes de que, hace casi un año, me anunciara que ya no podía más y que no soportaba estar casada con ese hombre, que ella misma definió como “vago, intransigente, despreocupado, gilipollas y picha corta.”<br/><br/>Lo de “picha corta” digo yo que sería en un ataque de mala leche, porque no creo que diez años después se le encogiera la picha a Antón, aunque todo puede ser.<br/><br/>Como decía, para volver a ese estado, Nadia ha tenido que pasar por emociones tan profundas como el perdón, la aceptación, la esperanza, la ilusión y la seguridad de un futuro común. Si no, no puede hablarse de reconciliación. Podemos hablar de un nuevo intento, una oportunidad más, un último aliento. Pero no de volver a las emociones anteriores a la crisis que les llevó a estar tantos meses viviendo separados, teniendo aventuras ambos por su cuenta o peleándose por quién se quedaba el cuatro por cuatro que pagaron a medias.<br/><br/>Así que me siento admirada de que alguien pueda irse a Disneyland y entre subidas a las atracciones, Mickey y Donald, nubes de algodón y sábanas blancas de hoteles demasiado caros, pueda perdonar las palabras que se gritaron y lanzaron, pueda aceptar que la picha corta ya no es un problema y la gilipollez aun menos, pueda sentir la esperanza de que las cosas van a salir bien, la ilusión de estar junto a la persona que admitió no soportar, y recupere de pronto la seguridad de un futuro en pareja alentador.<br/><br/>Y así se lo digo a Nadia.<br/><br/>Y ella me contesta: “no sé de qué me estás hablando, Amanda. Si he vuelto con él es porque esto del divorcio es un coñazo, y puestos a comparar, me quedo con el coñazo de estar casada con un gilipollas picha corta antes que el coñazo y la ruina económica de meterme entre abogados, jueces, leyes que no entiendo y un ex que me estaba amargando la vida.”<br/><br/>Parece ser que amarga menos un marido no querido que un ex marido deseado.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Antes de hablar de mis vacaciones, me apetecía hablar de esto.]]></title><link rel="VUELVE LA AMANTE" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lablogsulta/atom.xml" title="VUELVE LA AMANTE"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Antes de hablar de mis vacaciones, me apetecía hablar de esto.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Amanda.)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/lablogsulta/c_245.htm"><![CDATA[Hubo un tiempo en que era perfectamente capaz de predecir acontecimientos y, mucho más extraordinario, predecir sentimientos en personas queridas que podían estar a cientos de kilometros y con las que no tenía contacto alguno.<br/><br/>Recuerdo que con 14 años le dije a mi madre que había soñado que aquella misma tarde mi hermana tendría un accidente en el que se vería implicado mi padre y agua, mucha agua.<br/><br/>Mi madre sonrío y me dijo que no me preocupase, que ni mi padre ni mi hermana tenían intención alguna de acercarse al mar aquel día, más que nada porque estábamos en pleno mes de diciembre.<br/><br/>Pero el accidente sucedió: mi padre duchaba a mi hermana y en un gesto brusco de ella se enredó con el cable y en su nerviosismo mi padre tiró del mismo, ahogándola. De no ser por los gritos, ni mi madre ni yo hubiésemos acudido a tiempo para desenredar el cable del cuello y conseguir tranquilizar a mi padre que seguía tirando creyendo hacer lo correcto.<br/><br/>A los 16 años me desperté de madrugada vomitando: al día siguiente me enteré de que mi hermana mayor que estaba entonces de vacaciones en Inglaterra había sido diagnosticada de una salmonelosis precisamente a esa hora en un hospital londinense. Los vómitos y la deshidratación que padeció la acompañó más de dos semanas, mientras que yo estaba perfectamente sana.<br/><br/>Con el tiempo, esas pequeñas intiuciones fueron limitándose a situaciones muchos más típicas que casi todos hemos vividos: saber que va a sonar el teléfono antes de que suene, intuir que un amigo está pasando un mal momento, incluso conseguí salvar de un robo seguro a mi motocicleta (entonces mi más preciada propiedad) cuando me desperté de madrugada y obligué a mi madre a acompañarme al parking a dos calles de nuestra casa de verano porque había soñado que me la robaban. Sorprendimos a dos jóvenes serrando el candado.<br/><br/>La psicología, que trata de ser lo más científica posible y encontrar explicaciones razonables a este tipo de circunstancias a priori inexplicables, habla de “actualizaciones” más que de intuiciones: aparentemente nuestro cerebro procesa tal cantidad de información que la mayoría de ella permanece escondida hasta que se actualizan y surgen apareciendo en forma de alarmas.<br/><br/>Quizás yo había visto merodear a aquellos jóvenes en el parking, o había escuchado que habían robado allí a la hora en que me desperté. Quizás había visto a mi padre bañar a mi hermana con la ducha de teléfono y como ella se revolvía nerviosamente porque le disgustaba el agua demasiado fría. Quizás una noticia leída acerca de una pasa de salmonelosis y una conversación con mi hermana en que me contó que aquella noche había cenado huevos me llevó a somatizar lo que creía podía ser una infección en ella.<br/><br/>Quizás todas las veces que hablo con Luis soy perfectamente capaz de entender su estado de ánimo y por eso sé, días después de haber hablado con él, que está pasando un mal momento, o está feliz y deseoso de volver a verme.<br/><br/>El caso es que he aprendido a fiarme al cien por cien de ese tipo de alarmas, no por algo sobrenatural, sino porque creo en esa teoría de la actualización y de que mi cerebro procesa información a velocidad de vértigo, mientras yo creo que estoy simplemente pensando.<br/><br/>De ahí que me sienta tranquila cuando no intuyo nada respecto a mi hija, y tremendamente inquieta cuando siento que algo va a suceder.<br/>No tiene nada que ver con el miedo a que algo suceda, que siempre existe en las mamás, e imagino que en los papás también. Es más bien notar que una alarma se pone en marcha, se enciende y que tienes que escuchar lo que te dice.<br/><br/>El único accidente que ha tenido mi hija fue hace muchos años, cuando se empeñó en llevar ella el carrito de la compra. Se encendieron todas mis alarmas, pero se puso pesada y pensé que no debía escucharme, que nada puede ocurrir por dejar un carrito a una cría de cinco años. Pensé que debía escucharla a ella y acallar sus llantos y súplicas.<br/><br/>Cogió el carrito y al correr efusivamente con él, chocó  contra un bordillo y el mango le partió la nariz.<br/><br/>Nunca más.<br/><br/>No sé por qué me da por pensar que hubo un piloto de Spanair que tuvo esa intuición. Que creyó hacer lo correcto y sentirse confiado y seguro cuando le dijeron que no pasaba nada. <br/><br/>Ni él ni las 153 personas que quizás pudieron escucharse podrán decir eso de “nunca más.”<br/><br/>Creo que todos los que volamos con frecuencia, especialmente con Spanair (una de mis compañía fetiche: al ser aviofóbiga suelo contratar compañías que tengan aviones MD-82, porque la sensación al despegue es mucho menor que en un Airbus al tener los motores en la parte trasera) ayer tuvimos un momento de recuerdo, pena, dolor y pensamiento para todos ellos: ni siquiera hubo espacio para el miedo.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Nos vamos de vacaciones.]]></title><link rel="VUELVE LA AMANTE" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lablogsulta/atom.xml" title="VUELVE LA AMANTE"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Nos vamos de vacaciones.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Amanda.)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/lablogsulta/c_244.htm"><![CDATA[<br/><br/>Si estando por alguna de las maravillosas playas de Cádiz o de paseíto por la Feria de Málaga os encontráis a un rubia espectacular de metro setenta y cinco, medidas perfectas, un cubata en la mano, y cara de viciosa enviandos más que explícitas señales de que quiere guerra, pues esa no soy yo.<br/><br/>Seguramente seré la que está más apartadita, cenando en algún sitio tranquilo con mi mejor amiga y tratando de olvidarme, por unos días, de todo aquello que merezca olvidarse por unos días.<br/><br/>Sed malos, se lo pasa uno mucho mejor.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Raro, raro.]]></title><link rel="VUELVE LA AMANTE" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lablogsulta/atom.xml" title="VUELVE LA AMANTE"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Raro, raro.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Amanda.)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/lablogsulta/c_243.htm"><![CDATA[<br/>Las parafilias se caracterizan por impulsos sexuales muy intensos y recurrentes, fantasías o comportamientos sexuales que implican objetos, actividades o situaciones poco habituales. Crean en quien la padece un deterioro social, laboral o emocional importante y sobre todo crea un malestar significativo en la persona, que tiene la sensación de no poder controlar en ningún caso su parafilia, sintiéndose “vendido” a ella, y necesitándola para poder excitarse y mantener relaciones sexuales.<br/><br/>No voy a hablar de ellas porque realmente son muy desagradables, de lo peorcito de la depravación y enfermedad mental humana, pero me ha parecido que podría ser cuanto menos curioso hablar de sus primas pequeñas, aquellas filias no consideradas como “trastorno”: preferencias sexuales raras, no tanto por su falta de prevalencia, sino por su poca relación, en verdad, con los recursos físicos y mentales humanos.<br/><br/>Estas filias sexuales pueden llegar a ser extrañas, incluso incomprensibles para muchos de nosotros, sin embargo no tienen nada de distorsión mental, aunque alguno pueda tener la tentación de pensar que así es. Y si no juzgad vosotros mismos:<br/><br/>- La urofilia es probablemente la más extendida de ellas, existiendo una verdadera industria alrededor de ella. En el pornopor ejemplo, las llamadas “golden movies” tienen sus actores estrella, directores fetiche y productoras íntegramente dedicadas a este subgénero erótico. Los hombres suelen sentir especial placer en orinarse encima, a ser posible con una buena erección, para llegar cuanto más cerca del rostro y de la boca, mejor. En las mujeres, el comportamiento más raro es solicitar que el hombre orine en ella, pero no encima, sino dentro (por diós, ni se os ocurra hacer el experimento sin un preservativo puesto.) Dejo a vuestra imaginación el saber en qué consiste la coprofilia, porque a mí no me resulta nada agradable hablar de ella.<br/><br/>- En la electrofilia, la excitación consiste en estimularse vía electrodos e impulos eléctricos la polla hasta llegar al orgasmo. Existen foros de electrófilos,  páginas web o blogs en donde se intercambian potencias, tipos de aparatitos, se aconsejan acerca de si ponérselo en el pene o en los testículos, se relatan experiencias para saber hasta cuánto son capaces de llegar en potencia eléctrica sin achichararse la polla, vamos, que si tu  marido te pide que compres el aparatito ese de la tele para perder barriga, no te fíes.<br/><br/>- Todo un grupo social tienen montado los fetichistas de las deportivas. No, no es que les guste mirar a Kurnikova jugando el tenis, es que su gran excitación sexual la provoca las zapatillas deportivas cuanto más sudadas, grandes y sucias mejor. Suelen intercambiarse videos en que se corren sobre sus zapatillas, las huelen profundamente para excitarse o, increíble, se las follan. Todo esto acompañado de una estética muy Skate: su carta de presentación suele ser ellos, sus zapatillas deportivas y su skateboard.<br/><br/>- La asfixia erótica es una de las pocas filias sexuales mayoritariamente femenina. La mujer intensifica el orgasmo tapándose la nariz y la boca para no poder inspirar, provocando un orgasmo cercano a la inconsciencia, una sensación parecida al desmayo por placer. En pareja los juegos consisten en taponar las vías respiratorias a la mujer en el momento en que se siente va a correrse, generalmente con la mano. Pocas veces se utiliza la bolsa en la cabeza o la cuerda que nos representan algunas películas, porque es especialmente peligroso. Si sentís curiosidad, intentadlo siempre a solas y únicamente con vuestras manos, porque así controláis perfectamente cuando la falta de respiración puede llegar a ser problemática (el reflejo os hará apartar la mano, igual que cuando jugábamos a “a ver quién aguanta más sin respirar”.) Tengo una amiga que padece esta filia y dice que es la bomba, aunque a mí la verdad, no me ha dado nunca por probar.<br/><br/>- Otra filia básicamente femenina es aquella en que la mujer se excita esencialmente escuchando obscenidades: no consisite en que tu pareja te diga cosas como “te voy a follar, puta”, sino en obscenidades mucho más subidas de tono, con insultos descontrolados, repetitivos y constantes. Puede ir unida o no a cierta violencia durante la relación sexual, pero lo habitual es que la mujer solicite los insultos y las obscenidades en una situación sexual más bien romántica, tranquila, en un misionero por ejemplo. Sus parejas a veces rondan foros sexuales pidiendo consejo y palabros nuevos.<br/><br/>- Por último, la más aceptada de todas y para mí sin embargo sigue siendo la más rarita, es el bondage: una especie de mezcla entre sadomasoquismo light y juego de roles en donde una parte es el amo y la otra el esclavo. Tiene unas normas muy estrictas que no se pueden romper, y llega al punto de traspasar la barrera de lo meramente sexual para convertirse en un estilo de vida. Así, quien tiene una relación de este tipo puede verbalizar en el trabajo a su jefe que no puede quedarse hasta más tarde ese día porque su amo se lo impide (esto lo he vivido yo.) En la cama el esclavo está absolutamente plegado a los deseos de su amo. La estética de cueros, correas y cadenas suele estar presente pero en menor medida que en el sadomaso. Es un jueguecito sin más pero quienes lo practican se lo toman muy en serio. No es extraño encontrarse incluso en páginas de contactos a amos buscando esclavos o a esclavos buscando amos que los sometan.<br/><br/>En fin, sólo quería daros una visión curiosa de cómo cada uno tiene sus preferencias, y que son todas completamente respetables, lo que no quiere decir que no sean en algunos caso, cuanto menos, chocantes.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Tú tantra, que yo mientras me fumo un cigarrillo.]]></title><link rel="VUELVE LA AMANTE" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lablogsulta/atom.xml" title="VUELVE LA AMANTE"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Tú tantra, que yo mientras me fumo un cigarrillo.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Amanda.)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/lablogsulta/c_242.htm"><![CDATA[Paseando por mis comentarios y por los de otro blog en donde se me menciona, descubro que algunas personas hablan del tantrismo maravillas, y que en algún caso no se acabó de entender que yo no disfrutara del mismo. Por explicaciones que no quede.<br/><br/>Me gustaría aclarar varias cosas respecto al sexo tantra, que hoy en día parece que todo el mundo lo practica igual que en su momento todo el mundo tenía acciones en bolsa o iba al trabajo en bicicleta para proteger el medio ambiente (ya.) El tantrismo no tiene como gran característica la contención de la eyaculación masculina, sino el “adiestramiento” de la mujer para llevar al máximo placer a su pareja, pero esto con el tiempo se ha ido distorsionando y ahora parece que si un tío no se corre en menos de veinte minutos ya te está haciendo el amor a lo tántrico.<br/><br/>Detrás de las técnicas tántricas existe una filosofía cercana a la religión, que proviene de raíces induhístas y budistas, cuyo objetivo es el sexo como entrega espiritual, no como placer en sí mismo. Gira únicamente en torno a las zonas erógenas masculinas pero alguien debió de encontrar un filón en eso de retener la eyaculación y correrse pa’dentro y le dio una inteligente vuelta, haciéndolo aparecer como la solución para aquellas mujeres que necesitan mucho sexo en una sesión para poder tener orgasmos.<br/><br/>Vamos: que si tu novio se aguanta convenientemente para que tú puedas correrte antes que él, lo que tienes es un novio encantador, pero nada que ver con el tantrismo.<br/><br/>Yo parto de la base de que cualquier teoría que me intente explicar cómo debo practicar yo el sexo coarta mi libertad para experimentar conmigo misma e irme descubriendo sexualmente. Me parece que tomar un librito y empollarse cinco técnicas no es la mejor manera de saber dónde tú te sientes más cómoda, cómo deseas ser tocada y cuál es la forma en qué más disfrutas, entre otras cosas porque no siento el sexo como una técnica, sino como una práctica diferente, única, y completamente individual.<br/><br/>Si alguna vez he recurrido a algún tipo de explicación ha sido siempre desde el punto de vista mental: si tenía alguna duda a los catorce años acerca de si masturbarme era bueno o malo, se me disiparía rápidamente al entender que “lo que está bien y lo que está mal” no está determinado por nadie en el sexo, nadie tiene el poder ni la potestad de decir “esto es  bueno” y “esto es malo” respecto a tu sexualidad individual o respecto a la sexualidad consentida. Una vez entiendes ese concepto, puedes basar tus prácticas simplemente en el “me lo he pasado bien” o “no me lo he pasado bien.” Ni comuniones armónicas con tu pareja ni memeces cursis que sólo vienen a paliar ciertos remordimientos a la hora de aventurarse a probar o a maximizar el placer: todo se limita y se expande en ti misma. <br/><br/>Si bien mentalmente creo que soy una persona tremendamente sana desde el punto de vista sexual, sin pudor ni tabú alguno (lo que no quiere decir que todo me guste), físicamente no soy especialmente afortunada: soy alérgica al látex, lo que condiciona muchas de mis relaciones, soy pequeñita por dentro y por fuera, lo que me impide recrearme en prolongadas penetraciones, especialmente si él tiene un pollón de esos de salir corriendo, no tengo elasticidad alguna debido a que jamás practiqué nada que pudiera parecerse al deporte, por lo que según qué posturitas pueden ser para mí más bien torturitas, y encima tengo una boquita de piñón que adora hacer mamadas, pero es incapaz de hacerlas en condiciones (aunque he encontrado pequeños trucos sustitutivos a este defecto.) <br/><br/>Todo ello no impide que yo ponga toda mi entrega en mi cama, que sepa perfectamente dejarme llevar, que me guste preguntar, que me encante explicar, que me ría ante una situación divertida, o que llore cuando me han llevado al límite de mis sensaciones. <br/><br/>Con todo esto, ¿de verdad tengo que ponerme a investigar dónde está la próstata del hombre y estimularla para que tenga un orgasmo sin eyaculación? ¿tengo que aguantar horas de penetración con los consiguientes chichones en la cabeza si ya sé que tampoco me aportará nada nuevo ni mejor? ¿tengo que pasarme dos horas mirando el cuerpo de mi “amado” y pasarle una plumita para despertar todas sus terminaciones nerviosas? ¿tengo que tratar de batir un récord de orgasmos por sesión? ¿tengo que quedarme sin el inmenso estímulo sensual y sexual que para mí representa ver a un hombre correrse porque el tío egoísta se corre para adentro y se queda él con su semen y a mí que me den?<br/><br/>Alguien me acusó una vez de comentar que mis amantes son todos perfectos y maravillosos. Evidentemente no lo son, algunos seguro que hasta son malos de cojones. Pero a mí me gusta (casi) todo tanto, soy tan fácil en la cama, que quizás yo los vea como maravillosos amantes fogosos, cuando la realidad es, simplemente, que yo no he tenido nunca ningún problema con mi sexualidad ni con la de los demás. <br/><br/>Con quienes sí he tenido problemas ha sido con alguno de los hombres con los que me acosté en el momento en que me acosté, pero eso, mucho me temo, no tiene nada que ver con el sexo. <br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Amante en vacaciones.]]></title><link rel="VUELVE LA AMANTE" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lablogsulta/atom.xml" title="VUELVE LA AMANTE"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Amante en vacaciones.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Amanda.)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/lablogsulta/c_241.htm"><![CDATA[<i>Inciso</i>: en este medio veraneo ya iniciado, con la consulta prácticamente vacía, los exámenes de mi primer año de Derecho todos aprobados – dos matrículas, un excelente, seis notables y cuatro aprobados, bien por mí – mi descendencia de vacaciones con su papá, me sobra, diós, qué lujo, tiempo. Así que pido a mis comentaristas y lectores me recomienden algunos blogs, que mis favoritos están de capa caída teniendo en cuenta que:<br/><br/>No soporto los cursis con fotitos y poesías, los que tienen faltas de ortografía, los pseudo eróticos con fotos glamourosas en blanco y negro de coños y pezones erectos por un hielo, los pseudo intelectuales con divagaciones absurdas e incomprensibles para la mayoría de los mortales, los que tienen posts más largos que un día sin pan ni, por supuesto, los  enfermizamente groseros – que nadie me recomiende a Hache, que desde que pasé veinte posts leyendo que le “sudaban los huevos” y “los pelos del culo” quedó descartado de mis lecturas ligeritas. <br/><br/>Yo a cambio, os recomiendo echéis un vistazo a las últimas entradas de <a target="_blank" href="http://aliycia.wordpress.com/">Ali</a>, inteligentes, sensibles y naturales como ella, y a las de <a target="_blank" href="http://primaveritis.blogspot.com/">Prima</a>, divertidas a la par que emotivas y llenas de un amor equivocado. <br/><br/>Joé, ¡qué inciso más largo! <br/><br/><i>Fin del inciso.</i><br/><br/>Reconozco que el momento más complicado en mi relación con Luis es la llegada de las vacaciones. Como ya son cinco llegadas de vacaciones superadas, he ido aprendiendo a modificar mi manera de sentir éstas hasta el punto que ahora mismo estoy deseándolas.  <br/><br/>La verdad es que los dos primeros veranos fueron desastrosos para mí: habiéndome quedado sin vacaciones en agosto, me encontraba sola en una ciudad milagrosamente deshabitada, al son del rebufo del aire acondicionado de la consulta, en una dinámica de bajo volúmen profesional que me llevaba irremediable al tedio… y Luis con su mujercita y los críos dando tumbos de avión en avión por medio mundo.<br/><br/>Me los imaginaba visitando catedrales y museos y comentando entre ellos “oh qué bonito” “oh sí cariño, me recuerda al rosetón de la catedral de Florencia, recuerdas, en nuestra segunda luna de miel…” y me moría, os juro que me moría. Me pasaba los días deseando que lloviera allí donde estuvieran, entrase un ciclón, cayese una tormenta tropical, se agarrasen una salmonelosis, una malaria y una fiebre tifoidea y además a ella le diera un herpes genital para que no pudieran follar.<br/><br/>Luis, como es un hombre de esos a la antigua usanza (matrimonio perfecto, amante en espera, hijos pijos con nombres pijos y corbatas de seda) tiene por costumbre agarrarse todo el mes de agosto de principio a fin, desde el mismísimo día 1 hasta el 31, y organizarse las vacaciones al más puro estilo familiar: una semana en la playa, otra en el pueblo y dos más en un viaje de esos de descubrimiento, ahora me voy a Perú, ahora a Japón, ahora me doy una vuelta por Australia.<br/><br/>Y yo en la consulta atendiendo a un paciente por día, eso si tengo alguno que no se va de vacaciones.<br/><br/>Pero tras dos años de celos infernales, y a punto de crearme una úlcera sangrante a base de malos pensamientos, fui cambiando mi dinámica hasta llegar a un punto de comodidad en donde la llegada de las vacaciones no son más que un periodo en que puedo llegar a echarle de menos debido a la absoluta falta de comunicación entre ambos. Poco más.<br/><br/>Este año he alquilado una casa en Cádiz durante tres semanas con tres amigas, que irán viniendo según la semana que sea (unas se quedan dos, otra sólo una.) <br/><br/>Curiosamente, independientemente del hecho de que me apetece más que nunca salir de mi ciudad y regodearme entre playas, ferias, gazpacho, rebujito, copazos y (la cabra siempre tira al monte) la posibilidad de ver esos cuerpos bien viriles andaluces, una de las cosas que menos me importa ahora mismo es dónde vaya él.<br/><br/>Ni siquiera sé cuándo se marcha. <br/><br/>Supongo que tantas vacaciones superadas hace que al final superes, incluso, el pensar que no vas a poder soportarlas.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Y tú, ¿qué estás dispuesto/a a dar?]]></title><link rel="VUELVE LA AMANTE" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lablogsulta/atom.xml" title="VUELVE LA AMANTE"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Y tú, ¿qué estás dispuesto/a a dar?]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Amanda.)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/lablogsulta/c_240.htm"><![CDATA[<br/>Queridas amantes (por supuesto, los amantes, que haberlos, menos, pero haylos, están incluidos en esta misiva):<br/><br/>Una de las cosas que no podremos nunca controlar respecto a nuestro casado infiel es aquello que él está dispuesto a entregar en la relación. Da igual lo cazurra que te pongas, la cantidad de exigencias que le sueltes al minuto, o las pataletas que te den: el casado elige, y tú, o aceptas, o aceptas, no existe otra opción.<br/><br/>Pero lo que siempre puedes controlar es lo que tú le vas a dar a él.<br/><br/>¿Quieres darle tu amor eterno y tu entrega incondicional? ¿Quieres serle fiel, quedarte en casa esperando a que él te llame, amarle por encima de todas las cosas? Tú sabrás. Pero no esperes que todo ese dechado de bondad, amor y entrega se vea recompensado.<br/><br/>Nunca te vendrá de vuelta. Él seguirá follándose a tu mujer mientras tú haces calceta, planeará con ella las vacaciones mientras tú te quedas en casa por si puede escaparse algún día, irá con ella al cine, a pasear con los niños, a comer con los amigos y a cenar con los vecinos. Y tú seguirás en casa mirando compulsivamente a tu pc con la esperanza de que se conecte a Messenger a las dos de la mañana y te diga palabras bonitas.<br/><br/>No sólo actuarás como una idiota, sino que te convertirás en una.<br/>Dale a tu casado lo que él te da, nada más.<br/><br/>No te creas eso de que “si pudiera estaría contigo, mi amor, pero no puedo, sé que lo entiendes” y te vayas con esa fracesita construyendo una relación única y exclusiva. Envíale a la mierda cada vez que te diga que le matarías de dolor si se enterase de que te acuestas con otros. No esperes en casa, no abras el Messenger a menos que no tengas nada mejor que hacer, no le tengas en la agenda del móvil guardado como “amorcito” o “cariño”, relégale a tu última opción, a tu primera opción de amar y a tu última opción de tener.<br/><br/>Vive tu vida,  sé feliz, aprecia cada espacio, cada situación nueva, sigue buscando esa relación que deseabas tener antes de que él apareciera en tu vida, vístete guapa y sexy, acuéstate con quien quieras siempre que tengas la oportunidad, da tu teléfono a todos aquellos que te lo piden, abre puertas, deja que las oportunidades entren, enamórate si así lo sientes.<br/><br/>Pero, recuerda, no des nada más allá de lo que él te da. ¿Amor y pasión cuando está a tu lado? Reserva siempre ese trocito de amor y pasión para dárselo cuando él te lo esté dando. ¿Citas prohibidas y mágicas en hoteles clandestinos? Resérvate ese espacio en tu agenda. ¿Una cena con su mejor y más apasionada sonrisa? No olvides llevar a esa cena tu mejor y más apasionada sonrisa también.<br/><br/>Sé lista, sé cauta, sé más hábil que él: prótegete siempre del dolor de la fantasía y la ilusión rota, de la esperanza perdida, de la espera sin respuesta. Es un hombre casado, que te adora, que te desea, que te ama probablemente de manera irracional y alocada… pero está casado y él no va a darte nada más.<br/><br/>Así que conviértele en tu amante. Y mantén siempre la única relación que te durará toda la vida, esa que nunca te ha de fallar: la que tienes contigo misma.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry><entry><title><![CDATA[Carne y Pescado.]]></title><link rel="VUELVE LA AMANTE" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/lablogsulta/atom.xml" title="VUELVE LA AMANTE"/><id><![CDATA[tag:ya.com,2008-03-26:]]></id><summary><![CDATA[Carne y Pescado.]]></summary><author><name><![CDATA[blogs@ya.com(Amanda.)]]></name></author><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="es" xml:base="http://blogs.ya.com/lablogsulta/c_239.htm"><![CDATA[A mí me pasan cosas sexualmente extrañas. Lo digo en serio.<br/><br/>Con el padre de Marquitos he tenido unos cuantos encuentros, a cada cual más rocambolesco. El tío es sexualmente rarito de cojones. Fuera de la cama, es un tipo de lo más normal, interesante, un puntito egocéntrico y dos puntitos infantil (a pesar de su ya casi avanzada edad), pero cuando me lleva a la habitación y me despelota, se transforma en un hombre (¿?) de extraordinarias apetencias.<br/><br/>Y no es que una no esté abierta a cualquier tipo de experiencias, pero vamos, que entre lo inesperado y la desconfianza, una se para a pensar si es del todo normal.<br/><br/>Lo de la desconfianza viene a colación del hecho de que en realidad le conozco poco o nada. O más precisamente, debido a ese egocentrismo mencionado, como sólo habla de él en nuestros encuentros, dudo que sepa algo de mí. Por poner un ejemplo idiota, tras más de seis meses de cenas, citas, y polvetes, hace dos días se le ocurrió preguntarme qué edad tenía. En fin.<br/><br/>El caso es que entre unas cosas y otras a mí se me enfrío bastante el interés y llevaba algunas semanas de excusa en excusa a sus requerimientos de volvernos a encontrar.<br/><br/>Finalmente cedí. Salimos a cenar, nos tomamos unas copas, me contó mil cosas de él y escuchó una de mí y después de una noche en realidad divertida, me dijo que quería pasar la noche contigo y yo que soy más fácil que un tío virgen de 22 años frente a una proposición de sexo sin compromiso, pues le dije que vale, pero a condición de que no utilizara sus técnicas tántricas, que a mí eso de que me tengan dos horas y media venga a follar me viene ya muy grande.<br/><br/>Total, que cuando estábamos en el tema y el tío la verdad es que es muy bueno en absolutamente todo (folla de escándalo, toca mejor y come como los ángeles, si es que los ángeles hubieran de comerse un coñito ansioso) y me lo estaba pasando muy bien cuando de pronto me para en seco y me pregunta que si tengo algún juguetito para acompañarnos.<br/><br/>Y yo pensando “ya estamos con las cosas raras” pero bueno, que tengo, sí, así que le saco a mi amiguito silencioso pero vibrador y cuando creo que me va a follar mientras me estimula con él me pide que se lo meta a él. <br/><br/>Y a partir de allí se monta una fantasía que ni un guionista de porno en plena inspiración y me dice que me imagine que es una polla que se la está metiendo a él mientras él me la mete a mí.<br/><br/>Yo entre que no me hacía a la escena porque el padre de Marquitos mide metro noventa y cinco y ya estábamos apretaditos los dos en mi cama de metro cincuenta, - ¡cómo para meter allí a otro tiarrón, vamos! - y que hasta ahora y tras muchos polvos a mis espaldas, jamás la fantasía en pleno ídem había sido la de que al hombre que me estaba beneficiando se lo estuviera beneficiando al tiempo otra tranca, me quedé como descompuesta.<br/><br/>Le seguí el rollo lo que pude y traté de pensar que sólo se trataba de un momento de pasión extraño, pero vamos, que él venga a decirme “y mira cómo me la mete” joder, qué mal rollo me estaba entrando.<br/><br/>Cuando se fue de casa traté de separar esa imagen de él, de verle todo hombre, todo tío, todo varón, todo viril, pero se me ha quedado un cuerpo de “me he tirado a un bisexual” muy raro.<br/><br/>Y claro, con estas, hoy me llama y me dice “¿te apetece salir esta noche?”. Pues mira, no. Pase que me pidan un trío con una rubita sexy, pase que me pidan un trío para ver como otro hombre se aprovecha de mis curvas, pero para fantasear con imágenes gays mejor no salgo esta noche.<br/>]]></content><updated>2008-03-26T09:51:13.830+01:00</updated></entry></feed>
