Miedos.
(Inciso: se me ha mencionado en algunos blogs a raíz de eso del meme de “cita a cinco blogs y prémialos… razona tu respuesta.” Yo no tengo nada que razonar, pero como no he correspondido con mis preferencias, por si a alguien no le ha quedado claro, me declaro incondicional de Coolkiku, el único blog que parece escrito por una escritora, de Titobeno, porque lo mismo te habla de ingeniería que de política que de tetas y culos, de Tribeca, porque a día de hoy no he leído un solo post de ella que no me haya encantado, de H&M porque sus posts te llevan irremediablemente a dar tu opinión, y de Art, porque no le entiendo y me paso días tratando de descifrarle y así me entretengo. Esos son mis premios, ea, ya he cumplido.)
Al tema de hoy.
Estaba pensando en mis miedos.
Como me enseñaron hace tiempo, nadie puede ser realmente seguro de sí mismo si no es capaz de admitir sus inseguridades y, aun así, seguirse sintiendo seguro.
No hablo de declararse un inseguro redomado, hablo de no tener miedo a serlo. Yo tengo unas cuantas inseguridades. La más conocida e incomprendida es mi inseguridad al teléfono. Creo que nadie encontraría mejor manera de torturarme que obligarme a llamar por teléfono. Por eso no llamo nunca. Es una inseguridad muy práctica: no gasto más de cinco euros al mes en llamadas. Si digo “te llamaré” es que te estoy mintiendo. Cuadra bien con ser amante: no te tienes que preocupar por eso de no poder llamar a tu casado cuando te de la gana, es que a mí no me da la gana nunca. También me molesta que me llamen. Bueno, no con todo el mundo. A mi mami le contesto. Y a mi niña. Y hasta puede que a mis amigos. Pero como un tío me diga “te llamaré” me puedo pasar días obsesionada con la idea de que lo haga. También es práctico: si no me llama nunca, me siento aliviada.
Lo que no me explico demasiado es como teniendo esa inseguridad me lo paso tan bien practicando sexo telefónico. Bueno, quizás sea una insegura guarrilla. Debe ser eso.
Otro de mis miedos conocidos son las fobias simples más clásicas: aviofobia, vértigo, miedo a la oscuridad, a caminar sola de noche, a la velocidad, a los cuchillos afilados, a quedarme sin deseo sexual de pronto, a no tener siete orgasmos en una noche, en fin, lo clásico.
Y por último, vienen mis miedos emocionales: a no verle más, a no escucharle más (bueno, menos si es por teléfono), a que me diga que ya no me desea, a que no vuelva a hacerme el amor, a que se olvide de mí, a que no venga a mi ciudad nunca más.
No sé por qué, pero creo que yo no sabría vivir sin mis miedos emocionales. Porque el día que ya no los tenga, será porque habré perdido todo mi interés en él.
Y quizás ese día, su llamada ya no me sobresalte y no conteste como una gilipollas “holaaaaaaaaa” y me tiemble la voz y me sienta profundamente insegura porque quiero decir cosas inteligentes para seguir impresionándole. Sí, ese día habré perdido el miedo al teléfono. Y habré perdido mucho más que eso.
Al tema de hoy.
Estaba pensando en mis miedos.
Como me enseñaron hace tiempo, nadie puede ser realmente seguro de sí mismo si no es capaz de admitir sus inseguridades y, aun así, seguirse sintiendo seguro.
No hablo de declararse un inseguro redomado, hablo de no tener miedo a serlo. Yo tengo unas cuantas inseguridades. La más conocida e incomprendida es mi inseguridad al teléfono. Creo que nadie encontraría mejor manera de torturarme que obligarme a llamar por teléfono. Por eso no llamo nunca. Es una inseguridad muy práctica: no gasto más de cinco euros al mes en llamadas. Si digo “te llamaré” es que te estoy mintiendo. Cuadra bien con ser amante: no te tienes que preocupar por eso de no poder llamar a tu casado cuando te de la gana, es que a mí no me da la gana nunca. También me molesta que me llamen. Bueno, no con todo el mundo. A mi mami le contesto. Y a mi niña. Y hasta puede que a mis amigos. Pero como un tío me diga “te llamaré” me puedo pasar días obsesionada con la idea de que lo haga. También es práctico: si no me llama nunca, me siento aliviada.
Lo que no me explico demasiado es como teniendo esa inseguridad me lo paso tan bien practicando sexo telefónico. Bueno, quizás sea una insegura guarrilla. Debe ser eso.
Otro de mis miedos conocidos son las fobias simples más clásicas: aviofobia, vértigo, miedo a la oscuridad, a caminar sola de noche, a la velocidad, a los cuchillos afilados, a quedarme sin deseo sexual de pronto, a no tener siete orgasmos en una noche, en fin, lo clásico.
Y por último, vienen mis miedos emocionales: a no verle más, a no escucharle más (bueno, menos si es por teléfono), a que me diga que ya no me desea, a que no vuelva a hacerme el amor, a que se olvide de mí, a que no venga a mi ciudad nunca más.
No sé por qué, pero creo que yo no sabría vivir sin mis miedos emocionales. Porque el día que ya no los tenga, será porque habré perdido todo mi interés en él.
Y quizás ese día, su llamada ya no me sobresalte y no conteste como una gilipollas “holaaaaaaaaa” y me tiemble la voz y me sienta profundamente insegura porque quiero decir cosas inteligentes para seguir impresionándole. Sí, ese día habré perdido el miedo al teléfono. Y habré perdido mucho más que eso.
Comentario:
La valentía requiere miedo.
En ningún caso hay que confundir miedo con contradiccion en estado puro.
Saludos
En ningún caso hay que confundir miedo con contradiccion en estado puro.
Saludos
Comentario:
esa iinvitada..soy yo
escarlata
escarlata
Comentario:
micchhh y y que pensaba que era idiota la sentir que el telefono me sobra.. me costo aasumir que es necesario y me da una lata enorme llamar a alguien o contestar un llamado.. solo lo hago si no hay nadie mas que yo en casa..(los perros no saben contestar )
asi pues.. no es miedo..es casi odio...
miedos nos e.. creo que no me lo he planteado demasdiado..sera que no los tengo... creo que el unico miedo hoy por hoy es que que descubran que soy infiel del verbo infiel...
asi pues.. no es miedo..es casi odio...
miedos nos e.. creo que no me lo he planteado demasdiado..sera que no los tengo... creo que el unico miedo hoy por hoy es que que descubran que soy infiel del verbo infiel...
Comentario:
Siempre he intuido en cada cosa que escribías que detrás de ese gesto altivo ante las circunstancias que te han tocado vivir, en realidad se escondía una auténtica amante en la acepción más hermosa y pura de la palabra.
Empiezo disculpándome (entonaré mea culpa siempre que encuentre que lo expresado no lo hila con lo que pienso, o al menos lo parezca) porque jamás he querido criticar tu forma de vivir. No sé en que momento lo pareció, y aunque releo buscando, no puedo hallarlo. No me atrevería a hacerlo; es más haría lo que fuese para que cada persona fuese libre para tomar decisiones de este tipo. También, para ser franco, debo decir que nunca tendrán cabida en mi los personajes de doble vida, embusteros recalcitrantes, charlatanes de tres al cuarto cuya falsedad doblega, sin ofrecerles otra oportunidad, la vida de otros a los que dicen amar. Pero no quiero ser cansino. Eso ya te lo dije.
Decía que eras una auténtica amante. Tienes miedo a: “a no verle más, a no escucharle más (bueno, menos si es por teléfono), a que me diga que ya no me desea, a que no vuelva a hacerme el amor, a que se olvide de mí, a que no venga a mi ciudad nunca más.”, y ese sentir que me identifica contigo como persona, me conmueve, me solidariza contigo y refleja este amor que me embarga cada día, en que pareciera que fuera a ser el último... Es tu forma de expresar cuánto amas, y me quedo con esa dulce imagen tuya antes de que te vayas de viaje, mientras esperamos tu regreso, tus reflexiones, tu sinceridad, tu mordacidad, tu inseguridad y tu deseo permanente. Esa pasión, que a mi no consigue arrebatarme ni la convivencia, ni el cansancio, y que me ilusiona más de lo que soy capaz de creerme era de lo que yo hablaba, cuando me refería a las vivencias del común de los mortales (aunque tú, sin duda, no eres nada común).
Cuando leo exteriorizaciones de este estilo provinientes de alguien con un punto de vista tan peculiar sobre el amor, solo consigo confirmar lo que ya sabía: puede que este mundo poblado de falsedades, sea mucho más rosa de lo que creo, seguro que mucho más de lo que tú crees.
P.D. Yo sería incapaz de relacionarme sexualmente a través del teléfono, pero no creo que el hecho de que tú lo hagas te sitúe en la posición de “guarrilla insegura”. Diría más bien que te adaptas con facilidad a los nuevos tiempos.
Empiezo disculpándome (entonaré mea culpa siempre que encuentre que lo expresado no lo hila con lo que pienso, o al menos lo parezca) porque jamás he querido criticar tu forma de vivir. No sé en que momento lo pareció, y aunque releo buscando, no puedo hallarlo. No me atrevería a hacerlo; es más haría lo que fuese para que cada persona fuese libre para tomar decisiones de este tipo. También, para ser franco, debo decir que nunca tendrán cabida en mi los personajes de doble vida, embusteros recalcitrantes, charlatanes de tres al cuarto cuya falsedad doblega, sin ofrecerles otra oportunidad, la vida de otros a los que dicen amar. Pero no quiero ser cansino. Eso ya te lo dije.
Decía que eras una auténtica amante. Tienes miedo a: “a no verle más, a no escucharle más (bueno, menos si es por teléfono), a que me diga que ya no me desea, a que no vuelva a hacerme el amor, a que se olvide de mí, a que no venga a mi ciudad nunca más.”, y ese sentir que me identifica contigo como persona, me conmueve, me solidariza contigo y refleja este amor que me embarga cada día, en que pareciera que fuera a ser el último... Es tu forma de expresar cuánto amas, y me quedo con esa dulce imagen tuya antes de que te vayas de viaje, mientras esperamos tu regreso, tus reflexiones, tu sinceridad, tu mordacidad, tu inseguridad y tu deseo permanente. Esa pasión, que a mi no consigue arrebatarme ni la convivencia, ni el cansancio, y que me ilusiona más de lo que soy capaz de creerme era de lo que yo hablaba, cuando me refería a las vivencias del común de los mortales (aunque tú, sin duda, no eres nada común).
Cuando leo exteriorizaciones de este estilo provinientes de alguien con un punto de vista tan peculiar sobre el amor, solo consigo confirmar lo que ya sabía: puede que este mundo poblado de falsedades, sea mucho más rosa de lo que creo, seguro que mucho más de lo que tú crees.
P.D. Yo sería incapaz de relacionarme sexualmente a través del teléfono, pero no creo que el hecho de que tú lo hagas te sitúe en la posición de “guarrilla insegura”. Diría más bien que te adaptas con facilidad a los nuevos tiempos.
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Miedo de pensar tanto, pienso, luego siento miedo. Saludos desde Venezuela
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La fobia al teléfono la comparto y de hecho llega a tal punto que prefiero recorrerme la oficina de punta a punta para decir una cosilla que llamar a la extensión. Pero yo no lo llamaría miedo.
En lo demás me recuerdas a una amiga que me dijo una vez que al casarse había perdido la tensión. Yo le intente corregir.. será la pasión..
No -me contesto ella- la tensión.. la tensión de saber si volverá a recogerme al trabajo, de si le gustaré, de si se cansará de mi...
PD: Por cierto, gracias por la elección. Ya sabes que yo no soy muy de "memes" pero si lo hiciera tu serías una de las "escogidas" sin duda (y no tiene nada que ver con reciprocidades).
En lo demás me recuerdas a una amiga que me dijo una vez que al casarse había perdido la tensión. Yo le intente corregir.. será la pasión..
No -me contesto ella- la tensión.. la tensión de saber si volverá a recogerme al trabajo, de si le gustaré, de si se cansará de mi...
PD: Por cierto, gracias por la elección. Ya sabes que yo no soy muy de "memes" pero si lo hiciera tu serías una de las "escogidas" sin duda (y no tiene nada que ver con reciprocidades).
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mi unico miedo creo q es comun al resto de las personas, es el miedo a la muerte, me encanta vivir, soy muy feliz y me da miedo que algun dia se acabe todo
besitos
besitos
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BUENO , ANTE TODO , BUENAS TARDES...AL MENOS AQUI SON LAS 19:40 HS , MIS MIEDOS SE PODRIAN RESUMIR EN "MIEDO A LA VIDA" , Desde que nacemos estamos recorriendo un camino por un mundo que huele muy feo , se oye muy estruendoso y se ve muy mal..., y luego tenemos encima nuestro tantas y tantas preguntas que nadie nos responde , que si en verdad mi miedo no es a morir si no mas bien el miedo que nos da la vida...
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Fobias: pisar las lineas de las calles, pisar las alcantarrillas, ( no vaya a ser que me vaya por una), el animal mas grande que el raton, ( le tengo tanto miedo histerico que ni el nombre escribo). No me gusta llamar mucho a la gente. Me da miedo decir que lo amo mucho, sera pq tengo miedo q me rechacen.
Comentario:
¿Has leido a Tammy?
Muy al caso. Creo que tiene un blog absolutamente recomendable por divertido e imaginativo.
http://diariodetamaruca.blogspot.com/2007/07/phone-technology.html
Muy al caso. Creo que tiene un blog absolutamente recomendable por divertido e imaginativo.
http://diariodetamaruca.blogspot.com/2007/07/phone-technology.html
Comentario:
Me has dejado un poco confuso con tu uso de miedos e inseguridades casi como sinónimos. No sé, yo no usaría ambos términos de forma intercambiable. En todo caso, creo que apenas tengo miedos concretos (algunos abstractos e inevitables, sí). Inseguridades emocionales sí que tengo, sin duda; varias, por ejemplo, relacionadas con el sexo. En cuanto a inseguridades "intelectuales", todas; pero a esas las llamo mis "desconciertos" y creo que son muy sanas y recomendables. Un beso.
Comentario:
No me gusta nada hablar por telefono, me parece tan impersonal que muchas veces paso de cogerlo xDD
Comentario:
Yo no sé si esto que voy a decir tiene que ver más con el post anterior o con este. Una compañera de trabajo está de baja, mi jefe me pide que me interese por ella. La llamo se me echa a llorar, me cuenta que mi jefe tiene un lío con yo no sé quién. Que ella está a punto hasta de vender la casa e irse a otro pueblo de por aquí. Y yo no sé si es que no veía yo a mi jefe tan jovencito con amante, o si es que ya me está entrando un miedo terrible a tanta visita del padre de mi jefe que me tienen ya no sé si mosqueada o cansada. Que se me ha quedado una sensación de miedo en el cuerpo y ni siquiera sé porqué. Uff.
Comentario:
Pues benditos tus miedos, que hacen que no hables por teléfono y sin embargo te dejan expresarte aquí también.
Con lo de "holaaaaaaaa" me recuerdas a mi cuando me llaman ciertas personas que debido a mis sentimientos me ponen muy nervioso, me puedo tirar horas hablando por el móvil y sin embargo cuando suenan sus voces parezco el hombre más idiota del mundo.
Mi mayor fobia, es que las mujeres de las que yo me enamoro, se puedan enamorar de mi.
Con lo de "holaaaaaaaa" me recuerdas a mi cuando me llaman ciertas personas que debido a mis sentimientos me ponen muy nervioso, me puedo tirar horas hablando por el móvil y sin embargo cuando suenan sus voces parezco el hombre más idiota del mundo.
Mi mayor fobia, es que las mujeres de las que yo me enamoro, se puedan enamorar de mi.
Comentario:
Yo al teléfono ningún miedo, pero de los demás tengo tantos....
Comentario:
Tengo pocos miedos. Y diría que ninguna fobia. Ha sido a raíz de ser padre que me han aparecido miedos nuevos, y siempre en relación con mis hijos.
Comentario:
Miedo o dependencia emocional?
Cuídate
Cuídate
Comentario:
yo tambien le temo al telefono, y me molesta mucho tener que llamar y hablar por telefono (encima cuando estudiaba trabaje casi un anio en telemarketing, puajjj ...), tambien detesto los celulares, cada vez que el mio suena es como si me sintiera invadida en mi privacidad .... no reconocia que ese tenia que ver con miedos e inseguridades ... pero ahora que lo dices, puede ser ... si, todo un raye vaya ...





