Psicoanalistas de andar por casa.
(dedicado a Nacho, a Escéptico y a unos cuantos más, con todo mi cariño.)
A mí esto de la psicología me desconcierta y me apasiona a partes iguales: cuando escuché por primera hablar de la influencia de los neurotransmisores en los pensamientos, estados de ánimo y conductas, y entendí el mecanismo de la sinapsis, me quedé boquiabierta durante tantos días que decidí empaparme de todo lo que hubiera escrito acerca de los funcionamientos cerebrales y las modificación de éstos en pos de un control emocional.
Esto me sirvió para dos cosas: la primera fue creer que nosotros sentimos según pensamos (teoría cognitiva impulsada por Ellis y Beck) y la segunda fue para caer en la certeza de que cuando hablas de psicología nadie conoce a Beck y todo diós conoce a Freud, cuyas teorías son como para darle de comer aparte, al hombrecito.
Entre otras cosas, Freud desestimó completamente los mecanismos neuronales como parte activa en nuestras emociones y redujo los trastornos mentales a las influencias ambientales, focalizadas en la figura del padre y de la madre especialmente.
También tiene afirmaciones que son verdaderas joyas: que la mujer que no consigue orgasmos vía vaginal y necesita la estimulación del clítoris es inmadura sexualmente, que los niños pequeños chupan cuantos objetos tengan a mano en un pre a sus intereses sexuales (esto lo aplicó también a lo que él llama “la fase anal”, donde aparentemente los bebés adoran cagar por el placer que les produce), que todos deseamos acostarnos con nuestras madres y secretamente odiamos a nuestros padres porque ellos sí lo hacen (el famoso “complejo de Edipo”) y que somos todos unos reprimidos sexuales y unos salidos al mismo tiempo.
De dónde se sacó esas teorías permanece aun entre los grandes misterios de la humanidad: ni uno solo de sus libros corrobora ni demuestra científicamente sus afirmaciones y los resultados del psicoanálisis siguen quedando en entredicho un siglo y pico después de ser la terapia de elección de los psicólogos clínicos privados. Ejemplos fáciles son Woody Allen y sus 22 años de psicoanálisis (el día que le den el alta, tendremos que celebrarlo de alguna manera) o Marilyn Monroe que tras cinco años de terapia acabó como acabó.
Para daros alguna pista del porqué sigue siendo la terapia de elección, mencionar que dura mínimo dos años, a sesión semanal y se cobra entorno a los 80 euros. Haced cálculos. Pero sería injusto creer que existe una motivación meramente económica: en algunos ámbitos de la seguridad social se llegó a utilizar. También está la manera de hacer terapia: básicamente el terapeuta no hace nada. Escucha, asiente, mmm, ahá, entiendo. Y ya está. Es el paciente el que va diciéndoselo todo y creando sus propias interpretaciones acerca de lo que le ocurre o deja de ocurrir.
Desde luego mucho más sencillo que hacer entender a un paciente que cree que es inútil que su pensamiento distorsionado es la causa de sus emociones, obligarle a hacer ejercicios, desmontarle sus argumentos para demostrarle los errores cognitivos, conducirle, guiarle, apoyarle, buscar técnicas nuevas, no bajar la guardia, controlar el proceso, evaluar constantemente la evolución, diagnosticar… y a todo eso, los pacientes se te “curan” en seis meses como mucho y a menos de 35 euros la sesión. En fin… lo mío no es que sea la ciencia, es ser idiota.
El caso es que al psicoanálisis se apunta cualquiera. Basta con interpretar. Todo se relaciona con los dos clásicos del interpretador de pastel: “se nota que te han hecho mucho daño” y “lo que te pasa es que estás muy necesitada de cariño.”
Bueno, yo no creo en el psicoanálisis, ni en las interpretaciones. Mis sueños son claros y esclarecedores, no hay nada que interpretar si sueño que se la estoy comiendo a Luis mientras me está follando Mr.
Por supuesto que me han hecho daño, no hace falta que nadie me lo diga, soy muy consciente de ello, pero vamos, que no me han hecho un daño insoportable ni gratuito. Perder a mi hermana me hizo daño y cuando Enrique me dejó estando totalmente enamorada, pues me dolió que te cagas, ya he contado anteriormente que pasé dos años con una depresión de caballo, porque yo quería a Enrique, quería vivir con él el resto de mis días. Pero la realidad es que sigo hablando con Enrique habitualmente siete años después y me parece un tío tonto y muy pesado.
Y también me dolió echar de mi casa a mi ex marido porque ya no podía soportarle. O aguantar a algún que otro jefe cabrón. O incluso alguna amiga con mala leche que se intentaba follar a mi novio (vaya usted a saber si lo consiguió.)
Y también, pues sí, estoy necesitada de cariño. Me gusta que me adulen, me quieran, me busquen, me persigan, me deseen, me inviten a cenar, me digan que se han enamorado de mí, me hagan el amor con mucha ternura y mucha pasión.
Por eso el psicoanálisis de pastel no tiene grandes efectos conmigo. Los miro cuando me lo dicen, les escucho un rato, y después pregunto: “¿sabes por qué funciona el Prozac? Porque la serotonina no entiende ni de padres ni de madres, ni de traumas ni de afectos. Entiende de lo que realmente importa: tu cerebro.”
A mí esto de la psicología me desconcierta y me apasiona a partes iguales: cuando escuché por primera hablar de la influencia de los neurotransmisores en los pensamientos, estados de ánimo y conductas, y entendí el mecanismo de la sinapsis, me quedé boquiabierta durante tantos días que decidí empaparme de todo lo que hubiera escrito acerca de los funcionamientos cerebrales y las modificación de éstos en pos de un control emocional.
Esto me sirvió para dos cosas: la primera fue creer que nosotros sentimos según pensamos (teoría cognitiva impulsada por Ellis y Beck) y la segunda fue para caer en la certeza de que cuando hablas de psicología nadie conoce a Beck y todo diós conoce a Freud, cuyas teorías son como para darle de comer aparte, al hombrecito.
Entre otras cosas, Freud desestimó completamente los mecanismos neuronales como parte activa en nuestras emociones y redujo los trastornos mentales a las influencias ambientales, focalizadas en la figura del padre y de la madre especialmente.
También tiene afirmaciones que son verdaderas joyas: que la mujer que no consigue orgasmos vía vaginal y necesita la estimulación del clítoris es inmadura sexualmente, que los niños pequeños chupan cuantos objetos tengan a mano en un pre a sus intereses sexuales (esto lo aplicó también a lo que él llama “la fase anal”, donde aparentemente los bebés adoran cagar por el placer que les produce), que todos deseamos acostarnos con nuestras madres y secretamente odiamos a nuestros padres porque ellos sí lo hacen (el famoso “complejo de Edipo”) y que somos todos unos reprimidos sexuales y unos salidos al mismo tiempo.
De dónde se sacó esas teorías permanece aun entre los grandes misterios de la humanidad: ni uno solo de sus libros corrobora ni demuestra científicamente sus afirmaciones y los resultados del psicoanálisis siguen quedando en entredicho un siglo y pico después de ser la terapia de elección de los psicólogos clínicos privados. Ejemplos fáciles son Woody Allen y sus 22 años de psicoanálisis (el día que le den el alta, tendremos que celebrarlo de alguna manera) o Marilyn Monroe que tras cinco años de terapia acabó como acabó.
Para daros alguna pista del porqué sigue siendo la terapia de elección, mencionar que dura mínimo dos años, a sesión semanal y se cobra entorno a los 80 euros. Haced cálculos. Pero sería injusto creer que existe una motivación meramente económica: en algunos ámbitos de la seguridad social se llegó a utilizar. También está la manera de hacer terapia: básicamente el terapeuta no hace nada. Escucha, asiente, mmm, ahá, entiendo. Y ya está. Es el paciente el que va diciéndoselo todo y creando sus propias interpretaciones acerca de lo que le ocurre o deja de ocurrir.
Desde luego mucho más sencillo que hacer entender a un paciente que cree que es inútil que su pensamiento distorsionado es la causa de sus emociones, obligarle a hacer ejercicios, desmontarle sus argumentos para demostrarle los errores cognitivos, conducirle, guiarle, apoyarle, buscar técnicas nuevas, no bajar la guardia, controlar el proceso, evaluar constantemente la evolución, diagnosticar… y a todo eso, los pacientes se te “curan” en seis meses como mucho y a menos de 35 euros la sesión. En fin… lo mío no es que sea la ciencia, es ser idiota.
El caso es que al psicoanálisis se apunta cualquiera. Basta con interpretar. Todo se relaciona con los dos clásicos del interpretador de pastel: “se nota que te han hecho mucho daño” y “lo que te pasa es que estás muy necesitada de cariño.”
Bueno, yo no creo en el psicoanálisis, ni en las interpretaciones. Mis sueños son claros y esclarecedores, no hay nada que interpretar si sueño que se la estoy comiendo a Luis mientras me está follando Mr.
Por supuesto que me han hecho daño, no hace falta que nadie me lo diga, soy muy consciente de ello, pero vamos, que no me han hecho un daño insoportable ni gratuito. Perder a mi hermana me hizo daño y cuando Enrique me dejó estando totalmente enamorada, pues me dolió que te cagas, ya he contado anteriormente que pasé dos años con una depresión de caballo, porque yo quería a Enrique, quería vivir con él el resto de mis días. Pero la realidad es que sigo hablando con Enrique habitualmente siete años después y me parece un tío tonto y muy pesado.
Y también me dolió echar de mi casa a mi ex marido porque ya no podía soportarle. O aguantar a algún que otro jefe cabrón. O incluso alguna amiga con mala leche que se intentaba follar a mi novio (vaya usted a saber si lo consiguió.)
Y también, pues sí, estoy necesitada de cariño. Me gusta que me adulen, me quieran, me busquen, me persigan, me deseen, me inviten a cenar, me digan que se han enamorado de mí, me hagan el amor con mucha ternura y mucha pasión.
Por eso el psicoanálisis de pastel no tiene grandes efectos conmigo. Los miro cuando me lo dicen, les escucho un rato, y después pregunto: “¿sabes por qué funciona el Prozac? Porque la serotonina no entiende ni de padres ni de madres, ni de traumas ni de afectos. Entiende de lo que realmente importa: tu cerebro.”
Comentario:
tus rasgos de personalidad se desprenden a cada pasito que das...
el inconsciente aparece tambien en ti aunque te resistas
el inconsciente aparece tambien en ti aunque te resistas
Comentario:
deberias hablar de las primeras teorias que llevaron luego al cognitivismo: la tabula rasa y cosas por el estilo...
hablar del psicoanálisis como si solo fuese freud es atreverse a demasiado, por otro lado hablar sin conocer del todo y solo desde lo estudiado en la carrera es ser un tanto estupido
hablar del psicoanálisis como si solo fuese freud es atreverse a demasiado, por otro lado hablar sin conocer del todo y solo desde lo estudiado en la carrera es ser un tanto estupido
Comentario:
Pues a mi me parece que la terapia cognitiva sólo pone parches y el psicoanálisis va al origen de las cosas, al fin y al cabo, la única manera de entenderlas y entonces poder cambiarlas.
Saludos Amanda.
Saludos Amanda.
Comentario:
A sabiendas de que has recurrido a ciertas dosis de caricaturización, suscribiría tu post. Nunca he ido a psicoanálisis, pero sí viví lo que es a travé sde mi ex. Y te quedas corta con eso de dos años; hablan de una media de diez! Tengo la sensación de que parte del éxito del psicoanálisis es que crea en los pacientes un cierto placer morboso; pero no voy a extenderme aquí al respecto. Un beso.
Comentario:
Ja, ja,
creo que aqui aplica el chiste del gitano y el burro, como sigas vendiendo así las excelencias del producto al final no se si lo vendes.
Un poco mas en serio creo que algunas disciplinas como están todavía un poco lejos de comprender los mecanismos íntimos del funcionamiento, operan con modelos generales que no siempre son aplicables a individuos concretos. Creo que la bioquímica y la neurología aportaran mucho a medio plazo.
creo que aqui aplica el chiste del gitano y el burro, como sigas vendiendo así las excelencias del producto al final no se si lo vendes.
Un poco mas en serio creo que algunas disciplinas como están todavía un poco lejos de comprender los mecanismos íntimos del funcionamiento, operan con modelos generales que no siempre son aplicables a individuos concretos. Creo que la bioquímica y la neurología aportaran mucho a medio plazo.
Comentario:
Simplemente GENIAL.
Comentario:
Creo que la valoración que hace del psicoanálisis es parcial. Pero claro, siendo, como soy, alguien que desconoce del tema, no voy a enfrentarme a usted en campo abierto. He de pensarme si utilizo la "lucha de guerrillas", ese entrar y salir por entre las filas del contrario tratando de diezmar sus fuerzas. Desconozco su utilidad.
La cuestión es que yo me desenvuelvo entre diferentes terapias desde hace años, y concibo la del psicoanálisis como la culminación de un proceso. Espero llegar a él dentro de un año. Ya le contaré si me sirvió de algo. O ya le contarán si me atiborré a barbitúricos (cosa que dudo).
Hay cosas que saltan a la vista. Y por eso, por saltonas, se convierten en evidentes. Otras no saltan tanto, tan sólo hacen mínimas muecas desde el fondo del alma. Por ello es por lo que quienes tenemos cierta intuición podemos vislumbrarlas. E incluso verbalizarlas, con el evidente riesgo de que alguien más preparado técnicamente te las tire por el suelo.
Y, permítame que le diga: sin psicoanalizarla se ve que usted encierra, como todos, rasgos evidentes en su carácter.
Un saludo.
PD: No, "hombresymujeres", no pienso simplificar mi rollo para que me entienda usted.
La cuestión es que yo me desenvuelvo entre diferentes terapias desde hace años, y concibo la del psicoanálisis como la culminación de un proceso. Espero llegar a él dentro de un año. Ya le contaré si me sirvió de algo. O ya le contarán si me atiborré a barbitúricos (cosa que dudo).
Hay cosas que saltan a la vista. Y por eso, por saltonas, se convierten en evidentes. Otras no saltan tanto, tan sólo hacen mínimas muecas desde el fondo del alma. Por ello es por lo que quienes tenemos cierta intuición podemos vislumbrarlas. E incluso verbalizarlas, con el evidente riesgo de que alguien más preparado técnicamente te las tire por el suelo.
Y, permítame que le diga: sin psicoanalizarla se ve que usted encierra, como todos, rasgos evidentes en su carácter.
Un saludo.
PD: No, "hombresymujeres", no pienso simplificar mi rollo para que me entienda usted.
Comentario:
yo la verdad no se si el psicoanalisis funcione o no, yo lo probe por 6 meses y la verdad me aburrio bastante, aunque considero que viene bien al menos una vez en la vida pasar por el divan de un psicologo, algunas cosas logras aclarar (obviamente si no sufres de alguna patologia concreta)... ahora en el caso de Woody Allen, pues en todo caso yo festejo que no le hayan dado el alta todavia, no vaya a ser que cuando se la den pierda esa genialidad con las que dirige sus peliculas ... y en cuanto a Marilyn, yo dudo de que se haya suicidado en realidad, pero eso es harina de otro costal ...
interesante post,
interesante post,
Comentario:
Hola mi querida Amanda,
Tengo un desface muy grande en tu blog, pues no se qué pasó al final con Luis, por qué te veo demandante de afecto.
Alguien aunque no seas tu me actualiza en esto.
Tengo un desface muy grande en tu blog, pues no se qué pasó al final con Luis, por qué te veo demandante de afecto.
Alguien aunque no seas tu me actualiza en esto.
Comentario:
Para mi cualquier terapia es buena mientras funcione...no sé, al final todo depende de la escuela a la que nuestro psicologo responda...algo me explicaron de las teorias de Freud y es verdad que el tipo se manda unos rollos de lo mas freakies...
Prefiero la psicomagia, terapia por medio de la cual te curas por actos representativos o simbolicos...
Prefiero la psicomagia, terapia por medio de la cual te curas por actos representativos o simbolicos...
Comentario:
Ostia! Vaya rollo...
Comentario:
Ole, ole y ole...
El artículo debe ser cojonudo, porque no he entendido ni una puta palabra.
Es lo que tiene cambiar el Rosso por el Bianco
Te importaría hacer una versión comprensible para ignorantes como yo?
Cuídate (A Amy tampoco la entiendo)
El artículo debe ser cojonudo, porque no he entendido ni una puta palabra.
Es lo que tiene cambiar el Rosso por el Bianco
Te importaría hacer una versión comprensible para ignorantes como yo?
Cuídate (A Amy tampoco la entiendo)
Comentario:
Durante mucho tiempo tuve que oír aquello de "déjala no ves que está sufriendo" cada vez que me enfadaba por cualquier cosa. La gente de mi alrededor consideraba que mi "mal carácter" ante una situación dada que me molestaba tenía que ver con mi separación y no con el simple hecho objetivo de que aquello me estaba molestando y no tenía porqué aguantarlo. Hasta que al final tuve que ir cortando ya la coletilla en cuestión porque encima aquello destilaba pena, a ver si una después de un episodio trágico en su vida, ya no va a poder seguir sintiendo, cabreándose, pataleando, luchando, llorando, riendo, sin que todos esos sentimientos tengan nada que ver con aquello que ya viviste y que si bien influyó en tu vida no es el eje de la misma ni la causa de todos los demás efectos que van a ocurrir en ella.
