El chico del bar (o será hombre, esposo, gay, novio…?)
Desde hace años sé que la felicidad reside en aquellas placenteras rutinas a las que no renunciamos pase lo que pase. Y no, no estoy hablando de practicar el onanismo.
Junto a mi trabajo existe uno de esos bares cafeterías que son mi pequeño remanso de felicidad diaria. A la barra, Segismundo, un sevillano que te saluda llamándote “niñaaa!” aunque tú andes ya en la menopausia.
A los cafés, el maki más auténtico de mi ciudad, el Yoni, que lo mismo te habla de los tres tubos de escape que le ha puesto a su motico de 50 cc. como que lo hace de su novia, alias “mi cari.”
A los fogones, Arnaldo, un gordito mofletudo que te enseña el chorizo entero antes de hacerte con él un bocata, o te canta las glorias del aceite de primera prensada que se ha traído en un viaje a Jaén.
Y en la esquina, puntual, ritual, perfecto, él.
Sus ojos son pequeños, quizás por eso los esconde tras unas gafitas de patilla roja, y fuerza su mirada cada vez que me ve aparecer, a veces descaradamente hacia mi escote, otras simplemente hacia mis movimientos, como tratando de descubrirme en cada uno de ellos. Pide el café con leche en taza, un punto caliente, con dos sobres de azúcar. Y prefiere la lectura izquierda y fácil de El Periódico antes que la espesa derecha de El Mundo.
Le gusta colocarse frente a la puerta de entrada, junto a la ventana. Así me desnuda mientras aparezco con mi moto y aparco, siempre provocadora, exactamente en su campo de vista, entreteniéndome lo indecible atando el candado, recostándome sobre él y dejando al descubierto a veces un camino que él quisiera hacer hasta mi trasero, a veces ese otro camino hacia mis pechos.
Nunca sonríe. Simplemente levanta la mirada y recorre el cada vez más lento pisar de mis sandalias de tacón desde la puerta hasta aquella mesa vacía que me permita recrearme en su transgresora manera de fumar, sus pantalones divertidos, hoy rojos, mañana de lino a cuadros, a veces, jodidamente atractivo, vaqueros, y en sus camisas que gritan libertades, diversiones y que esconden, seguro, tras la timidez que delatan sus lentos movimientos, las ansias de cometer una locura.
Yo coqueteo. Coqueteo con mi pelo todas las mañanas mientras el Yoni me sirve perfecto mi café con leche en vaso no demasiado caliente, hago caracolillos con mechones de cabello y espero a que él vuelva a levantar la vista y vuelva a mirarme y yo le miro e intuyo su timidez de nuevo, le sonrío, y le pienso, le grito pensando “ven, no tengas miedo, ven, lo estoy deseando.”
Pero él no viene, se levanta, pasa tras de mí a veces, rozando a propósito mi espalda con su brazo, otras frente a mí, deteniéndose unos segundos para colocar su mano en el bolsillo del pantalón y buscar monedas que nunca encuentra (el monedero lo llevas en el bolsillo de atrás, lo sé hace meses) y decir un “hasta mañana” que huele a aroma de hombre apasionado encerrado en cuerpo frío y distante.
Y así, ocho meses. Día tras día. De lunes a viernes.
A veces comemos juntos, él en la mesa de la izquierda, yo en la derecha, él aburrido en las charlas con sus compañeros, yo divertida en las charlas con los míos. Esas comidas son nuestra fantasía, nos gusta encender un cigarrillo al mismo tiempo, como si lo hiciéramos juntos, tras follar en su piso, que tiene que ser de esos pequeños, con muchos libros apilonados en el suelo, y una nevera vieja repleta de notas sujetadas por imanes de viajes imposibles.
Ayer, debido a mi último día en esa empresa, me di cuenta de que no volvería a verle. A las nueve menos cinco, me levanté (con dos tetas) hacia su mesa, iba a dejarle una notita que por la noche había escrito medio embriaga por la ilusión, con mi número de teléfono como simple declaración de intenciones.
Pero crucé junto a él y seguí mi camino. Con la notita aun en mi mano. Él levantó la vista, me miró como siempre, sostuvo esa mirada largo rato, me sentí deseada como en mucho tiempo no me había sentido, y después de verme salir, retomó su lectura, como si nada.
Me sentí de pronto vacía.
Como siempre, entrando en la oficina, mis compañeros me preguntaron: “¿Ya has hablado con él?” Y como siempre yo contesté que no.
Bueno, ahora son ellos los que quieren darle la nota. Le han añadido al teléfono un café humeando dibujado, un punto de interrogación y un “¿qué tal si lo tomamos juntos?” y se lo están pasando bomba a la espera de la cara que pondrá el chico del bar cuando la reciba.
Por lo menos conseguí que quitaran el dibujito de la polla y las tetas que se habían empeñado en poner también…
Comentario:
amanda, toma la iniciativa. Ve a ese bar y dale tu teléfono. qué puede pasar?? que no te llame? Eso no es nada. Si la cosa sale mal y resulta que el tio folla fatal, pues al menos lo intentaste, pero no te quedaste con la baba colgando!
hazlo, hazlo, hazlo
hazlo, hazlo, hazlo
Comentario:
Una vez en un restaurante le pedí una tarjeta a la camarera. Era de estas dobladas en dos partes. Ya en el coche uno de los comensales que iba conmigo me la pidio para anotar el número, pues le había gustado el restaurante para invitar a su mujer. En el interior de la tarjeta estaba el nombre de la chica, su número móvil y que tenía libres los domingos y los lunes... nunca la llamé, aunque tengo la tarjeta en un tablón en mi oficina.
Comentario:
Ahí estamos, Pablo.
Simon, poco tiempo, lo siento. Volveré pronto, lo prometo.
Simon, poco tiempo, lo siento. Volveré pronto, lo prometo.
Comentario:
Y si la realidad estropea una bonita fantasia?
Comentario:
Amanda... te extrañamos.
Simon
Simon
Comentario:
Yo le hubiera dejado la nota la primera vez que tuviste intención de hacerlo, total, qué, al igual el tío coge el papel y lo arruga después de leerlo como si se tratara del ticket de la compra como que se levanta y empieza a caminar detrás de ti al ritmo de tus glúteos, o se queda donde está y te llama a tu móvil…
Comentario:
GENIAL RECOMENDACIÓN LA DE pRIMAVERITIS, ALIAS MADRE DE GAJITO...Pasa todos los dias, te encuentras con gente con la que sabes que conectas pero el contexto te impide establecer contacto...Solo es un contextito de nada...Mete primera, tipo "Me cambio de empresa y ya no te voy a ver más y me gustaría conocerte mejor...Me permites que te invite a un café"...Y ya...Los que tenéis un bloque de amigos muy estructurado sois más vergonzosos, se comprende...No se trata tanto de ligar como de curiosidad, deduzco de tu título...Muy bien descrita la situación
Comentario:
Amy, qué bonito lo que has escrito, gracias.
Nadie recuerda mi misma situación con el profe de mates? Ains, poca memoria. Pero como dice K010T (por cierto, algún día explica este nick, por favor), la carga sexual es intensisíma, y la aventura, mucho más emocionante que lanzarse a la piscina en el segundo café.
Me lo estoy pasando bien y quiero seguir disfrutándolo.
Nadie recuerda mi misma situación con el profe de mates? Ains, poca memoria. Pero como dice K010T (por cierto, algún día explica este nick, por favor), la carga sexual es intensisíma, y la aventura, mucho más emocionante que lanzarse a la piscina en el segundo café.
Me lo estoy pasando bien y quiero seguir disfrutándolo.
Comentario:
¿Porqué decís que no le pega nada? ella misma ha dicho muchas veces que nunca le ha hecho falta tomar la iniciativa, los hombres se adelantan ;). Ahora está falta de práctica jejeje, y es posible que le de un pelín de miedito la reacción del nene mono, que al fin y al cabo lo tiene un poco idolatrado jejejeje.
Qué emocionante ;).
Qué emocionante ;).
Comentario:
Has descrito aqui una de las escenas sexuales mas bellas de cuantas se puedan imaginar. Ese pavoneo intencionado tiene una carga sexual que se puede respirar incluso a través del LCD-TFT. Y mira que yo tambien he pensado que aquellos que siempre hemos sido asi de ridículos como este personaje solo teniamos la remota posibilidad de cruzarnos con una mujer dos bien puestas como te imaginaba a ti para lanzarse al barro......curioso.
Comentario:
¿Y desde cuándo la implacable y experimentada Amanda sufre estos ataques propios de chica colegiala?
Comentario:
Por ahí dicen que no te pega nada, yo siempre te vi la sensibilidad a flor de cualquier parte de tu cuerpo, pasando por tus nueronas y terminando por esos tacones en que terminan tus divinas sandalias. Las ilusiones son ese punto de partida donde nace cada nuevo aliento de vida. Y por supuesto si no nos ponemos nerviosas ante ellas qué sería de nosotras.
Comentario:
Jajajajajaja esta historia me suena!!!! llevo años haciendo lo mismo en la biblioteca, llegan momentos en que no sabes si es un juego o timidez de esas de libro que se tiene cuando estás seguro que en tras el tercer día de bajón porque habeis dejado de jugar te le cruzas en cualquier sitio, con otra actitud, pero con las mismas intenciones.... es el juego perfecto en ciudades chiquititas.
Pero, por si acaso, pasate un día a comer por allí, aunque sea a las 9 de la mañana ;)
Disfrutalo!!
Pero, por si acaso, pasate un día a comer por allí, aunque sea a las 9 de la mañana ;)
Disfrutalo!!
Comentario:
¿ya has encontrado a gajito?
un beso
un beso
Comentario:
Raja, eres una raja, yo que te veia como la supermujer que coge de la vida lo que le apetece y resulta que a veces es como yo que siempre me quedo en loss pensamientos y nunca llego a los actos.
Menos mal que tu tienes unos compañeros que te lo pueden solucionar, los mios ni se enteran.
Un besote.
Menos mal que tu tienes unos compañeros que te lo pueden solucionar, los mios ni se enteran.
Un besote.
Comentario:
!! Que bien escribes!!, Dios, !!cuanta dulzura contienes !!, !! cuanto afecto a entregar!!.
Desde ahora esperaré, impaciente, para leer tus crónicas.
Besos
Desde ahora esperaré, impaciente, para leer tus crónicas.
Besos
Comentario:
Como mis antecesores pienso que en principio no te pega nada, pero también se que es eso lanzate, aunque sea más de lo mismo (yo me lancé y el mio está casado) pero no me arrepiento, me lo estoy pasando muy bien (los tímidos son los mejores)
Comentario:
Holaaa, es la primera vez que te comento!! No te pega nada eso de que hayas pasado de darle la nota!!! Y encima que él te había mirado....aiss,los chicos tímidos son lo peor..no sabes si lanzarte o no :S Ya contarás!!!
Comentario:
En serio se la han dado? Jo, que nervios no? y que emocionante!!!
Ya seguirás contando...
Un saludo de otra currante de "weekend"
Ya seguirás contando...
Un saludo de otra currante de "weekend"
Comentario:
Amanda no te pega nada...te pone nerviosa ese tipo???? No me lo creo!! No pierdas más tiempo, y haz lo que te pida el cuerpo, xq es lo mejor que puedes hacer por ti misma.
