Mi viaje a la luz...
Viajo en un pajarraco de hierro y cristales, que tras cada curva me parece de plástico fino, voy buscando reunirme con la luz, esa que tanto ansío. A mi lado treinta historias, treinta penas o alegrías...pero al fin y al cabo...treinta vidas.
Delante un chico de gafas sonríe, cuenta que está enamorado de la niña más bonita de su clase, a su lado su hermana le mira con ojos de admiración, debe ser algo así como un ídolo para ella. La rubia de mi izquierda manda mensajes sin parar por el móvil, y sonríe cada vez que ese cacharrito le indica que ha recibido contestación...Un militar joven habla con una anciana, al rato se sienta junto a ella para que le siga contando historias de su juventud, Towandaaaaa!!!!
Un tipo de unos treinta y pocos cuenta a quien le quiera escuchar que vino hace un mes de su país, ahora se dirige a la capital a buscarse un porvenir mejor, echa de menos a su mujer y a sus hijos que quedaron allí a la espera de un poco de dinero al mes con el que llevar una vida mejor. Una señora duerme...está sonriendo, seguro que sueña con algo bonito, quizá un encuentro en esa estación...quien sabe!.
Tres niños viajan con su mamá, van a ver a su papá que está allí trabajando. Preguntan continuamente a su madre cuanto les falta para llegar, ella les contesta con cariño que ya queda poco...yo también la quiero creer...pero tengo un problema con el tiempo...pasa lento cuando quiero que avance...y vuela cuando pretendo pararlo. Ahora solo deseo llegar a ese pequeño rincón, y abrir la persiana y dejar que entre toda esa luz que busco, y si en algún momento ese cielo se nubla...no me importará...por que lo que yo realmente quiero es estar allí, en ese rinconcito...y respirar ese secreto perfume, ese que algún día descubriré. ;-)
Dulces noches a todos.
Delante un chico de gafas sonríe, cuenta que está enamorado de la niña más bonita de su clase, a su lado su hermana le mira con ojos de admiración, debe ser algo así como un ídolo para ella. La rubia de mi izquierda manda mensajes sin parar por el móvil, y sonríe cada vez que ese cacharrito le indica que ha recibido contestación...Un militar joven habla con una anciana, al rato se sienta junto a ella para que le siga contando historias de su juventud, Towandaaaaa!!!!
Un tipo de unos treinta y pocos cuenta a quien le quiera escuchar que vino hace un mes de su país, ahora se dirige a la capital a buscarse un porvenir mejor, echa de menos a su mujer y a sus hijos que quedaron allí a la espera de un poco de dinero al mes con el que llevar una vida mejor. Una señora duerme...está sonriendo, seguro que sueña con algo bonito, quizá un encuentro en esa estación...quien sabe!.
Tres niños viajan con su mamá, van a ver a su papá que está allí trabajando. Preguntan continuamente a su madre cuanto les falta para llegar, ella les contesta con cariño que ya queda poco...yo también la quiero creer...pero tengo un problema con el tiempo...pasa lento cuando quiero que avance...y vuela cuando pretendo pararlo. Ahora solo deseo llegar a ese pequeño rincón, y abrir la persiana y dejar que entre toda esa luz que busco, y si en algún momento ese cielo se nubla...no me importará...por que lo que yo realmente quiero es estar allí, en ese rinconcito...y respirar ese secreto perfume, ese que algún día descubriré. ;-)
Dulces noches a todos.





