De regreso a casa...
Cansada ya de tanta guerra, corrió en busca su paz..., era una noche gris dentro de un paisaje oscuro, caminó durante más de cien lunas, descalza por la fría tierra de su selva. No quería pensar en todas las batallas que perdió antes de comenzar, ni en esas caras que vio a su paso con el miedo marcado en su rostro. Soñó con esa despedida cada noche, recordaba bien su mirada y como de su boca salían palabras que no conseguía entender, temblando revivió ese beso que sabía que sería el último. Cruzó muchas veces estos mismos senderos de pensamientos atropellados que invadían su propio carril. De dentro de su cuerpo brotaba una fuerza que la hacía seguir caminando, y perdida dentro de esa selva seguía oyendo bajito como sonaba una canción, y se emocionó como tantas veces con el sonido de una guitarra que la hacía reír por todo y llorar por nada. Ya no había reloj que marcara las horas, lo había dejado abandonado en algún rincón durante su largo caminar, parado a las once y veinte de una noche gris…como esta. Guardaba en un arcón sus mejores recuerdos, y al abrirlo desprendía ese aroma de cariño que se quedó para ella y así sincera agradecía lo que su corazón le contaba sin palabras de las cosas buenas que quedaron para no ser olvidadas. No sabía como continuar, ni a donde ir, así es que decidió parar y descansar para dormir un poco, se apoyó en el tronco de un gran árbol y al despertar sintió como sus raíces le daban un cariñoso abrazo de bienvenida a este nuevo día que empezaba, y cual fue su sorpresa al descubrir que junto a ella durante la noche había brotado una pequeña flor que dio la primera nota de color a su vida desde que comenzara su largo viaje de regreso a casa.
Posdata: Era una flor trampa...grrrrrrrrrrr ¡me cago en toas sus muelas picadas!
Posdata: Era una flor trampa...grrrrrrrrrrr ¡me cago en toas sus muelas picadas!





