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La Butaca
Desde mi rincón... hacia el mundo.
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Acá estoy... ahora q todos parecen volverse locos con esto de los blogs, decidí q yo también lo haría. ¿Por qué? Me titulé de periodista hace poco y mientras espero a q llegue mi gran oportunidad laboral me dije q no podía quedarme sin hacer nada.
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Periodismo como estilo de vida
La mayoría de las críticas que se realizan sobre la formación en las escuelas de Periodismo vienen de profesionales formados y de gran trayectoria, de miembros del Colegio de Periodistas o de estudiantes de universidades tradicionales, quienes se jactan de los años de prestigio de sus casas académicas. Pero los siguientes párrafos vienen directamente desde la trinchera misma, el principal blanco de los prejuicios contra los jóvenes -y en su mayoría mediocres- periodistas: la escuela de Periodismo de una universidad privada.

Desde la década de los 80, cuando la educación se convirtió en un negocio rentable, las universidades privadas comenzaron a vender carreras, cosa que nunca se había hecho antes. El concepto de universalidad que sostenían las instituciones tradicionales perduró, pero en el caso de las privadas, este concepto fue reemplazado por el arancel que pagaban los padres.

Sin embargo, los primeros periodistas de la generación post-gobierno militar, aún conservaban el espíritu inquisitivo y el hambre de conocimiento que caracteriza a la carrera. Entonces ¿qué pasó después? ¿por qué las últimas “horneadas” de periodistas han salido tan quemadas?

Primer culpable: la cultura audiovisual. La televisión, el cine, los juegos de Playstation, etc. La manera más cómoda de divertirse e informarse sin tener que hacer el terrible y agotador ejercicio de leer. La educación en todos sus niveles, que cada día es más monótona y poco interesante (incluidos sus profesores) no ayuda a estimular el aprender. Para muchos es más entretenido ver una película que leer un libro, aunque tenga ilustraciones.

Segundo culpable: el Internet. ¿Quién va a pasar toda una tarde en la biblioteca buscando información si puede bajar el trabajo del ramo desde Rincóndelvago.com? El ciberespacio nos ha hecho más cercanos con otras culturas, pero nos ha alejado de nuestro ejercicio mental de aprender e interesarse por todo aquello que no esté en una pantalla.

Tercer culpable: las universidades privadas. Sí, y con mayor razón lo dice una estudiante que estuvo en esas aulas, que compartió con esos niños ricos e hijitos de su mamá, y también con aquellos –como la suscrita- que por un par de puntos en la PAA no pudieron entrar a una tradicional. Las universidades privadas en general no tienen mallas curriculares adecuadas con la formación de un periodista de verdad y por esto mismo, los buenos periodistas que salen de estas instituciones son autodidactas.

Cuarto culpable: el mal concepto de periodismo. Cuando a uno le presentan la carrera, se ve todo bonito y uno piensa que es relativamente fácil. Pero el periodismo no es como una ingeniería o una carrera técnica. Es un estilo de vida, como ser punk o evangélico; se necesitan agallas, ganas de saber lo que ocurre a tu alrededor.

La formación en las escuelas de Periodismo siempre será deficiente, mientras sigan siendo tantas y depende de los mismos jóvenes que, si tienen la vocación, no importará donde estudien, porque al final, serán periodistas.

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