Se busca chaqueta
Era una chaqueta de mierda, pero me jode que me quiten cosas. Es algo que no llego a comprender, el por qué alguien tiene que coger cosas que no son suyas. Y menos un viernes por la noche. Porque vamos a ver, muy mal tiene que estar una persona para entrar (o salir) de un garito pensando "voy a ver si encuentro un pavo al que le pueda mangar algo..." Por favor, que es viernes por la noche...
Sí que puedo entender el robo por necesidad, o el carterismo, incluso el robo por impulso en un supermercado. Pero que salgas un viernes a tomarte algo y ver gente, te sientes a hablar con alguien, dejes la chaqueta en el respaldo de la silla donde te sientas... ¡y que cuando te des la vuelta ya no esté ahí! La verdad es que hay que reconocerle el mérito. No me di ni cuenta. Todo un Anthony Blake del hurto, sí señor. Menos mal que, por causas del destino, no llevaba el móvil encima, si no la pérdida habría sido mayor. Y con el frío que hacía anoche en Madrid... menos mal que hay otras formas de entrar en calor..
Lo peor es la cara de tonto que se te queda. Yo ayer me sentí como Paco Martínez Soria, al que le acaban de hacer el timo de la estampita nada más llegar a la capital. Si es que soy demasiado confiado. Pero en fin, a partir de ahora habrá que tomar precauciones. Cada noche que salga, además de cartera, llaves, móvil... tendré que llevarme el candado antirrobo, como los que se le ponen a las motos.
Bueno, me bajo a la copisteria, a fotocopiar los carteles de "Se busca", y luego me voy a Chueca a pegarlos. No, si es que la culpa es mía por no saber dónde me llevan...
Joseph Raven's night

"¡Profeta! exclamé-, ¡cosa diabólica!
¡Profeta, sí, seas pájaro o demonio!
¡Por ese cielo que se curva sobre nuestras cabezas,
ese Dios que adoramos tú y yo,
dile a esta alma abrumada de penas si en el remoto Edén
tendrá en sus brazos a una santa doncella
llamada por los ángeles Leonora,
tendrá en sus brazos a una rara y radiante virgen
llamada por los ángeles Leonora!"
Y el cuervo dijo: "Nunca más."
"Nunca más volveré a probar el José Cuervo" me repetía una y otra vez, mientras cada palabra martilleaba las paredes internas de mi cabeza. Todo daba vueltas en mi habitación, pero mi mente se mostraba más lúcida que otras veces. Estaba borracho, de eso no había duda. Pero de alguna extraña forma, podía encajar mis pensamientos, a pesar de que podía sentir como cada una de mis neuronas entraba en mi cerebro, cual enjambre de abejas. En semejante estado no podía dormir, alterado por varios pensamientos. No sé qué resorte se debió activar dentro de mi cabeza, pero había empezado a recitar mentalmente "El cuervo", modificado y simbiotizado con mis propios recuerdos:
- "¡Apura, oh, apura este dulce tequila y olvida a tu ausente Leonora!".
Más de veinte minutos tardé en sustiuir a Leonora por Susana. En ese momento, recordé la razón por la que abrí esa maldita botella. Susana la ausente. Susana la añorada. Después de todo, la poción etílica no había surtido efecto. Los recuerdos estaban más frescos que nunca, y al agitarse dentro de mí me clavaban sus púas, recordándome que todo podría haberse arreglado con un poco más de atención por mi parte. Como aquellas macetas del balcón, que nunca regaba, y un día descubrí irremediablemente secas. Algo así me había pasado con Susana. Un poco más de cuidado, constantes riegos, una pizca de abono de vez en cuando... y Susana seguiría conmigo. Aquí. En esta casa que ahora estaba tan sola...
Y silenciosa. Por primera vez descubrí el silencio. Entre las paredes de mi habitación no se oía nada más que los ecos de mis remordimientos. El sonido del agua correr por las tuberías me apartó de estos pensamientos. Estas paredes son tan finas... Me dio la impresión que si me concentraba, podía saber incluso qué había cenado la persona que acababa de tirar de la cadena... ¿pero qué tipo de borrachera era esta? No lo soportaba más. Me levanté, en busca de los últimos tragos del dorado licor. Y al entrar al salón el recuerdo de Susana me volvió a asaltar. Por un momento tuve la sensación de que aún seguía ahí. Me serví un buen vaso de José Cuervo.
Al día siguiente me sentía mejor. Haber estado toda la noche torturándome me sirvió de escarmiento. Desde entonces, tomé una determinación: esa fue la última vez que le ponía nombre a una planta de interior...
¿Y desde cuando Susana es un buen nombre para un geranio?
Semana de nieves...

Bueno, pues parece que después de cuatro meses en la capital, todo va cogiendo un poco de forma. No sin problemas, ayer empaqueté el portatil antiguo destino Jerez de los Caballeros. Me dio un poco de pena, pues es un buen ordenador. Mejor dicho, me costó un poco decidirme entre vender ese y el que tengo ahora. Pero el resultado será positivo: tengo un buen ordenador y la semana que viene recibiré un jugoso giro postal de 600 eurazos. Quien inventó eso de que "el dinero no da la felicidad" que me espere a la puerta del restaurante Sukothai este fin de semana, y que me diga si tengo cara de felicidad o de agonía. Le tengo ganas a ese restaurante, en plena Castellana. Desde el notable Sheng de Alicante, no he vuelto a comer en un restaurante asiático, y éste tiene buena pinta. La solución: la pasta que le saco al portatil. ¡Cómo se agradece un respiro económico después de cuatro meses de abstinencia!
Y por si eso fuera poco, la semana puede ser perfecta (o casi). Esta mañana, la mañana más blanca que he visto en mi vida, he estado en la segunda ronda de entrevistas en Colgate. Después de los test de habilidad y personalidad, le tocaba el turno a la entrevista personal. La impresión ha sido satisfactoria. Nada más llegar, la recepcionista ya me ha ubicado: "¿Eres José María, verdad?" Me ha hecho sentir importante. Después, entrevista personal con las tres jefas (si, eso he puesto, jefas) de producto para las que trabajaría. Yo creo que he estado bien. Tranquilo, confiado y hasta simpático (si, eso he puesto, simpático). El caso es que no me han querido decir cuántos candidatos más tenían que entrevistar. Espero que no muchos. Y que si hay más, que uno de ellos sea mi compadre Alfredo. Lo que sería la repera es que nos cojan a los dos.
Bueno, basta de soñar. Por lo pronto, no me separaré del teléfono por si llega la llamada esperada: "Has sido elegido para entrar en la empresa". Me gustará trabajar allí. La suerte está echada.
Y mientras, sigue nevando fuera. Me encanta esta ciudad, sobretodo esta semana.
Now listening: "Let it snow", por Michael Buble (con permiso del boss Sinatra)
Tantos blogs... y tan poco tiempo
Esto de los blogs es un fenómeno curioso. Aunque a la vez es muy humano, esto de buscar un espacio entre tanta información inútil para dejar nuestra huella. Cada uno tendrá sus razones para escribir el suyo. Los hay que escriben sobre su vida, o sus aficiones, su entorno, o sus idas de olla. Luego el que sean más o menos leídos no es tan importante como el hecho de decir: "lo he escrito yo". Al menos ese es mi caso.
Últimamente me ha dado por echarle el ojo a otras bitácoras que hay por ahí. Tiene un poco de voyeurismo, el asunto. Eso de leer lo que escriben otros sobre sus cosas es algo así como mirar a través de la ventana a ver si la vecina está tendiendo la ropa o hace la comida. Es decir, meternos en sitios que los demás han creado para sí. Con algunas diferencias, claro. Pero el caso es que hay weblogs ahí al lado que merecen muy mucho la pena. Poco a poco iré enlazando aquellos que suelo leer con más frecuencia. De momento sólo hay uno, idesciptiblemente recomendado.
Pero mientras pongo en orden la lista de aquellos que leo (o me gustaría leer) habitualmente, ahí va una selección de blogs inexistentes, pero que sería divertido que existieran:
El ablogado del diablog: Escrito por un abogado criminalista americano, cuenta como se las ingenia para sacar de la cárcel a un psicokiller colombiano. El tío no tiene ningún escrúpulo, pero tiene gracia, el jodío. Recomendación: si le haces algún comentario ofensivo, hazlo con precaución, tiene contactos en todo el mundo, y te podría encontrar.
Blogaritmos neperianos: Un matemático irlandés cuenta sus avances en su investigación. Tiene la curiosa idea que el comportamiento de las fuerzas de la naturaleza se puede explicar desde la teoría del comportamiento de los fluidos en un recipiente cónico. La cosa no tendría más gracia si no fuera porque, entre teoría y teoría, se endiña vasos de whisky del tamaño de su cabeza.
Blog Spencer: Este es de un fanático de las películas de Bud Spencer. Una extraña afición que da como fruto estúpidos comentarios, pero acompañados de divertidas fotografías. Cada texto que escribe lo acompaña de una foto de Bud trucada en la que siempre sale él acompañado del actor.
Backstreet Blogs: Con ese nombre no puede traer nada bueno...
En fin, podría seguir, pero... Bueno, vale, lo reconozco, no puedo. Pero es que no es tan fácil. Las dos primeras han tenido gracia, pero las otras las he puesto para rellenar. Cuando se me ocurran más, las pongo, eso sí.
Últimamente me ha dado por echarle el ojo a otras bitácoras que hay por ahí. Tiene un poco de voyeurismo, el asunto. Eso de leer lo que escriben otros sobre sus cosas es algo así como mirar a través de la ventana a ver si la vecina está tendiendo la ropa o hace la comida. Es decir, meternos en sitios que los demás han creado para sí. Con algunas diferencias, claro. Pero el caso es que hay weblogs ahí al lado que merecen muy mucho la pena. Poco a poco iré enlazando aquellos que suelo leer con más frecuencia. De momento sólo hay uno, idesciptiblemente recomendado.
Pero mientras pongo en orden la lista de aquellos que leo (o me gustaría leer) habitualmente, ahí va una selección de blogs inexistentes, pero que sería divertido que existieran:
El ablogado del diablog: Escrito por un abogado criminalista americano, cuenta como se las ingenia para sacar de la cárcel a un psicokiller colombiano. El tío no tiene ningún escrúpulo, pero tiene gracia, el jodío. Recomendación: si le haces algún comentario ofensivo, hazlo con precaución, tiene contactos en todo el mundo, y te podría encontrar.
Blogaritmos neperianos: Un matemático irlandés cuenta sus avances en su investigación. Tiene la curiosa idea que el comportamiento de las fuerzas de la naturaleza se puede explicar desde la teoría del comportamiento de los fluidos en un recipiente cónico. La cosa no tendría más gracia si no fuera porque, entre teoría y teoría, se endiña vasos de whisky del tamaño de su cabeza.
Blog Spencer: Este es de un fanático de las películas de Bud Spencer. Una extraña afición que da como fruto estúpidos comentarios, pero acompañados de divertidas fotografías. Cada texto que escribe lo acompaña de una foto de Bud trucada en la que siempre sale él acompañado del actor.
Backstreet Blogs: Con ese nombre no puede traer nada bueno...
En fin, podría seguir, pero... Bueno, vale, lo reconozco, no puedo. Pero es que no es tan fácil. Las dos primeras han tenido gracia, pero las otras las he puesto para rellenar. Cuando se me ocurran más, las pongo, eso sí.
Head in a bottle
Sábado (técnicamente domingo), 1:23 am
Acabo de llegar a casa. He visto una gran película sobre soledad, amistad y enología. O eso es lo que a mí me ha parecido.
No se me ocurre mejor momento para escribir este post.
Últimamente en mi cabeza se oye una canción. Una canción que habla sobre la soledad. Una bonita canción. Le subiré el volumen, para que se oiga fuera de mi Cabeza:
Just a castaway, an island lost at sea, oh
Another lonely day, with no one here but me, oh
More loneliness than any man could bear
Rescue me before I fall into despair, oh
I’ll send an s.o.s. to the world
I’ll send an s.o.s. to the world
I hope that someone gets my
I hope that someone gets my
I hope that someone gets my
Message in a bottle, yeah
Message in a bottle, yeah
A year has passed since I wrote my note
But I should have known this right from the start
Only hope can keep me together
Love can mend your life but
Love can break your heart
I’ll send an s.o.s. to the world
I’ll send an s.o.s. to the world
I hope that someone gets my
I hope that someone gets my
I hope that someone gets my
Message in a bottle, yeah
Message in a bottle, yeah
Message in a bottle, yeah
Message in a bottle, yeah
Walked out this morning, don’t believe what I saw
Hundred billion bottles washed up on the shore
Seems I’m not alone at being alone
Hundred billion castaways, looking for a home
I’ll send an s.o.s. to the world
I’ll send an s.o.s. to the world
I hope that someone gets my
I hope that someone gets my
I hope that someone gets my
Message in a bottle, yeah
Message in a bottle, yeah
Message in a bottle, yeah
Message in a bottle, yeah
Sending out at an s.o.s.
Sending out at an s.o.s.
Sending out at an s.o.s.
Sending out at an s.o.s.
Sending out at an s.o.s.
Sending out at an s.o.s...
Me encanta. Me sube la moral. "...he salido esta mañana, no creía lo que veía. Cientos de billones de botellas húmedas en la orilla..." Como siempre que un genio canta en mi Cabeza, sobran las palabras. Gracias, Mr. Sting. Buenas noches, cabeza.
Acabo de llegar a casa. He visto una gran película sobre soledad, amistad y enología. O eso es lo que a mí me ha parecido.
No se me ocurre mejor momento para escribir este post.
Últimamente en mi cabeza se oye una canción. Una canción que habla sobre la soledad. Una bonita canción. Le subiré el volumen, para que se oiga fuera de mi Cabeza:
Just a castaway, an island lost at sea, oh
Another lonely day, with no one here but me, oh
More loneliness than any man could bear
Rescue me before I fall into despair, oh
I’ll send an s.o.s. to the world
I’ll send an s.o.s. to the world
I hope that someone gets my
I hope that someone gets my
I hope that someone gets my
Message in a bottle, yeah
Message in a bottle, yeah
A year has passed since I wrote my note
But I should have known this right from the start
Only hope can keep me together
Love can mend your life but
Love can break your heart
I’ll send an s.o.s. to the world
I’ll send an s.o.s. to the world
I hope that someone gets my
I hope that someone gets my
I hope that someone gets my
Message in a bottle, yeah
Message in a bottle, yeah
Message in a bottle, yeah
Message in a bottle, yeah
Walked out this morning, don’t believe what I saw
Hundred billion bottles washed up on the shore
Seems I’m not alone at being alone
Hundred billion castaways, looking for a home
I’ll send an s.o.s. to the world
I’ll send an s.o.s. to the world
I hope that someone gets my
I hope that someone gets my
I hope that someone gets my
Message in a bottle, yeah
Message in a bottle, yeah
Message in a bottle, yeah
Message in a bottle, yeah
Sending out at an s.o.s.
Sending out at an s.o.s.
Sending out at an s.o.s.
Sending out at an s.o.s.
Sending out at an s.o.s.
Sending out at an s.o.s...
Me encanta. Me sube la moral. "...he salido esta mañana, no creía lo que veía. Cientos de billones de botellas húmedas en la orilla..." Como siempre que un genio canta en mi Cabeza, sobran las palabras. Gracias, Mr. Sting. Buenas noches, cabeza.
Marketing para la vida
Aprovecho este espacio para la presentación en exclusiva del prólogo de mi inexistente y nunca publicado libro titulado "Marketing para la vida". En él trato de hacer una comparación entre los procesos estratégicos y tácticos del marketing y otras situaciones de nuestra cotidianeidad (vaya palabra fea, por cierto). La cosa empieza así:
"Circulan por ahí miles y miles de manuales de marketing que los directivos de todo el mundo se afanan por leer y aplicar. Seguramente lo que ponga en sus páginas les ayudará en aquello que pretenden, que no es otra cosa que ganar dinero y más dinero. Y no es que yo reniegue de este uso del marketing, ya que algún día me gustaría dedicarme a esto (señores de Colgate, tomen nota). Pero creo que esta noble ciencia tiene tan mala fama precisamente por este uso al servicio del capital. Personalmente, pienso que el marketing puede tener otras aplicaciones más prácticas. O mejor dicho, el marketing está más presente de lo que pensamos en nuestras vidas. En este libro trataremos varios tipos de "marketing existencial", como podría ser el marketing amoroso (o sexual), el laboral, o el siempre interesante marketing familiar.
Pongamos un ejemplo comparativo: ¿se pueden emplear las mismas tácticas o formas de actuar para conquistar un mercado que para conquistar a otra persona? Aparentemente no. Pero si echamos un vistazo en profundidad veremos que no son cosas tan diferentes. Para empezar, el marketing utiliza métodos de investigación para conocer bien su mercado. O sea, algo así como lo que hacemos tod@s cuando vamos detrás de alguien. Puedes recurrir a fuentes de información secundarias (sus amig@s), a una encuesta, o simplemente tomar la información a través de la observación directa. Una vez tenemos la información sobre quién va a consumir nuestro producto, lo que haremos es adaptar este producto (o sea, nosotros mismos) a lo que entendemos que la consumidora / consumidor necesita. Para ello utilizamos tanto elementos del packaging o envase (esos pantalones y camisa nuevos...), como del propio producto (cambiamos nuestra forma de actuar, de hablar...)
Tenemos pues, la información sobre quién va a consumir nuestro producto, y hemos hecho lo posible para adaptarlo a sus gustos. El siguiente paso es dar a conocer nuestro producto. Podemos emplear varias tácticas. Desde las campañas de RR.PP. (atento a controlar su circulo de amistades), pasando por la publicidad subliminal (un guiño, una mirada...) o porqué no, el marketing directo (o sea, ir a saco). También podemos optar por hacer promociones (¿te apetece una copa?). En definitiva, hacer aquello que consideremos para que la otra persona conozca quién y cómo somos. Si hemos hecho un buen estudio de mercado, y nuestras políticas de producto y comunicación son las adecuadas, el/la "cliente" mostrará al fin interés por el producto. Pero después se debe pasar la prueba de fuego: el test de uso. Esto significa que si la experiencia con el producto es satisfactoria, encontrará motivos para repetir la compra. Si esto es así, podemos decir que nuestra estrategia de marketing amoroso o sexual (no lo olvidemos, en esto del marketing lo que importa son los objetivos) ha sido efectiva. Después, dependiendo de este objetivo, estudiaremos llevar a cabo otras tácticas de fidelización, o de satisfacción del consumidor. En definitiva, todo aquello que sirva para..."
Bueno, como introducción ya está bien, que si cuento todo luego el libro no se vende... Claro, ahora la cuestión sería: ¿si tan fácil es, que pasa que yo no tengo novia? Pues sencillamente, por estar todo el tiempo pensando estas gilipolleces...
"Circulan por ahí miles y miles de manuales de marketing que los directivos de todo el mundo se afanan por leer y aplicar. Seguramente lo que ponga en sus páginas les ayudará en aquello que pretenden, que no es otra cosa que ganar dinero y más dinero. Y no es que yo reniegue de este uso del marketing, ya que algún día me gustaría dedicarme a esto (señores de Colgate, tomen nota). Pero creo que esta noble ciencia tiene tan mala fama precisamente por este uso al servicio del capital. Personalmente, pienso que el marketing puede tener otras aplicaciones más prácticas. O mejor dicho, el marketing está más presente de lo que pensamos en nuestras vidas. En este libro trataremos varios tipos de "marketing existencial", como podría ser el marketing amoroso (o sexual), el laboral, o el siempre interesante marketing familiar.
Pongamos un ejemplo comparativo: ¿se pueden emplear las mismas tácticas o formas de actuar para conquistar un mercado que para conquistar a otra persona? Aparentemente no. Pero si echamos un vistazo en profundidad veremos que no son cosas tan diferentes. Para empezar, el marketing utiliza métodos de investigación para conocer bien su mercado. O sea, algo así como lo que hacemos tod@s cuando vamos detrás de alguien. Puedes recurrir a fuentes de información secundarias (sus amig@s), a una encuesta, o simplemente tomar la información a través de la observación directa. Una vez tenemos la información sobre quién va a consumir nuestro producto, lo que haremos es adaptar este producto (o sea, nosotros mismos) a lo que entendemos que la consumidora / consumidor necesita. Para ello utilizamos tanto elementos del packaging o envase (esos pantalones y camisa nuevos...), como del propio producto (cambiamos nuestra forma de actuar, de hablar...)
Tenemos pues, la información sobre quién va a consumir nuestro producto, y hemos hecho lo posible para adaptarlo a sus gustos. El siguiente paso es dar a conocer nuestro producto. Podemos emplear varias tácticas. Desde las campañas de RR.PP. (atento a controlar su circulo de amistades), pasando por la publicidad subliminal (un guiño, una mirada...) o porqué no, el marketing directo (o sea, ir a saco). También podemos optar por hacer promociones (¿te apetece una copa?). En definitiva, hacer aquello que consideremos para que la otra persona conozca quién y cómo somos. Si hemos hecho un buen estudio de mercado, y nuestras políticas de producto y comunicación son las adecuadas, el/la "cliente" mostrará al fin interés por el producto. Pero después se debe pasar la prueba de fuego: el test de uso. Esto significa que si la experiencia con el producto es satisfactoria, encontrará motivos para repetir la compra. Si esto es así, podemos decir que nuestra estrategia de marketing amoroso o sexual (no lo olvidemos, en esto del marketing lo que importa son los objetivos) ha sido efectiva. Después, dependiendo de este objetivo, estudiaremos llevar a cabo otras tácticas de fidelización, o de satisfacción del consumidor. En definitiva, todo aquello que sirva para..."
Bueno, como introducción ya está bien, que si cuento todo luego el libro no se vende... Claro, ahora la cuestión sería: ¿si tan fácil es, que pasa que yo no tengo novia? Pues sencillamente, por estar todo el tiempo pensando estas gilipolleces...
Chema vs El mercado laboral: 3er asalto
Después de un par de episodios aparentemente fallidos, mañana tendré una nueva entrega del divertido serial "Los procesos de selección y la madre que los parió"
Y es que yo me pregunto: ¿dónde encontrarán los responsables de resursos humanos las diferencias entre candidatos? O mejor dicho: ¿serán esas diferencias reales o después de entrevistar a tanta gente acabarán por confundir a unos con otros y lo echarán a suertes? No los envidio, desde luego, pero me intriga saber qué tipo de información sacarán de preguntas del tipo: ¿qué cosas tuviste que cambiar de tu forma de trabajar en tu anterior ocupación? o ¿Si llamara a tu anterior jefe, qué me diría de tí? ... ¿No se dan cuenta que la mayoría no sabemos qué responder, y si lo sabemos es que lo llevamos preparado, y por lo tanto puede ser una mentira como el edificio Windsor?
Hay varias opciones, imaginemos que el responsable de RR.HH. es Carlos Sobera:
P: Si llamara a tu anterior jefe, ¿qué me diría de tí?
a) Que era un vago y me estaba todo el tiempo rascando las bolas
b) Que era tan vago que tuvo que contratar a alguien para que me las rascara
c) Que soy un gran trabajador, guapo y que le gustaría un novio como yo para su hija
d) Que soy un gran trabajador, guapo y que le gustaría un novio como yo para él
Obviamente, como en los test de personalidad, no hay respuestas equivocadas, tan sólo aquellas que la otra persona quiere escuchar y aquellas que no.
Parece que le voy cogiendo el gusto a esto de hacer pruebas de selección. Aunque, por supuesto, espero que la de mañana sea la última por un tiempo...
Y es que yo me pregunto: ¿dónde encontrarán los responsables de resursos humanos las diferencias entre candidatos? O mejor dicho: ¿serán esas diferencias reales o después de entrevistar a tanta gente acabarán por confundir a unos con otros y lo echarán a suertes? No los envidio, desde luego, pero me intriga saber qué tipo de información sacarán de preguntas del tipo: ¿qué cosas tuviste que cambiar de tu forma de trabajar en tu anterior ocupación? o ¿Si llamara a tu anterior jefe, qué me diría de tí? ... ¿No se dan cuenta que la mayoría no sabemos qué responder, y si lo sabemos es que lo llevamos preparado, y por lo tanto puede ser una mentira como el edificio Windsor?
Hay varias opciones, imaginemos que el responsable de RR.HH. es Carlos Sobera:
P: Si llamara a tu anterior jefe, ¿qué me diría de tí?
a) Que era un vago y me estaba todo el tiempo rascando las bolas
b) Que era tan vago que tuvo que contratar a alguien para que me las rascara
c) Que soy un gran trabajador, guapo y que le gustaría un novio como yo para su hija
d) Que soy un gran trabajador, guapo y que le gustaría un novio como yo para él
Obviamente, como en los test de personalidad, no hay respuestas equivocadas, tan sólo aquellas que la otra persona quiere escuchar y aquellas que no.
Parece que le voy cogiendo el gusto a esto de hacer pruebas de selección. Aunque, por supuesto, espero que la de mañana sea la última por un tiempo...
Love is in the head
Lunes, 14 de Febrero:
Segundo día oficial de este diario cabecil, y nada más y nada menos que en el día del amor. Así que feliz San Valentín para los enamorados y feliz San Ballantine's para los que no lo estén tanto.
En "La Cabeza" también hay sitio para este sentimiento extraño. Pero se trata de amor del bueno, del que no duele. Y es que enamorarse con la cabeza es menos peligroso que hacerlo con el corazón. Aquí arriba todo se idealiza, y no hay sitio para finales tristes, porque somos nosotros los que controlamos la situación.
Pero siendo el día que es, dejemos al músculo del amor que sea el que tome la palabra. Nadie mejor que el rey del rock para darle forma a nuestros sentimientos:
Wise men say only fools rush in
But I can't help falling in love with you
Shall I stay, would it be a sin
If I can't help falling in love with you
Like a river flows surely to the sea
Darling so it goes
Some things are meant to be
Take my hand, take my whole life too
For I can't help falling in love with you
Like a river flows surely to the sea
Darling so it goes
Some things are meant to be
Take my hand, take my whole life too
For I can't help falling in love with you
For I can't help falling in love with you
Elvis dixit. Para qué molestarse en escribir poemas de amor, los mejores han sido ya escritos.
Segundo día oficial de este diario cabecil, y nada más y nada menos que en el día del amor. Así que feliz San Valentín para los enamorados y feliz San Ballantine's para los que no lo estén tanto.
En "La Cabeza" también hay sitio para este sentimiento extraño. Pero se trata de amor del bueno, del que no duele. Y es que enamorarse con la cabeza es menos peligroso que hacerlo con el corazón. Aquí arriba todo se idealiza, y no hay sitio para finales tristes, porque somos nosotros los que controlamos la situación.
Pero siendo el día que es, dejemos al músculo del amor que sea el que tome la palabra. Nadie mejor que el rey del rock para darle forma a nuestros sentimientos:
Wise men say only fools rush in
But I can't help falling in love with you
Shall I stay, would it be a sin
If I can't help falling in love with you
Like a river flows surely to the sea
Darling so it goes
Some things are meant to be
Take my hand, take my whole life too
For I can't help falling in love with you
Like a river flows surely to the sea
Darling so it goes
Some things are meant to be
Take my hand, take my whole life too
For I can't help falling in love with you
For I can't help falling in love with you
Elvis dixit. Para qué molestarse en escribir poemas de amor, los mejores han sido ya escritos.
Welcome to my head!!
Viernes, 11 de febrero de 2005
Menuda forma de comenzar un blog...
Me llamo Chema. Tengo 25 años, quince minutos y una cabeza. Tengo algunas cosas más, pero no es cuestión de ponerse a enumerar a estas horas de la noche...
Y como hace un cuarto de siglo y un cuarto de hora que nací, he pensado que nada mejor que regalarme un espacio para contar las absurdas historias que pasan en esta mi Cabeza. Que no es poco.
Pero la verdad es que no me apetece nada escribir ahora. Espero llenar este espacio poco a poco. Aún no sé de qué, pero algo me iré inventando. Aunque eso será el lunes, cuando vuelva a Madrid. Así que ahí dejo el asunto aparcado. Bonita forma de comenzar un blog...
Menuda forma de comenzar un blog...
Me llamo Chema. Tengo 25 años, quince minutos y una cabeza. Tengo algunas cosas más, pero no es cuestión de ponerse a enumerar a estas horas de la noche...
Y como hace un cuarto de siglo y un cuarto de hora que nací, he pensado que nada mejor que regalarme un espacio para contar las absurdas historias que pasan en esta mi Cabeza. Que no es poco.
Pero la verdad es que no me apetece nada escribir ahora. Espero llenar este espacio poco a poco. Aún no sé de qué, pero algo me iré inventando. Aunque eso será el lunes, cuando vuelva a Madrid. Así que ahí dejo el asunto aparcado. Bonita forma de comenzar un blog...






