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Acerca de
Y la cabeza sigue dando vueltas. Y cada vuelta que da, encuentra un motivo para dar otra. Con el impulso de las dudas y el propósito de elegir lo correcto ¿y eso que es? Muchas veces se detiene a inventar historias, dejando la mía a medio escribir. No sé qué haría yo sin mi cabeza. Donde la vida es más interesante que fuera de ella.
Sindicación
 
La ilicitana
Pues al final he ido. Después de trece meses en Madrid, ya estaba bien el ir a hacer una visita a una ilicitana que anda por estas tierras. El caso es que ella no me conocía a mí, y yo desde que llegué sabía que ella estaba por aquí, aunque si no me equivoco, en mayo se vuelve para Elche. Así que, este fin de semana, aprovechando que no tenía nada que hacer, decidí pasarme por su casa.

El caso es que no estaba sola. Tenía una "multitudinaria" visita. Cuando me he ido pensaba que casi ni habrá notado que he estado allí. Pero yo tenía ganas de ir, así que, por mi parte estaba todo hecho. Además, sé que a mí me ha hecho más ilusión verla que a ella verme a mi. Si es que me ha visto...

La muy cabrona vive en una casa muy grande. Muy bien decorada, con mucha luz, en plena Castellana... Y encima, su habitación es una de las mejores de la casa. No se cuida mal, no. Además, la casa tiene servicio, e incluso un equipo de seguridad. no me extraña, porque aquello tiene pinta de caro. He aprovechado, ya que estaba allí, para dar una vuelta por el sitio. En total, habré estado un par de horas allí. Lo triste es que no he cruzado una palabra con ella. Como había tanta gente allí me ha dado vergüenza decirle nada.

Estaba tan seria como siempre, pero sé que se ha dado cuenta de que he ido allí sólo por verla a ella. Hasta le he sacado fotos. Y es que vaya ilicitano estaría hecho si no voy al Museo Arqueológico a ver a mi Dama...



Chema's Head - OST: "Feeling Good" de Nina Simone

 
En mi fiesta me colé
Viernes tarde. Madrid. Cuarta planta. Letra B. Llueve. Sería una buena excusa para no salir de casa. Si no fuera porque tengo otras mejores. La verdad es que hacía tiempo que no tenía una sesión de home-aloning como las de antes. Pues ésta va a ser una de las buenas. No pasa nada por quedarme sólo en casa. Es más, yo lo he decidido. Lo que no tenía yo planeado es llegar a esta situación con la cuenta corriente a cero. No tengo ni para el metro. Las palabras "fin de mes" se están empezando a colar en mis peores pesadillas.

Bueno, pensándolo bien, no es tan grave. Lo único es que tenía pensado salir de compras este sábado, y voy a tener que posponerlo. Por lo demás, todo OK. Por suerte, mi colección de DVDs y Divx sale a mi auxilio en casos como éste. Además, aprovecharé para darle un empujón a "Las tres caras de la moneda", o a otros absurdos proyectos que llevan días zumbando por aquí.

Y para el domingo, se me ha ocurrido una tontería. Algo que llevaba tiempo queriendo hacer, pero aún no me explico cómo no lo he hecho. Voy a ir a visitar a una ilicitana que sé que anda por tierras madrileñas. No sé si se acordará de mí. Pero como intentarlo es gratis....

Y hablando de gratis... ¿quedará algo decente por los armarios para la cena? Bueno, mientras quede creatividad, no habrá hambre que se resista...

Chema's Head - OST: "Raindrops keep fallin' on my head" de Petra Magoni
 
Con Alá hemos topado
Ahora sí que se va a liar. Bien es conocida mi transigencia para todo tipo de creencias y de dogmas. Pero con lo que oí el otro día no puedo. Siempre he tratado de no juzgar las costumbres de las religiones, por parecerme todas igual de absurdas e injustas. Pero lo que no entiendo es por qué tienen que meterse con uno de mis héroes: Homer Simpson.

Ahora resulta que para que en una cadena árabe de televisión puedan emitir los Simpson, han debido pasar una "performance" para adaptarse al gusto de esta inofensiva religión. Ahora, gracias a una emisora local de televisión, todos podrán conocer las aventuras de Omar Shamshoon. A simple vista puede parecer que tras este nombre alguien parecido a nuestro querido Homer. Pero no. Detrás de este nombre de apariencia árabe se esconde algo muy lejano a lo que algún día ha sido el cabeza de familia Simpson. Imaginemos el principio de un episodio cualquiera...

Vemos cómo Omar se levanta de dormir la siesta. Como es domingo, se sienta un rato a ver la tele. Están poniendo las noticias de Al-Jazeera. Cuentan alguna cosa no-divertida sobre los chíitas. Por supuesto, el presentador no es Kent Brockman, sino Emir Brock-Hassam. El-Bart y Lisa-Alí acompañan a su padre mientras reza cara a la Meca más tarde. Mientras su mujer se queda en la cocina haciendo la cena, Omar decide salir un rato. Como el bar de Moe no existe, tan sólo le queda la opción de irse un rato al parque a leer el Corán. Al volver a casa se cruza con su vecino Mohammed Flan-h-Ders, al que desea muy buenas noches. Después entra en su casa, atraído por un sabroso aroma... Son las patatas al horno que forman el plato principal de su cena. Por supuesto, nada de panceta, ni hamburguesas. Mientras, el espectador de pregunta: ¿cómo puede este personaje estar tan gordo si no come grasa?... Unas oraciones después está durmiendo felízmente. Mañana será otro apasionante día en la vida de Omar Shamshoon.

¿Divertido, verdad? Pues algo así deben haber dejado de la serie original. Joder, para una cosa buena que tienen los Estados Unidos y van y la cambian. No pretendo meterme con nadie, y menos por su religión, pero ¿esta gente no sabe lo que es la ironía? No es por nada, pero si el único Homer que conocieramos no comiera carne ni fuera borracho o berzotas, ¿sería ésta una serie crítica con el modo de vida americano? Pues sería una serie, sin más. Y si le quitamos la ácida crítica y las situaciones ridículas, ¿sería una serie de culto? ¿Qué pretenden conseguir con esos cambios, evitar que la gente vaya en manadas a los McDonalds y a las tabernas después de ver Los Simpson? Pues, francamente, si tienes miedo de que los adeptos a tu religión se cambien de bando con sólo ver una serie, es que esa religión no está tan bien montada como piensas...

Y bien pensado, si el caso es que Los Simpson son casi como una religión... Anda y que no nos iría mejor en el Mundo si las ideas más "peligrosas" fueran las que nos transmiten las series de ficción.
 
Ciencia Ficción
"Como siempre que se le presentaba la ocasión, Joe dirigió una larga y penetrante mirada a la mujer que, de haber sido capaz, habría hecho su amante, o mejor aún, su esposa. Le parecía imposible que Wendy Wright hubiera nacido de un útero, como todo el mundo. En su proximidad se sentía como un crío sucio, maleducado y grasiento al que le hacía ruido el estómago y le silbaba la nariz. Cerca de ella cobraba una clara conciencia de los mecanismos físicos que le mantenían vivo: sentía en su interior todo un complejo de tubos, válvulas, compresores y correas de ventilador, obligado a traquetear en pos de una meta que de antemano estaba condenado a no alcanzar, enfrascado en una tarea destinada al fracaso. Viendo el rostro de ella, descubría el suyo como una máscara pintarrajeada; contemplar su cuerpo le hacía sentirse un juguete de cuerda barato. Todo en Wendy tenía una coloración sutil, una luminosidad atenuada. Sus ojos, dos gemas verdes, lo miraban todo con impasividad: nunca había visto miedo en ellos, ni desprecio ni aversión. Aceptaba lo que veía. Solía aparentar calma, pero, más que eso, a Joe le admiraba su estabilidad, su frialdad, su ausencia de conflictos interiores. Parecía no conocer la tensión, la fatiga, la enfermedad o el desgaste físico. Tendría veinticinco o veintiseis años, pero no lograba imaginarla más jóven y por supuesto, nunca llegaría a parecer mayor: tenía demasiado dominio de sí misma y de la realidad externa."

Philip K. Dick, Ubik

Chema's Head OST: "Feo" de Fito y Fitipaldis
 
La Felicidad está en el fondo de una lata de albóndigas
Es curioso lo fructíferas que son las resacas domingueras. No sé si será porque las neuronas supervivientes, al tener más espacio, se mueven más y son más productivas, o por qué extraña razón, pero no hago más que darle vueltas a la cabeza. O sea, como siempre, pero esta vez me ha servido para algo interesante: conocer el secreto de mi felicidad.

Como es práctica habitual en la tribu de los resacosos, el domingo es el día elegido para comer lo primero que se te ponga por delante. Siempre y cuando tu estómago te lo permita, claro. Cómo hace mucho que el mío no me pone impedimentos, fijé mi objetivo en una lata de "Albóndigas de ternera con salsa de setas". Deliciosa. O al menos eso me pareció a mí. Mientras me la comía me parecía el mejor manjar del mundo, algo que hubieran cocinado pensando expresamente en mí, sabiendo que era justo lo que necesitaba. Cuando la terminé, y al volver al salón de lavarme los dientes, descubrí que lo que para mí era un plato celestial había dejado un olor a rayos que tardó horas en irse. Sin embargo, mientras me lo comía, esa olor (y ahora imagino que un sabor parecido), no me había molestado en mi tarea: satisfacer a un estómago maltrecho por culpa del garrafa-ron. De ahí saqué la siguiente conclusión: "soy una persona poco exigente. Y por eso soy feliz."

La conclusión puede parecer estúpida. De hecho lo es. Pero mi forma de verlo es ésta: De la misma manera que una insulsa lata de albóndigas fue para mí la mejor comida del mundo, porque no esperaba más que me quitara el hambre, la mayoría de las cosas que me pasan me parecen buenas, porque no tengo grandes espectativas para ellas.

Vivo en la mejor casa del mundo, porque no puedo pagar una mejor. Tengo los mejores padres del mundo, porque a estas alturas ya es difícil que pueda encontrar otros. ¿Mi trabajo? No hay uno mejor, porque de momento no puedo aspirar a más. Los amigos del anuncio de la cerveza son una mierda comparados con los míos. ¿Que hay casas, padres, trabajos y amigos mejores? Claro, pero no son los míos. Y de momento, no los necesito mejores para estar bien.

¿Con respecto a mí? Soy el tío más listo, guapo y simpático que conozco. Y si no, ¿qué más da? Sé que todo lo que puedo hacer para ser mejor persona, ya lo estoy haciendo. Y si a veces no lo soy... es mi carácter. No necesito otro para estar bien.

Y en cuánto al tema sentimental... bueno, hemos quedado que éste sería un tema no-cómico. Dejémoslo en que no podía estar mejor de lo que estoy, simplemente por que no lo estoy.

Joé, vaya lío de tema "filosófico". No sé si me estoy haciendo entender. Por eso he puesto una canción en el hilo musical para que se entienda mejor...

Chema's Head - OST: "Life is Life" de Opus
 
Chema's Head - OST

Mientras acabo de perfilar el tema filosófico que pensaba colgar hoy, presento una novedad en la cabeza. Y es que, para que esta cabeza virtual se parezca a la de verdad, debe tener su propia banda sonora. Y esta vez, sin cargarme la plantilla de la página ni nada. Claro está, no lo he hecho yo sólo. No habría sido posible sin la colaboración de mi amiga M (¿o N?¿H?...) ;-) De momento suena mi colega Drexler, pero espero poder ir cambiando el disco dependiendo del tiempo que haga por mi cabeza. Se admiten sugerencias. Ahora, para escucharla, hay que pulsar el play, en la columna de la izquierda. Tal vez luego lo ponga automático. Espero que no ralentice la carga de la página. Si así fuera, se admiten críticas, también.

Bueno, de momento esto. A ver si esta noche recupero el hilo y termino la cosa absurda que estaba escribiendo.
 
El guionista frustrado vuelve a la carga...



¿Cuántas caras tiene una moneda? Veamos... (moneda al aire)

Por un lado está la cara. Significa lo positivo, lo bueno. Todo el mundo elige cara cuando apuesta. La cara es el lado de los ganadores, los que triunfan.

Y por el otro, está la cruz. La cruz significa mala suerte. El lado negativo. Cuando sale cruz, pierdes.

¿Y de qué depende que salga una u otra opción? Nunca se sabe. Una vuelta de más, un bote de menos, una corriente de aire... Demasiados factores, que nadie puede controlar. Cuando la moneda empieza a subir, empieza el juego.

Pero además, hay una tercera opción, una tercera cara, que es ésta:

(vacío)

Cuando no hay moneda, ni ganas, ni pierdes. Simplemente, no entras en juego. No hay apuesta, no hay riesgo.

No hay emoción.


Se abre plano. Comenzamos a ver la habitación del NARRADOR. Las siguientes frases nos llevarán a dar una vuelta por la habitación, a través de las fotografías y recuerdos que hay en ella.

¿Y una vida? ¿Cuántas caras tiene? (Sucesión de fotografías en un corcho) Todos pensamos que sólo tiene una, la que vemos, la que vivimos. La diferencia es que podemos pasar de la cara a la cruz de forma demasiado rápida. La línea que separa el éxito del fracaso es tan fina como el canto de la moneda. Hasta que llega el día en que dejas de jugar. (Plano del NARRADOR boca arriba, con los ojos hacia atrás, sin vida).
 
¡Vuelve la cabeza!

Después de un tiempo de ausencia, La Cabeza de Chema vuelve a la blogosfera. Han sido unos largos días sin poder actualizar, pero afortunadamente, los masters de ya.com han hecho un gran trabajo, y han podido recuperar esta página con todo su contenido. Estaba empezando a meditar el cambio de dirección...

Un consejo: cuidado con la plantilla HTML del blog. Es un elemento delicado, y más aún si se toca sin saber... Y todo por querer poner musica de fondo. Parecía tan fácil...

Bueno, así que, como no puedo ponerla de verdad, toca cantar. Hala, imagináos que soy del cantante de R.E.M...

Life is bigger
It's bigger than you
And you are not me
The lengths that I will go to
The distance in your eyes
Oh no I've said too much
I set it up

etcétera...
 
Un año ha


Joé, como pasa el tiempo. Y como cambian las cosas... ¿o no cambian tanto? hace justo doce meses estaba preparando la mudanza, y hoy estoy firmando un año más de alquiler. Valdezarza permanece en pie. Todavía me parece estar recordando la fiesta de despedida en mi campo. Que bien lo pasamos. Tanto, que casi me arrepiento de haberme venido. Aunque si para algo ha servido venirme a Madrid ha sido para apreciar aún más aquello que casi estaba aburriendome hace un año. Bueno, y para conseguir un trabajo que no habría podido tener en Elche, conocer a gente que nunca habría conocido, y más cosas que estarán por venir. Bueno, y para tener dentro de poco un papelajo donde ponga nosequé de "Master en Dirección Comercial y Marketing". Ahora hasta le doy poca importancia, cuando en realidad es el motivo por el que me vine. ¿El motivo o la excusa? Creo que más bien lo segundo...

Puede que 24 años no sea la mejor edad para irte a vivir fuera. Supongo que lo habría disfrutado más cuando estaba en la universidad. Porque ahora, tampoco es que mi vida sea una juerga contínua. Entre el cansancio del curro, el estrés, el tener una agenda de contactos reducida, menos dinero, y las distancias en esta puñetera ciudad, donde tienes que pasar cincuenta minutos y dos metros mínimo para llegar donde sea, estoy viendo menos calle que nunca. Pero también es verdad que se disfruta todo más. Me gusta esto de vivir fuera. A estas alturas, supongo que será difícil que pueda acostumbrarme otra vez a vivir en casa de mi familia. Y no es por que esté mal allí, todo lo contrario.

En resumen, que sigo haciendo una vida parecida a la que hacía allí, sólo que aquí puedo ir a sitios y ver a gente que en Elche no podía, a cambio de estar menos tiempo con los que han sido mis amigos de siempre y con mi gente. Como siempre, una parte buena y otra mala. A veces me pregunto que qué carajo hago yo aquí, con lo bien que podría estar allí. Pero el caso es que acabo de firmar un año más en Madrid. Algo bueno tendrá. Mira que me gusta poco tener esos momentos de duda... definitivamente, necesito algo para matar tanto tiempo libre.